Capitulo # 27 El
ultimo rayo de esperanza.
Su cuerpo se volví a
sentir entumido totalmente sus muñecas dolían igual que sus tobillos, le hizo
soltar un gruñido para intentar despertarse y contraer sus brazos hacia el,
pero algo cálido estaba entre su amarre y su pecho al abrir sus ojos verdes vio
el cabello negro que cubría el rostro que se había golpeado contra su pecho se
veían pequeñas gotas perladas en sus pestañas que le hicieron soltar el aire
preocupado notando que estaba en una pequeña cama apenas cabían los dos así
juntos.
--¿Estas despierta?
—fue su primera pregunta al ver que se removía.
Los ojos negros cual
velo de noche se abrieron viéndole desde abajo estaban algo rojos de tanto
llorar y un resoplido triste salió de sus labios.
--Hackett…--su débil
voz apenas era percibidle mientras apretaba las solapas de su camisa sin mucho
consuelo—Estas consiente…eres tu…verdad…lo eres—
La mirada triste de
ella rompía su corazón, pero asintió suavemente mientras le atraía hacia él.
--Si…estoy consciente,
veo que nos has puesto a salvo…lo has hecho bien—pego su mejilla contra su
coronilla intentando aliviar su dolor—Que pasa, no lloras solo por verme consiente…verdad—
Ella negó, pero
parecía no querer decir nada, como si no quisiera abrir la herida, pero aun así
cerro los ojos con fuerza tomando aire con fuerza.
--Leo…leo está
muerto—sus manos se apretaron más contra su pecho mientras arrugaba su camisa
con los nudillos de sus dedos mientras estos los apretaba—Y…y Alyer—cerro los
ojos haciendo que Hackett temiera lo peor, pero ella continuo—No recuerda a
Bianca, Erín está muy mal herida, Janeth y Agatha fueron torturadas y su
transformación está más avanzada…tu hermana está bajo el control de TB…Hackett
no lo lograremos…no podremos ser felices nunca—empezó a llorar sin consuelo
sobre su pecho abrazándose a él con desesperación.
Cada noticia fue
desbastadora no había convivido mucho con Leonardo, pero sabía que era una
buena persona dispuesto a ser amigos a pesar de no llevar ni horas de
convivir…luego la mención de su hermana, de las amigas de Shizu, pero lo más
indescriptible era imaginar a Alyer olvidándose de quien era Bianca…eso no era
tolerable, no podía olvidarla, ella menos que nadie merecía ser olvidada.
--No es verdad,
seremos felices Shizu…lo vamos a ser—prometió mientras aun atado le atrajo
hacia ella se inclinó y encontró sus labios para besarla—No vamos a
rendirnos…encontraremos el lugar en este mundo donde podremos ser felices, no
te rindas me tienes a mi…estoy aquí—prometió besando sus labios de nuevo—Todo
estará bien, de acuerdo—sonrió para volver a pegar su rostro contra su
pecho—Llora, llora todo lo que necesites estoy aquí para limpiar tus lagrimas—
Las lágrimas
siguieron amargos ríos sobre su rostro mientras todo el dolor seguía creciendo,
pero al mismo tiempo el pequeño alivio de las lágrimas aliviaba ligeramente su
alma.
--Cuando Jen termine
el aro para protegerlos del control te desatare…espera un poco más—
--Tranquila, así
tengo una excusa para que me des de comer en la boca.
--Serás—murmuro con
una cara de incredibilidad, pero acabo en una pequeña risa—Idiota –volvió a
besarlo para separarse—Déjamelo a mí—
Habían pasado cuatro
días tras el entierro de Leo ella se había encargado de repartir la comida
entre los que descansaban peor Erin seguía inconsciente y tras el ataque de Jen
Agatha apenas comía y Vick no salía de su habitación.
--Alyer, tu peleaste
con Vick, no me contesta y ya van dos días que no ha comido nada—sus ojos
negros le juzgaban y no podía evitarlo porque aún le recriminaba no recordar a
su amiga…a quien el juraba que amaba sobre cualquier cosa—Tienes que
disculparte de cualquier cosa que le dijeras.
--Yo…solo le he
dicho que debemos esperar para ir por Jan…no es tan grave Jensi necesita un médico
ella debe aceptar que ay prioridades…
--Te recuerdo que
Jan también es nuestro amigo, y para Vick él es alguien preciado, no va a
olvidarlo de buenas a primeras por mucha razón que tengas—
--Shizu, sé que
estas enfadada, aunque no lo comprenda…pero es lo mejor que podemos hacer por
el momento esperar, solo le he dicho que esperara—
--Le has dicho que a
Vick…--los ojos violetas ya no brillaban como antes, estaban añejos como si
fueran a romperse de un momento a otro, pero se mantenía erguida—Shizu as dicho
que no te a contestado...
--Erin deberías
estar descansando—Dijo Alyer maldiciendo porque ella se levantará en tan
precaria concisión sus heridas aún no se cerraban del todo.
--Contesten con un demonio!
—exigió ella mirando a ambos tan intensamente que ambos suspiraron derrotados.
--Yo le he dicho que
debía ser paciente para rescatar a Jan, que debemos buscar un médico para Jen,
necesita intervención médica o le perderemos, ella debe entender esas palabras,
esto es una guerra, no vamos a abandonar a Jan solo tiene que esperar—contesto
Alyer.
--Vick no abre su
puerta hace cuatro días no me contesta, no he querido entrar a la fuerza ella
es así…después de todo si necesita su espacio lo entiendo, y quizás allá tomado
provisiones ya que faltan en la alacena, peor debería salir al menos para
hablar con nosotros…deberías hablar con ella--
--Que idiotas—Erin
corrió a la habitación abriéndola de un pequeño empujón y como era de esperar
estaba vacía, Shizu y Alyer se quedaron detrás—Alyer as dicho una verdad
absoluta, peor as escogido las peores palabras que podías decirle—chito
molesta—Todos los cuartos tienen un escape a la superficie, Vick debió ir por
Jan—
--No me digas
que…--esta vez fue Shizu la que corrió al cuarto donde Jen había dejado el
primer prototipo funcional, nadie había querido usarlo con temor de dañar el
trabajo del científico inconsciente—Se ha llevado el aro para la anulación del
control…
--No Vick…no ella
también—Los ojos de Erin se llenaron de desesperación y dispuesta a marcharse
se dirigió a la salida.
--Espera Erin no
puedes ir—Alyer alcanzo a tomar su brazo para detenerla—No seas imprudente, no estás
en condiciones—
--No me jodas Alyer,
no pienso…no pienso perderla a ella también—sus ojos se humedecieron tras la pérdida
de Leo, sus ojos estaban permanentemente húmedos, no podía parar de llorar en
los momentos de lucidez el dolor apretaba su corazón.
--Lo se…maldición yo
también perdí a mi amigo, no eres la única que le perdió—tomo sus dos
brazos—Iré yo por ella, pero si te perdemos a ti también, estaremos más
reducidos…estaré mejor que tú, estoy en mejor forma así que yo—
Antes de que la
discusión siguiera pasos se escucharon la esperanza tocaba sus corazones, pero
quien se asomó no era Vick, era Edwin quien cargaba a Amdis con un aro de metal
negro en la cabeza, era el aro de Jen.
--Vick—dijo shizu
aliviada esperando a la pelirroja pero no tras el científico no había nadie.
--Ella se quedó
atrás—
--Que quieres decir
con eso—Erin se zafo de las garras de Alyer tomando a Edwin de la camisa con un
odio en sus ojos—Como que la has dejado atrás—
--Lo siento mucho…ella
uso este aro para liberar a Amdis, me dio indicaciones con su poder para
ponernos a salvo, me dijo que viniera por que necesitaban a un médico para
Jensi…y alguien quien pudiera replicar el aro…yo, vine a ayudar y tener un
lugar seguro para Amdis…dejen que me encargue de lo que me a pedido.
--Vick—Erin soltó su
camiseta y le miró fijamente—Dime donde está ahora…por qué se quedó atrás…
--Está en la mansión
de Frederick, se quedó creo que por Jan el chico rubio—
--Fre…frederick—El
pasado atormentado de Erin se revolvió en su cabeza, la sangre de su padre
volvía a estar en sus manos, como el día que ese hombre traiciono a su familia
matándolos a todos para encerrarla en el laboratorio…era su pesadilla hecha
realidad pero también la había sido para Vicktori, quien sentía remordimientos
con las palabras esperar por su culpa…--Joder.
Los pies descasos de la peli-plateada se movieron de inmediato pero Alyer la alcanzo tomándola para retenerla.
Los pies descasos de la peli-plateada se movieron de inmediato pero Alyer la alcanzo tomándola para retenerla.
--Te he dicho que lo
hare yo
--Sueltame…no
puede…ella no puede estar con su padre, el la matara sin siquiera pensarlo…no
voy a dejarla…no voy a dejarla—
--Calmate…maldición
te dejare inconciente—gruño Alyer sus brazos se pusieron grises de inmediato.
--Inténtalo si te
atreves—los colmillos de Erin crecieron igual que las alas se alargaban con
furia mientras sus dedos se volvían las garras de una arpía alada.
--Paren los
dos—Shizu intento interponerse, pero el viento de las alas de Erin la
empujaron—Por favor ¡PAREN! —
<<Es una
trampa no van a ir>>
Una fuerte voz
resonó en la cabeza de todos, pero golpeo hondamente a Erin y Alyer dejándoles inconscientes
para caer al suelo en sus formas humanas.
En la oscuridad de
su mente vio algo…no más bien apenas veía algo era difuso y distorsionado vio
unos labios moverse, pero no podía entenderlos.
--No volverán a controlarme—gruño
Alyer en esa jaula de oscuridad—Sácame asquerosa Zorra, teníamos un trato…no
puedo verte pero seque eres tu—gruño en su mente inconsciente.
--No iras---la voz
sonó distorsionada como si un canal de radio se tratara—Trampa…no …iras—la voz
se iba a apagando—Esperad—la voz se quebraba como fragmentos—Yo…me
encargo…--una voz triste y rota al final—Mantente a salvo…yo te traeré lo mas
importante a ti…esperad—
Él iba a replicar,
pero la oscuridad desapareció y un campo de luz apareció ante él y la figura al
final era una ya conocida.
--Alyer…cuanto
tiempo sin verte—
--Tu…
En una situación
similar se encontraba Erin la oscuridad de su mente era fría pero delante de
ella una mujer de cabello dorado y vestido blanco le sonrió apenas.
--Perdona…no quería
dejaros inconsciente pero no escuchaban a Shizu…
--Eres…Bianca—sus
ojos violetas se terminaron de abrir ahí no había dolor, su cuerpo estaba
intacto y sabía que era una especie de sueño—Acaso vas a controlarme a la
fuerza—
--No, he prometido
ayudar a las personas importantes—dijo levantándose sonriendo—Además supuse que
era el mejor momento para que hablaras con el—señalo una esquina en la
oscuridad entonces una brisa sacudió su cabello y el barranco donde ahora había
una cruz la asombro, pero recargada a la cruz una sonrisa se asomó esos ojos
azules estaban llenos de vida y ese cabello cenizo se neceaba con la briza.
--Hola amor, quieres
tomar una copa conmigo—alzo la botella.
--Leo…Leonardo—sus
ojos se llenaron de lágrimas y aun que sabía que eso era un sueño corrió se
arrodillo y le abrazo con fuerza—LEO…LEO—
--Si…el mismo—sonrió
abrazándola de regreso—No podía irme sin decirte muchas cosas sabes—la sentó a
su lado mientras ella negaba y lloraba.
--No tenías que irte
idiota—empezó a llorar más fuerte—No soy nada sin ti…lo sabias y aun así tu…tu—
--Ay cosas que no
podemos controlar—dijo e mientras peinaba su cabello—Pero he dado mi vida por
ti, por eso hablas ahora conmigo…con lo que deje de mi conciencia con Bianca…--sonrió
con calidez.
--Bianca…--la peli
plata se apartó mirando a la rubia sentada en un campo de flores mirando al
cielo dejándoles a solas—Ella…guardo tu conciencia…
--No exactamente—sonrió
mientras la sentaba entre sus piernas—Había algo importante que quería hacer y
decirte—sonrió mientras sus labios se juntaban—Te amo Erin, te estaré esperando
aquí siempre…--la cálida sonrisa solo hizo que los ojos de ella se empañaran más.
--Terminare la
guerra… iré a tu encuentro…lo sabes ¿verdad? —
--Me gustaría
decirte que no, que debes vivir, pero se lo terca que eres—rio por lo bajo
mientras acariciaba su mejilla—Bianca está preparándose para algo grande—le dijo
entonces seriamente—Asi lo que te pide, confía en ella—acaricio las puntas de
su cabello.
--Que…pero Vick,
ella esta—sus labios fueron tomados por los de el—Ella no va a morir…o si—
--Confía en Bianca—repitió
mientras miraba el atardecer—Ya libero a Alyer y me libero a mi justo a tiempo
para salvarte la vida, ella puede acabar la guerra—tomo sus manos –Escucha Erin,
esto es lo que ustedes tendrán que hacer para acabar la guerra--
Un momento para
ellos en aquel rincón solo para ellos mientras que al mismo tiempo con Alyer.
--Estas seguro
Leonardo…--los ojos dorados de Alyer miraban a ese fantasma de su mente
fijamente, no había duda, hablaba como leo, sonreía como él y hacia planes como
el solía hacer—Lo que me pides es tan…--
--Se el riesgo, pero
para la fecha que te he dado todo estará resuelto, también se lo contare a Erin—sonrió
mirando el cielo en aquel sueño—No podía irme sin darles una pequeña pista para
acabar con la guerra—
--Aun no puedo créeme
que estoy hablando contigo…si esto es un sueño…alucino con un plan muy al
estilo de Leo…--
La risa característica
de Leo resonó en su cabeza mientras sacudía la mano como de costumbre cuando
escuchaba algo absurdo.
--Quien hace real
este encuentro me ha dicho que no vale la pena mencionarla, pero a tenido tanto
poder para guardar mis últimos pensamientos mi yo para poder hablarles aun que
deje este mundo…solo confírmalo con Erin, veras que ambos saben y verán que es
el mejor plan que les he podido dar—soltó aire—Bien, ha sido bueno verte amigo mío—
--Espera…--le retuvo—No
puedo ser al único que le has dejado un mensaje…dime que le has dejado a los demás—casi
suplico.
--No te creas tanto
Alyer, aun que el plan solo te lo diré a ti y a Erín, apareceré eventualmente
con todos, diré adiós adecuadamente—se desvaneció con una sonrisa antes de que
Alyer pudiera despertarse.
Ya era de noche.
Erin estaba en el
acantilado tomándose las rodillas tras la despedida aún seguía sumida en el atardecer
cuando Bianca se acercó a ella se sentó y miro también la lejanía.
--Me dejarías verlo
cuando duermo…podrías hacer eso para mí—
--No me necesitas
para algo así…su corazón se quedó contigo…él te lo dijo al despedirse hace un
momento, ¿no es cierto? —
--Lo se…pero tengo
tan pocas fuerzas que no creo poder soñarlo con esa boba sonrisa—sonrió con
amargura—Tu…harás que Vick y Jan regresen antes de preparar ese plan—
--Yo voy a ayudarlos…pero—le
miró fijamente—A cambio de eso, no mencionen más mi nombre delante de Alyer, no
tiene caso y les escucho a pesar de estar encerrada en ese lugar, puedo oírles y
cada que él dice algo en mi contra…parte mi voluntad—sonrió—Hasta ese día no me
vuelvan a mencionar…por favor…debo tener fuerza—
--Es absurdo…pero as
cumplido la última voluntad de leo…yo cumpliré con tu petición…gracias por…todo—
--No ay de que…perdón
por no poder liberarlo antes…yo—
--El habría hecho la
misma idiotez aun que le hubieras liberado 30 minutos antes—revolvió su cabello
con una sonrisa—Gracias, por escucharle en sus momentos finales.
--Me habría gustado
poder hacer algo más…él era muy amable—
--Tú lo has dicho
pequeñaja…espera por nosotros…acabare esta guerra para cumplir mi promesa con
el…
--Yo cumpliré con mi
promesa también—
Con esas ultimas palabras
el sueño se rompió y ella también volvió.
Todos esa noche
recibieron un importante mensaje de despedida de su amigo que les alentaba a
caminar al final de esa guerra.
“Recuerden chicos,
siempre habrá un rayo de esperanza al final del túnel”

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