martes, 26 de febrero de 2013

El Deseo Detrás De Un Adiós Cap. 6



Capitulo   6: La primera tarea

No es posible remplazar una cosa con otra, no importa que tan iguales sean el uno con el otro o si vienen del mismo lugar o si se usan para lo mismo, siempre abra solo uno en todo el mundo ¿Por qué?

Quizás la respuesta recae en el propósito único que tiene aquello, puede ser una pequeña cadena de la cual puede a ver cientos, pero realmente una es especial a su manera, para la persona que la pose.

Puede ser el regalo de un padre a una hija, el regalo de un novio a una novia, la cadena que sostiene el dije de amistad de un par de amigas.

Realmente cada una por separado solo puede a ver una, no importa cuántas veces te digan conseguir la misma eso no es del todo cierto pues la que te pertenecía tenía un valor único que solo pocos llegan a entender.

Algo similar pasa con las personas a nuestro alrededor, solo pude a ver una por mucho que compartan gustos, formas o pasatiempos, no pensaremos del todo igual, no aremos todo el tiempo lo mismo, siempre abra algo que nos haga únicos y especiales…Irremplazables.

Aun que a veces se necesita llenar un hueco vacio quizás no podamos darle todo el espacio a alguien nuevo, pero si podemos darles una pequeña parte antes de expandirle otro lugar a partir de ese pequeño hueco vacio.

Claro uno tiene que seguir avanzando, sin detenerse.

No tenía idea si seguía soñando o si realmente todo era parte de su imaginación ó en el peor de los casos ya estaba realmente loca.

Verle andar por delante sin detenerse, atravesaba paredes, personas, era realmente desconcertante, no sabía a qué hora no le había dado un ataque de  miedo ¡Dios! Tenía un ángel ahí como es que lo estaba tomando con más calma…Quizás simplemente es que no podía temerle. O también podía atribuir el deseo y la esperanza de volver  ver a su mejor amiga.

Cuando llegaron a casi si tuvo su primer infarto cundo lo vio entrar como si nada por la puerta trasera del restaurante pero de nuevo comprobó que nadie podía verle como él le había dicho.

Aun que claro a ella sí y tuvo que poner la mejor cara y pasarse de largo directo a su habitación donde le vio desaparecer como si nada.
-Al menos podrías esperar antes de pasar al cuarto de una chica-murmuro mientras organizaba todo le miro acercarse a la ventana que daba al jardín y abrirla a saber cómo.

El chico izo que sus alas desaparecieran mientras se sentaba en todo el marco de la ventana coloco su pierna izquierda sobre el borde coloco su brazo sobre su rodilla y sus ojos no la miraban, ni a ella ni a su cuarto, miraba a la luna y al cielo nocturno incluso sonreía.

El viento incluso parecía compensarle agitando su cabello. Shizu sentía las mejillas clientes, se giro y encontró su rostro colorado en el reflejo de su espejo, eso la escandalizo peor cuando noto que él iba a girar la mirada se apresuro a tomar todo el desorden y acomodarlo para que no l mirara.

-Bueno realmente no debería importarte mucho, digo realmente no creo poder decirle a nadie de tu desorden-rio, volvió a hacerlo parecía que era su manera de respirar, pensaba ella.

-De todas formas…-dijo casi entre dientes pero como si estuviera derrotada-Y que debo hacer-pregunto realmente aun no le quedaba nada claro lo que curar significaba o incluso no sabía otros detalles.

-Ah es verdad-dijo Hackett quien se giro y se sentó de frente a la habitación-Bueno lo primero que tienes que saber es que solo tienes un mes…

-…Un mes-dijo de inmediato la morena mirando al peli plateado con horror-Como es que pretendes que haga esto en solo un mes-le miro de frente quedándose algo tonta al ver su mirada carmesí.

-Sí, solo un mes no puedo darte nada más que un mes-le dijo el levantándose encarándola mientras se cruzaban sus miradas y se notaba lo alto que él era pero aun así el se pareció inclinar para que sus rostros estuvieran uno más cerca del otro dejando mas crispada a la chica-Ay cosas que no necesitas saber y otras que son claras, si no logras tu tarea en un mes o menos, el deseo no podrá ser cumplido.

-Pero…

-…No ay peros-volvió a mirarla-De acuerdo-finalizo.

-De acuerdo-murmuro ella mientras se apartaba de él y se sentaba en su cama-Pero que tengo que hacer.

-Pues tu primera tarea-el ángel volvió a su posición en la ventana.

-Pero es que aun no puedo entenderlo-Le miro cruzándose de brazos.
-Solo tienes que ir con los padres de la chica y curarlos…solo tienes que intentar acabar con tu gramo de culpa y el de ellos, solo eso-

-Como acabar con algo que tú dices que me impongo a mi misma-dijo abatida se dejo caer en la cama  hundida en sus pensamientos.

-Solo debes seguir adelante-dijo el pero a pesar de que la chica girara el rostro para mirarlo, solo logro volver a ver su espalda mientras perdía su mirada al cielo.

Esa noche a pesar de estar con una compañía y ser una de las más amargas de su vida, por una razón ó otra logro dormir.

Al día siguiente en vez de ir directo a la prepa se presento a la casa que hacía dos años no visitaba, sus ojos se humedecieron y quiso echar a correr pero en su camino estaba ese chico de alas negras mirándole con una sonrisa.

-Por ahí no se llega a la entrada-le afirmo señalándole la puerta.

-No puedo…simplemente no puedo-dijo Shizu casi encogiéndose pero algo o mejor dicho alguien se lo impidió, el chico peli plateado la miraba mientras mantenía su barbilla alta con la ayuda de sus dedos.

-Si sigues escapando solo te darás cuenta que pierdes más cosas de las que obtienes. Así que más vale que lo intentes o esas marcas no te van a dejar-señalo su muñequera.

Cuando la morena miro vio un grupo de 5 rombos negros la radiaban.

-Que son estos-dijo intentando desvanecerlos pero precian un tatuaje en su piel-¿Que me hiciste?

Se escucho esa característica risa de Hackett, bueno la que empezaba a conocerle.

-¡Hey! Tranquila, no me mires como si quisiera hacerte algo malo-se burlo un poco encogiéndose en hombros-Son solo las marcas de las tareas-dijo señalándolas raspándolas con su dedo indicé suavemente-Desaparecerán cuando logres tus tareas.

Shizu se volvió a colorar pero esta vez ajito el rostro y frunció el seño apartando la mano de su alcance.

-Está bien, no tenias que reírte y mucho menos tocarme-gruño ella mientras suspiraba apenas iba a tocar cuando la puerta de abrió.

La madre de Bianca había aparecido justo frente a ella…
-Señor Akari…-se escucho el leve susurro de Shizu mientras parecía retroceder pero se había detenido de pronto.

Y no, ella quería seguir caminando hacia atrás alejarse y después correr pero al girar levemente sus ojos arriba noto la barbilla del ángel que le seguía.

-Shizu…no pensé-dijo ella mientras parecía mirar a todos lados o quizás estaba intentando evadirla.

Si, la quería evadir por que la odiaba lo sabía, quería irse ¡Ya!

-Es una sorpresa, anda pasa-dijo simplemente la morena se quedo helada pero era empujada levemente hacia adentro-No tengo mucho tiempo estaba por salir pero no importa-dijo como si quisiera llenar las incógnitas pues al parecer iba de salida.

-No…este señora Akari-volvió a decir con torpeza la morena-No es necesario, puedo irme…si quiere.

-¡Que! ¡No!-grito sin querer de pronto sobresaltando de nuevo a la morena pero la señora se tranquilizo aspiro y la miro-Quiero decir, no es necesario, realmente tengo unos minutos por favor…-

La chica se sorprendió la madre de Bianca parecía algo desesperada, tenía un aire horrendo a soledad y otro a tristeza…pero como es que ella la que tenía toda la culpa realmente, simplemente fuera aceptara incluso al parecer necesitada por aquella mujer.

-Está bien…-dijo ella mientras se sentaba en el sofá se sentía realmente fuera de lugar, no sabía que preguntar.

-Gracias…-dijo la señora sentándose en el sofá de frente mientras miraba a la morena, quizás ella debiera iniciar la conversación-¿Qué tal va la escuela?-fue la primera pregunta.

-¡Ah!-Se volvió a sobre saltar-Bien…va bien-murmuro como respuesta.

-Me alegra escucharlo-sonrió, realmente sonrió para quien se consideraba a sí misma la verdadera asesina de Bianca-Oh que tonta, no te he ofrecido nada, quieres te, galletas o quizás un ca…

-…Bata-la paro de pronto sus ojos se llenaron de horror, peor de tristeza y culpa-Como puede señora Akari, como puede ofrecerle todo esto a la asesina de Bianca, se su hija de su única hija…como puede hacerlo, no lo entiendo…no lo entiendo-repitió ya con las lagrimas corriendo desde sus mejillas.

Akari la mujer de cabello negro elegantemente largo ojos claros como agua, se acerco a la morena de ojos negros con un deje muy triste pareció que la golpearía y ella estaba dispuesta a recibirlo pero en cambio su rostro fue sujeto por la mujer una mano limpiaba sus lagrimas otra apartaba el cabello que molestaba su visión y la miro fijamente a los ojos.

-Yo no veo a tal persona-susurro ella con cariño como si fuera su madre-No empujaste a mi hija, no conducías el coche y mucho menos creo que tuvieras un plan para eliminarla…yo veo la chica a la cual mi hija rescato, la que quiso tanto para irse en su lugar…alguien que sufre tanto como nosotros.

-Pero…yo-susurro de nuevo pero de golpe fue abrazada.

-Yo también la extraño-dijo Akari quien empezó a derramar sus propias lágrimas, dejando a la morena pasmada pero haciéndola al mismo tiempo corresponder el abrazo.

No hubo más palabras, ni contradicciones, ni alivios solo la compañía que parecía que todos necesitaban.

La morena no podía dejar de sentir culpa pero no lo mencionaría no frente a esas dos personas, a la madre y padre de Bianca, no ya no, intentaría al menos compensarles, si los iba a compensar como pudiera lo iba a hacer.

Los días trascurrieron iba todos los días antes o después de la preparatoria, se sentaban a hablar a ver fotos, todo lo que hiciera falta incluso a veces pedía permiso de su madre para ayudar a la señora Akari con sus compras o otras cosas últimamente tenia algunos malestares justo cuando iba a cumplirse una semana.

-Creo que empieza a gustarte mucho estar con ellos verdad-dijo de pronto Hackett.

Era Domingo por la tarde había ayudado toda la mañana y se aseguraría de que todo en casa de los Roze trascurriera bien. Incluso ya se había acostumbrado a Hackett, el chico a pesar de reírse y ser algo coqueto parecía que siempre podía contar con él.

-He…si bueno-suspiro-Iba a llevarles un poco de curri y algo de verduras de parte de mi madre-dijo mientras se ataba las zapatillas.

-Ya veo-volvió a sonreír y se sentó al lado de Shizu tomando su mano y raspando la marca de su muñequera-Creo que te ayudare solo un poco-susurro y se acerco a su oído diciéndole un pequeño secreto-Anda, tienes que decírselos tu-
Shizu abrió los ojos pero pronto entendió todo y si quería avanzar con su objetivo tenía que irse lo más rápido posible para alcanzarlos a pesar de ir una hora más pronto de lo que habían quedado.

-Shizu-dijo Edgardo padre de Bianca, el cabello de él era rubio de donde se presumió que había sido el tono de oro de su hija-Pensé que vendrías después de que volviéramos del médico, apenas nos encuentras de salida.

La morena romo aire mirando como la pareja cerraba su casa suspiro y sonrió.

-Es que ayer olvide decirles algo-dijo tomo aire-Quizás no es realmente algo grave lo que le ocurre señora Akari-se sonrojo un poco mientras se acercaba tomando su mano colocándola en su vientre-No cree que quizás esos males son simplemente porque-rio-Está embarazada-

El matrimonio se sorprendió y después rio amenamente, pero después callaron se miraron y después a Shizu. No dijeron nada simplemente subieron a su coche y en vez d ir con un medico general fueron directo a hacerse un ultra sonido.

Pasaron un par de minutos donde solo entro la pareja y aun que su ángel se lo había dicho aun estaba algo dudosa y nerviosa de que algo no saliera como se lo había dicho, peor pronto comprobó que el a aparte de no mentirle tubo razón.

Llantos de alegría se vieron Shizu solo sonrió por ellos y les felicito de todo corazón, ellos ofrecieron llevarle d regreso, pero ella les pidió ir a celebrar y contárselo a Bianca a lo que ellos asintieron.

-A veces los huecos no pueden ser rellenados pero al menos puedes cubrirlo un poco más si es con amor…no lo crees-dijo Hackett quien ya le esperaba fuera para irse juntos de hecho el nunca la dejaba sola.

-Tienes razón…mucha-susurro justo cuando sintió un brillo uno de los rombos negros se pinto de dorado brillante sorprendiendo a la chica justo cuando salía una foto que desaparecía en el aire detrás d una pluma que se tornaba Blanca.

-Bien hecho…s completado tu primera tarea-dijo el ángel riendo como siempre-Hey quieres ir a caminar-le ofreció-Por este día creo que has hecho lo justo

Shizu miro su pulsera con una sonrisa y después asintió.

-Si vamos-dijo alcanzándole y empezando a caminar junto a él.
Podía ser pícaro y descarado…pero Hackett el ángel que le concedería su deseo era un buen chico.

Pero era extraño había algo en el que aun no podía definir, había un aire extraño y quería saber que ocultaba pero realmente no tenía motivos para preguntarle y quizás tampoco la pregunta adecuada.

Quizás mas adelante podría averiguarlo, incluso podía pasar que él le contara.

Por ese día podía caminar y decir con orgullo:

<<Termine mi primera tarea>>

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