En
los pasillos de la orden un gran alboroto se escuchaba, estantes tirados
cristales que se estrellaban en el suelo haciendo estruendos, detrás de una
bola de polvo, causada por tal alboroto salía un golem negro que revoloteaba a
todo lo que daba hacia las puertas del arca.
En
una habitación blanca, un par de piernas de movían alegres, en una silla en la
esquina de la misma, un largo cabello de color rubio, caía casi al suelo por
los costados, cuando un grupo de científicos cayeron de sorpresa ante los ojos
azules de Bianca, quien miraba a los científicos que terminaron en el suelo,
asiendo como una pequeña pirámide de batas blancas, mientras el mismo golem
salía de los pequeños avugueros que hacían entre codo y codo.
Komui
de entre lo mas bajo de la bola de científicos- no veo nada…buaa mi nuevo
invento…por favor Bianca, atrápalo…si estas ahí claro
Bianca rio inocentemente y con paleta en boca, empezó a brincar tratando de atrapar al ágil golem que se movía de esquina a esquina, pero este no se quedaba quito por ningún momento-espera quédate quieto-de pronto el golem, paro en seco Bianca, le tomo entre palmas, pero sin darse cuenta con ese ultimo impulso callo directo a la puerta del arca, siendo trasportada a su destino.
Bianca rio inocentemente y con paleta en boca, empezó a brincar tratando de atrapar al ágil golem que se movía de esquina a esquina, pero este no se quedaba quito por ningún momento-espera quédate quieto-de pronto el golem, paro en seco Bianca, le tomo entre palmas, pero sin darse cuenta con ese ultimo impulso callo directo a la puerta del arca, siendo trasportada a su destino.
-Este,
la señorita Bianca, atrapo al golem-
-Esa
es la linda de Bianca, bien echo…-al no oír nada-este Bianca-chan?- logro
asomar su cabeza dentro de la multitud.
-Este
jefe komui, es que la señorita Bianca, callo directo a la puerta tele
trasportadora.
-Esto
esta mal, la otra chica me matara, mas cundo le diga que tiene ese golem- komui
se fue al rincón todo deprimido.
Mientras
tanto en una iglesia de Holanda, Bianca, termino estampándose contra el suele
de entre las bancas.
-Buen
día señorita exorcista- dijo un padre, que salió de la nada.
-Ah
buenos días, exorcista Bianca Roze…y se supone que aun no debería estar aquí,
pero creo que brinque de mas- el padre solo le veía con ganas, de no reírse en
frente de ella.
-No
se apure si se queda aquí, seguro llega su compañero.
-Ah,
pero ni siquiera se quien es solo me dijeron que esperara en la habitación, y
después este amiguito causo un problema y me ordenaron atraparlo y lo logre-
Bianca, extendió la mano y el golem parecía calmado, mientras acariciaba la
palma de Bianca, con cariño.
-Ya veo, no te preocupes y espera aquí seguro llega tu compañero-pero cuando el padre abrió los ojos vio que Bianca, ya no estaba ahí- esto esta mal.
-Ven
perrito, ¿Estas perdido?- Bianca, seguía a un perro de raza Golden Retriever,
de pelaje claro, pero cuando el perro le izo caso, ella no se dio cuenta que
estaba lo suficientemente lejos, pero ella le importaba mas las agradables
lambidas. Sin notar las miradas de varias chicos, que la miraban de manera
perversa, al ver la inocente cara que traía.
En
la congregación, la puerta donde los científicos al fin habían podido pararse,
había comenzado a abrirse lentamente, dejando a komui de piedra tratando de
esconderse entre los presentes.
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La luz de la puerta del arca brillo más cuando la mitad del cuerpo de la exorcista española se asomo por el fantasmagórico espacio, atravesándolo del todo tras observar confusa tal cúmulo de batas blancas.
- Tengo que salir ya a otra misión? - pregunto irritada resoplando creyendo que tendría al menos un rato para descansar, resignada los miró sin entender que hacían todos allí -No hace falta que me vengáis a buscar, ya se donde se recogen los informes de la misión…y menos que vengáis todos… ¿A caso no tenéis trabajo?
La luz de la puerta del arca brillo más cuando la mitad del cuerpo de la exorcista española se asomo por el fantasmagórico espacio, atravesándolo del todo tras observar confusa tal cúmulo de batas blancas.
- Tengo que salir ya a otra misión? - pregunto irritada resoplando creyendo que tendría al menos un rato para descansar, resignada los miró sin entender que hacían todos allí -No hace falta que me vengáis a buscar, ya se donde se recogen los informes de la misión…y menos que vengáis todos… ¿A caso no tenéis trabajo?
En seguida una enorme flecha con la palabra trabajo atravesó a los científicos dejándolos con la mirada taciturna bajo la mirada mal humorada de Shizu que los observaba en jarras.
- Bah…da igual - prosiguió la exorcista con un resoplido - bueno ¿Cual es la misión? - le preguntó a komui que sudaba nervioso para mas curiosidad de shizu.
- Shi-shizu-san…toda la información esta en el
golem - tartamudeo el jefe haciendo que el pacifico golem volara hasta ella.
- Pero…este no es mi golem…creí que te lo habías quedado para mejorarlo no cambiarlo?! - exclamo al no reconocer a su siempre acompañante y zumbador amigo.
- Bu-bueno veras…ese no es el tuyo…hubo una
confusión…y tu compañero tiene tu golem…jeje ^^U….-
Shizu había dejado de escuchar al científico de
dudoso ingenio interesada en la actitud del golem que no supo porque, le
recordaba a cierta rubia de coletas, sonrió haciendo que todos los presentes no
pudieran creérselo y finalmente apretó una orejita del bichin haciendo que
proyectara la información de la misión.
Durante la época de florecimiento de
lo tulipanes, en Holanda, estas flores parecen haber sufrido un grave cambio,
convirtiéndose en plantas carnívoras que atacan a la población, siendo
particularmente atraídas por los niños.
Su acompañante será…
- Bianca nee-chan?! VAYA!!! MUCHAS GRACIAS KOMUI!!! - exclamo incluso abrazando al susodicho al que se le pusieron los pelillos de punta literalmente aterrorizado al ver esa actitud en la siempre agresiva y “cruel” shizu.
La chica seguía leyendo contenta mientras la tensión en el grupo de científicos aumentaba.
- Bien donde esta Bianca-chan? Saldremos ya mismo - dijo sonriente.
Komui se puso mas azul que el monstruo de las galletas comenzando a tartamudear como un loco mientras todos los demás huían cual bellacos.
- Bu…bueno…ella subió....el arca estaba…y perseguía a…nosotros no…solo la hizo caso…y…- repetía una y otra vez partes de frases inacabadas.
Shizu pillo al científico por la pechera a medida que el ambiente a su alrededor se volvía azul demoníaco incluso las pupilas de la chica parecieron transformarse en rendijas de odio.
- Komui…donde…esta…Bianca…?-
***Debido a la crudeza de las próximas imágenes
explícitamente dramáticas y violentas les rogamos que se diviertan leyendo esta
estúpida frase innecesariamente alargada por su propia seguridad***
Minutos después todo el mundo se apartaba del camino de shizu que iba hacia la puerta del arca dejando atrás a un komui colgado del tan alto techo atravesado verticalmente en una de las enormes lámparas de araña yendo de un lado a otro con el pelo churruscado por las velas de la ornamentada fuente de luz.
Minutos después todo el mundo se apartaba del camino de shizu que iba hacia la puerta del arca dejando atrás a un komui colgado del tan alto techo atravesado verticalmente en una de las enormes lámparas de araña yendo de un lado a otro con el pelo churruscado por las velas de la ornamentada fuente de luz.
Mientras tanto en el parque que rodeaba la iglesia Bianca estaba junto al pequeño perro acariciándole mientras el meneaba la cola contento, cuando los jóvenes comenzaron a acercarse.
- Hola, guapa, te has perdido? - pregunto uno
acercándose cuando el perro le gruño.
- No gracias, se perfectamente donde estoy -
contesto ella inocente.
- Y no quieres jugar con nosotros también? -
pregunto otro acuclillándose. frente a ella.
- Son muy amables pero estoy esperando a una amiga…-
- Bueno…con ella también podemos jugar - contesto
el tercero y último.
Entonces tras los tres chicos comenzó a sonar un crujir de nudillos.
- Con que queréis jugar eh? - pregunto Shizu a sus espaldas con una sonrisa siniestra y los ojos amistosamente cerrados.
Entonces tras los tres chicos comenzó a sonar un crujir de nudillos.
- Con que queréis jugar eh? - pregunto Shizu a sus espaldas con una sonrisa siniestra y los ojos amistosamente cerrados.
Finalmente los chicos tras ser horriblemente
humillados, torturados, martirizados, vapuleados, arrollados, aplastados y casi
atravesados salieron corriendo gritando mientras shizu aun resentida tiro una
piedra certera dejando casi inconsciente a uno de ellos en el suelo siendo
recogido por los otros dos lloricas.
- Malditos bastardos…!! - rumió mirando mal en la
dirección en la que se perdían de vista.
- Nee-chaaaan!! - exclamo la rubia saltando sobre
shizu que al parecer ya había dejado de “jugar” con los chicos (si…lo dejaremos
como si no hubiera visto la extrema violencia xD).
La morena correspondió el abrazo con una sonrisa
estrujándola como si fuera un peluchito con el cura observando tal muestra de
afecto emocionado.
-Si hubiera más almas como las vuestras - exclamo con ojitos ante la sonrisa de Bianca y el escepticismo de shizu que estuvo apunto de soltar algo parecido a “usted que esta mirando? ¬¬” pero dios sabe porque se lo cayó.
Los golem revolotearon el uno sobre el otro con alegría acercándose finalmente a sus dueñas afínmente reconocidas.
-Si hubiera más almas como las vuestras - exclamo con ojitos ante la sonrisa de Bianca y el escepticismo de shizu que estuvo apunto de soltar algo parecido a “usted que esta mirando? ¬¬” pero dios sabe porque se lo cayó.
Los golem revolotearon el uno sobre el otro con alegría acercándose finalmente a sus dueñas afínmente reconocidas.
- Bueno…es hora de irnos Bianca, debemos tomar un tren para llegar a Langel - el pequeño pueblo holandés que ya no recibía apenas turismo.
- Siii nee-chaaan!!!, adiós señor sacerdote adiós
perrito!! - se despidió saliendo corriendo tras su compañera y hermana en
sentimiento.
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Bianca caminaba felizmente detrás de Shizu, mirando como la chica observaba a su Golem, como buscando algún desperfecto o alguna locura de komui, con lo poco confiable que cuando arregla o repara cosas de su invención, poniéndole cosas innecesarias, Bianca, sin resistir la tentación de que su nee-chan estuviera con ella de misión, era para ella un sueño que había visto mas de una vez desde que ingreso a la orden, así que aprovechando que estuviera distraída con su Golem, de un impulso rápido le callo enzima dándole en un fuerte abrazo, que casi deja a Shizu, fuera de balance.
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Bianca caminaba felizmente detrás de Shizu, mirando como la chica observaba a su Golem, como buscando algún desperfecto o alguna locura de komui, con lo poco confiable que cuando arregla o repara cosas de su invención, poniéndole cosas innecesarias, Bianca, sin resistir la tentación de que su nee-chan estuviera con ella de misión, era para ella un sueño que había visto mas de una vez desde que ingreso a la orden, así que aprovechando que estuviera distraída con su Golem, de un impulso rápido le callo enzima dándole en un fuerte abrazo, que casi deja a Shizu, fuera de balance.
-Shizu-nee-chan >o<-mientras que shizu, trataba no caer ante el adorable abrazo de la rubia, su Golem sobre voló ante la mirada perdida de ambas chicas.
Confirmación
de voz, compañero correcto- Bianca miro a el Golem, con carita de ilusión,
mientras shizu, se ponía en guardia casi por reflejo- mi nombre es Shizu
Tanabe- decía el Golem con la voz de Shizu.
-Whaa,
habla como tu nee-chan- decía Bianca, mientras que Shizu, tenia un leve tic
nervioso.
-Tengo 18 años, El General que me entreno fue Cloud Nine…soy Española. Mi inocencia, es Tipo Equipamiento y se llama Gravitation, Su forma física es una pulsera ancha que se une al dedo corazón por una pequeña cadena, es totalmente negro a excepción de unos grabados de color granate que parecen ser extrañas figuras geométricas.- mientras Shizu oía eso, levantaba su mano, viendo a su siempre compañera, como con recelo a los datos que daba su Golem a Bianca, con su propia voz- a la primera face le llamo “Hoshinofuru”, a la segunda le llamo “Niji-Naifu”, y a la tercera decidi llamarle “Torikumu-Juho”…un dato extra le tengo fobia a las…-en ese momento shizu atrapo a su Golem, evitando que digiera eso en voz alta enfrente de la gente, que le miraba raro, por que al tenerle apresado, tenia una cara de psicópata pensando “cuando vuelva esta vez, si mato a komui”.
-Nee-chan? owo-le pico Bianca, a su nee-chan.
-¿¡He?! ¡Ah! Bianca-nee-chan, es que mi Golem necesitaba descansar después de decir toda mi información, este es mas mira la hora no alcanzamos el tren-shizu tomo del brazo a Bianca, y se la llevo casi volando en el aire, mientras Bianca, tenia una plena sonrisa en la cara, sin enterarse de nada.
Después de tanto correr con la cara nerviosa de shizu, lograron abordar justo a tiempo el tren, que estaba apunto de irse sin ellas. Las chicas terminaron en su vagón de lujo, mientras shizu, tenia una cara de pocos amigos que miraba hacia fuera por la ventana.
-Shizu-nee-chan?...te dejaste crecer tu cabello?- Bianca miraba a Shizu, con ojitos brillantes, asiendo que Shizu no pudiera evitar embozar una linda y calida sonrisa olvidando por completo lo que había pasado anteriormente.
-Si,
es que he andado en misión y misión, que no he tenido tiempo de cortármelo
^///^u-decía mientras enrollaba las puntillas de su cabello, que estaban en
frente de sus hombros, un poco apenada-te…te gusta? o///o-
-Si,
te vez muy bien- decía mientras se acurrucaba a su brazo, acariciándola con la
cabeza como un minino.
-Gracias…-le acariciaba la cabeza amigablemente- yo veo que tienes tu cabello mas largo OwO, casi roza el suelo-
-Sii,
es verdad- le abraza- nee-chan tengo ganas de dulces- le miro insistentemente,
que shizu no pudo negarse.
-Ok,
iré a por algo al vagón comedor, mientras tu quédate aquí quieres?-
-haii
^o^-
Shizu
salio del vagón dirigiéndose directamente al vagón comedor, pensando en pedir
también algunas frutas para ella. Mientras Bianca miraba por la ventana el
hermoso paisaje, completamente feliz.
-whaa, que hermoso paisaje es verdoso, miren hatsu y hetsu esto es precioso-la chica movió un poco sus coletas, para que se lograran ver las cabezas de sus katanas de donde colgaba un cascabel de cada una- seguro el pueblo a donde vamos será igual de hermoso-cuando alguien toco a la puerta del vagón, Bianca pensando que fuera su nee-chan, abrió sin basilar.
-whaa, que hermoso paisaje es verdoso, miren hatsu y hetsu esto es precioso-la chica movió un poco sus coletas, para que se lograran ver las cabezas de sus katanas de donde colgaba un cascabel de cada una- seguro el pueblo a donde vamos será igual de hermoso-cuando alguien toco a la puerta del vagón, Bianca pensando que fuera su nee-chan, abrió sin basilar.
-Buenos
días señorita, me puede permitir sus boletos-
-Este
claro-Bianca, traspulco entre sus cosas, cuando el cascabel de hetsu sonó, solo
para los oídos de Bianca, advirtiéndole del peligro-umm, los tiene shizu-nee-chan,
si me permite ir por ella, tendrá sus boletos ^^- Bianca esquivo al muchacho
saliendo al pasillo.
-No señorita me temo que no- de pronto frente a Bianca apareció una reja de metal con barias púas, que le impidió el paso-aquí llega el final de su viaje- el muchacho dejo su apariencia, su cuerpo empezaba a verse metálico, había varios alambres con púas conformando todo su cuerpo, era de echo solo un cuerpo echo de púas, que iban enrolladas unas contra otras.
-Ah, pareces un cactus- dijo Bianca mientras desenfundaba sus catanas- mi madre decía que había que quitarles las espinas antes de comerlos, pero como que no me parecería rico, si no es dulce >.<-
-Que dices mocosa-el akuma, amenazo a Bianca aventando su brazo cubierto de púas hacia ella, pero ella rápidamente se agacho, barriéndose entre las piernas del akuma.
Mientras tanto en el comedor, shizu tomaba una tarta de chocolate para Bianca, y para ella tomo una cesta de varias frutas, con dos botellas de jugo y una de lechen entre ellas.
-Seguro que a Bianca, le ara bien tomar leche con la tarta, también debería comprar una bolsa de dulces-dijo pensativa, cuando una onda expansiva, se acercaba a ella, pero cuando sintió el peligro hacia ella, dio un salto levantando las piernas-Que rayos, tan pronto-Shizu visualizo a un pequeño akuma que le llegaba a por la cintura, tenia una gran boca y una sonrisa desagradable-Oye, no es hora que me molestes, que aun que me veas así, tengo unas ganas de matar, que parece perfecto que aparecieras-shizu dejo las cosas cercas de una mesa, mientras que la gente que estaba en el vagón salio aterrorizada por el pequeño ser.
-jiji,
tu eres la que complacerás mi hambre-dijo con voz chillona y desagradable-y la
otra chica será un perfecto alfiletero para mi compañero- dijo tras volver a
aplaudir aventando otra onda cortante por el aire, a lo que shizu reacciono
agachándose, mientras su cara se tornaba aterradora.
-Óyeme bien, le tocan un pelo y tendréis que morir mas de una vez para pagarlo-
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Shizu
salto de nuevo cuando el akuma lanzo otra corriente cortante a la altura de su
cintura, enganchándose a las vigas metálicas que surcaban los techos del tren y
alzando las piernas y enganchándolas dejando caer el cuerpo cogiendo la bolsa
de comida antes de que otra ráfaga de aire filoso destruyera la barra.
El akuma alzo los brazos apuntando al techo destrozándolo justo en el momento que shizu se dejo caer haciendo el pino y dándole una patada al akuma mandándole contra la pared contraria, corriendo se irguió enganchando el asa de la bolsa, que había volado y comenzaba a caer al suelo, con el pie.
Suspiro aliviada de que todo siguiera en su sitio, incluso la tarta.
- Maldita exorcista!!!! - grito el akuma saliendo entre los escombros lanzando, ondas por doquier.
Shizu salto poniéndose tras parte de la barra que aun quedaba en pie jadeando ligeramente. Mientras Gravitation comenzaba a brillar y con un susurro en el que shizu pronuncio “Niji-Naifu” el arco se materializo obediente a la llamada.
- No crees que el conde debe cambiaros un poco el guión, comenzáis a ser excesivamente repetitivos - se jacto asomándose por el lateral.
Justo
en ese momento el ataque del akuma partió esa zona de la barra haciendo que
shizu rodara por el suelo teniendo que volver a salvar la bolsa de comida.
Entonces notó un ligero calorcillo descender por su mejilla.
“plic”
La exorcista observo la gota de sangre que había caído desde su mandíbula, alzo una mano hasta el pequeño corte que ese último ataque había provocado a la altura de su pómulo.
“plic”
La exorcista observo la gota de sangre que había caído desde su mandíbula, alzo una mano hasta el pequeño corte que ese último ataque había provocado a la altura de su pómulo.
-
Bien…esto ya me ha cabreado, no pienso dejar que dos niveles dos de mierda
vengan a mangonearnos. - dijo con rencor apretando el cuerpo de su arco.
Observo un trozo de escombro durante unos segundos mientras las ondas seguían destrozando el compartimento y levantando humo, y sonrió enseñando un colmillo pícaro.
Cuando el humo aun era persistente y el akuma había serenado su ataque shizu cogió el pesado resto de hormigón y lo lanzo en dirección opuesta haciendo que el akuma se girara frenético comenzando a disparar.
En ese momento noto un ligero quemazón en la nuca, se giro encontrándose la flameante flecha verdosa del arco de shizu entre ceja y ceja.
- Game Over - susurro shizu soltando la cuerda acabando con la vida del akuma al instante.
Mientras en el compartimento de las exorcistas Bianca paraba los brazos del akuma con eficacia pero sin conseguir acercarse a el lo suficiente como para dañarle.
- fufufu…te estas comenzando a cansar verdad exorcista? - se jacto el akuma pasándose uno de los pinchos por la lengua.
- No seas creído, es de mala educación - dijo la rubia parando el otro brazo que se cernió sobre ella.
La
fuerza esta vez fue excesiva y Bianca tuvo que apartarse con la respiración
algo agitada.
-
fufufu…si tu amiga es tan debilucha como tu el conde estará muy contento
fufufu, esa inocencia será nuestra - dijo lanzando ahora los dos brazos.
Bianca volvió a apartarse con los dientes apretados, aquella táctica no funcionaba, estaba gastando energía y no era capaz de hacerle el más ligero rasguño.
Bianca volvió a apartarse con los dientes apretados, aquella táctica no funcionaba, estaba gastando energía y no era capaz de hacerle el más ligero rasguño.
Además había dicho que otro akuma había ido a por shizu, sin poder evitarlo se preocupo distrayéndose durante una milésima de segundo cosa que aprovechó el akuma para lanzar de nuevo sus extensibles brazos plagados de espinas.
La exorcista consiguió esquivar uno y bloquear el otro con sus espadas pero noto un insistente escozor en el hombro derecho que la hizo girarse para ver como la manga de su uniforme estaba rasgada dejando a la vista un corte que tiñó la tela de carmesí.
- Esto ya es demasiado - dijo mirando muy seria al akuma - se acabo el ser condescendiente.
La chica salto sobre los brazos del akuma sorprendiéndole haciendo un mandoble con las dos katanas en forma de X dejando la marca en el pecho del akuma que salio disparado contra la pared.
- hatsu luz y hetsu oscuridad, favor de eliminar el mal - le pidió a las espadas que tintinearon momentáneamente antes de que las dos esferas se formaran frente a ella.
Las
dos esferas repletas de energía levantaron el polvo de los escombros formando
un remolino alrededor de Bianca que miro fijamente al akuma.
- El juego termina aquí - dijo justo cuando las esferas salieron contra el akuma entrando en contacto con el.
- El juego termina aquí - dijo justo cuando las esferas salieron contra el akuma entrando en contacto con el.
En
seguida una explosión lanzo al akuma destrozando la pared y echándolo fuera del
vagón prácticamente destruido.
Bianca suspiro aliviada y se giro dispuesta a ir en busca de shizu cuando noto un pinchazo en la pierna, bajo la mirada sorprendida encontrando el brazo del akuma enroscado en ella.
Bianca suspiro aliviada y se giro dispuesta a ir en busca de shizu cuando noto un pinchazo en la pierna, bajo la mirada sorprendida encontrando el brazo del akuma enroscado en ella.
- maldición…- dijo con voz queda al toparse con la macabra sonrisa del resquebrajado akuma apunto de estallar.
Sin poder soportar la fuerza con la que tiro el akuma de su cuerpo atravesó el agujero de la pared pensando que allí se acababa todo ya que a pesar de haber podido cortar el brazo del akuma en el aire ya estaba saliendo despedida por la fuerza centrípeta del vagón.
Fue en el ultimo segundo, en el punto critico que algo la agarro por la el cuello del traje, Bianca se giro sorprendida viendo a shizu sujeta precariamente a las paredes destrozadas del compartimento con medio cuerpo fuera sosteniéndola.
El grito del akuma las volvió a alertar cuando estalló en pedazo haciendo que la onda explosiva las lanzara al interior del vagón de nuevo entre la polvareda.
- cofcof…shizu nee-chan estas bien?! - pregunto Bianca incorporándose intentando disipar el humo con una agitación del brazo.
-
cof…si…estoy bien cofcof - contesto la otra.
Cuando el humo se disipó Bianca pudo ver a shizu sentada en el suelo observando a la mal parada bolsa de comida que tanto la había costado proteger.
- Maldito akuma TvT….- dijo cuando Bianca se abalanzo sobre ella abrazándola.
- Nee-chaaaaan menos mal que estas bieeeen - exclamo preocupada.
Shizu sonrió correspondiendo el abrazo.
- Ya sabia que un nivel dos no era rival para ti nee-chan - dijo ella sonriente.
-----------------------------
Las dos exorcistas suspiraron aliviadas cuando comenzaron a distinguir el pueblo de Langel en la lejanía, pero su tranquilidad no duró demasiado. El tren, sin previo aviso, frenó en seco, provocando unos terribles temblores que tiraron todo el equipaje por los suelos a la par que algunos gritos asustados y de sorpresa fueron llegando a sus oídos gradualmente.
Alguien abrió la puerta, o más, bien, lo que quedaba de ella, con violencia, y las dos chicas se encontraron cara a cara con el conductor del tren, un hombre de aspecto mayor y ajado, con una poblada barba blanca peinada y unos ojos grandes y redondos semiocultos por sus espesas cejas canosas.
-Ustedes… se atreven… pero…-
-Cálmese, señor maquinista.- dijo Bianca con dulzura mientras se levantaba, ayudada por su compañera- Si se pone así, le puede dar un ataque al corazón.
-No estaría nada mal…- susurró Shizu para sus adentros a la par que observaba como aquel hombre iba acelerando su respiración de rabia. Sí, parecía que estuviera a punto de quedarse en el sitio…-
-Fuera… de mi tren…-
-¿Cómo
dice?- preguntó la chica morena con cara de pocos amigos- Pertenecemos a la
Congregación, no puede tratarnos de ese modo…- los ojos de la chica brillaban
con furia, pero aquel hombre parecía estar a punto de estallar, llevándose todo
lo que le rodeaba por delante.
-¡Fuera de mi tren! ¡Ni si quiera han podido proteger a los pasajeros!- el maquinista señaló hacia los escombros donde podían verse a varios de sus trabajadores ayudando a algunas víctimas a salir bajo los restos de lo que antes era parte del techo- ¡Largo! ¡El Vaticano tendrá noticias de su incompetencia!-
-¿Incompetencia? ¡Yo lo hago pedazos! ¡Deseará que los akumas le hubieran devorados las entrañas, viejo de mierda!- Shizu iba a abalanzarse sobre el otro hombre, pero su compañera la asió por la cintura.
-¡No, Shizu! ¡Deja al pobre señor! ¡Hemos roto su tren, es normal que se enfadeeeee!
Ignorando a ambas chicas, el maquinista hizo una señal a sus hombres y, antes de que se dieran cuenta, habían sido echadas del vagón con todas sus pertenencias y le habían cerrado la puerta en sus narices.
-¡Hijos de $&%$$%*! ¡Asquerosos! ¡ME LAS PAGAREEEEEEIS!- Bianca estaba a su lado, sentada en la verde hierba al lado de las vías grasientas con los ojos brillantes.
-¡Fuera de mi tren! ¡Ni si quiera han podido proteger a los pasajeros!- el maquinista señaló hacia los escombros donde podían verse a varios de sus trabajadores ayudando a algunas víctimas a salir bajo los restos de lo que antes era parte del techo- ¡Largo! ¡El Vaticano tendrá noticias de su incompetencia!-
-¿Incompetencia? ¡Yo lo hago pedazos! ¡Deseará que los akumas le hubieran devorados las entrañas, viejo de mierda!- Shizu iba a abalanzarse sobre el otro hombre, pero su compañera la asió por la cintura.
-¡No, Shizu! ¡Deja al pobre señor! ¡Hemos roto su tren, es normal que se enfadeeeee!
Ignorando a ambas chicas, el maquinista hizo una señal a sus hombres y, antes de que se dieran cuenta, habían sido echadas del vagón con todas sus pertenencias y le habían cerrado la puerta en sus narices.
-¡Hijos de $&%$$%*! ¡Asquerosos! ¡ME LAS PAGAREEEEEEIS!- Bianca estaba a su lado, sentada en la verde hierba al lado de las vías grasientas con los ojos brillantes.
-No pudimos… hacer nada… Solo… ¡BUAAAAAAAAA!- Bianca comenzó a llorar desconsolada, y Shizu, veloz, se arrodilló a su lado y comenzó a acariciarle la cabeza con dulzura, intentando ocultar una mueca de rabia.
-Ya está… Ea…Ea… No pasa nada, Bianca-chan…- la muchacha se levantó y alzó el puño amenazante a la maquina que se alejaba delante de ellas- ¡Canallas! ¡Sois repugnantes! ¡OJALÁ REVENTEIS!
En aquel instante, una luz las cegó por completo mientras un potente estruendo les hizo vibrar hasta las entrañas. Las dos, asustadas, dirigieron su mirada en el tren que acababa de explotar.
-Nee-chan… ¿Qué has hecho?-
-¡Yo no he sido!- chilló con angustia, pero su atención volvió a centrarse en aquella maquina envuelta en llamas cuando un cúmulo de akumas de nivel 1 comenzaron a surgir de sus cenizas y a disparar a todos los pasajeros que huían del fuego…-
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Tras
la aparición de los akumas las dos chicas no dudaron ni un segundo y corriendo
a todo lo que podían, se adelantaron hacia los pasajeros que corrían sin rumbo
tratando de huir de esas cosas desconocidas para algunos de ellos.
Shizu,
se adelanto murmurando entre diente -“Niji-Naifu”-una vez mas su pulsera se
convirtió en su elegante arco, que con la luz del fuego que desprendía el ya
destruido tren, destacaba aquel filo de las puntas de su arco al tiempo que
disparando tres ajiles flechas destruyendo a tres de esas cosas voladoras de
una así salvando un grupo de asustados pasajeros, que después de la explosión
siguieron corriendo de largo sin agradecer a Shizu, cosa que esta no le tomo
mucha importancia, saliendo corriendo en dirección opuesta de Bianca, la chica
de grandes coletas se adelanto por el lado derecho del alboroto, cortando a
diestra y siniestra cada akuma que se le acercaba o que se quería pasar de
listo. Algunos pasajero se infectaron de los cañones de los akumas llenándose a
si por completo de estrellas para después desaparecer tras una cortina de
cenizas negras, dejando a los akumas satisfechos, pero detrás de sus logros
llegaba Shizu, atravesándoles justo en el centro de la estrella, asiendo que
algunos se desorientaran y chocaran con otros, asiendo grandes explosiones
conjuntas que adornaban el cielo.
Bianca,
no se quedaba atrás viendo la falta de velocidad decidió pasar al nivel 2,
invocando a heatsu, una katana mas larga de filo de doble color, dándole un
poco mas de velocidad a la rubia cortaba y aventaba a los akumas, asiendo
muchas veces que se dispararan entre si, para que se destruyeran.
Después de un rato de tanta pelea, las chicas estaban agitadas por la gran cantidad de energía gastada, aun que fueran niveles uno mantener su inocencia no era fácil, pero al menos tenían el consuelo que casi todos los pasajeros ya habían oído y escondido, mientras las exorcistas llamaban la atención de los akumas.
Después de un rato de tanta pelea, las chicas estaban agitadas por la gran cantidad de energía gastada, aun que fueran niveles uno mantener su inocencia no era fácil, pero al menos tenían el consuelo que casi todos los pasajeros ya habían oído y escondido, mientras las exorcistas llamaban la atención de los akumas.
Shizu se abrió el paso para al fin llegar a los escombros del tren, aun el humo del fuego se hacia presente molestando un poco la garganta de la chica.
-ay alguien mas con vida…cof cof-pregunto la chica, mientras removía con cuidado los aun calientes escombros, después de un rato la chica se había dado por vencida, cuando una débil voz se escucho.
-Au..auxilio..cof cof, no…no…quiero morir aquí…por favor sálvenme-al oír la voz Shizu, se apresuro a mover los escombros del tren, con su primer nivel, removiendo con facilidad los escombros en el aire, cuando al fin vio la mitad del cuerpo de alguien se acerco a el, pero antes de que ella llegara el, apareció un akuma de la nada apuntándole directamente a la victima indefensa, pero Shizu no permitiría eso así que planteándose de espalda, se impulso barriéndose casi en el aire , asta que llego gusto ya con el arco materializado aventando una flecha al tiempo que el akuma lanzaba un misil, el misil avanzaba, pero la flecha le atravesó cortándole por la mitad asiendo que callera justo a los lados, pero la flecha seguía su curso atravesando por el centro donde estaba su cabeza, provocando otra explosión.
-Ya le voy ayudar, aguante un poco por favor-decía la morena, levantando la escombro que traía enzima.
-Gra…gracias cof cof- la victima, levanto el rostro Shizu, voltio levemente viendo que era aquel maquinista que ordeno cruelmente que les echara del tren, pero dejando su orgullo de lado lo mas importante era salvarle, asi que con un gran esfuerzo logro levantar el escombro pero cuando le iba a terminar de quitar, un akuma salió de la nada a espaldas de Shizu, esta le vio frente a frente, maldiciendo para sus adentros, tenia las manos ocupadas y si soltaba el pesado fierro tal vez mataría al maquinista, al no saber que hacer y con el akuma enfrente, tenia que apresurarse y pensar en algo lo mas pronto posible, aun que después de un rato el akuma no hacia ningún movimiento, lo que se le izo raro a Shizu, después le miro fijamente notando como poco a poco por la mitad se notaba una pequeña ralla negra y en un instante la cara del akuma resbalo por la mitad abajo, mientras el akuma caía partido a la mitad hacia el suelo y antes de estrellarse al suelo exploto, Shizu vio que algo se movía entre el humo para después visualizar la cara de Bianca, aun que un poco manchada de tizne en la cara.
-Oh, nee-chan…menos mal que estas bien- se acerco a ella corriendo
Shizu suspiro aliviada- menos mal que tu también estas bien…me puedes ayudar con esto?-Shizu, señalaba el gran pedazo de escombro que tenia entre manos.
-Ah si, claro-Bianca, se adelanto ayudando a impulsar el metal por un costado, Shizu se agacho rápidamente ayudando al señor ya grande a levantarse, estaba algo lastimado pero podía estar de pie.
-Oh,
son ustedes dos-dijo el señor agarrándose el estomago.
-Si,
esta bien- pregunto Shizu, tratando de no soltar algo innecesario.
-Esta
herido, deberíamos revisarlo-sugirió Bianca, amablemente.
-No,
no es necesario-dijo algo seco, a lo que Shizu, estaba apunto de reclamarle por
contestarle así a Bianca, después de que ella solo se preocupo por el, cuando
el abrió la boca para decir algo mas- Muchas gracias por salvarme…y lamento
mucho, el echo de haberles tratado como les trate- dijo el señor, asiendo una
pequeña caravana- El pueblo de langel, no esta muy legos de aquí, yo tengo que
quedarme para que no allá algún percance mientras vienen a recoger lo que quedo
del tren-mientras se alejaba de las chicas, con una cara serena.
-Pero…-antes de que Bianca, digiera algo mas Shizu, le tomo de la mano y empezó a jalarla con cariño del lado contrario.
-Ay
que llegar al pueblo antes de que oscurezca Bianca-chan-dijo Shizu, con una
sonrisa quería dejar las cosas así, mientras dirigía su marcha por la orilla de
las vías del tren.
-Esta
bien ^^- Bianca, sonrió y Shizu noto como su cara seguía sucia de las múltiples
explosiones, que no pudo evitar una risita inocente.
-nee-chan,
tiene la cara toda sucia jijiji-
-Hee,
de veras o.o-
-Si,
a ver déjate limpio- Shizu saco un pañuelo y con un poco de saliva limpio las
mejillas de Bianca, dejando su cara un poco mas limpia- a ver si encontramos un
lago o un pozo, para lávate bien.
-Nee-chan-
-He si o.o-
-Tu
también estas sucia de la cara ^o^-
-Hee,
deberás…jajaja somos unas descuidadas-
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Las chicas caminaron hasta el pueblo durante casi 5 horas, pero no estaban cansadas ya que el terreno era completamente llano e incluso habían jugado a hacer equilibrios en las vías para ver quien aguantaba más mientras los golem volaban sobre sus cabezas.
Y ahora que empezaba a anochecer Shizu le enseñaba a Bianca la posición de la osa mayor y la osa menor, junto con la estrella polar que siempre señalaba el norte.
Las chicas caminaron hasta el pueblo durante casi 5 horas, pero no estaban cansadas ya que el terreno era completamente llano e incluso habían jugado a hacer equilibrios en las vías para ver quien aguantaba más mientras los golem volaban sobre sus cabezas.
Y ahora que empezaba a anochecer Shizu le enseñaba a Bianca la posición de la osa mayor y la osa menor, junto con la estrella polar que siempre señalaba el norte.
-
¡¡Ya llegamos nee-chan!! - exclamo Bianca contenta cogiéndola de la mano y
echando a correr hacia el pequeño pueblo que parecía un lago de luciérnagas en
el pequeño valle.
En
menos de 10 minutos de carrera las chicas estaban a la entrada del pueblo, las
casas de piedra y madera estaban iluminadas calidamente mientras sus fachadas
eran recorridas por enredaderas rojas y verdes.
A pesar de ser el pueblo de los extraños sucesos daba la sensación de que era siempre alegre y más ahora que parecían estar de celebración. Ya que según las chicas comenzaron a caminar por la calle principal llegaron a una plaza llena de puestos mientras los niños, vigilados fervientemente por sus madres temerosas de los tulipanes, corrían hacia el descampado a las afueras donde estaba la feria con puestos de habilidades y atracciones.
Bianca estaba entusiasmada ante tanto color, música y elementos decorativos mientras shizu la observaba con una sonrisa tierna.
Sin poder evitarlo deambularon por los puestecitos parándose en uno de peluches, Bianca observo con los ojos brillantes un bonito hipopótamo morado de graciosos y provinentes dientes.
A pesar de ser el pueblo de los extraños sucesos daba la sensación de que era siempre alegre y más ahora que parecían estar de celebración. Ya que según las chicas comenzaron a caminar por la calle principal llegaron a una plaza llena de puestos mientras los niños, vigilados fervientemente por sus madres temerosas de los tulipanes, corrían hacia el descampado a las afueras donde estaba la feria con puestos de habilidades y atracciones.
Bianca estaba entusiasmada ante tanto color, música y elementos decorativos mientras shizu la observaba con una sonrisa tierna.
Sin poder evitarlo deambularon por los puestecitos parándose en uno de peluches, Bianca observo con los ojos brillantes un bonito hipopótamo morado de graciosos y provinentes dientes.
Shizu rió por lo bajo y fue a echar mano de su cartera en la maleta cuando descubrió con cara de palo que….las maletas….estaban en el tren…echo cenizas….
Un montón de gotitas se acumularon en su rostros cuando Bianca al verla tan alterada en silencio se giro preocupada.
- ¿Nee-chan…?-
- Las maletas…-
- ¿Que ocurre con ellas…owo?-
- Estaban…en el tren…TvT….-
-…Ouuh O-OU…-
Shizu se llevo las manos a la cabeza desesperada, ¿¿¡¡Cómo no podía haberse dado cuenta!!?? , estaban en un pueblo holandés sin ropa, sin dinero…sin nada!!!. Algo depresiva se fue a una esquina y se acuclilló cogiéndose las rodillas haciendo circulitos en el suelo con el dedo índice rodeada de un alo azulón.
- Nee-chan no te preocupes…encontraremos modo de dormir en algún sitio…no pasara nada…-
La cara de shizu se hizo un cuadro, ¡no había caído en eso!, ¿¡como iban a pagar un hotel?! ¿¡Donde leches iban a dormir!? ¿¡Donde iba a dormir su querida Bianca!? .
Entonces se levanto con el puño en alto rodeada de llamas (estilo lo que el viento se llevo…”¡¡a dios pongo por testigo…!!” xD)
- ¡¡¡No permitiré que mi Nee-chan duerma a la intemperie!!!-
-
¿Como lo harás Nee-chan…?-
Vuelta a la actitud depresiva xD.
Entonces la mujer del puesto, que las había escuchado perfectamente rió por lo bajo saliendo de detrás del mostrador.
- ¿Sois exorcistas verdad? - pregunto con una sonrisa tierna.
Era rellenita y su rostro ya estaba surcado por varias arrugas, parecía rondar los 50, pero parecía amable como la típica abuela aun joven dulce y generosa.
- Si - contestó Bianca con una sonrisa mientras Shizu giraba el rostro depresivo aun en la misma postura “golum” xD.
-Me
alegro de que por fin venga alguien a intentar solucionar lo de los tulipanes,
mi nombre es Lea…he oído que habéis perdido el equipaje…¿que os parece si venís
a mi casa? Tengo sitio de sobra…-
Ofreció
con una sonrisa sincera, Shizu se levanto corriendo cogiéndola las dos manos.
- Nunca podré agradecérselo lo suficiente - con voz novelesca xD
Finalmente ambas chicas esperaron a que cerrara el puestecito ayudándola y fueron a su casa.
Estaba en una bonita calle donde todas las terrazas tenían flores de vivos colores, pero ninguna eran tulipanes.
En este pueblo nos gustan mucho las
flores…antes teníamos tulipanes por todas partes…pero últimamente…- la mujer
torció el gesto con una triste sonrisa.
Ambas exorcistas se miraron, con un mismo sentimiento.
Ambas exorcistas se miraron, con un mismo sentimiento.
- Nosotras lo arreglaremos - dijo Bianca con una sonrisa.
- Es una promesa - dijo Shizu.
La mujer las miro alegre asintiendo agradecida y sonriente.
Llegaron a su casa, era grande y de dos pisos, con la fachada de madera y piedra el primer metro y medio donde una planta trepadora de tonos bermellones se expandía.
El primer piso tenía un gran salón, una cocina con comedor, un baño y una amplia habitación de confección donde la mujer creaba ella misma los peluches.
Bianca
se enamoró de aquella habitación y paso con los ojos estrellados sonrojada de
la emoción mientras Lea y Shizu la observaba en el marco de la puerta.
- Muchas gracias de verdad - dijo shizu con más seriedad.
-No
hay de que…- contesto sonriente, Shizu la sonrió a medias, era difícil no
ofrecérsela a aquella mujer tan calida.
- Será mejor que llame a la orden para que nos manden más equipaje - dijo Shizu haciendo que el golem se posara en su palma suavizando el batir de alas.
- Ahora os enseño vuestras habitaciones, mientras podéis utilizar la ropa de mi hija…-
La morena asintió cuando Bianca se las acerco corriendo enseñándoles un enorme peluche de un perro tristón color arena.
- ¿¡No es bonito nee-chan?! - exclamó entusiasmada.
-
Si, lo es - dijo poniendo una mano sobre su cabeza y frotándola. - voy a llamar
a komui…ve con Lea a las habitaciones…
-
Si nee-chaaaaaaaaaan ^o^ -
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Tras haber acomodado a sus invitadas como era debido, Lea se despidió de ellas con una leve reverencia de Bianca y cerró la puerta de la habitación que iba a compartir con su compañera, quien se encontraba en el piso de abajo hablando por teléfono.
Tras haber acomodado a sus invitadas como era debido, Lea se despidió de ellas con una leve reverencia de Bianca y cerró la puerta de la habitación que iba a compartir con su compañera, quien se encontraba en el piso de abajo hablando por teléfono.
Caminó
silenciosa hasta llegar al desván, miró de un lado a otro antes de cruzar el
umbral, y se aseguró de que no hubiera nadie cerca antes de cerrar la puerta
con llave. Lea se giró y miró con una mezcla de miedo y cansancio al rincón más
oscuro de la estancia. Allí, una risilla resonó con suavidad, poniéndole la
piel de gallina.
-Muy buen trabajo, madame Lea...- Jean salió de las sombras con lentitud, como si flotara entre aquellas tinieblas- ¿Les has dado la habitación cuya ventana da a la plaza?- la mujer, con el gesto contraído en una expresión de puro remordimiento, asintió- Parfait. Sois una excelente colaboradora...
-¿Puedo
verla ya?- la voz de la mujer tembló nerviosamente- Déjame ver a mi hija, por
favor... Por lo menos quiero saber si está bien...- Jean le dedicó una sonrisa
burlona y le hizo el gesto de negación con el dedo índice.
-Je
suis desolé, madame. No puede ser... Confíe en mí, soy un hombre de
palabra.
-¿Qué
piensa hacerles a esas chicas? Son... tan encantadoras...
-¿Le
dan lástima? Es lo que hay: o ellas, o su hija será pasto de los hermosos
tulipanes...
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[Cortito, pero intenso.... XDDDDD
Entre las sombras de la habitación hay escondidos 3 akumas de nivel 1 y uno de nivel 2.
Nivel 2: tiene forma de una araña gigante pero su cuerpo está formado por enredaderas. En el centro de su cuerpo hay un ojo amarillo que llora ácido, y las puntas de sus ocho patas son muy afiladas.
Decidid cuando queréis que os ataquen y aniquiladlos en 4 post ( 2 cada una, please)
DISFRUTAD (MUAHAHAHAHAHA)]
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[Cortito, pero intenso.... XDDDDD
Entre las sombras de la habitación hay escondidos 3 akumas de nivel 1 y uno de nivel 2.
Nivel 2: tiene forma de una araña gigante pero su cuerpo está formado por enredaderas. En el centro de su cuerpo hay un ojo amarillo que llora ácido, y las puntas de sus ocho patas son muy afiladas.
Decidid cuando queréis que os ataquen y aniquiladlos en 4 post ( 2 cada una, please)
DISFRUTAD (MUAHAHAHAHAHA)]
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En
la habitación, Bianca contemplaba cada esquina, viendo los hermosos adornos de
colores pálidos y suaves...el marco de la ventana que daba vista a la plaza,
teniendo una hermosa planta de enredadera como acompañante, estantes llenos de
libros y muñecas que se veían intactas y bien conservadas, un hermoso tocador
de madera tallada, de color café oscuro con pequeños bordes de colores
amarrillos, para culminar con un enorme espejo de marco que simulaba otra
enredadera...la chica de ojos azules, después de revisar cada rincón
sintiéndose reconfortada se tiro en la enorme cama que ahí estaba, tenia un
estilo muy de la realeza de sus esquinas los tubos estaban mas largo sostenido
un pequeño marco que estaba cubierto por una larga tela, que terminaba en
cortinas a los costados, era de color rosa y en las esquinas se veían unos
pequeños holanes blanco que le hacían compañía; la colcha que cubría el colcho
tenia un estampado blanco con flores bordadas a mano de colores amarrillos y
rojos con un fondo de color rosa que hacia juego con las cortinas, Bianca
estaba mas que encantada en el pequeño colchón acurrucándose apretando el
pequeño peluche de perro triste que traía en brazos.
-Esta habitación es muy calida ^//^ -decía la rubia, estirando los brazos en la gran cama.
-Esta habitación es muy calida ^//^ -decía la rubia, estirando los brazos en la gran cama.
Mientras
en le habitación de abajo shizu terminaba de hablar por su golem, con komui que
aun traumado por lo que le había echo anteriormente, rápidamente accedió a las
palabras de shizu, confirmándole que al día de mañana un buscador les llevaría
lo que necesitaban.
- Ese komui, aun no me he cobrado por la modificación de mi golem ¬//¬- decía refunfuñona mientras subía las escaleras, cuando en ese momento lean salio de la habitación donde había estado ablando con el Noah- oh, buenas noches señora lea-
- Ese komui, aun no me he cobrado por la modificación de mi golem ¬//¬- decía refunfuñona mientras subía las escaleras, cuando en ese momento lean salio de la habitación donde había estado ablando con el Noah- oh, buenas noches señora lea-
-Ah...si
muy buenas noches-forzó una sonrisa a lo que shizu miro algo extrañada -tu
compañera ya esta instalada, la habitación es la del fondo a la derecha que
tengan buena noche.
-He, si gracias...ummm... señora lea, perdone mi osadía, pero se encuentra usted bien o ¿pasa algo malo?- pregunto la morena algo preocupada.
-Ah, no si estoy muy bien, pero ya con la edad uno se cansa muy rápido, iré a mi habitación a descansar, que es lo que necesito- contesto de una manera amable.
-Umm,
esta bien... pero cualquier cosa, puede decírmela ^^-
-si
muchas gracias-
Shizu,
no aguardo mas, tenia ganas de darse un baño y dormir...que bien merecido se lo
tenían, pero antes quiso ir a ver como estaba Bianca, así que caminando a la
habitación que le había señalado la dulce anciana, suavemente abrió la puerta
girando la perrilla con cuidado.
-¡whaa!!, nee-chan, que bueno que ya viniste- Bianca brincoteaba en la cama, aun con las botas puestas, a lo que shizu reacciono presurosa, tomándole de la cintura le cargo bajándole de la cama.
-¡whaa!!, nee-chan, que bueno que ya viniste- Bianca brincoteaba en la cama, aun con las botas puestas, a lo que shizu reacciono presurosa, tomándole de la cintura le cargo bajándole de la cama.
-Nee-chan, no hagas eso te puedes lastimar...y además que tienes las botas puestas-regaño sutilmente, la chica de intensos ojos negros.
-Lo siento, es que me aburría y es muy divertido saltar en la cama-Bianca, empezó a agitar los brazos alegre e himperactivamente.
-Jee,
lo se pero deberíamos concentrarnos en descansar-
-Es que aun no tengo sueño- Bianca hincho levemente los cachete, poniendo cara de suplica, a lo que shizu reacciono con una caricia en la cabeza, negando la petición.
-Será mejor dormir, no le queremos causar molestias a Lea...verdad?-
-A no, para nada, esta bien...entonces ay que tomar un baño- Bianca, sonrío pero para arruinarles el momento, el cascabel de hetsu sonó apuntando a espaldas de shizu; inmediatamente Bianca, agarro lo los hombros a shizu, asiendo que se agachara con ella, mientras un misil de akuma rozaba por sus cabezas, asta salir por la ventana.
-Que rayos-dijo la morena, volteándose rápidamente viendo como un akuma de nivel uno había aparecido de la nada de una de las esquinas del cuarto.
-Como entro...y por que hetsu lo acaba de detectar-Bianca desenfundo sus katanas, sin saber la razón por la que su siempre confiable hetsu no había reaccionado por la presencia de algún akuma.
-Aquí
hubo ayuda de alguien mas- shizu, invoco su arco una vez mas.
-Pero
de quien? - Bianca cubría la espalda de shizu, por si llegaran a atacar de
algún otro ángulo.
De pronto otro akuma apareció enfrente de Bianca, igual otro nivel 1, las chicas debían ser rápidas, ya que con tanta pelea estaban mas que fastidiadas y cansadas por las cantidades de inocencia, pero shizu callo en cuenta que no podían hacer que explotaran en la habitación la arruinaría por completo, así que convirtiendo su arco de nuevo en pulsera, concentro todo su poder en hacer que ambos akuma salieran por la ventana, Bianca aprovecho y saltando del balcón dio varias estocadas, cortando a los akumas de una vez, probando una silenciosa explosión, con la que Bianca pudo brincar a brazos de shizu, haciendo que las impulsaran contra la cama, Bianca rápido giro hacia el colchón quedando boca abajo, mientras agarraba un poco el aire, shizu quedo boca arriba, con los brazos abiertos, en los cuales Bianca se recargaba en uno.
-Esto si es el colmo de las cosas-dijo serrando los ojos.
-Quiero dormir un poco- reclamos Bianca, agarrando uno de los cojines que adornaban la cabecera de la cama y poniéndosela en la cabeza.
-Pues parece que no quieren, que descansemos esas malditas cosas ¬¬
Bianca se acurruco en los calidos brazos de su nee-chan, mientras las piernas de las chicas tocaban el suelo, y sin que ellas se dieran cuenta las enredaderas empezaba a adornar el suelo de donde algo escalofriante estaba apunto de salir….
-----------------------------
Las exorcistas se quedaron unos segundos en aquella tierna postura que tanto las apaciguaba, finalmente shizu froto un poco la cabeza de Bianca con una pequeña sonrisa.
Las exorcistas se quedaron unos segundos en aquella tierna postura que tanto las apaciguaba, finalmente shizu froto un poco la cabeza de Bianca con una pequeña sonrisa.
-
Anda coloquemos antes todo lo que se ha caído y después…vayamos a dormir…- dijo
bostezando.
-
Sii nee-chaaaaaaaan - contestó cantarina levantándose mientras se estiraba cual
gatito.
Shizu se bajo de la cama yendo hacia las estanterías de los peluches recogiendo el de un conejo de enormes orejas del suelo cuando vio las enredaderas.
- ¿Q-que demonios…? - fue lo único que pudo decir antes de que una enredadera se enroscara en su cuello lanzándola por la ventana haciéndola chocar contra la casa de enfrente contra el balcón derribando este.
Bianca
se levanto sin saber muy bien que había pasado y sin haber podido reaccionar
viendo a shizu caer inconsciente mientras por la ventana asomaba lo que parecía
una pata de araña.
Entonces una enredadera se lanzo a por ella pero la exorcista fue más rápida, desenfundó a hatsu y hetsu cortando la amenazante extensión en un susurro metálico que provoco que el resto de la enredadera se retrajera con un chirriante grito.
Así el cuerpo de una enorme araña medio creada de enredaderas y metal asomo por la ventana furiosa mientras una de sus patas sangraba a falta de la última sección.
-
No voy a ser condescendiente contigo maldito bichejo - gruño la joven exorcista
enfadada.
Estaba
preocupada por shizu pero estaba claro que para llegar hasta ella tendría que
pasar por encima del cadáver de aquel akuma y no dudaría en hacerlo añicos.
Mientras en el piso de abajo Lea había observado horrorizada como shizu caía al suelo de la calle entre escombros y hierros del balcón.
Trago saliva asustada, la visión del Noah hacia que su alma se retorciera en busca de refugio fuera de la trayectoria de aquellos ojos cosidos pero que parecían verlo todo, incluso lo que no era físico.
Temblaba de pies a cabeza, por su hija y por lo que había echo, no eran mas que niñas que habían venido a ayudar al pueblo y ese era el cruel destino que les deparaba, cerró los ojos con fuerza en un dilema.
Se
giró hacia la puerta del desván observándola con verdadero terror, no sabía si
aquel siervo del mal seguía allí, no sabía si la observaba, no sabía si
esperaba que hiciera aquello para acabar con su niña, estaba atada con cables
retorcidos, espinosos y emponzoñados, no podía hacer nada…
Durante estos segundos de lucha interna Lea percibió movimiento en el exterior, enfocó la vista a través del cristal de la ventana.
Durante estos segundos de lucha interna Lea percibió movimiento en el exterior, enfocó la vista a través del cristal de la ventana.
Shizu
se había levantado con esfuerzo, entre jadeos y con algo de sangre resbalando
entre sus labios, la exorcista alzo la vista algo desenfocada encontrando sus
ojos.
-Escóndase
Lea…- susurraron sus labios manchados en sangre.
Aquellas palabras que no había oído pero si leído de sus labios la habían atravesado el pecho infundando la vergüenza y el repudio hacia si misma en su interior.
Sin
más salió a fuera a socorrer a la chica que se tambaleaba sujetándola notando
al instante como todo el cuerpo de la chica se recargaba sobre ella.
-
No estas en condiciones…- dijo Lea sin saber muy bien que hacer viendo parte
del abdomen de la araña fuera de la ventana.
-
Bianca sigue ahí…- articulo Shizu volviendo a tomar posesión de su cuerpo con
un gruñido de dolor.
-
P-pero…-
-
Tranquila, estamos acostumbradas - la corto shizu con una amarga sonrisa cuando
alzo la vista viendo aquel cuerpo de insecto notando un escalofrió que subió
por toda su columna. - maldita sea…odio los bichos….- susurró con voz queda
notando como su particular fobia empezaba a paralizarla.
--------------------------------
Shizu, no podía controlar aquella fobia, sus piernas empezaron a temblar provocado por el dolor y el miedo, como era que un insecto le removía y le quitaba todo el orgullo que siempre latía segura y sin temores.
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Shizu, no podía controlar aquella fobia, sus piernas empezaron a temblar provocado por el dolor y el miedo, como era que un insecto le removía y le quitaba todo el orgullo que siempre latía segura y sin temores.
Lea,
sentía el temor de la chica, sin mencionar su cuerpo lastimado, viendo como la
parte trasera de la araña, se revolcaba mientras encajaba sus patas en las
paredes, ansiosa por entrar completamente. Su corazón empezó a latir
preocupado, la otra pequeña exorcista esta ahí adentro sola enfrentando a esa
enorme cosa, en parte sabia que era por su culpa, pero que mas podía hacer su
hija le dolía mucho, después de todo era su hija, que mas podía hacer.
-“Shizu,
contrólate… tienes que moverte ahora”-se repetía a ella misma mentalmente,
golpeándose las piernas para que reaccionaran y se movieran, no era momento de
paralizarse ante sus miedos así que apretando los puños se aparto de lea,
cuidadosamente manteniéndose a duras penas-quédese aquí señora lea, todo estará
bien.
-Espera-lea,
insistió pero no pudo detener a Shizu, que salió corriendo de nuevo a la
casa-Suerte- la señora bajo la mirada ocultando sus ojos tras su pelo, mientras
una lagrima de culpa caí al frio suelo.
En
la habitación Bianca, esquivaba las escurridizas enredaderas que amenazaban por
todo ángulo posible, pero la chica cortaba con gran agilidad cualquiera que se
le aproximaba demasiado, pero eran demasiadas que no le permitían acercarse a
ese bicho de ojos rojos, que le miraba con rencor por su pata herida.
-Vas
pagar el haber echo daño a mi nee-chan-
-Jaja,
anda entre mas te resistes mas apetitosa te vez…me gustan los bocadillos
inquietos-la araña dejo ver dos enormes colmillos que se apretaban en su rostro
como pinzas inquietas por romper algo.
En ese instante Shizu entro desesperada al cuarto, quedándose paralizada al instante por esos enormes ojos rojos que se encontraron con la figura temblorosa de la morena exorcista, que pensó que lo podía controlar, pero esas inmensas patas, esa cara desagradable que le miraban.
En ese instante Shizu entro desesperada al cuarto, quedándose paralizada al instante por esos enormes ojos rojos que se encontraron con la figura temblorosa de la morena exorcista, que pensó que lo podía controlar, pero esas inmensas patas, esa cara desagradable que le miraban.
-Shizu…-aprovechando
que la rubia exorcista se había descuidado al ver a su compañera paralizada por
fobia, la araña soltó una de sus enredaderas de metal dándole un golpe en el
estomago, empujándole con fuerza contra el espejo de la habitación, que se
estrello entre una lluvia de vidrios rostos que caían enzima de Bianca
provocándole algunas cortadas, mientras temblaba adolorida.
-Bi…bianca!!-grito Shizu, pero una pata de la araña le impidió avanzar, las enredaderas parecían las pequeñas extensiones pegajosas de las cucarachas que le permitían escalar muros.
-Umm, un asustado bocadillo jajaja- rio el akuma, ante los ojos aterrados de Shizu, detrás de su odio a si misma por no ser capas de moverse…el akuma levanto la pata dispuesto a atravesar a Shizu, pero una melena dorada se revolcó justo enfrente de la morena, mientras la pata del akuma salía volando por los aires.
-No la toques-grito Bianca, agitada, mientras que su cabello caía suelto…la araña se enojo tanto que entro al cuarto con brusquedad golpeando la mano donde Bianca sostenía su katana que había unido para poder cortar el fuerte metal de la pata de la araña, haciendo que volara, después aprovecho para tomarle por el cuello y levantándola asta el techo del cuarto.
-Que molesta, terminare ahora contigo-Bianca sujetaba las enredaderas de su cuello, que empezaban a aficiarle.
-Nee-chan….corre-susurraba Bianca, mientras la araña le acercaba peligrosamente a sus peligrosos colmillos.
-no
Bianca-grito Shizu, que volvió a ver a la araña cuando…
---------------------------------
…Cuando la araña estaba apunto de
alcanzar su jugosa presa de repente uno de sus ojos se tiñó de rojo y negro
acusado de un horrible dolor.
La arácnida retrocedió soltando a
Bianca entre gritos de dolor intentando quitarse la flecha que se le había
clavado en su ojo, mientras la joven exorcista era recogida por Shizu, ésta
alzo la mirada cansada encontrando a la morena sonriéndola con tristeza a modo
de disculpa.
- Lo siento…- susurro ahogadamente
por el nudo de su garganta.
Bianca sonrió con la garganta
dolorida aliviando el corazón aprensivo de Shizu, esta la dejó apoyada contra
la pared cuando la araña volvía contra ellas.
- Tranquila, solo es un nivel dos -
dijo al ver la preocupación de la rubia.
Después se giró encarando al akuma
con el arco brillando con furia.
- Nadie…toca a Bianca sin mi
permiso…y mucho menos herirla - dijo con rencor cuando varias enredaderas se
lanzaron a por ella.
Shizu salto ejecutando varias
cabriolas, sin permitir que la atraparan enfadando al akuma y poco a poco se
fue acercando.
Entonces cuando apenas estaba a
cuatro metros saltó sobre una liana que iba dirigida a sus pies y abrió el
arco, la flecha silbó dejando una fantasmagórica estela de color verde a su
paso acabando en un ruido sordo.
La flecha se clavó en el ojo central
de la araña que volvió a gritar, cuando Shizu salto enarbolando las palas de su
arco cortando enredaderas y finalmente cortando la cara del akuma dejándolo
ciego.
Este se puso a lanzar lianas sin ton
ni son, ciego, en un mundo oscuro, desesperado sin poder oír por encima de su
horripilante grito de dolor.
Shizu sonrió satisfecha cortando todo
lo que se acercaba a ella o se dirigía a Bianca hasta que consiguió cortar tres
patas haciendo caer al akuma “Araña”.
Agitó las patas en el aire sin poder
ponerse en pie, Shizu subió a su abdomen con cara de asco.
Entonces el ojo amarillo se giró
frenético y lanzo lágrimas de ácido en dirección de shizu, esta saltó hacia
atrás mientras el siseo del abrigo chamuscado y la piel quemada de su cuello y
hombros se alzaba en el aire.
Se llevo una mano a la oreja
limpiándose el ácido que la quemaba la piel antes de que llegara al oído
interno y la dejara sorda sin remedio quemándose los dedos.
Apretó los dientes por el dolor cuando
todo empezaba a quemarse por los chorros de ácido que expulsaba el irisado ojo.
Corrió hacia la araña de nuevo
evitando los goterones de ácido que caían a su alrededor alcanzando por fín la
cabeza del arácnido.
- Esto ya ha durado demasiado…- dijo
cuando su voz tan próxima hizo que el akuma se quedara inmóvil, intentó luchar
una vez más pero enseguida la pala filosa del arco cayó sobre su cuello
decapitándolo.
Shizu desactivó el arco dejándose
caer agotada, le dolía todo el cuerpo pero se resistió a la inconsciencia que
la abordaba, se levanto una vez mas encontrando a Bianca acercándose a ella
preocupada.
Sonrieron encontrándose a mitad de
camino, dejándose caer apoyada la una sobre la otra recuperando el aliento.
- Esos cortes no tienen buena pinta…-
observó Shizu mirando los cortes que el espejo roto la habían causado a Bianca.
- Son solo cortes…a ti te lanzaron
contra una terraza… ¿seguro que estas bien…? - preguntó preocupada.
- Más de lo que parece…- dijo ella en
un suspiro.
- Pues nadie lo diría nee-chan…- dijo
de nuevo cabezota.
La chica esperó una réplica pero solo
recibió silencio, se giro hacia la morena encontrándola inconsciente apoyada
sobre su hombro, pero con una sonrisa de satisfacción.
…………………………….
En
ese momento Lea entró acelerada.
Lea
observo a su alrededor la habitación avía sido completamente destrozada, las
paredes estaban arañadas había vidrios rotos por doquier, el suelo tenia
grandes hoyos a causa del asido de aquella cosa...pero respiro aliviada al ver
a las chicas a salvo en medio de aquel desastres.
-Señora lea-Bianca izo una mueca de dolor mientras sus piernas flaqueaban, tratando de mantenerse en pie.
-Señora lea-Bianca izo una mueca de dolor mientras sus piernas flaqueaban, tratando de mantenerse en pie.
-Están bien...no me digas que le a pasado algo malo a la señorita Shizu-pregunto angustiada, mientras se acercaba cuidadosamente a la rubia que sostenía a la rubia entre sus brazos.
-Esta bien, solo esta inconsciente...solo necesito que me preste otra habitación y algunos vendajes...por favor señora lea- suplico la rubia preocupada por curar las heridas de querida Shizu, antes de fijarse en las de ellas.
-Esta bien, ¿puedes cargarla hasta la habitación?-
-Si claro...no ay ningún problema...no se preocupe por mí...Shizu esta peor que yo-
-Ok, pero aun revisare tus heridas, tienes rasguñada la cara...te has cortado con los vidrios cierto.
-Bueno, eso fue porque me he descuidado-
Bianca le mostro una amplia sonrisa tratando de calmar a lea, ella solo desvió la mirada, indicándole el camino a otra de las habitaciones de la casa en el piso de abajo. Mientras sus culpas se comían su cabeza, ella no merecía ni una sonrisa de esas pequeñas, ella fue la que izo que cayeran en esa emboscada y que casi las mataran, justo en su casa pero su corazón de madre sufriría mas perdiendo a su hija...pero aun así no era motivo para entregar otras dos vidas a cambio...o ¿si lo era?
-Aquí, esta habitación es para las visitas...estaba algo sucia por eso es que no se las he ofrecido-dijo lea, mientras acomodaba las sabanas de la cama, para que Bianca pudiera recostar a Shizu con cuidado en ella- espera aquí mientras voy por los vendajes y algo de alcohol para limpiarle las heridas.
-Espere...este
puede esperar hasta que valla por mis katanas haya arriba-
-¿Cómo?...pero primero debería limpiarte las heridas...ellas de ahí no se van a mover es más importante tu salud, que un arma-
-Es que Hatsu y Hetsu son especiales...no podría dejarlos solos, es rápido si-
-No...Mejor voy por ellas y tú así no te mueves o te lastimas-
-He, no quiero que se lastime...son muy pesadas-
-Vamos si las as de cargar tu y no tienes ningún problema...por que yo- podría hacerlo- le reclamo lea, al ver que Bianca no se quedaba quieta en su condición.
-Créame, las apariencias engañan- dijo con una sonrisa saliendo del cuarto...mientras que lea se quedo callada por las palabras de la rubia.
Bianca corrió al piso de arriba, con un poco de dificultad pero siguió hasta llegar al cuarto destrozado...encontrando a sus katanas en el suelo, respiro aliviada tomándolas entre sus brazos, colgándose las a la espalda bajando las escaleras, para que le señora lea, fuera por las curaciones para las chicas. Ya Bianca esperaba a lea en la habitación, quitándole la chaqueta chamuscada a Shizu, pues había sido prácticamente destruida con el asido de la araña, vio el brazo y cuello quemado de Shizu, angustiada por la condición de ella, mientras acariciaba sus dedos quemados.
-nee-chan, vas a estar bien- dijo mientras le acomodaba el cabello a la morena, mientras la señorita lea, traía todo para curar a las chicas.
-a ver primero ay que limpiar esas quemaduras con esto, para que no se infecte- dijo lea, dándole una botella a Bianca con unos trozos de algodón, Bianca les tomo con cuidado vertiendo el liquido en las pequeñas bolitas de algodón, aplicando con cuidado a Shizu, para no lastimarla, se lo coloco con cuidado en el hombro, cuello y oreja, limpiando con cuidado para quitar cualquier residuo de acido, después de curarle todas las heridas, Bianca y lea vendaron el cuello y hombro de Shizu, poniéndole otra curación al oído para que no se expusiera al aire seco-bueno ahora sigues tu, quítate la chaqueta-dijo en tono autoritario.
-Esta bien- dijo la rubia colocando sus armas a un costado de la cama, recargadas en la pared, para así quitarse la chaqueta, también se amarro sus cabello para que no estorbara a lea, esta saco unas pequeñas pinzas, para así revisar la espalda de Bianca, así ver como la tenia arañada por los vidrios en pequeños y medianos cortes, y con las pinzas saco cualquier fragmento de vidrio que pudiera ser algún problema, pero al seguir, encontró una horrible rajada por su costado, que no había sangrado gracias a las apretadas ropas de Bianca.
-Mira como te as echo esto...por dios, esta algo profunda- dijo tocándola, haciendo que Bianca sintiera dolor.
-Eso duele señora lea- dijo Bianca mientras se tocaba la herida.
-Pues como no quieres que te duela, ahora no te muevas que la voy a limpiar, antes no te as desangrado-
-Jeje, es que a sido cuando esa araña me aventó al espejo, mientras caí sin remedio, un vidrio se quedo inerte y claro me a cortado, pero no es nada...he tenido peores cortes jajá-
-No se de donde le ves la gracia- dijo apretando el algodón asiendo que el liquido calara a morir en la abierta herida de Bianca, haciendo que esta gritara de dolor sin poder evitarlo, después de limpiar la herida y sacar los vidrios, lea le pidió a Bianca quitarse la blusa para poder vendarla para que la herida serrara pronto, después trajo ropas limpias para que se quitaran esas manchadas de sangre.
-Gracias por todo señora lea- dijo la rubia, mientras se acomodaba el cabello, y tapaba a Shizu con las sabanas.
-No a sido nada...no tienes por que agradecer...ahora deberías dormir-
-No debería...alguien se tiene que quedar despierto, no creo que desistan y podría a ver otro ataque, y tengo que estar atenta...para protegerlas-
-Pero...pero que estas diciendo, todavía tienes ganas de pelear, no ves lo lastimada y cansada que estas...debes descansar- decía alterada levantando la voz varias veces, Bianca le miro preocupada y con una sonrisa tomo las arrugadas manos de lea, y las acaricio con dulzura.
-Todo
estará bien, ágamos esto dormiré algo recargada en la cama y ordenare a hetsu
avisarnos si bien algún akuma... no se altere ole podría hacer daño ^^
Lea
casi rompía en llanto, pero lo contuvo y sonrió a vista de Bianca, mientras
asentía a su petición. Bianca acerco a una silla cercas de la cama, observando
a Shizu, antes de recostar su cabeza en la orilla de la cama, donde había
puesto a Hatsu y Hetsu, para disfrutar de su compañía y estar al pendiente de
sus cascabeles. Lea aprovecho que Bianca se había quedado dormida, para salir
de la habitación mientras volvía a la sala, a ahogarse en sus pensamientos, sin
saber que debería hacer ahora.
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A media noche Shizu se despertó, abrió los ojos a pesar de que los párpados le pesaban toneladas y expulsó profundamente el aire de sus pulmones en un gesto pesaroso.
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A media noche Shizu se despertó, abrió los ojos a pesar de que los párpados le pesaban toneladas y expulsó profundamente el aire de sus pulmones en un gesto pesaroso.
Los pliegues de la sedosa tela que rodeaba los postes de la cama aparecieron ante ella desenfocados, giró el rostro a medida que sus pupilas se acostumbraban a la luz y como supuso encontró a Bianca dormida, recostada en el borde de la cama, ella era la fuente de calor que había sentido durante todo su letargo.
Alzó una mano colocando un pequeño mechón rebelde en su sitio, arrancándole enseguida una sonrisa inconsciente a la joven dormida, Shizu también sonrió correspondiendo la curvatura de los labios de Bianca.
Se incorporó despacio recordando las contusiones sin querer despertarlas a ellas también y observó con recelo toda la habitación, desconfiando de cada rincón oscuro, peluche anómalo o sombra en movimiento.
Cuando se cercioró de que estaban solas se levantó, notando la cálida tarima bajo sus pies descalzos, rodeó la cama y tras darle un cálido beso a Bianca en el pelo salió de la habitación.
Volvió a inspeccionar cada recodo con la palpitación de su pulsera resonando en su interior preparada para cualquier ataque. Realizó escrupulosamente el recorrido hasta la cocina en busca de algún líquido que mitigara su seca garganta.
Tras tener que buscar en varios armarios se sirvió un vaso de agua fría y se lo bebió apoyada sobre la encimera con la mirada en el oscuro cielo despejado de la noche.
Entonces el murmullo de una puerta abriéndose a su espalda la alerto, se giro frenética casi rompiendo el vaso al dejarlo en la pila y tomando posesión del arco que se materializó en su mano.
- S-soy yo…- casi exclamó una
asustada Lea con las manos en alto.
Shizu destensó ligeramente la cuerda
con la respiración acelerada, hasta que finalmente el fantasmagórico arco de
colores verdes y violetas desapareció como el humo.
- No vuelva a hacer eso Lea…-
advirtió Shizu notando una ligera punzada en el costado por la acelerada
acción.
- L-lo siento…- volvió a decir
cohibida la mujer; Shizu se maldijo internamente por la brusquedad pero había
estado apunto de soltar la flecha.
- No pasa nada…simplemente no lo
repita, intente no ser tan sigilosa – procuró sonar menos cortante aunque con
poco éxito.
Lea asintió bajando ligeramente la
mirada, avergonzada por la situación y por la frustración de haber condenado a
sus protectoras. Shizu la observó en silencio, no sabía si aquella reacción era
por su poco tacto o por otra cosa, pero como era habitual en ella prefería no
averiguarlo así que no hizo nada por romper el silencio creciente.
- ¿Estás mejor?-
Shizu asintió con una vaga sonrisa
enjuagando el vaso y dejándolo de nuevo en su sitió tras confundirse una vez de
armario.
Lea volvió a quedarse algo reprimida, pero algo más relajada al comprender que sencillamente Shizu no era precisamente abierta, cálida o sociable, Bianca era la única excepción para el corazón de aquella reservada muchacha.
Lea volvió a quedarse algo reprimida, pero algo más relajada al comprender que sencillamente Shizu no era precisamente abierta, cálida o sociable, Bianca era la única excepción para el corazón de aquella reservada muchacha.
- Subiré a descansar un poco más,
mañana vendrá n buscador con nuestras cosas, ábrale solo si dice llamarse
Elliot, aunque si estamos despiertas nosotras nos encargaremos. – Dijo Shizu ya
saliendo por la puerta. – Y…gracias por todo. – finalizó antes de traspasar el
umbral.
Lea fue a contestar, compungida, queriendo confesarlo todo lo que la roía por dentro pero al girarse se encontró de nuevo sola, se sentó casada en la sillita de mimbre y dejó escapar unas lágrimas llenas de amargura y pesar.
Shizu llegó a la habitación y acarició el pelo de Bianca para tranquilizarla por si había notado su ausencia en sueños y con un poco de esfuerzo la subió a la amplia cama tumbándose ella al otro lado.
La observó detenidamente, en especial las heridas, se tranquilizó al ver que ya estaban bien tratadas y que habían dejado de sangrar.
Volvió a acariciar la sedosa melena y besó la frente de la chica antes de volver a quedarse dormida.
A la mañana siguiente Shizu volvió a despertarse pesadamente ante la insistencia que mostraban los rayos de sol que entraban por la ventana.
Se incorporó frotándose un ojo notándose más descansada pero le faltaba algo.
Tornó la vista hacia el lado donde había dormido Bianca encontrándolo vacío, se levantó como si un resorte hubiera sido accionado bajo sus piernas precipitándose hacia la puerta cuando esta se abrió y una enorme bandeja repleta de pastelitos de fresa y nata con patas entro a la habitación.
Shizu se quedo algo bloqueada ante semejante….mmmm….masa de comida andante (?) cuando la carita de Bianca asomó por un lado, entonces y solo entonces a Shizu se le ocurrió que Bianca cargaba con la bandeja (LOL).
- ¿¿N-nee-chan…que…es todo eso…?? –
preguntó la morena con varias gotitas sobre su cabeza.
- Es el desayuno ¡¿que va a ser sino
nee-chan?! – exclamó la rubia evidenciando que eso era claramente normal en la
vida de cualquier ser humano (lo que quisiera yo es comer tantos dulces como tu
sin engordar un gramo >.>)
- Y-ya…claro...-
Shizu observó como Bianca llevaba la
bandeja hasta la cama dejándola allí con cara de no creerse semejantes
dimensiones y aún más que alguien fuera posible de fabricar tan generosa
cantidad.
Lea entró tras la joven exorcista mientras esta se acercaba a su “nee-chan” llevandola con una risita alegre hasta la cama y la bandeja llena de rosa y blanco.
- La señora Lea los ha hecho para desayunar – exclamó contenta Bianca – ¡¡¡están deliciosos!!!-
- Mmm…¡¡¿¿así que tu ya has comido no
pillina??!!, ¡¡Has empezado a desayunar sin mi!! – exclamó Shizu aparentemente
indignada haciéndole a Bianca unas ligeras cosquillas.
Todas se acabaron sentando en la cama degustando los coloridos bocados, Bianca alegre y risueña, Shizu ligeramente sonriente al ver así a su compañera y Lea asombrada ante aquella vitalidad, parecían haber olvidado todo lo sucedido.
- Muchas gracias Lea, se ha tenido
que levantar muy temprano para hacer todo esto…- comentó Shizu parando en el
tercer bollito mientras Bianca iba por el vigésimo…mmm…la verdad habían perdido
la cuenta…
- Bueno la verdad es que no he
dormido, no conciliaba el sueño y he estado toda la noche en la cocina…- dijo
ella encogiéndose de hombros.
- ¿¿¡¡En serio!!??...¡¡¡Tiene que
dormir señora Lea!!! – Exclamó a voz en grito Bianca con una ligera sobredosis
de azúcar.
Shizu, prudente, estimó que ya estaba
bien por hoy de bollos y mando a Bianca a lavarse los diente antes de que se le
picaran xD.
- Mi padre decía que las personas
cocinan demasiado cuando tienen remordimientos…- dejo caer de repente Shizu.
Lea la miro atónita con un sudor frío recorriendo su espalda, no sabía si aquella muchacha realmente había notado su actitud parecía un simple comentario pero cuando el rostro de Shizu se volvió desde la ventana hasta ella se dio cuenta de que iba en serio.
- ¿Pasa algo Lea…? – preguntó directamente, no quería ser grosera pero recordando como se había comportado Lea a media noche y viendo aquel despliegue de generosidad le resultaba evidente que había algo más, quizá solo era agradecimiento o quizá no...-
Estaba claro que Shizu no era de las
que confían en cualquiera…
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Shizu estaba apoyada contra una alta encimera, observando el
saloncito, y más en concreto las llamas de la chimenea, que no paraban de
chisporrotear como si quisieran salirse de aquella zona abrasadora a danzar
sobre la alfombra de olor lavanda.
Cruzó los brazos bajo el pecho, con cuidado, para no despertar sus contusionadas costillas y frunció el ceño.
En ese momento Lea atravesó la puerta distraídamente, al ver a Shizu su rostro se contrajo y estuvo apunto de retroceder, pero los pozos negros que la chica tenía por ojos la atraparon, advirtiéndola que si daba media vuelta iría tras ella.
La exorcista alzo la barbilla, que tenía casi pegada al pecho, sin quitarla la vista de encima, con una seriedad cortante.
- Pase Lea, no se quede ahí – dijo finalmente suavizando el tono.
Ella obedeció y cogiendo el atizador comenzó a remover las
brasas, aparentemente distraída pero notando la mirada glacial de la chica
sobre su nuca.
- ¿…Y bien? – Shizu alzó una ceja – ¿me lo va a contar?
Lea trago saliva, y como si derepente el abatimiento y el cansancio la atormentaran se dejo caer en un gran sillón con orejeras.
- Yo no lo pretendía….te lo aseguro…- comenzó titubeante, pero Shizu no la cortó permaneció observándola en silencio -…él tiene a mi niña…- siguió con un sollozo contenido.
Shizu se crispó como si aquel “él” la hubiera apuñalado.
- ¿Quién es él? – cortó con brusquedad.
Lea titubeo, sobresaltada.
- No lo sé…es un chico, es francés…esas cosas le hacen caso…él se
llevo a mi niña…dijo que la mataría si no os traía aquí…- las lágrimas se
desbordaron sobre su rostro contraído en una mueca de sufrimiento.
– yo…de verdad….no quería que os pasara nada…pero….pero mi niña….-
- No debería haber negociado con él. – dijo Shizu con severidad.
- ¡Es la vida de mi niña…!- gritó rota en llanto.
- Solo ha alargado el sufrimiento de su hija, ese “chico” la matará tarde o temprano, lo siento señora Lea, pero su hija no va a volver.
Lea alzó la vista hasta ella, era verdad, aquellos ojos negros no
mentían. Escondió el rostro empapado entre las manos llorando como una niña,
desconsolada, rota y sola.
Shizu la miraba en silencio desde donde estaba, podría haberla
consolado, ¿Pero de que serviría?, eso no la devolvería a su hija.
Bien sabía ella lo mal que se siente un abrazo cuando sabes que
no volverán. Fue mirando a Lea, encogida sobre si misma, abrazándose y
sollozando, como apareció en sus pupilas un pequeño atisbo de empatía y
lástima, pero siguió donde estaba.
- Será mejor que se esconda Lea, nosotras intentaremos hacer lo
que podamos – dijo tras una larga pausa, la mujer alzó al vista esperanzada y
se arrodillo arrastrándose hasta Shizu, sin embargo esta se aparto cortante –
pero hágase a la idea de que ya está muerta.
La chica salió de la estancia, hacia la cocina donde encontró a
Bianca comiendo más pasteles, con el pelo empapado sobre el impecable uniforme
y con los macutos de ambas apoyados en la pata de la mesa.
- Deberías haberte secado el pelo, te vas a resfriar – la regañó acercándose, la mirada de la chica había cambiado, ahora solo había cariño, un cariño sincero y sencillo, quizá esa era su verdadera esencia y solo Bianca tenía el privilegio de verla.
- Deberías haberte secado el pelo, te vas a resfriar – la regañó acercándose, la mirada de la chica había cambiado, ahora solo había cariño, un cariño sincero y sencillo, quizá esa era su verdadera esencia y solo Bianca tenía el privilegio de verla.
- Tampoco hace tanto frío, nee-chan – contestó ella sonriendo y saltando del alto taburete abrazándola.
- Pero tampoco hace calor – contraatacó recibiendo su abrazo con agrado.
Bianca simplemente rió y Shizu suspiró con media sonrisa.
- Bueno, vámonos Elliot nos está esperando.-
- Ah, claro – asintió sonriente -…pero…y… ¿la señora Lea?-
- Se ha ido a bañar justo ahora, me ha pedido que me despida de
ti por ella – mintió piadosamente, no tenía ganas de que Bianca se
comprometiera con Lea en algo que seguramente no podían cumplir.
Se sentía sucia, era verdad, pero su lado protector la instigaba a hacerlo, era como una necesidad superior, no quería enfrentarse a ese Noah cara a cara, una vez se encontró con uno y literalmente el poder que emitía la congeló la sangre. Intentar salvar a aquella chica implicaba no solo toparse con él, sino un enfrentamiento directo y lo sentía mucho por Lea, pero no correría ese riesgo.
Ella no estaba allí para salvar inocentes como otros, estaba allí para encontrar a su hermana y para proteger a Bianca.
Sin más salieron con los petates al hombro, encontrando a Elliot sentado en un banco, observando una terraza florida, pero sin tulipanes.
- En marcha – indicó Shizu con un movimiento de cabeza, y así salieron de la vida de Lea, o eso creyó Shizu.
Un rato más tarde ambas chicas se dirigían hacia un campo de tulipanes a investigar, Elliot las seguía conversando animadamente con Bianca sobre dulces, mientras entre los cabellos de esta se acurrucaba con cariño su Golem, sin duda tenía el mismo carácter que la rubia.Por el contrario el de Shizu revoloteaba sereno cerca de su ama.
Pronto llegaron al campo, sin problemas y tranquilamente.
Se acercaron con precaución a las plantas, había algunas de tamaño normal y otras incluso más altas que Shizu.
Las miraron con desconfianza, aparentemente no había nada raro, solo el tamaño tan variable.
- Parecen flores normales y corrientes….no tienen dientes, ni lengua…- comentó Bianca.
Tanto Elliot como Shizu la miraron con varias gotitas escépticas en sus rostros, realmente la chica hablaba en serio.
- En cualquier caso…supuestamente les atraen los niños – Shizu se acercó a una especialmente grande con una ceja en alto -…tampoco podemos esperar gran co…
La enorme planta se había inclinado y literalmente había engullido a la morena.
- ¡¡¡¡NEE-CHAN!!!! – gritó Bianca desenfundando sus katanas, y lanzándose a atravesar a la planta.
Dentro de esta, Shizu se resistía intentando activar la inocencia dentro de las viscosas sustancias que la planta tenía en su interior. Entonces el filo de una katana se atravesó de lado a lado, a escasos centímetros de la nariz de la chica, que vio pasar su vida en imágenes.
Bianca volvió a cortar y finalmente los pétalos se abrieron
mientras la planta caía con peso muerto.
Shizu se resbaló dando volteretas, saliendo de la planta y pringada de pies a cabeza.
-…definitivamente…odio…holanda – soltó lentamente con una venita marcada en su frente.
Alzó los brazos, aun sentada en el suelo, y los sacudió con cara de tremendo asco, limpiándose la cara a continuación, cuando Bianca se lanzó sobre ella.
- ¡¡Menos mal que estas bien!! – Exclamó algo preocupada -…iugh…nee-chan estás toda pringada…
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-Qué
divertidas son, ¿no te parece?- Jean estaba atento a lo que hacían las dos
exorcistas desde lo alto de una casa cercana. En su regazo, una niña de
cabellos oscuros dormía placidamente con aún restos de comida en su boca a la
par que uno de los brazos del Noah rodeaba su pequeño cuerpo- Parece que tu
madre no ha cumplido con el trato, mon amie...- el rubio dirigió la atención
hacia su acompañante, ajena a todo lo que estaba pasando y a la sonrisa cruel
que se dibujó en el rostro del otro chico- Perdóname, pero las cosas son así...
Un akumas de nivel 3 apareció a su lado. Jean hizo que el akuma cogiera a la niña como a un bebé, con cuidado de no despertarla.
-Lánzala en medio de todas esas flores. A ellas les encanta el sabor de la carne joven así que esta niña debe ser una delicia para ellas.
-¿Y las exorcistas?-preguntó mientras se contenía las ganas de hincarle el diente a la infante.
-Haz lo que quieras, pero evita que la rescaten. Arráncales los brazos, las piernas, rómpele todos los huesos si quieres... pero acaba con ellas. Lea ha sido incapaz de cumplir el trato así que ahora vienen las consecuencias...- acarició el rostro de la pequeña con dulzura- No te preocupes, me aseguraré de que, si mueres, no haya dolor para tí...
-¿Por qué ha tratado tan bien a esta niña durante estos días, señor Noah?- preguntó el akuma con curiosidad.
-Porque
era una invitada, pero eso no importa. Ahora...no es nada.
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-Si…pero
ahora tu también-dijo abrazándole y impregnar con la asquerosa sustancia.
-Nee-chan, eso es trampa-dijo mientras reía con supuesto enojo.
-Si…pero es divertido-dijo mientras se levantaban, limpiándose la ropa y la cara como prioridad. Las chicas reían de oreja a oreja, como si lo de planta les hubiera provocado mas diversión que apuro...pero pronto su risas se vieron frustradas cuando el cascabel de hetsu advirtió a Bianca, que se giro rápidamente al cielo…viendo lo que menos deseaba en esos momentos un akuma, Shizu siguió la mirada de Bianca, viendo exactamente lo mismo. Un akuma de aspecto metálico, parecía una armadura sorprendentemente resistente…su sola presencia puso en guardia a ambas chicas, pero de pronto este giro dejando ver a la pequeña que traía en brazos.
-Buenas
tarde exorcistas…perdonen por interrumpir su diversión…pero mi amo y yo también
querremos algo de ella.
-Que haces con esa pequeña, basura de fierros-grito Bianca, viendo a la pequeña que parecía despertar de su sueño soltando el llanto del miedo, al ver aquel mostro tomarle de las piernas y dejándola colgando al aire.
-Que pretendes-dijo Shizu, viendo la precaria situación de la pequeña que era salvajemente puesta en posición cerca de un gran cumulo de plantas…que olían la sangre fresca de la pequeña…abriendo sus fauces esperando con ansias que callera en sus viscosas bocas (por así llamarles).
-Solo quiero jugar-dijo el Akuma extendiendo su brazo provocando que una cuchilla formada de viento se dirigiera contra las exorcistas, mientras que el alzaba al aire a la niña que se aproximaba a una muerte segura dentro las bocas de las carnívoras plantas. Bianca brinco poniendo a salvo al buscador, mientras que Shizu esquivo con gran agilidad en un salto la corriente cortante, alzando su muñeca al aire donde tenia su brazalete de color negro.
-
“Hoshinofuru”-dijo la morena, justo antes de que la pequeña se azotara contra
una planta que se quedo a centímetros de atraparle con sus fuertes mandíbulas.
La
pequeña flotaba a salvo de las plantas por órdenes de Shizu, cosa que al akuma
no le agrado, al ver a la pequeña flotando como hoja que llevaba el viento a
terreno mas seguro.
-No eso no te lo voy a permitir-grito el akuma, lanzando dos inmensas cuchillas de aire filoso, contra la morena, pero antes de que hicieran contacto Bianca ajito dos veces a heatsu (la combinación de ambas Katanas) formando otro tipo de viento cortante pero este era de colores negro y blanco, que chocaron contra el ataque del akuma asiendo una gran explosión ante el choque de energía.
-Yo no te permito tocar a Shizu-dijo la rubia blandiendo su larga katana-lo mantengo ocupado mientras pones a salvo a la niña-dijo Bianca mientras de un gran salto logro impactar con el antebrazo del akuma, que logro poner para interceptar a la rubia.
-Perdóneme señorita, pero tengo una prioridad antes de romperle los huesos-dijo preparado para darle una patada a su costado, pero Bianca rápido reacciono colocando a su costado su katana, para que recibiera el golpe pero lo que recibió fue una cortina de aire al darse cuenta que el akuma había desaparecido con el viento dejándole caer directo a las plantas.
-Bianca!!-grito la morena, ya casi poniendo a salvo a la pequeña, pero una sombría presencia se coloco tras de ella, giro rápido con los ojos bien abiertos, justo antes de recibir una fuerte cortina de aire cortante asiéndole una gran herida a su espalda que provoco que callera al suelo, y perdiera el control de la levitación de la pequeña haciendo que de nuevo callera precipitadamente hacia las plantas. Antes de que Shizu se colocara de pie, el akuma piso su espalda obligándola a quedarse en esa posición haciéndole tener un horrible dolor por la reciente herida, que se sentía entre caliente mientras brotaba la sangre-maldita sea.
-Primero acabare contigo-dijo el akuma, pero un grupo de listones negros le impactaron de gane haciéndole retroceder con brusquedad liberando a Shizu de su pie.
-Bien, no me agradas-la rubia salió de entre las plantas, con rasguños de las ramas , viéndose un grupo de listones blancos y negros bailar en armonía a su alrededor, mientras que un blanco mantenía de nuevo a salvo a la pequeña, entre algunas plantas vivas y ortras cortadas con los filos de los listones negros.
-Tu menos a mi-dijo el akuma apareciendo enfrente a Bianca, con una cuchilla que le salía del antebrazo, chocando filos con Heatsu, pero no paraba daba golpe tras golpe tratando de cortarle de una buena vez al ver que las plantas no habían podido siquiera probar a la pequeña niña que lloraba aterrada siendo sujetada con los suaves listones blancos de Bianca.
Ella
trataba desesperada darse espacio para poner a salvo a la pequeña, pero el
akuma no le daba tregua haciéndole cortes que hacían brotar la sangre de la
rubia, de las piernas y brazos, y ella sin poder retroceder pues estaba contra
las plantas y no podía concentrarse para dejar a la niña a salvo eso se estaba
poniendo muy arriesgado nunca había combatido con akuma mas resistente.
Shizu por otro lado se lograba poner de pie, sintiendo el dolor expandirse en su espalda con crueldad.
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Shizu volvió a activar el nivel uno localizando un antiguo palet de los lejanos molinos holandeses. Lo atrajo hacia ella a toda velocidad subiéndose de un salto notando como la espalda se quejaba dolorosamente. Atravesó el aire, con inesperados quiebros verticales evitando las plantas hasta conseguir alcanzar a la pequeña niña y permitiendo a Bianca concentrarse mejor en la batalla.
Shizu volvió a activar el nivel uno localizando un antiguo palet de los lejanos molinos holandeses. Lo atrajo hacia ella a toda velocidad subiéndose de un salto notando como la espalda se quejaba dolorosamente. Atravesó el aire, con inesperados quiebros verticales evitando las plantas hasta conseguir alcanzar a la pequeña niña y permitiendo a Bianca concentrarse mejor en la batalla.
Voló hacia Elliot, dejó caer a la
niña en sus brazos gritándole que se alejara y escondiera para acabar poniendo
rumbo hacia el akuma y Bianca.
El temible ser de metal estaba haciendo retroceder a Bianca sin separar su afilada cuchilla del filo de heatsu.
El temible ser de metal estaba haciendo retroceder a Bianca sin separar su afilada cuchilla del filo de heatsu.
- ¿No estarás cansada verdad? –
preguntó con un gesto grotesco empujando con mas fuerza haciendo retroceder a
la exorcista.
- Esto acaba de empezar – dijo ella
aun resistiendo.
Las botas de la rubia se habían
clavado en el reseco suelo y habían dejado marcas de su retroceso bajo las
huellas de los pies metálicos del akuma.
- ¡¡Bianca!!-
El akuma se giro sobresaltado
encontrándose el palet de madera de golpe, Shizu no aminoró la velocidad un
ápice y rompió el objeto contra el akuma haciéndole retroceder varios metros,
mientras ella misma caía al suelo estrepitosamente entre el polvo.
- Cofcof…no se me da tan bien
aterriza como volar – tosió levantándose notando varios raspones y como la
herida se le había llenado de tierra.
- ¡¡Nee-chan!! ¿¿¡¡Estas bien!!?? –
Se preocupó Bianca acercándose y ayudándola a levantarse.
- S-si…todo bien…- la chica siseo
notando la herida de la espalda – ¿Y tú?-
- Estoy bien – contestó sonriente
pero cansada aprovechando la tregua tras la asfixiante pelea.
Shizu se acabó irguiendo, mientras entre la humareda el akuma se irguió con tranquilidad exhalando al cielo con una risotada. Fue un sonido metálico y desafinado que torturaba los oídos de cualquiera.
- Me habéis enfadado – soltó con tono
asombrado y divertido.
Entonces su sombra se desdibujó
apareciendo al costado de la joven morena que fue a pegar un salto pero el
akuma fue más rápido y la cogió del pescuezo con violencia.
- ¡¡Nee-chan!! – gritó Bianca
abalanzándose sobre el akuma, pero este alzo una mano abierta y de ella brotó
una especie de remolino que lanzó a Bianca lacerándola con profundos cortes.
- ¡¡Bianca!! – exclamó Shizu viendo como su compañera chocaba contra el suelo con brutalidad sumida en la inconsciencia.
La chica cogía el brazo del akuma
intentando soltarse, cuando este la alzo en el aire y apretó su agarre
haciéndola jadear.
- Dicen que al morir asfixiado puede
llegar a sentir placer – comentó el akuma pasándose la lengua por los irisados
dientes. – dime... ¿Como se siente?-
- Tori…kumu...juho-
- ¿Qué dices…? – preguntó divertido
sin haber escuchado bien la respuesta, pues había sido un efímero susurro.
Entonces algo brillante se movió con
rapidez junto a la punta de lo que anatómicamente sería su codo y un dolor
espantoso hizo que el brazo dejara de responderle.
Shizu cayó al suelo respirando con agitación tras haber estado al borde de la asfixia, llevándose una mano al cuello, notando como la ballesta soldada sobre su mano a partir de su pulsera palpitaba por el reciente disparo.
- ¡¡¡Maldita zorra…!!! – gritó el
akuma abalanzándose sobre ella con el brazo sano.
Shizu alzo la vista sudorosa
distinguiendo solo la silueta pues la falta de oxigeno hacia que sus pupilas
aun estuvieran demasiado dilatadas, pudo apreciar el filo de la cuchilla caer
en la perfecta dirección de su cuello, pero el golpe no llego.
Un sonido chirriante inundó la
batalla como el encontronazo feroz entre dos espadas.
Y la chica creyó apreciar, aun en su
visión borrosa, una larga melena rubia.
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Tras la borrosa vista de Shizu, se hacia clara la firme espalda de Bianca, que sostenía a un costado la katana reteniendo el filo de la cuchilla del akuma, que retrocedió al notar que su ataque se había disminuido en intensidad, mirando a la rubia que escondía sus ojos tras la sombra de su fleco.
-Pensé que estabas durmiendo...maldita niña-grito el akuma, tras no hayar razón de que ella estuviera de pie frente a el como si nada.
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Tras la borrosa vista de Shizu, se hacia clara la firme espalda de Bianca, que sostenía a un costado la katana reteniendo el filo de la cuchilla del akuma, que retrocedió al notar que su ataque se había disminuido en intensidad, mirando a la rubia que escondía sus ojos tras la sombra de su fleco.
-Pensé que estabas durmiendo...maldita niña-grito el akuma, tras no hayar razón de que ella estuviera de pie frente a el como si nada.
Bianca
no contesto nada y solo se dedico a correr a gran velocidad contra el akuma
clavando ferozmente el filo en el torso del akuma sin hacer gran daño, el akuma
se sorprendió y ligeramente rio divertido.
-Eso
es todo-dijo el akuma, pero Bianca no se detuvo ahí empezó a atacarle a diestra
y siniestra sin detenerse de sus ataques, así cuando su katana iba de abajo a
arriba, de arriba a abajo, de izquierda a derecha y de de derecha a izquierda
sin darle tregua al akuma, que esta vez era el que retrocedía ante los furiosos
ataques de Bianca akuma tenía que defenderse con un solo brazo que tenia libre
gracias a que Shizu había inutilizado al otro en su totalidad.
Tenia
que hacer retroceder a la fastidiosa exorcista...eso ya lo estaba desesperando
en sobre manera, así que con un gran esfuerzo logro dar un brinco hacia atrás,
para esquivar el ultimo golpe de Bianca, pero esta no se detuvo si no que
también salto tras el empuñando su filo en alto en su contra, que en respuesta
puso su cuchilla para rapelear a la chica y obligarla a retroceder.
Bianca
callo en canclillas, tosiendo sangre para diversión del akuma, y para
preocupación de Shizu que al fin había logrado recuperar un poco el aliento y
si vista, sin dudarlo dos veces corrió hacia su compañera, pero una inesperada
risa de la rubia corto el paso veloz de la morena, como si no fuera la gran
cosa Bianca se levanto alzando la mirada notándose dos hilitos de sangre aun
escurrir por los lados de sus labios.
-No
eres tan aburrido-Bianca se limpio la sangre con la palma de la mano
relamiéndola un poco, sus ojos estaban sin vida, su mirada era de una chica
totalmente diferente, ella era sádica al extremo que izo retroceder un poco al
akuma-sigamos un poco mas-Bianca sacudió su katana mientras aprecian los
listones negros que se abalanzaron en contra el akuma.
Shizu
noto que Bianca flaqueaba y su respiración era cortante como si algo le
estuviera cortando el aire-Bianca...detente-grito sin dudarlo, captando la
atención de Bianca.
-Oh...Shizu...tu
también te quieres divertir un rato-Bianca le sonrió sádicamente y sin que
Shizu pudiera percatarse el cuerpo atado del akuma por los listones de Bianca,
la impacto con fuerza lanzándola barios metros atrás, mientras que impulsaban
al akuma desde lo alto hasta impactarlo de gane al suelo mientras lo dejada
libre, para que Bianca se volviera a tirar al lanzar en su contra-anda...no me
digas que es todo lo que tienes montón de basura-
-Cállate
maldita-el akuma se abalanzo contra Bianca que lo esquivo por muy poco
recibiendo una cortada en su mejilla-ya me has hecho enojar.
-Se
es lo que todos los montones de basura ponen de escusa-dijo la rubia,
impactándole un grupo de listones negros que hicieron retroceder al
akuma-vez...me estas empezando a aburrir...-era claro que Bianca jugaba con el
akuma.
Shizu
mientras tanto se incorporaba pesadamente después de ese último golpe, tenia
que detener a Bianca, antes de que se lastimara a ella misma, para reafirmar
sus sospechas un rastro de sangre era lo que dejaba Bianca, tras presionar los
músculos de sus heridas.
-Bianca-
dijo levemente, corriendo con mucho esfuerzo hacia ella, gusto cuando ella dio
un salto para atacar una vez al akuma, pero Shizu le detuvo con los filos de su
ballesta, quedando ligeramente el filo largo de la katana sobre el hombro de
Shizu, cortando algunos centímetros-Detente-
-Shizu…quítate…ahora-amenazo
Bianca, pero Shizu no retrocedió, el akuma vio extrañado pero no iba a dejar
pasar tal oportunidad, y sin contemplaciones amenazo su filo contra Shizu-Que
estorbas-Bianca pateo el costado de la chica poniéndola a salvo del ataque
mientras movía su katana cortando ágilmente el brazo inservible del akuma, pero
no pudo evitar que el fijo del akuma llegar a su propio costado, Bianca callo
hacia atrás, mientras el akuma chirriaba de dolor, agarrándose el costado donde
su sangre putrefacta salía.
-Eres
una maldita…te matare, te matare-repetía una y otra vez.
-Que
fastidio-Bianca se desabrocho la chaqueta para contemplar un cruel lazo blanco
que lo apretaba con fuerza, mientras trataba de arrancárselo sin mucho
esfuerzo, trato de hacer reaccionar su cuerpo, pero este simplemente ya no
reaccionaba-bueno, que mas da-finalizo tratando de quitarse esa molestia del
cuello, sin percatarse de que el akuma se aproximaba con todo el propósito de
matarla, por tal herida que le izo pero Shizu no lo permitió he intercedió una
vez mas el golpe.
-no
te le acerques.
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Shizu sintió como el brazo comenzaba a fallar bajo la fuerza del akuma, soltó un gruñido y se agachó dando una vuelta de 180 grados sobre sus talones y disparando al vientre del akuma de rodillas. Las chispas saltaron y el metal se derritió arrancándole un alarido a la horrible máquina.
Shizu sintió como el brazo comenzaba a fallar bajo la fuerza del akuma, soltó un gruñido y se agachó dando una vuelta de 180 grados sobre sus talones y disparando al vientre del akuma de rodillas. Las chispas saltaron y el metal se derritió arrancándole un alarido a la horrible máquina.
Retrocedió con la garra sobre la zona dañada y la furia multiplicada por diez, shizu jadeo satisfecha, pero agotada notaba como el brazo izquierdo comenzaba a adormilarse haciéndola sentir calambres hasta el cuello, sin contar con las heridas que la arrancaban energías.
Se irguió apretando los dientes sin
perder de vista al akuma, había que acabar con eso ya. Echó un ojo hacia atrás,
a Bianca que aun trataba de quitarse el lazo, gruñó reconociendo la segunda
conciencia de la chica y se volvió a girar hacia el akuma.
- Acabemos con esto…- dijo ella.
- Estoy de acuerdo – finalizo el
akuma preparando en alto el último brazo que el quedaba.
Ambos se lanzaron uno contra otro, dispuestos
a sobrevivir y matar, pero solo uno lograría hacer ambas cosas. El akuma
adelanto una ventisca cortante que shizu bloqueo con la ballesta, cosa que la
máquina quiso aprovechar lanzando y terrible garra directa a la cabeza de
Shizu, pero la chica intuyendo este movimiento se apartó apoyándose en el brazo
del akuma alzándose lo suficiente como para poner a bocajarro la ballesta
contra su sien.
- 左様なら – susurró antes de que la flecha saliera con un restallido de muerte. *traducción del kanji: adiós*.
El akuma cayó a plomo levantando una
nube de polvo, Shizu desactivo enseguida la inocencia cayendo de culo, agotada,
con la respiración agitada. Miró a Bianca desde su posición recibiendo una
mirada de rencor creciente.
- Ese akuma era mio – gruñó la habitualmente dulce joven.
- Ese akuma era mio – gruñó la habitualmente dulce joven.
Shizu soltó un siseo molesto y se
levanto con el brazo acalambrado e inservible por varias horas o incluso por lo
que quedaba de día, alcanzando a la rubia.
- Desactiva la inocencia ahora mismo – la ordeno con una mirada fría.
- No tengo porque hacer lo que tu
digas – contestó desafiante.
Shizu guardó silencio con la
mandíbula tensa y agachándose frente a ella, sin más con el brazo aun movible
la asesto una bofetada.
- Si vuelves a poneros en peligro
otra vez – comenzó con un dedo en alto advirtiéndola – me encargaré
personalmente de que no volváis a poner un pie fuera de la orden. – dijo con
dureza.
Bianca volvió a gruñir con una mano
en la mejilla enrojecida, sin más desactivo la inocencia librándose del lazo y
perdiendo la consciencia, siendo recogida por shizu antes de que cayera al
suelo.
Elliot llegó corriendo, con la
pequeña niña sobre su espalda, dormida o inconsciente por la impresión y el miedo
que la había atormentado; Shizu le pidió que la ayudara para ir directamente al
hotel ó a un médico, no le gustaban nada las heridas de Bianca y la suya propia
de la espalda comenzaba a dolerle demasiado. Entonces frente a ellos el suelo
profirió un extraño quejido, justo debajo del akuma.
La tierra pareció fragmentarse y de golpe
el cuerpo del akuma fue engullido por la tierra, o mejor dicho, cayó ante el
suelo que cedía.
- ¿Qué demonios….? – conjeturó la
morena.
Dejó a Bianca apoyada contra Elliot y
se acercó al lugar con precaución mientras aun algunos restos de roca caían al
gran agujero negro, la arena caía en pequeñas cascadas como el agua de la
lluvia cayendo en un pozo. Se asomó al socavón tragando saliva intuyendo un
nervioso e incesante movimiento.
- ¿Señorita Shizu? – la llamó Elliot.
- Vayamos al hotel, esta noche
volveremos. – determino volviendo con ellos y comenzando el camino de vuelta,
no sin antes devolver una mirada intranquila al lugar.
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Shizu había tomado a Bianca en hombros, tratando de seguirle el paso a Eliot sin mucho éxito, ya que su cuerpo estaba en extremo cansado, para soportar el peso de Bianca, que no ayudaba mucho con la herida en la espalda de la morena, Eliot al ver la dificultad de la exorcista y lo que les faltaba por llegar al hotel izo un ademan de alto que Shizu vio con algo de desdén y fastidio.
Shizu había tomado a Bianca en hombros, tratando de seguirle el paso a Eliot sin mucho éxito, ya que su cuerpo estaba en extremo cansado, para soportar el peso de Bianca, que no ayudaba mucho con la herida en la espalda de la morena, Eliot al ver la dificultad de la exorcista y lo que les faltaba por llegar al hotel izo un ademan de alto que Shizu vio con algo de desdén y fastidio.
- Mejor usted carga a la pequeña...y yo me encargo de la señorita Bianca.
-
No, esta bien...-dijo con la respiración entrecortada del cansancio.
- No, si me permite sugerírselo, si usted carga a la pequeña en brazos le será mas sencillo, además así no se lastimara mas la espalda...y por ultimo podríamos y mas a prisa al hotel y conseguir ayuda medica para las dos –
Shizu suspiro con pesadez, aun que no le agradara que le dieran ordenes o sugerencias de como hacer las cosas, tenia que admitir que esta vez Eliot tenia razón- ok, tienes razón -finalizo la chica.
Bajando
a Bianca de su espalda, mientras que con el brazo libre tomaba a la pequeña que
aun dormía, y Eliot sujetaba a Bianca, y en cuanto Shizu pudo sostener a la
pequeña, Eliot se puso sin mucho problemas a Bianca en hombros.
-Bueno
sigamos nuestro camino-se limito a decir Eliot, indicándole el camino a Shizu,
quien lo seguía ahora a un paso mas ágil, haciendo rabiar a la morena por la
falta de fuerza en su cuerpo, mientras seguían andando.
Shizu
miraba a la pequeña de cabellos oscuros, mirando su pálida cara, le recordó
cruelmente a la señora Lea, asiendo que la morena sintiera un poco de pena por
las palabras tan duras que salieron de su boca hacia esa mujer, pero ahora no
podía hacer nada, eso ya era cosa del pasado y no le quedaba más que dejar a la
niña con su madre, que mas podría hacer si no.
Ya
después de un rato de tanto andar al fin llegaron a un elegante hotel, en
cuanto entraron Eliot explico a la encargada de las condiciones de sus
acompañantes y le pidió amablemente que llamara a un doctor urgentemente. la
encargada asintió pidiéndole a uno de los botones que los llevara mientras a la
habitación de las chicas, para que reposaran mientras llegaba el doctor,
después de subir las largas escaleras al segundo piso, los condujeron a una
amplia habitación con dos camas; ya que originalmente solo estaba reservada
para las exorcistas; Eliot paso de prisa dejando a Bianca en su cama, mientras
Shizu ponía a la niña en la otra y se sentaba tomando un poco de aire, y
reposaba el acalambrado brazo izquierdo.
- Iré a revisar si ya viene el doctor -se limito de nuevo a decir Eliot saliendo de la habitación, Shizu agradeció con la cabeza, mientras se incorporaba ya un poco mas reposada de su cansancio, se aproximo a la cama de su acompañante acercando el brazo sano para acariciar las mejillas de Bianca, con un poco de preocupación, al ver la horrible marca que le había dejado su propio listón en el cuello.
- Te pondrás bien nee-chan -dijo encorvándose dándole un dulce beso en la frente, mientras acariciaba la mejilla donde antes su mano se había puesto cruelmente contra su contra parte.
El doctor llego al cabo de unos minutos después, primero se paso a revisar las heridas de Bianca, a orden de Shizu, el doctor miro las heridas de la rubia con un claro des desdén de sorpresa, había un claro molinete en el vientre de la chica marcado y manchado en sangre, su costado cortado, pero hasta parecía suerte que no llegara a algún órgano vital, casi como si esa hubiera sido la intención inicial, con cuidado se puso a limpiar adecuadamente las heridas para después vendarlas cuidadosamente para apretarlas y no se fueran a abrir las heridas. Ya cuando termino con Bianca se aproximo a la morena, que le mostro la espalda al doctor que con algodón limpio empezó a limpiarle la herida, mientras Shizu cubría su pecho con las sabanas, el doctor limpio con cuidado las heridas del cuerpo de Shizu, quien aparte de tener la espalda marcada, tenia un gran cumulo de pequeñas heridas.
Ya
después de finalizado su tarea el doctor dejo su factura a Eliot y se retiro,
advirtiendo que tuvieran cuidado con tan grabes heridas, Eliot agradeció con un
amable reverencia despidiendo al doctor, después se disculpo y se retiro a sus
aposentos, dejando a las chicas solas.
En cuanto Eliot azoto la puerta la pequeña empezaba a despertar ante los ojos negros de Shizu, quien su primera impresión fue dar dos pasos atrás, pero apretando los puños se acerco a la pequeña que se frotaba los ojos, no entendiendo muy bien donde estaba miro la silueta de Shizu recordándola como un de sus salvadora, le brillaron los ojitos y se abalanzo al cuello de Shizu atrapándola en un fuerte abrazo.
-Gracias…hermana
mayor-dijo la pequeña con una gran sonrisa-
Shizu le dio un pequeño tic nervioso por la impresión-ah…este no ay nada que agradecer.
Shizu le dio un pequeño tic nervioso por la impresión-ah…este no ay nada que agradecer.
-¡Claro que si!...la hermana mayor me salvo volando en su tabla mágica-dijo soltando a Shizu dando brincos de alegrías.
Shizu casi juraría que ella ya estaba inconsciente antes de rescatarla de esa cruel caída.
-
Este…calma…pequeña te vas a caer de la cama-dijo sin más Shizu-bueno, ya que
estas tan animada…puedes decirme ¿Cómo te llamas?-
-Ah…si claro hermana mayor…me llamo Analia…mucho gusto-sonrió tiernamente.
-ah…bueno yo me llamo…-Shizu apenas iba a presentarse cundo un quejido se escucho, banca se removió en la cama y se levanto de casi improvisto de la cama.
-¡NEE-CHAN¡-grito la rubia asustada con la respiración contenida, mirando a todos lados no hallando donde estaba.
Shizu ignoro por completo a la pequeña corriendo a calmar a Bianca, atrapándola en un cálido abrazo-ya nee-chan, estoy aquí todo esta bien-dijo acariciando la suave melena de la rubia.
-Nee-chan, ¿estas bien?… ¿Cómo? …¿que paso? y ¿el akuma?-pregunto la rubia sintiendo un pequeño restiron de dolor de su cuerpo, haciendo que Shizu la acostara de nuevo en la cama tranquilizándola poco a poco.
-Ya…acabe con el akuma…no tienes que angustiarte…y si estoy perfectamente, aquí la que esta mas herida ahora eres tu-dijo con algo de nostalgia.
La niña miro aquello con desdén, al ser ignorada prácticamente por su salvadora por culpa de su acompañante, pero en cuanto Shizu voltio la mirada, la mirada de la chica era serna y calmada y mostraba una sonrisa.
-A si, mira nee-chan ella se llama Analia, es la niña que rescatamos de las plantas.
-Así…mucho gusto…me llamo Bianca-dijo con una feliz sonrisa-nee-chan, me da gusto que estés bien, perdona no a ver sido de mucha ayuda-dijo bajando la mirada.
Shizu suspiro pesadamente, al ver que la chica no recordaba nada de lo que izo-no nee-chan, tu hiciste lo suficiente…miren ya se descansa un poco mas y salgamos a comer algo…les parece bien?-
-claro nee-chan-
-claro hermana mayor-
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Shizu soltó una nerviosa sonrisa ante
el apelativo cariñoso que la pequeña Analia le dedicaba. Cuando Bianca reposó
un poco más, las tres se prepararon para bajar al buffet del hotel y cenar en
abundancia.
Bianca, como siempre, tendía a todo
lo dulce, mientras que shizu apreciaba los platos elaborados con frutas o
mermeladas y la pequeña Analia cogía lo mismo que la morena con ilusión, casi
calcando los movimientos tan hostigosamente que shizu creyó perder los nervios.
Una vez en la mesa, Bianca fue a
sentarse en la silla más próxima a Shizu, pero la pequeña se sentó en esta en
el último segundo, haciendo que la mas joven de las exorcistas alzara una ceja
sin entender muy bien aquella postura. Igualmente se sentó en la otra silla y
la aproximo a Shizu, pasando por alto el berrinche de Analia ante si acción,
hinchando los mofletes y frunciendo el ceño de una forma un tanto grotesca.
La cena paso un tanto tensa para
shizu, pues intentaba hablar con Bianca sobre lo que había visto en aquel
agujero y Analia no paraba de intentar acaparar su atención lo que la irritaba
en sumo modo. Bianca apenas pareció notarlo, simplemente sonreía a la pequeña
aunque al final de la velada pareció notar la diferencia de trato que tenia la
niña y aun más ese afán por acaparar a la española.
Subieron de nuevo a los camarotes,
shizu disimulaba todo lo que podía, pero cada vez que costaba mas ofrecer
sonrisas a la pequeña mirando de vez en cuando a Bianca pidiéndola auxilio con
la mirada. Consiguieron que Analia se durmiera en la cama de la morena,
dándolas a ambas un respiro.
- Ya era hora…- soltó shizu
desesperada y agotada, aun le molestaban las heridas pero era capaz de
soportarlo, igual que Bianca, muy a pesar de ambas estaban hechas a las heridas
constantes.
- Si…oye nee-chan…deberíamos ir a
investigar ese agujero…no creo que por el día podamos con Analia…- dijo Bianca,
apenas había conseguido entender mucho de lo sucedido, pero le había quedado
claro que la intuición de Shizu apuntaba a ese agujero.
- Pero deberías descansar Bianca…- se
quejó la morena – no creo que sea bueno ir por la noche…aunque…no se que
haremos por el día con Analia…- resopló sin encontrar solución frotando la mano
contra la frente.
- Haremos una cosa nee-chan…iremos a echar un simple vistazo, volveremos a descansar…y mañana por la mañana llevaremos a Analia con su madre. – improvisó Bianca - ¿que te parece? Así no retrasamos la misión.
Shizu la miró detenidamente, sopesando la posibilidad y acabo asintiendo con un suspiro, en su opinión Bianca había tenido suficientes aventuras por hoy pero tenia razón y además Bianca parecía tener ganas de estar a solas con ella.
Media hora después, las chicas
llegaban al campo de tulipanes alumbradas por las luces de sus pequeños
compañeros, los golem. Alcanzaron el lugar donde se había sucedido la igualada
batalla horas antes, los tulipanes se alzaban como si no hubiera pasado nada y
como si su inusual tamaño fuera algo normal.
- Este sitio es aun más siniestro de noche – dijo la rubia apretándose a Shizu, quien sonrió ligeramente divertida alborotándola el flequillo.
Siguieron caminando, atentas a
cualquier sonido cuando de repente la morena se paró en seco confundida, giro
180º sobre sus talones mirando al suelo con murmullos inauditos y confusos.
- ¿Qué ocurre nee-chan? – preguntó
Bianca permaneciendo quieta.
- El agujero….estoy segura de que estaba aquí…- susurro con voz ahogada.
– no puede ser….debía tener una profundidad
de mas de 20 metros…-
- Estas segura nee-chan puede que…-
en ese momento un ruido las alerto y ambas activaron sus inocencias poniendo
espalda con espalda y los gollem iluminando al frente como si ellos también
entendieran la situación de peligro.
Largos segundos pasaron, en los que incluso los latidos de ambas parecían haberse ralentizado para ocasionar el mínimo sonido posible, cuando atolondradamente una sombra corrió hacia ellas. Shizu tensó el arco apunto de soltar y Bianca tenía las katanas preparadas cuando Analia se tropezó frente a ellas abrazándose a shizu que casi gritó al estar a punto de disparar.
- ¿¿¡¡Que haces aquí!!?? – no pudo evitar soltar con brusquedad y enfado la morena, pero sin apartarla.
- Te he seguido hermana ma…-
El crujir del suelo ahogo la frase de
la niña y seguidamente su propio grito rasgó el aire al sentir como el vértigo
encogía su estómago y arrastraba a las tres en una caída en tinieblas.
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Al sucumbir el suelo y casi por reflejo Shizu apretó a Analia a su pecho, por el gran impacto que fue caer y ya que la pequeña era la que mas cercas estaba de ella en ese momento. después que la tierra cesara su caída hasta su profundidad total, y después de no mas de media hora, la pequeña Analia despertó cubierta de una nube de polvo y piedras pequeñas que aun caían, vio como su protectora yacía inconsciente debajo zullo y alarmándose empezó a sacudir su cuerpo.
Al sucumbir el suelo y casi por reflejo Shizu apretó a Analia a su pecho, por el gran impacto que fue caer y ya que la pequeña era la que mas cercas estaba de ella en ese momento. después que la tierra cesara su caída hasta su profundidad total, y después de no mas de media hora, la pequeña Analia despertó cubierta de una nube de polvo y piedras pequeñas que aun caían, vio como su protectora yacía inconsciente debajo zullo y alarmándose empezó a sacudir su cuerpo.
-Hermana mayor, despierta por favor ¡¡¡Despiertaaa!!!-gritaba la pequeña Analia, cuando la detuvo de su desesperación, un pequeño quejido de la morena, que poco a poco empezaba a despertar con dificultad.
-Ah...que
ah pasado...-abrió los ojo al máximo al darse cuenta de que había pasado
anteriormente-NO PUEDE SER...BIANCA!-desesperada se levanto de golpe sintiendo
como su espalda se lo replico con un fuerte restirón de sus huesos y músculos,
pero conteniendo el doloroso grito mordiéndose el labio inferior, busco con la
poca visibilidad encontrando el cuerpo de Bianca tendido justo detrás de la
columna de tierra que se forma.
Shizu apartando a Analia de ella para poder
pasar y revisar a su querida hermana, notando que las heridas de la rubia se
había abierto por la caída, haciendo que la morena abriera los ojos en grandes
maldiciéndose por no a verla protegido a ella, pero la confundida Analia, veía
eso con recelo sin entender que tenia aquella rubia que no tuviera ella misma.
-Bianca, por favor despierta… nee-chan-Shizu estaba a punto de llorar, aun que ella nunca lo hacía en público, al ver a Bianca así casi no lo podía evitar.
-Nee-chan-se
quejo Bianca tratando de levantarse recargándose en el hombro de la morena con
un poco de dificulta, sintiendo como sus heridas se quejaban después de
tremendo golpe que se dio.
-¿Dónde
estamos? ¿Estás bien nee-chan?-respiro cansadamente abrazándola
cuidadosamente-perdona que no pudiera hacer nada para protegerte de la caída.
-De
que hablas nee-chan, no es tu culpa la caída ah sido sorpresiva, además estoy
bien-dijo aliviada viendo a sus golems que les alumbraban en aquel frio lugar.
Aun
que un crujido las callo de inmediato, de pronto la tierra se removió ante
ellas elevándose de una manera inesperada arrojando a la pequeña Analia a los
brazos de Shizu, la tierra cubrió el hoyo de nuevo, mientras era sellado de
abajo por una red echa de lianas dejando el túnel en una total oscuridad que
los golems muy apenas y podían alumbrarlo.
Analia
se aferro de Shizu temblando de miedo, ella poco pudo hacer ante tal expresión
de la pequeña, pero eso no le quitaba lo molesta por sus irresponsables
acciones, así que apartándola un poco.
-Que
estabas pensando a seguirnos…es peligroso, estuve a punto de matarte con una de
mis flechas, eso ah sido lo más irresponsable que he visto…
-Perdóname
hermana mayor, es que no quería quedarme ahí sola, y al no verlas en la
habitación he corrido a buscarlas… no quería causar molestias-la pequeña se
soltó a llorar desconsolada pidiendo una y otra vez disculpas a Shizu.
Shizu
suspiro cansadamente, y con la guardia bajo Analia se volvió a abrazar se ella
con fuerza-hermana mayor, no me gusta la oscuridad…
-Pero…-Shizu
se quedo callada al no saber cómo rechazarla sin parecer muy brusca con ella
frente a su compañera.
Bianca
solo miraba aquello con cara de sorpresa ella también odiaba estar en la
oscuridad y no tenia a que aferrarse en ese momento ya que Shizu estaba siendo
acaparada por Analia, así que apretó los puños y con gran esfuerzo logro
ponerse de pie, tratando de no quejarse de sus heridas.
-No te preocupes Analia, no tendrás que estar a oscuras-Bianca saco a Hetsu nuevamente haciendo que esta emitiera una esfera de color blanco que empezó a iluminar el túnel haciendo que las chicas pudieran contemplar esos grandes campos de tulipanes que había en las horillas, mientras que las lianas cubrían toda la tierra con pequeñas hojas saliendo de ellas-iré al frente para iluminarles-dijo con una no tan convencida sonrisa.
-No, nee-chan si tu iluminas yo debería…-Bianca corto las palabras de Shizu colocando la palma en alto.
-No te preocupes Analia, no tendrás que estar a oscuras-Bianca saco a Hetsu nuevamente haciendo que esta emitiera una esfera de color blanco que empezó a iluminar el túnel haciendo que las chicas pudieran contemplar esos grandes campos de tulipanes que había en las horillas, mientras que las lianas cubrían toda la tierra con pequeñas hojas saliendo de ellas-iré al frente para iluminarles-dijo con una no tan convencida sonrisa.
-No, nee-chan si tu iluminas yo debería…-Bianca corto las palabras de Shizu colocando la palma en alto.
-Tu cuida a Analia, hasta que encontremos una forma de salir a la superficie además…-Bianca giro sobre su propio eje cortando dos ramas que se dirigían hacia ellas sin contemplación, haciendo que cayeran sus pedazos al suelo que pronto se marchitaron sin explicación-Alguien tiene que cortarlas.
Shizu
callo ante la mirada confundida de Bianca, pensando en que hacer si Analia
estaba tan insistente que cada vez que quería decir algo era cruelmente
interrumpida.
El
camino parecía eterno por más que avanzaran parecía no tener final las ramas
seguían saliendo de la nada y cada vez se hacían más grandes y gruesas, los
tulipanes parecían cámaras de vigilancias siguiendo cada movimiento que hacían
las exorcistas.
Las
chicas caminaron hasta una parte en la cual parecía no haber tulipanes o lianas
por ningún lado que estas vieran, Bianca agotada se recargo en la pared
tratando de recuperar el aliento y sin poder aguantarlo más se dejo caer para
sentarse en el suelo, mientras que de Hatsu desaparecía su luz dejando a las
chicas de nuevo con la poca luminosidad de los golems.
Shizu corrió a revisar a Bianca-Nee-chan ¿Te encuentras bien?-
-Si…-tomo aire- no te preocupes….so-lo, necesito des-cansar-dijo entre cortado con la respiración agitada.
Analia
se apretó de la espalda de Shizu-Pero pronto te pondrás bien, la oscuridad no
es bonita…
Shizu “Accidentalmente” dejo caer a Analia de su espalda.
-Ah
disculpa Analia ¿Estás bien?-pregunto con un tono sarcástico sentándose al lado
de Bianca, haciendo que la rubia se recargara sobre su hombro.
-Si, si hermana mayor estoy bien-la pequeña se sentó en las piernas de Shizu recargándose en su pecho, mientras extendían sus piernas hasta cubrir un poco las de Bianca-será como un pago por a verlas seguido.
Bianca se levando del hombro de Shizu, al ver las insistentes manos de las pequeñas queriendo abrazar a Shizu, pero la cabeza de Bianca no la dejaba, así que opto por recargar su cabeza en la pared, serrando los ojos por un momento para así descansar y después seguir su camino.
-----------------------------------------------------------------
Shizu ya estaba literalmente hasta las narices y no sabia como demonios deshacerse de aquella niña, aunque sonara cruel ya estaba siendo un verdadero estorbo.
- Escucha Analia tienes que ser
fuerte ¿vale? Has venido con nosotras y ahora tienes que asumir las
consecuencias así que te vas a quedar con Bianca mientras yo voy a buscar algo
para encender una antorcha.
- Yo te ayuda...-
- No – corto tajante – he dicho que
te quedes con Bianca, la cuides mientras yo no estoy, esta es tu misión no me
decepciones ¿vale? – la dijo seriamente.
- Es…esta bien…- aceptó finalmente la niña.
- Es…esta bien…- aceptó finalmente la niña.
- Nee-chan estoy bien ahora podremos seguir…de verdad – dijo Bianca.
- Otra cabezota…- soltó con los brazos cruzados – No, nee-chan iré a hacer unas antorchas con lo que sea y así todo será mejor ¿vale? – La dijo con una pequeña sonrisa y una caricia cariñosa revolviéndola el pelo – Vuelvo enseguida – finalizo con ganas de abrazarla al estar cohibida por la niña
Shizu se levanto y echo a andar con un exasperado suspiro, si pudiera la lanzaba de vuelta a la superficie. Se perdió en la oscuridad palpando las paredes con firmeza, no quería tardar mucho sabia cuanto temía Bianca a la oscuridad y quería darle fin de una vez por todas.
Mientras Analia simplemente
permanecía sentada junto a Bianca con cara de pocos amigos.
- No debes tener miedo de la
oscuridad Analia – la dijo Bianca como siempre sonriente a pesar de todo.
- ¿Y tú que sabrás? – Contestó
groseramente – solo descansa es lo que me ha dicho que haga mi hermana mayor.
La rubia se sintió dolida pero no
dijo nada, simplemente suspiro y volvió la mirada al pequeño resplandor que aun
guardaba el filo de hetsu.
Pocos minutos después Shizu volvió
con varias cosas en la mano y una mirada un tanto confusa, había encontrado un
extraño material que servía para prender y con el que podría fabricar una
antorcha con la ayuda de un pedernal que siempre llevaba encima.
- Ya estoy aquí – dijo sentándose
frente a ellas. – Bien tengo tres noticias – dijo mirando muy seria a Bianca –
uno, podemos hacer dos antorchas y mantenerlas encendidas más de dos horas y
guardar material suficiente para reencenderlas, dos lo malo es que en altas
dosis he comprobado que llega a explotar – dijo mirándose de reojo una
quemadura en el antebrazo.
– Por lo que tendremos que tener mucho cuidado
si hay que luchar…y tres, no estamos solas, así que no sé hasta qué punto es
rentable encender estas antorchas…-
Analia que se había abrazado a Shizu agobiándola hasta el máximo nivel permitido permanecía ajena a la conversación. Mientras Bianca se ponía seria.
- Eso de que no estamos solas… ¿Quien…?-
- No quien, sino que – explicó Shizu
– no eran humano, ni akumas, eran…bueno no los vi muy bien porque estaba todo
oscuro pero hablaban con silbidos, deduzco que están mal de olfato y oído
porque no oyeron ni olieron la pequeña explosión que provoque…pero seguro que
ven o tienen alguna forma de guiarse por estos túneles…con lo poco que pude
ver…me recordaban a escarabajos o algo así…pero seguro que serán fáciles de
matar – dijo rápidamente al ver las caras de terror de sus compañeros, acababa
de describir un ser de pesadilla.
- Entonces…bueno…deberíamos encender las antorchas para que no nos ataquen por sorpresa…- dijo Bianca.
- Pero así seremos más fáciles de
localizar – contraindico Shizu.
- Pero tendremos menos posibilidades en un combate a oscuras…-
- Cuando nos ataquen no podremos
mantener las antorchas en nuestras manos y si se las damos a Analia sería el
blanco de esas cosas…-
- Ya veo…- Bianca se puso a pensar igual que Shizu, había que asumir algún riesgo hicieran lo que hicieran. – Si son seres subterráneos a lo mejor ven, pero mucha luz les hace daño…-
Shizu la miro sorprendida y sopeso la posibilidad, era bastante probable aunque siempre había un porcentaje bastante alto en todo lo que implicaba la inocencia de que nada fuera racional.
- Puede ser…bien, asumiremos el riesgo – dijo finalmente comenzando a montar las antorchas.
Se arrancó las mangas de la camisa de debajo del uniforme enrollándolas en una de las gruesas raíces que había arrancado para ese fin.
- Ve haciendo la otra Bianca – la joven asintió imitando a la morena.
Cogió una de las piedras negras que había cogido y la restregó por la tela manchándola de negro.
- Estas piedras no son muy abundantes en pero hay que tener cuidado de todas formas – dijo mientras sacaba el pedernal y una navaja con la que chasqueo la barra del pedernal provocando una chispa que prendió la antorcha. – Ya esta…- dijo pasándole el pedernal y la navaja a Bianca alzando la antorcha.
Minutos después Las tres andaban con cuidado por los túneles, Analia rotaba de sitio siempre yendo en el mas seguro, ya fuera a un lado o entre ambas lo que dio lugar a varias ocasiones en las que shizu abrazo por el hombro a Bianca para animarla.
Al cabo de un rato llegaron a una
extraña cámara que parecía tener toda la pared frontal de cristal pulido.
- ¿Qué…es…? – comenzó Bianca
acercándose, antorcha en alto, siendo seguida por shizu con la otra antorcha.
Cuando estuvo a menos de un metro la antorcha se resbaló de sus manos. Ante ella se alzaban multitud de celdas romboidales a lo largo y alto de la pared, algunas de ellas selladas con una sustancia pegajosa que parecía sabia, estas últimas celdillas tenían algo oscuro y borroso en su interior que Shizu al principio no supo definir hasta que estuvo junto a Bianca y descubrió con horror que eran…niños.
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Las
celdas estaban repletas de cuerpos pequeños, unos nauseabundamente corroídos
por los gusanos, asustando a los pequeños que aún permanecían con vida en
aquellas cárceles de piedra entre lamentos, llantos y súplicas. Al verlas
aparecer, comenzaron a gritar y a sacar sus pequeñas manitas, heridas y sucias
de haber intentado escapar cavando en la tierra, afuera, buscando el consuelo y
la ayuda de las recién llegadas.
-¡Por
favor, sáquennos de aquí!¡Quiero ir con mi mamá!- gritaban ansiosos, al borde
de las lágrimas, desesperados por salir al exterior. No hubieron dado un par de
pasos cuando una frenética risa resonó entre las paredes, y los niños
enmudecieron de puro tedio.
-Debo
felicitaros... Me habéis abierto el camino hasta aquí, sois encantadoras...
Shizu y Bianca se pusieron en guardia, espalda contra espalda, esperando con una mezcla de impaciencia y miedo a su agresor. Jean rió son sorna desde la oscuridad.
Shizu y Bianca se pusieron en guardia, espalda contra espalda, esperando con una mezcla de impaciencia y miedo a su agresor. Jean rió son sorna desde la oscuridad.
-No os molesteis en buscarme, no me apetece relacionarme con ratitas como vosotras. ¿Sabéis? Llevo semanas buscando este lugar ya que intuyo que la inocencia debe de estar por aquí... ¿Me vais a ayudar a encontrarla?
-¡Ni lo sueñes, no ayudaríamos a alguien que se esconde y no da la cara!- espetó Shizu con violencia.
-Mon Dieu... eso significa que os tendré que motivar a buscarla...
Los niños comenzaron a gritar, asustados, cuando los cadáveres de los más pequeños, que seguramente serían las primeras víctima de las plantas, comenzaron a levantarse torpemente, con la cabeza colgando hacia un lado y acercándose a los aterrorizados infantes quienes buscaban una forma desesperada de alejarse de aquella especie de muerto viviente...
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------Shizu al ver el horror de los pequeños cuerpos putrefactos de los pequeños niños, sintió como el estomago se le revolvía, mientras maldecía al que estaba detrás de aquella escena tan aterradora para los pequeños que traban de escapar pegándose al fondo de sus pequeñas celdas rascando una y otra vez la pared de tierra con sus ya maltratadas uñas.
-Kyaaaa!!!-grito
Analia pegándose a Shizu, al ver como 2 de los cuerpos se acercaban a la
pequeña que temblaba de miedo de horror.
-Esto
no puede estar pasando…¡Bianca!-Shizu voltio a su rubia compañera pero esta
estaba como bloqueada mirando horrorizada aquella escena, estaba temblando
haciendo que sus katanas emitieran un pequeñas vibraciones que se convertían en
un chirriante sonido-¡Bianca…Reacciona!-Shizu agarro los hombros de Bianca
agitándola hacia adelante con un poco de brusquedad para hacerla volver a la
tierra.
Bianca
empezó a respirar algo alterada enfoco la vista encontrando a Shizu y al
instante la abrazando fuertemente-nee-chan…as que se detengan…as que se
detengan…-grito la rubia al no soportar la escena tan cruel que tenia ante
ella.
Shizu
ya estaba en un punto que no sabía qué hacer tenia Analia escondida a sus
espaldas, y a Bianca que la abrazaba llorosa y completamente horrorizada de la
escena, respiro tenía que volverlas a la calma oh aquello se iba a poner de un
tono más aterrador, tomo el rostro de Bianca con ambas manos haciendo que
elevara la mirada y la viera fijamente
-Nee-chan,
escucha si pierdes la calma lo que pasara es que aquellos niños que escuchas
llorar y pedir ayuda terminara como el resto…ay que buscar la inocencia y veras
que todo volverá a la normalidad-dijo la morena haciendo que Bianca despabilara
y asintiera.
Analia
al sentirse ignorada otra vez por las exorcistas se desprendió de Shizu con los
cachetes inflados olvidando por completo el pánico que sentía, y pensaba en
empujar a Bianca hacia aquellos niños en venganza por quitarle toda la
atención, pero antes de que pudiera llevar sus ideas a cabo el suelo comenzó a
temblar desbalanceándolas al casi punto de tirarlas al suelo, algunos bordes de
tierra empezaban a sobresalir de todo lugar posible dentro del túnel cuando
unas pequeñas ramas de color carmín sobre salieron ellas, su liana era delgada
pero al llegar a sus extremos superiores que terminaban redondos como esferas
un poco más gruesas, estas se acercaron a todo lo que se movía se alzaron como
serpientes cuando quieren intimidar haciéndose ver más grande, del pequeño
circulo que les sobresalía de la nada se dibujaron colmillos a su alrededor,
partiendo los círculos por la mitad en un rugido exhalado por las aberturas.
-Que sucede nee-chan-pregunto Bianca mirando a la aparente nueva amenaza cuando empezó a retorcerse entre los niños muertos pasando de ellos por completo, después unos se voltearon hacia donde Analia esta los miro con desdén, pero en una de esas una de las lianas se le incrusto de una mordida sobre su blando cuello, la pequeña cedió rápidamente cayendo profundamente cansada, después la misma rama la enredo y la arrojo hacia una de las celdas bacías dejando a Bianca y Shizu desconcertada mientras veían como eran rodeados.
-Que sucede nee-chan-pregunto Bianca mirando a la aparente nueva amenaza cuando empezó a retorcerse entre los niños muertos pasando de ellos por completo, después unos se voltearon hacia donde Analia esta los miro con desdén, pero en una de esas una de las lianas se le incrusto de una mordida sobre su blando cuello, la pequeña cedió rápidamente cayendo profundamente cansada, después la misma rama la enredo y la arrojo hacia una de las celdas bacías dejando a Bianca y Shizu desconcertada mientras veían como eran rodeados.
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En un movimiento automatizado, ambas
exorcistas juntaron sus espaldas ante la macabra amenaza que se acercaba con
torpes pasos y los ojos vidriosos sin vida. Pero a pesar de ello, las figuras
que se acercaban no dejaban de ser niños…o lo que quedaba de sus cuerpos en
estado de descomposición.
- nee-chan…- susurró Bianca con voz temblorosa.
- nee-chan…- susurró Bianca con voz temblorosa.
La morena apretó los dientes, incluso eso para ella era demasiado, no se podía imaginar haciendo que aquellos pequeños cuerpecitos cayeran a plomo en el suelo, a pesar de que ya no hubiera vida en ellos…solo de pensarlo una horrible arcada subió desde la boca de su estómago.
Si ella lo estaba pasando así, no podía imaginar como lo estaba pasando Bianca, sabía cuan sensible podía ser, y aun más importante sabía que Bianca nunca podía acabar con nada que no fuera un akuma. Notó como temblaba apretándose contra su espalda, negándose a activar sus katanas, incluso era capaz de adivinar las lágrimas que se acumulaban en sus ojos.
- Bianca…yo me ocupo…ve a buscar la inocencia…- dijo improvisadamente activando su arco intentando no mirar los rostros de aquellos niños.
- ¿¡Que..!?...n-no te voy a dejar aquí sola nee-chan…- contestó temblorosa.
La morena suspiro, esperaba esa respuesta y con un mal sabor de boca paso al primer nivel de inocencia.
- Si…lo vas a hacer aunque no quieras, nee-chan – la dijo con media sonrisa.
Sin más, la chica sintió como el vértigo golpeaba su estómago.
Vio la pulsera de shizu brillando y
lo entendió todo, iba a gritar una negativa, una protesta para quitarle ese
plan de la cabeza, pero la sensación de velocidad vació sus pulmones y pronto
se encontró en el lado opuesta de la sala.
- Tienes que encontrar la inocencia y acabar con esto…-
- ¡¡¡No!!! ¡¡¡Nee-chan!!! – gritó Bianca intentando bajar al suelo y correr hacia ella.
- Ten cuidado - pidió Shizu desde la lejanía, y seguidamente provocó un pequeño derrumbamiento que selló la sala, con la ayuda del nivel uno.
Bianca, por fin se sintió dueña de su cuerpo y cedió al poder de la gravedad, cayendo al suelo entre la polvareda que el derrumbamiento había provocado. Se lanzó contra la pared de rocas que la separaban de la escena de terror, golpeándolas y gritando el nombre de la morena, pero nada se movió y solo podía escuchar el silbido de las flechas de Shizu.
Se mordió el labio inferior, sintiéndose un estorbo, sintiéndose débil, pero no podía quedarse ahí maldiciendo o sino el sacrificio de Shizu seria en vano.
Tras unos segundos en los que se
sereno se separó del muro y salió corriendo en busca de cualquier indicio que
la llevara a la inocencia.
Mientras Shizu intentaba bloquear a los niños, pero no se atrevía a dar el golpe final, en el último segundo siempre se echaba para atrás alejándose o lanzando a los niños lejos de ella. Pero cada vez lo tenía más crudo. Las extrañas raíces no dejaban de crecer por mucho que las cortara y ya había sufrido varias mordidas que la había robado parte de la poca fuerza que le quedaba.
Los gritos agónicos de los niños encarcelados no ayudaban, se los imaginaba apretados al fondo de las celdas con los restos de los niños ya muertos aproximándose o hiriéndoles y no hacía más que desconcentrarse y recibir arañazos o más mordeduras de aquellas plantas.
Sencillamente no podía mantener esa situación, cerró los ojos apretando la empuñadura de su arco intentando no pensar en lo que iba a hacer. Las flechas comenzaron a viajar dando en el blanco, y las palas giraban acabando el trabajo con sus filos.
Pocos minutos después no quedaba nada a su alrededor, la sangre negra y prácticamente coagulada de aquellos cuerpos manchaba su uniforme y su piel. Observo lo que había echo y no pudo evitar inclinarse contra la pared y vomitar entre sudores fríos, dando gracias de que las raíces hubieran desaparecido.
Se irguió pasándose la manga por la comisura de los labios, evitando los restos de la batalla, y corrió hacia las celdas dispuesta a abrirlas, pero entonces un escalofriante siseo y la sensación de no estar sola en aquel lugar, aguijoneó su nuca.
Muy lejos de la cámara, en un pasillo
a oscura Bianca tuvo la misma sensación.
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Bianca miraba alrededor del oscuro pasillo tratando de buscar a la persona que provocaba ese sentimiento de preocupación y miedo en el aire como fiera asechando a su indefensa presa.
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Bianca miraba alrededor del oscuro pasillo tratando de buscar a la persona que provocaba ese sentimiento de preocupación y miedo en el aire como fiera asechando a su indefensa presa.
La
rubia voltio la vista sintiendo el punto donde se concentraba aquella
presencia, con cautela se acerco a lo que era el final del pasillo encontrando
otra habitación que estaba rodeaba de pequeñas plantas de color verde, la rubia
pensó que era pasto cosa que se le izo extraño y se agacho para colaborarlo,
para darse cuenta que esas plantas verdes escondían pequeñas flores algo que Bianca
nunca había visto en su vida, la rubia trato de tomar una de las pequeñas
plantas pero antes de que siquiera la tocara, la tierra del lugar se empezó a
estremecer cuando tres lianas salieron detrás de ella, y mientras que una la
apresaba a ella y a uno de sus brazos las otras dos atacaron ambos lados del
cuello de la rubia succionándole energía que la rubia sentía como un cortante
dolor.
-Pequeña florecilla, ¿Te has perdido acaso?-rio una voz debajo de la tierra.
-Pequeña florecilla, ¿Te has perdido acaso?-rio una voz debajo de la tierra.
-Qui…quien
eres-exigió Bianca mientras trataba de alcanzar una de sus katanas con su brazo
libre, antes de que las lianas robaran todo lo que conservaba de energía.
-Los
seres humanos necesitan modales…urgentes-se escucho una risa mientras el piso
empezaba agrietase sacando a relucir barias lianas de mayor grosor y de un
color más brillante que todas las demás, esta creció inmensamente hasta tocar
el fondo del túnel.
Bianca lo observo fijamente y se percato como
poco a poco las lianas se abrían dejando entre ver pétalos de color rojizo y
violeta a la vez, para al final mostrar una extraña figura de mujer, que
extendió sus brazos mientas se formaban pequeñas lianas de color rojo
haciéndose ver como si fueran guantes, y era cubierta por pétalos blancos que
formaban un elegante vestido, y sobre todo los estaños pétalos formaban como
una especie de corona en su cabeza-soy la reina de todas estas encantadores
flores…y tú serás un alimento mas para mi, y así me mantendré joven y viva-rio
burlona de la rubia.
-Tu…tu le hiciste eso…eso a esos pequeños…verdad…eres…eres… ¡¡DESPRECIABLEE!!- grito la rubia alcanzando Hetsu cortando fugazmente las lianas que le aprisionaban, cayendo en seco al suelo resintiendo sus heridas y aun más la energía que le habían robado.
-Los seres humanos no tienen consideración con nosotras las flores…porque yo he de tenerla. Ellos nos usan como adornos, nos usan como regalos ¿Para qué? Para marchitarnos al poco tiempo a pérdida de nuestras raíces o simplemente para que olviden regarnos y dejarnos morir secas y desechas…pues es nuestra hora, es hora de que nosotras nos valgamos de nosotras mismas… y si los humanos son perfectos alimentos para eso…pues así será-grito furiosa la extraña flor mientras ordenaba atacar a Bianca.
La rubia eludía las lianas con poca coordinación, el cuerpo ya le empezaba a temblar lo mismo ocurría con su visión, recibiendo asi barios crueles latigazo de las lianas, la rubia retrocedió quedando acorralada a la pared, levanto la vista una vez mas contra la extraña planta percatándose de una extraña piedra que usaba como collar, sabiendo de inmediato que probablemente esa era la inocencia pretendía acercarse y arrebatárselo pero dando dos pasos al frente dos lianas la tomaron fuertemente de los tobillos azotándola al suelo haciendo que soltara a Hatsu y Hetsu, mientras ella era elevada al aire con una facilidad.
-No…Hatsu, Hetsu-grito a rubia tratando de alcanzar a su katanas sin éxito.
-No pequeña florecilla, las flores como tu no deberían jugar con cosas tan afiladas-dijo cruelmente mientras dos de sus lianas las tomaban con los pequeños dientes que le salían con el propósito de romperlas, pero al momento de clavarle los dientes la reina sintió como una gran energía que de ellas provenía –nunca, nunca había saboreado tal energía, ni con los mas jóvenes- las lianas rodearon las katanas de Bianca mientras seguían absorbiendo la energía.
Bianca escucho el mudo grito de sus katanas
atreves de sus cascabeles haciendo que la rubia desesperadamente tratara de
soltarse, provocando que las lianas la rodearan totalmente.
-Suéltalas…suéltalas,
las estas lastimando, les hace daño…déjalas-grito la rubia con lagrimas en los
ojos mientras que las lianas la empezaban a apretar con fuerza.
-Cállate
niña…umm, tu compañera también tiene una arma parecida…por que no le hacemos
una visita-Bianca negó pero la planta se movió por debajo llevándosela a ella y
a sus katanas.
Shizu había dejado de sentir la extraña presencia desde hace un buen tiempo, y trataba desesperadamente de romper las celdas, pero eran demasiado firmes y temía que a romperlas fuera a provocar un derrumbe enterando a todos bajo tierra.
Shizu
movía algunas piedras cuando escucho un eco de una piedra cayendo al suelo,
revisando que ella no haya sido la culpable, fue tomada por sorpresa cuando una
liana la sujeta del suelo, la chica trataba de soltarse puesto la liana solo la
enredo hasta la cintura, pero pronto otra liana tomo la mano donde se posaba
gravitación estirándola con fuerza, haciendo que Shizu se quejara del dolor,
cuando la extraña flor apareció de la misma forma que con Bianca.
-Que rayos eres tu-se quejo Shizu molesta por no poder zafarse del amarre.
-Ya
se lo explique a tu compañera, así que no lo pienso repetir-dijo la planta
mientras elevaba sus lianas del suelo sacando a Bianca, quien atrapo todo el
oxigeno que podían darles sus pulmones.
Shizu
maldijo pero su inocencia no se activo, cosa que dejo en shock a la morena-tu
también tienes esa fuerza…quiero toda…toda y me la llevare.
-Hatsu…Hetsu-susurro Bianca débilmente.
-Aun estas viva…si que eres fuerte-
-Hatsu
y Hetsu, Hatsu y Hetsu…déjales en paz-grito la rubia fuertemente, la planta no
le dio mucha importancia pero pronto sintió un extraño ardor y vio como las
katanas empezaban a emitir un gran brillo que empezó a lastimarla provocándole
soltarlas de seco al suelo, estas al tocar el suelo se fusionaran y
salvajemente pasaron al nivel tres haciendo que un incontrolable numero de
listones se salieran de control, tomando a la fuerza a Bianca cortando las
lianas feroz mente pero rodeando a Bianca de una manera osca, como si hatsu y
hetsu hubieran perdido el control en ellas misma atacando asi a todo lo que se
moviera o respirara.
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