Torre Blanca
Capitulo # 8: El peligro que asecha.
No se que hacer esto podría caer en cuestión de segundos, todo podría
desmoronarse mucho antes de poder abrir o cerrar los ojos, incluso ya podía ver
el rastro de sangre a mi alrededor, los escombros, los llantos y el miedo.
¿Qué debía hacer?
Sin duda la presencia de esos chicos de la torre blanca traería
la destrucción a esta fortaleza, quizás incluso seria otra victoria para ellos.
Sabia muy bien que ellos no los dejarían en la superficie sin hacer nada, ellos
jamás se cruzaran de brazos.
-Mira, mira Alyer es falso pero esto es pasto…es tan verde y
dicen que el real te pica-
Escuche una voz de pronto una que rompió mi pensamiento de
supervivencia. Era aquella niña de cabello rubio que se había ganado a Shizu.
-Ya lo veo, pero Bianca si yo ya lo conozco-Dijo con simpleza
ese chico altanero que había casi arremetido con la solitaria Tanabe, que tanto
pueden hacer estos chicos para cambiar el mundo aquí abajo.
-¡Hey! Engels, si no quieres estar aquí puedes irte-escuche de
pronto provenid de los labios que yo conocía mas, esos iris negros y ese
cabello de la misma tonalidad siempre acababan por desconcertarme.
-Pero si no quisiera ya me habría marchado-conteste con mi habitual
simpleza, para mi aquello era fácil.
-Pero realmente tu siempre tienes que ir a donde no te
llaman-dijo pero por alguna razón lo sentí distinto a otras veces e incluso
recuerdo apelativos o incluso insultos para alejarme de ella, jamás los había
escuchado para acatarlos pero si para distinguirlos muy bien de esta nueva y
peculiar manera de hablarme.
-Que quieres que te diga, me gusta estar cercas tullo-Nunca me había
costado hablar así con ella, pero esta vez incluso yo sentí que mi corazón se había
alterado un poco e incluso si mi mente no me engaña juraría muy bien que la vi
sonrojarse levemente.
Quizás ya estaba mal de la vista.
-Tonterías maldito acosador-contesto ella cruzándose de brazos dándome
la espalda.
¿Por qué esta vez dolió?
-Shizu…Alyer tiene que comer, vamos a comer-se escucho de nuevo
la voz de la que parecía una niña de 5 en un cuerpo de 12, pero que envidia me
daba ella lograba que la morena sonriera como si se tratase de respirar.
-La verdad es que si tengo hambre-contesto tan altanero como
siempre ese chico de ojos poco comunes-Además no quiero que Bianca se enferme o
algo así-
-La única verdad es que no quieres admitir que tienes más hambre
que la pobre de Bianca-
Que facilidad de Shizu de hablarle a ese chico como si fueran
una clase de enemigos naturales y amigos al mismo tiempo, estaba siendo
atrapada por dos chicos que habían vivido en cautiverio y ella no se si se este
dando cuenta.
-¡Callate!-grito, ese chico necesitaba un buen golpe, que ganas
tenia-Bueno ultimadamente si tengo hambre y no quiero admitirlo ¿Ese no seria
mi problema? Señorita entrometida.
Ahora si que te lo as ganado.
-¡ALYER!-
No me había dado cuenta que tan mal me estaba poniendo el solo
verlo hablarle a si a Shizu pero tan pronto oí el grito de Bianca me detuve y tuve
que analizarlo, analizarlo realmente ¿Por qué estoy tomando esta actitud?
-Shizu no es una mala persona, no le grites por favor-pidió ella
mas tranquila lo que izo que el chico bufara y se cruzara de brazos-Discúlpate por
favor-pidió ella.
-Perdóname Shizu…podrías por favor llevarnos a comer algo. Tengo
hambre-
Que obediente o quizás era solo que con esa pequeña el quería
demostrar que no era tan impulsivo o incluso un bocón a cada rato, la verdad
que se notaba que el la quería mas allá que una hermana o incluso como su
amiga.
-Así esta mejor ¿Te costaba mucho?-contesto alegre Shizu.
¿Por qué estaba alegre? ¿Por qué alguien la había defendido? Quizás
por que quien le había escudado era ahora su amiga.
-Solo no me hagas enojar. Solo me disculpo por que me lo ha
pedido Bianca-
Seguía escuchando su conversación. Quizás yo no tenía lugar.
-Gracias Alyer-seguía escuchando mientras notaba como la niña
tomaba la mano de quien había llamado-Anda comamos.
-Si vamos-resonó la voz de Shizu cuando esta me miro, seguro me pediría
que me marchara o que no les siguiera, y la verdad que seria mejor así-Anda
Engels, vamos comer-
¿Perdón? Que alguien me golpeara ¡Por dios! Me había pedido
acompañarles, lo izo mientras simplemente sonreía y marcaba el paso para que
todos le siguiéramos. Esto era un sueño y si lo era pedía no despertar.
Cuando me di cuenta habíamos comido todos juntos y después de
otro rato caminado por la fortaleza subterránea nos dispusimos a dormir o bueno
los que pudieron durmieron esa noche y esos no eran mas que los escapistas de
la torre.
Yo por otro lado volví a mi pensamiento de la mañana, el peligro
inminente que no quería escuchar, que quería que solo fueran pensamientos, que
lo lograra, que este lugar lo lograra.
Camine por un rato yo solo por los alrededores hasta volver al área
de juegos, a veces me pregunto como puedo pensar así y no como un niño o un
chico de mi edad solo tengo 12 años, y aun así tengo que cargar con el peso de
la vida, por que no simplemente puedo vivir mi vida.
-¿Qué hacer Engels?-alguien rompió mi silencio e incluso el
chirrido del columpio en el que me había sentado.
-Tomar un poco de aire-contesto con ironía.
-As estado actuando raro-escuche de nuevo pero cuando gire Shizu
había puesto cara rara, incluso note enfado en ella-Quiero decir. No me
malinterpretes, la verdad es que eres un acosador y un metiche que solo se metes
en donde no le llaman. Y ay veces en las que quiero patearte lejos y que
entiendas-
Decía tan rápido y fluido que apenas pude entenderle lo que salía
de su boca, lo comprendía pero si que me tomo por sorpresa esa manera de
expresarse de ella.
-Bueno quiero decir que, tú no eres así normalmente, as estado demasiado
tranquilo desde que ellos llegaron-Volvió a mirarme con el seño fruncido-No
creas que me desagrada ni nada, es mejor, la verdad que deberías ser así
siempre. No, quiero decir-resoplo cansada al parecer-La verdad tu debes seguir
siendo tu, eres muy raro si te quedas así, si actúas así no me siento tranquila.
Y la verdad…
-Es que te gusta más como soy normalmente
-¡¿Que?!-contesto de pronto casi la creí ver caer del columpio
pero se sostuvo apretando las cadenas-No digas tonterías-me volvió a gritar a
lo que yo no pude evitar reír.
-Que poco sincera eres-conteste a lo que sentí un golpe contra
el hombro aun que no dolió solo fue desconcertante.
--No es así…no es lo que piensas--dijo mas seria incluso se le
notaba triste--Es solo que, sin darme cuenta me acostumbre a tu impertinencia…por
un momento me sentí muy intranquila cuando te note tan distante…pero es quizás
por que eres una costumbre en mi vida--murmuro apretando los dedos aun mas
entre los eslabones de las cadenas que la sostenían.
Dolió…sentí como si hubiera golpeado mi pecho o incluso sentí
como si hubiera estrujado mi corazón ¿Solo costumbre? La vi mirarme por un
momento deseé tanto que me digiera algo que lo corrigiera pero solo me vio y
bajo la mirada…que patético he de ser.
--Ya veo--conteste con las fuerzas que pude, la verdad, que
ganas de llorar-Perdona, quizás es solo que hoy no me siento bien-mentí para mi
propia seguridad--Tanabe--la llame por su apellido, su nombre ardía en mi
garganta--As pensado que quizás los de la torre vengan a buscarlos y de paso se
lleven a todos-murmure quería dejar de pensar tanto como para soltarle tremenda
cosa a alguien como la morena.
-No lo digas…aquí estamos a salvo-murmuro parecía apretar los
dientes e incluso la note temblar.
-Solo piensa en que existe una posibilidad…-dije, no se por que
pero era como si mi pecho colmara de decirlo, de pensarlo, a pesar de saber que
le hacia daño.
-Si eso pasa-la escuche comenzar-Si eso pasa escaparemos…nos
iremos todos, no ay que dejarlos hacer lo que quieren con la gente-
-Escapar-pude soltar pero no pude dejar de preguntarme ¿Por
cuánto tiempo se podrá?-Tanabe…
Olvide rápido lo que iba a decir un instante y critico zumbido
me izo casi caer, note que algo o mejor dicho alguien me sostuvo cuando me miro
flaquear e irme hacia delante era la mirada y las manos de Shizu.
Sentía que mis oídos iban a
explotar. Malditos sondeos los estaban, no, mejor dichos nos estaban rastreando
¿Qué debíamos hacer?
-Hackett ¿Qué pasa?-
Volvía a escuchar mi nombre de esos labios. Por favor no uses mi
nombre, si solo soy una costumbre no lo uses. Suplique mentalmente, quería decírselo
pero me falto valor para hacerlo.
-Nada…me empezó a doler la cabeza-fue lo que conteste-No me
siento bien, quizás fue algo que comí
-Pero…dios te llevare a que descanses-me contesto arrastrándome
como mejor pudo de nuevo al cuarto.
Que debo hacer, solo tenemos tres días, en tres días ellos nos
encontraran, en tres días este lugar desaparecerá.
En tres días debía decirles
la verdad, de quien soy...

No hay comentarios:
Publicar un comentario