TCBD
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Highway to hell (Carretera al infierno)
- Aquí equipo de investigación #367 a base, hemos completado la primera fase de desarrollo en campo. Los reportes indican actividad sospechosa y posible presencia enemiga. Solicitamos refuerzos cuanto antes.- Dijo una voz interrumpida de vez en cuando por estática, pero lo suficientemente fuerte y clara como para dejarse entender pese a tales problemas técnicos.
-¿Cuántos miembros son sugeridos por su equipo para efectuar el trabajo?- Contestaron del otro lado de la línea con un tono estoico y un tanto monótono, marcado por cierto deje de esterilización.
-Los que estén disponibles en la zona o libres en el cuartel general. La operación requiere la mayor cantidad de talentos que se puedan reunir. Prioridad alfa; las movidas del enemigo podrían escalar a cualquier momento. Tenemos confirmada también la presencia de más de un familiar.-
-Entendido. El equipo será despachado cuanto antes. ¿Tienen un campamento armado?-
-Dos. Uno cerca de la locación y otro en el pueblo adyacente al otro lado del bosque.-
-Recibido.-
/Estados Unidos/Nueva Inglaterra/Maine/
-"...actividad sospechosa en un pueblo de la localidad de Maine...posible aconglomerado del enemigo...experimentos de causa desconocida..."- Decía la voz suave y algo directa de una mujer que caminaba en medio de una carretera antigua, construida con ladrillos grisáceos moldeados como trapecios curvos. -Creo que debieron de habernos mandado allá directamente en lugar de aquí.- Comentó llevándose a la boca un termo, sorbiendo su contenido con lentitud.
-Tsk.- Respondió su compañero, quien si bien era alto se encontraba algo encorvado.
La mujer, de cabello rubio y recortado un poco más arriba del nivel de los hombros, se detuvo. Observando como la calle a la que decantaba la carretera por la cual andaban se abría y dejaba paso a una galería de establecimientos y varios hoteles, releyó el informe sostenido en su otra mano, buscando de nuevo el nombre del punto de reunión.
-No está en esta calle.- Le dijo el otro, sacándola de sus pensamientos. Relegado al lado donde la sombra era mas profusa, el de cabello negro alborotado y salvaje mantenía sus ojos semicerrados, como si estar parado allí lo cansara o aburriera.
-¿Si? Oh. ¿Cuál era? Disculpa, estoy algo distraída hoy. Necesito más café.- Replicó la fémina agitando un tanto su cabeza, reiniciando la marcha para así doblar a su izquierda.
-...- Sin moverse el más alto de los dos se quedó en el sitio, observando como su acompañante se separaba por unos cuantos metros, volteando y fijando de nuevo sus orbes esmeraldas sobre él.
-¿Qué pasa? ¿Acaso ya te cansaste?- Inquirió ella ladeando la cabeza hacia la derecha, elevando ambas cejas con fascinación y un deje de preocupación.
-...uh. El sol...- Respondió él levantando momentáneamente su mirada, encandilado por el astro rey que ya estaba a punto de ponerse en el horizonte.
-Empiezo a creer que eres un vampiro, V. No importa, podemos esperar a que se oculte, no faltan más de unos cuantos minutos.- Concluyó ella. Colocándose a su lado volvía a tomar del termo, acabándose el contenido. Agitando ligeramente lo que aún quedaba suspiró por lo bajo. Empezaba a resentir la falta de cafeína y crema, algo que pediría apenas pusiera un pie en su habitación.
-...- Recostándose sobre el tronco de un árbol, el más alto del dúo se separó un tanto del camino, esperando a que la luz menguara de un amarillento fuerte a tonos naranjas. Delante de ellos una carreta se movió, entrando a la avenida que hubieran decidido no transitar. Con la boca semi-abierta y retrayendo sus pies, el de la chaqueta negra aspiraba y exhalaba sonoramente, con las vías respiratorias aparentemente secas.
-Espera.- Dijo de pronto la fémina dejando de lado el termo, volviendo a la carpeta. Pasando de página a página finalmente llegó al párrafo deseado, leyendo con rapidez. Una, dos y tres líneas bastaron, haciendo que diera una zancada al frente. Volteándose para barajear las hojas por segunda vez, leyó el nombre del sitio de encuentro, terminando por darle el informe a su compañero. -Ve directamente al hotel y pide la habitación, no creo que los demás hayan llegado todavía.- Le indicó, llevando dos dedos frente a sus ojos para señalar la carreta que ya estaba a una cuadra de distancia. Observando como el orbe izquierdo del otro se movía luego de enfocarla y fijarse en el vehículo, el otro no respondió, únicamente resoplando con pesadez. -No creo que sea lo más prudente, pero, es una pista que no hay que dejar escapar. Nos vemos allá; ten... cuidado.- Terminó ella diciendo aquellas últimas dos palabras con extrañeza, por inercia. Bien sabía que el otro no necesitaba tal señalización. Sin mas, avanzó correteando.
Con las faldas de su abrigo de cuero ondeando a su espalda la mujer avanzó rápidamente por la acera, acortando más y más la distancia con la carreta que sin interrumpirse, ya estaba a punto de cercar de lado a lado aquella parte del pueblo. El asentamiento como tal no era muy grande y de hecho, con solo dos calles principales que si acaso podían denominarse "avenidas" en el sentido estricto de la palabra, atravesarlo resultaba ser una tarea sencilla. Sin embargo, en medio de su interés marcado por lo que había visto en esa pieza del escenario perdió la noción de lo que la rodeaba, sin notar que ya las luces menguaban y que el azul del cielo empezaba a tornarse negro. Tras ella las antorchas que en otras ocasiones tanto por sentido común o mero pragmatismo debieron ser encendidas al caer la noche permanecieron apagadas, sumiendo todo en una oscuridad prematura conforme se acercó a la barricada de árboles en medio de la cual había desaparecido la carreta.
Dando un paso adelante tocó el suelo lodoso, torciendo la expresión. Mirando atrás notó finalmente que se encontraba sola y que la calle antigua por la cual hubo transitado estaba abandonada.
-¿En qué momento?- Se dijo a si misma. Dando un paso atrás, pensando mientras sus ojos se iban de un lado al otro chocó contra algo a su espalda que al mismo tiempo procuraba separarse de ella. Sobresaltada dio una vuelta apresurada, chocando por segunda vez contra la otra figura, una algo más baja que la suya propia, aunque no por mucho.Trastabillando hacia atrás y deteniéndose, reconoció al otro, suspirando con alivio.
-Allison.- Saludó el otro con su voz ligera y relajada abriendo los brazos como si se dispusiera a darle un abrazo a la rubia, retractándose a último minuto. Metiendo ambas manos en los bolsillos frontales de su chaqueta acolchada color oscuro desprovista de mangas, el de cabello castaño recortado casi al ras ladeó la cabeza, esperando una respuesta.
-...Augustin- Retornando a su postura inicial, la fémina se recomponía por completo, frunciendo el entrecejo para exhalar con pesadez. -No hagas eso.-
-Hey hey, yo no hice nada. Quien chocó contra mi fuiste tú.- Replicó él levantando ambas manos ataviadas de anillos con actitud conciliadora, devolviéndolas poco después a los bolsillos. -Deberías estar pendiente de donde caminas, aunque es raro en ti.- Concluyó levantando ambas cejas.
-Sí, supongo que sí.- Accedió ella suspirando. Dando unos cuantos pasos hacia la derecha vio el pasaje por donde supuso que la carreta había transitado, buscando señales en el suelo. -¿No viste pasar una carreta por aquí?-
-Eh, sí. Hace unos minutos mientras estaba... eh, bueno, sí, sí la vi.- Dijo con tono elusivo, desestimando lo dicho con un gesto de manos.
-Mmm. Ya no importa, supongo.- Dijo finalmente, devolviéndose para ver a su interlocutor a los ojos. -¿Qué haces aquí?- Inquirió iniciando la marcha por la oscura calle del pueblo, viendo como el otro empezaba a seguirla de cerca y quedaba a su mismo nivel.
-Una misión.- Respondió con simpleza, señalando a ningún lugar particular con el pulgar derecho. -A mi y a Copper nos asignaron una en este lugar, llegamos hace unos... eh, serían quince minutos, creo.- Explicó. -Copper se adelantó y fue a pedir la habitación en un hotel de la otra calle.-
-¿Copper también? Oh, con eso serían ya cuatro personas.- Dijo Allison con tono pensativo. -No escatimaron en llamar agentes a esta locación, supongo que a eso se referían con "alta prioridad" en el informe.- Comentó con un suspiro. -Eso no se me hace demasiado alentador.-
-Creo que me vas a tener que hacer un resumen, no tuve tiempo de leer la carpeta entera.- Respondió el otro.
-¿Cuándo no?- Dijo a su vez Allison con tono mordaz.
-Oh mira, el hotel.- La cortó el otro luego de recorrer una cuadra en dirección oeste y doblar a la izquierda, dejando ver el único edificio con fachada iluminada a unos cien metros de distancia. Ladeando la cabeza en modo conciliador le abrió el paso a su compañera quien sonriendo se encogió de hombros. Empezaba a hacer frío y suponía que ya su primer asociado se encontraría allí; todo eso sumado a lo dicho por el castaño la llevaban a pensar que eso no sería mas que la calma antes de la tormenta. No veía nada demasiado brillante en esa asignación en particular.
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