martes, 18 de diciembre de 2012

Mision# 2 Parte 3


Mision #2: Hackett Adolph Engels/Shizu Tanabe.

EL chico suspiro mirando la dirección donde la chica se enfocaba descubriéndola ya oscura como el restaurante.


-¿Por qué no?-incurrió aun que no debiera, quizás ni siquiera sugerirlo.

-Yo sabré mi cuento-pregunto intentando no sonar tan cortante o seca como en otras ocasiones.

-Pues lo sabrás muy mal-dijo alzando una rodilla para reposar un brazo-Es tu familia, querer verle no lo veo anormal-dijo de repente recibiendo una mirada de odio o coraje de la morena.

-¡Deja de intentar meterte donde no te llaman!-dijo enojándose por la simple sugerencia del chico la había encendido por más que lo evito-¡Tú no tienes razón para meterte en mis asuntos!

-¡No, pero un Noah los ah visitado!-dijo crispándose al instante al ver la mirada de dolor de la chica-No, perdón yo no-

-Si tienes razón…nuestro trabajo, nuestro maldito trabajo debe ser más importante-dijo apretando los puños.

El chico se sintió mal rascándose la nuca con una culpa que no entendía.

-con o sin trabajo…debes verles-dijo sintiéndose un idiota de repente.

-Si tanto te interesa investígalo tu solo-dijo levantándose del tejado con una pequeña punzada en el pecho.

-No te queda-gruño apretando los labios-¡No te queda el papel de víctima!…el papel de débil, no va contigo-dijo apretando los puños-No te queda el rendirte tan fácil por una depresión…Tu eres una chica que no debería renunciar a lo que quiere…ni menos por esta guerra-finalizo

-Se ve lo poco que me conoces-Bajo la vista y desapareció por la calle ella sola.

Shizu andaba, comenzando a llorar sin remedio ¿Por qué no la dejaba en paz? ¿Qué se creía? ¿Acaso no pensaba que quizás ella deseaba esa oscuridad, esa soledad?. Porque debía presumirle de conocerla cuando no era así. Porque nadie entendía que en verdad nunca había sido esa chica fuerte que pinto ante todos, incluso ante sus amigos, que era frágil que hacía años que necesitaba algo en que apoyarse y lo poco lo había perdido cuando Bianca y ella habían acabado tan mal en aquella misión, ella era su nuevo mundo y lo había perdido tan rápido que sabía que estar sola y la oscuridad sería la mejor salida.

Mientras tanto el chico se dejo caer pesado en el tejado, no entendía el por qué, pero sabía que lo que le había dicho no era justo, que era como exigirle, por un momento se recordó a su padre y se odio. Aquella chica no necesitaba que le exigieran mas fuerza, ella sola lo hacía…a esa chica había que darle un descanso una ayuda, un lugar en el que pudiera sentirse segura sin tantas responsabilidades. Esa chica necesitaba un lugar fuera de la guerra.

El resto de la noche paso el chico se había quedado ahí sin moverse un ápice cuando vio que el restaurante abría decidió bajar de un salto por la escalerilla de emergencia.

-Buenos días-dijo en un español fluido que aun no podía admitir que tenia, al menos con la morena.

-Buenos días-dijo la chica de grandes ojos de color verde esmeralda de un bello cabello castaño rojizo que le sonrió al instante notándolo extranjero aparte de apuesto-¿Necesitaba algo? ¿Quizás desayunar?-ofreció con amabilidad.

-Una taza de Té, me bastaría-contento pasando a la invitación de la chica que así lo hiciera- También me gustaría preguntarle algunas cosas. Si me lo permite

-¿A mí?-pregunto algo sorprendida pero asintió y fue a preparar el té antes de sentarse con el-Pues dígame en que puedo ayudarle-intento ser sonriente y no ponerse nerviosa.

-Es por lo de su hermana-iba a decirlo, iba a decir Miku, como recordaba que Shizu la llamo pero no, no pudo pronunciarla-De su hermana Shizu-

-Yo no tengo ninguna hermana con ese nombre-se precipito a levantarse y marcharse pero la mano de Hackett la retuvo.
-Yo se que la tiene, también se algunas cosas que no debería, pero las se-dijo mirándola con determinación.

-¡Ella dejo de ser mi hermana desde que mato a mi madre!-dijo soltándose de mala gana.

Hackett gruño apretó los nudillos pero acabo relajándose.

-¿Es acaso tu escusa inhumana para no asumir responsabilidades?-

-No es ninguna…-los ojos de ese chico la callaron.

-Por más que lo veo, tú necesitas a quien culpar…necesitas con tanta fuerza a quien enlodar, porque si no, sientes que caerás que desaparecerás, que necesitas odiar a alguien a quien quizás le has tenido envidia toda su vida.

-¡Usted no me conoce…no puede juzgarme!-apretó aun mas los puños-Además ¿quién es usted el novio o el amante de mi hermana?

-Ninguno de los dos…soy solo su compañero-le miro seriamente-Y se lo que se sufre en este mundo lo que es perder a alguien importante por un akuma, lo que sufres cada día por que esa guerra te consume, porque te lastima y te quita cosas…cosas que ya no recuperaras jamás y otras que se irán, de alejaran por miedo y por envidia o ego…Shizu no se merece esto, ella ya sufre demasiado carga con cosas que u deberías…tu eres la mayor, tu deberías ayudarla quitarle peso no ponerle más, ¿por qué? no puedes comprenderla, ¿Por qué? no puedes ver lo que sufre por no tenerles cercas, verles a lo lejos y sentir que merece su odio y desprecio-finalizo

Sakura lo observo mientras un tercero escuchaba y parecía apoyar lo que decía aquel joven que no tenía nada que ver en ese asunto familiar pero que igual se había metido en el por un raro y quizás idita impulso.

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