Capitulo 6: La primera tarea
No
es posible remplazar una cosa con otra, no importa que tan iguales sean el uno
con el otro o si vienen del mismo lugar o si se usan para lo mismo, siempre
abra solo uno en todo el mundo ¿Por qué?
Quizás
la respuesta recae en el propósito único que tiene aquello, puede ser una
pequeña cadena de la cual puede a ver cientos, pero realmente una es especial a
su manera, para la persona que la pose.
Puede
ser el regalo de un padre a una hija, el regalo de un novio a una novia, la
cadena que sostiene el dije de amistad de un par de amigas.
Realmente
cada una por separado solo puede a ver una, no importa cuántas veces te digan
conseguir la misma eso no es del todo cierto pues la que te pertenecía tenía un
valor único que solo pocos llegan a entender.
Algo
similar pasa con las personas a nuestro alrededor, solo pude a ver una por
mucho que compartan gustos, formas o pasatiempos, no pensaremos del todo igual,
no aremos todo el tiempo lo mismo, siempre abra algo que nos haga únicos y
especiales…Irremplazables.
Aun
que a veces se necesita llenar un hueco vacio quizás no podamos darle todo el
espacio a alguien nuevo, pero si podemos darles una pequeña parte antes de
expandirle otro lugar a partir de ese pequeño hueco vacio.
Claro
uno tiene que seguir avanzando, sin detenerse.
No
tenía idea si seguía soñando o si realmente todo era parte de su imaginación ó
en el peor de los casos ya estaba realmente loca.
Verle
andar por delante sin detenerse, atravesaba paredes, personas, era realmente
desconcertante, no sabía a qué hora no le había dado un ataque de miedo ¡Dios! Tenía un ángel ahí como es que
lo estaba tomando con más calma…Quizás simplemente es que no podía temerle. O
también podía atribuir el deseo y la esperanza de volver ver a su mejor amiga.
Cuando
llegaron a casi si tuvo su primer infarto cundo lo vio entrar como si nada por
la puerta trasera del restaurante pero de nuevo comprobó que nadie podía verle
como él le había dicho.
Aun
que claro a ella sí y tuvo que poner la mejor cara y pasarse de largo directo a
su habitación donde le vio desaparecer como si nada.
-Al
menos podrías esperar antes de pasar al cuarto de una chica-murmuro mientras
organizaba todo le miro acercarse a la ventana que daba al jardín y abrirla a
saber cómo.
El
chico izo que sus alas desaparecieran mientras se sentaba en todo el marco de
la ventana coloco su pierna izquierda sobre el borde coloco su brazo sobre su
rodilla y sus ojos no la miraban, ni a ella ni a su cuarto, miraba a la luna y
al cielo nocturno incluso sonreía.
El
viento incluso parecía compensarle agitando su cabello. Shizu sentía las
mejillas clientes, se giro y encontró su rostro colorado en el reflejo de su
espejo, eso la escandalizo peor cuando noto que él iba a girar la mirada se apresuro
a tomar todo el desorden y acomodarlo para que no l mirara.
-Bueno
realmente no debería importarte mucho, digo realmente no creo poder decirle a
nadie de tu desorden-rio, volvió a hacerlo parecía que era su manera de
respirar, pensaba ella.
-De
todas formas…-dijo casi entre dientes pero como si estuviera derrotada-Y que
debo hacer-pregunto realmente aun no le quedaba nada claro lo que curar
significaba o incluso no sabía otros detalles.
-Ah
es verdad-dijo Hackett quien se giro y se sentó de frente a la habitación-Bueno
lo primero que tienes que saber es que solo tienes un mes…
-…Un
mes-dijo de inmediato la morena mirando al peli plateado con horror-Como es que
pretendes que haga esto en solo un mes-le miro de frente quedándose algo tonta
al ver su mirada carmesí.
-Sí,
solo un mes no puedo darte nada más que un mes-le dijo el levantándose
encarándola mientras se cruzaban sus miradas y se notaba lo alto que él era
pero aun así el se pareció inclinar para que sus rostros estuvieran uno más
cerca del otro dejando mas crispada a la chica-Ay cosas que no necesitas saber
y otras que son claras, si no logras tu tarea en un mes o menos, el deseo no
podrá ser cumplido.
-Pero…
-…No
ay peros-volvió a mirarla-De acuerdo-finalizo.
-De
acuerdo-murmuro ella mientras se apartaba de él y se sentaba en su cama-Pero
que tengo que hacer.
-Pues
tu primera tarea-el ángel volvió a su posición en la ventana.
-Pero
es que aun no puedo entenderlo-Le miro cruzándose de brazos.
-Solo
tienes que ir con los padres de la chica y curarlos…solo tienes que intentar
acabar con tu gramo de culpa y el de ellos, solo eso-
-Como
acabar con algo que tú dices que me impongo a mi misma-dijo abatida se dejo
caer en la cama hundida en sus
pensamientos.
-Solo
debes seguir adelante-dijo el pero a pesar de que la chica girara el rostro
para mirarlo, solo logro volver a ver su espalda mientras perdía su mirada al
cielo.
Esa
noche a pesar de estar con una compañía y ser una de las más amargas de su
vida, por una razón ó otra logro dormir.
Al
día siguiente en vez de ir directo a la prepa se presento a la casa que hacía
dos años no visitaba, sus ojos se humedecieron y quiso echar a correr pero en
su camino estaba ese chico de alas negras mirándole con una sonrisa.
-Por
ahí no se llega a la entrada-le afirmo señalándole la puerta.
-No
puedo…simplemente no puedo-dijo Shizu casi encogiéndose pero algo o mejor dicho
alguien se lo impidió, el chico peli plateado la miraba mientras mantenía su
barbilla alta con la ayuda de sus dedos.
-Si
sigues escapando solo te darás cuenta que pierdes más cosas de las que
obtienes. Así que más vale que lo intentes o esas marcas no te van a
dejar-señalo su muñequera.
Cuando
la morena miro vio un grupo de 5 rombos negros la radiaban.
-Que
son estos-dijo intentando desvanecerlos pero precian un tatuaje en su piel-¿Que
me hiciste?
Se
escucho esa característica risa de Hackett, bueno la que empezaba a conocerle.
-¡Hey!
Tranquila, no me mires como si quisiera hacerte algo malo-se burlo un poco
encogiéndose en hombros-Son solo las marcas de las tareas-dijo señalándolas
raspándolas con su dedo indicé suavemente-Desaparecerán cuando logres tus
tareas.
Shizu
se volvió a colorar pero esta vez ajito el rostro y frunció el seño apartando
la mano de su alcance.
-Está
bien, no tenias que reírte y mucho menos tocarme-gruño ella mientras suspiraba
apenas iba a tocar cuando la puerta de abrió.
La
madre de Bianca había aparecido justo frente a ella…
-Señor
Akari…-se escucho el leve susurro de Shizu mientras parecía retroceder pero se
había detenido de pronto.
Y
no, ella quería seguir caminando hacia atrás alejarse y después correr pero al
girar levemente sus ojos arriba noto la barbilla del ángel que le seguía.
-Shizu…no
pensé-dijo ella mientras parecía mirar a todos lados o quizás estaba intentando
evadirla.
Si,
la quería evadir por que la odiaba lo sabía, quería irse ¡Ya!
-Es
una sorpresa, anda pasa-dijo simplemente la morena se quedo helada pero era
empujada levemente hacia adentro-No tengo mucho tiempo estaba por salir pero no
importa-dijo como si quisiera llenar las incógnitas pues al parecer iba de
salida.
-No…este
señora Akari-volvió a decir con torpeza la morena-No es necesario, puedo
irme…si quiere.
-¡Que!
¡No!-grito sin querer de pronto sobresaltando de nuevo a la morena pero la
señora se tranquilizo aspiro y la miro-Quiero decir, no es necesario, realmente
tengo unos minutos por favor…-
La
chica se sorprendió la madre de Bianca parecía algo desesperada, tenía un aire
horrendo a soledad y otro a tristeza…pero como es que ella la que tenía toda la
culpa realmente, simplemente fuera aceptara incluso al parecer necesitada por
aquella mujer.
-Está
bien…-dijo ella mientras se sentaba en el sofá se sentía realmente fuera de
lugar, no sabía que preguntar.
-Gracias…-dijo
la señora sentándose en el sofá de frente mientras miraba a la morena, quizás
ella debiera iniciar la conversación-¿Qué tal va la escuela?-fue la primera
pregunta.
-¡Ah!-Se
volvió a sobre saltar-Bien…va bien-murmuro como respuesta.
-Me
alegra escucharlo-sonrió, realmente sonrió para quien se consideraba a sí misma
la verdadera asesina de Bianca-Oh que tonta, no te he ofrecido nada, quieres
te, galletas o quizás un ca…
-…Bata-la
paro de pronto sus ojos se llenaron de horror, peor de tristeza y culpa-Como
puede señora Akari, como puede ofrecerle todo esto a la asesina de Bianca, se
su hija de su única hija…como puede hacerlo, no lo entiendo…no lo
entiendo-repitió ya con las lagrimas corriendo desde sus mejillas.
Akari
la mujer de cabello negro elegantemente largo ojos claros como agua, se acerco
a la morena de ojos negros con un deje muy triste pareció que la golpearía y
ella estaba dispuesta a recibirlo pero en cambio su rostro fue sujeto por la
mujer una mano limpiaba sus lagrimas otra apartaba el cabello que molestaba su
visión y la miro fijamente a los ojos.
-Yo
no veo a tal persona-susurro ella con cariño como si fuera su madre-No
empujaste a mi hija, no conducías el coche y mucho menos creo que tuvieras un
plan para eliminarla…yo veo la chica a la cual mi hija rescato, la que quiso
tanto para irse en su lugar…alguien que sufre tanto como nosotros.
-Pero…yo-susurro
de nuevo pero de golpe fue abrazada.
-Yo
también la extraño-dijo Akari quien empezó a derramar sus propias lágrimas,
dejando a la morena pasmada pero haciéndola al mismo tiempo corresponder el
abrazo.
No
hubo más palabras, ni contradicciones, ni alivios solo la compañía que parecía
que todos necesitaban.
La
morena no podía dejar de sentir culpa pero no lo mencionaría no frente a esas
dos personas, a la madre y padre de Bianca, no ya no, intentaría al menos
compensarles, si los iba a compensar como pudiera lo iba a hacer.
Los
días trascurrieron iba todos los días antes o después de la preparatoria, se
sentaban a hablar a ver fotos, todo lo que hiciera falta incluso a veces pedía
permiso de su madre para ayudar a la señora Akari con sus compras o otras cosas
últimamente tenia algunos malestares justo cuando iba a cumplirse una semana.
-Creo
que empieza a gustarte mucho estar con ellos verdad-dijo de pronto Hackett.
Era
Domingo por la tarde había ayudado toda la mañana y se aseguraría de que todo
en casa de los Roze trascurriera bien. Incluso ya se había acostumbrado a
Hackett, el chico a pesar de reírse y ser algo coqueto parecía que siempre
podía contar con él.
-He…si
bueno-suspiro-Iba a llevarles un poco de curri y algo de verduras de parte de
mi madre-dijo mientras se ataba las zapatillas.
-Ya
veo-volvió a sonreír y se sentó al lado de Shizu tomando su mano y raspando la
marca de su muñequera-Creo que te ayudare solo un poco-susurro y se acerco a su
oído diciéndole un pequeño secreto-Anda, tienes que decírselos tu-
Shizu
abrió los ojos pero pronto entendió todo y si quería avanzar con su objetivo
tenía que irse lo más rápido posible para alcanzarlos a pesar de ir una hora
más pronto de lo que habían quedado.
-Shizu-dijo
Edgardo padre de Bianca, el cabello de él era rubio de donde se presumió que
había sido el tono de oro de su hija-Pensé que vendrías después de que
volviéramos del médico, apenas nos encuentras de salida.
La
morena romo aire mirando como la pareja cerraba su casa suspiro y sonrió.
-Es
que ayer olvide decirles algo-dijo tomo aire-Quizás no es realmente algo grave
lo que le ocurre señora Akari-se sonrojo un poco mientras se acercaba tomando
su mano colocándola en su vientre-No cree que quizás esos males son simplemente
porque-rio-Está embarazada-
El
matrimonio se sorprendió y después rio amenamente, pero después callaron se
miraron y después a Shizu. No dijeron nada simplemente subieron a su coche y en
vez d ir con un medico general fueron directo a hacerse un ultra sonido.
Pasaron
un par de minutos donde solo entro la pareja y aun que su ángel se lo había
dicho aun estaba algo dudosa y nerviosa de que algo no saliera como se lo había
dicho, peor pronto comprobó que el a aparte de no mentirle tubo razón.
Llantos
de alegría se vieron Shizu solo sonrió por ellos y les felicito de todo
corazón, ellos ofrecieron llevarle d regreso, pero ella les pidió ir a celebrar
y contárselo a Bianca a lo que ellos asintieron.
-A
veces los huecos no pueden ser rellenados pero al menos puedes cubrirlo un poco
más si es con amor…no lo crees-dijo Hackett quien ya le esperaba fuera para
irse juntos de hecho el nunca la dejaba sola.
-Tienes
razón…mucha-susurro justo cuando sintió un brillo uno de los rombos negros se
pinto de dorado brillante sorprendiendo a la chica justo cuando salía una foto
que desaparecía en el aire detrás d una pluma que se tornaba Blanca.
-Bien
hecho…s completado tu primera tarea-dijo el ángel riendo como siempre-Hey
quieres ir a caminar-le ofreció-Por este día creo que has hecho lo justo
Shizu
miro su pulsera con una sonrisa y después asintió.
-Si
vamos-dijo alcanzándole y empezando a caminar junto a él.
Podía
ser pícaro y descarado…pero Hackett el ángel que le concedería su deseo era un
buen chico.
Pero
era extraño había algo en el que aun no podía definir, había un aire extraño y
quería saber que ocultaba pero realmente no tenía motivos para preguntarle y
quizás tampoco la pregunta adecuada.
Quizás
mas adelante podría averiguarlo, incluso podía pasar que él le contara.
Por
ese día podía caminar y decir con orgullo:
<<Termine
mi primera tarea>>

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