Capitulo # 26 Las
cicatrices que quedaron.
La lluvia había quedado
atrás hacia ya varios kilómetros, pero el panorama al frente no era mejor, era
difícil acostumbrarse a tanta destrucción a su paso por mucho que lo hubiera
visto en los últimos meses aún era un dolor punzante como una cicatriz aun
fresca. Pero es no cambiaría de un momento a otro y lo sabía, estaban reducidos
por mas allá de la mitad que su mejor amiga destrozada y las palabras de Alyer
aún le calaban en el fondo de su alma, renacían como un fénix de las cenizas y
eso había provocado que se detuviera un minuto y buscara un lugar solitario
para sentarse.
--No puedo volver a
esperar…Aki, Johann…--suspiro mientras estiraba sus piernas y cerraba sus ojos
no pretendía dormirse, pero el cansancio hizo su trabajo.
Suspiros lejanos,
ruido y risas sus ojos rojos se abrieron para encontrar una mano extendida de
un chico de cabello plateado.
--Princesa estas
pérdidas—la voz infantil golpeo sus sentidos mientras se frotaba la nuca
recomponiéndose de una caída—Te vi resbalar por las escaleras debió doler—
Su mano se extendió
al fin menos confundida y acepto la ayuda.
--Por qué esta
ciudad tiene tantas escaleras—se quejó la niña de pelo rojo mirando de un lado
a otro.
--Bueno es que prácticamente
construimos la ciudad en una colina—dijo con voz ronca mientras se limpiaba la
nariz como todo un niño.
--¡Jefe, jefe! —se
escuchó otra pardilla de voces infantiles mientras un grupo de 5 niños corrían
en el encuentro de aquel que la había ayudado—Donde estaba…--uno del grupo
perdió todo el ánimo a ver a quien sostenía su jefe y todos se cuadraron como
si de un batallón se tratase—Princesa—
Se escuchó un
pequeño grito mientras la pequeña fruncía el ceño.
--No soy una
princesa…--se quejó cruzándose de brazos.
--Claro que si—el
chico de pelo plateado se golpeó el pecho—Mi tropa esta instruida para
comportarse adecuadamente frente a una niña, no menosprecie sus enseñanzas—
--Entonces en ese
caso deberían contigo…--antes de que siguiera sus labios fueron cubiertos por
un dedo y una pequeña cara de pánico apareció en el líder del grupo.
--Chicos vallan a la
guarida aseguren el área llevare a la princesa con sus padres—
--Si jefe—se escuchó
la exclamación y todos salieron corriendo.
--No me la creo…como
lo has sabido—
Cuando al fin sus
labios estuvieron libres ella suspiro.
--Que cosa…que eres
una niña, debes ser un poco bobo si no te das cuenta de ello—dijo con bastante
obviedad a lo que una risa infantil y menos ronca apareció de aquella de pelo
plateado y ojos violetas.
--Ningún chico de
aquí lo ha notado y hasta he engañado a alguno que otro adulto—dijo con orgullo
mientras sonreía—Eres grandiosa debe ser el hecho de que eres una chica—
--Para nada es solo porque
soy Victory Frederick—Dijo con arrogancia diplomática mientras sonreía—Entonces
podre saber el nombre real de mi salvador.
--Erin…--iba a
seguir, pero sus ojos se abrieron en par en par—Frederick…eres hija del señor
Frederick, el que esta construyendo el laboratorio en lo alto de la ciudad—dijo
con un brillo en sus ojos de admiración.
--Este…si, papá está
aquí para ver al alcalde la ciudad—
--A mi padre—enseño
una gran sonrisa—Es de verdad un placer conocerte, iba a hacerlo en la cena,
pero no conocería s la verdadera yo—la invito a sentarse a la orilla de la
escalera—Mi padre me conto que el laboratorio investigará nuevas enfermedades y
preverá de medicina a la ciudad, está muy emocionado—
--Bueno mi padre no
es científico, pero tiene dinero, dijo que este laboratorio es solo uno de
tantos que se están construyendo y que cambiara el mundo—Y quería que
conociéramos a la familia del alcalde, ya que vendremos seguido—
--Eso es
estupendo—dijo ilusionada—Al fin tendremos una princesa con quien jugar—
--Tu podrías ser la
princesa si tu quisieras
--De eso nada, los
vestidos no son lo mío y mi madre me hará usar uno para la cena…quiere dar
buena impresión y mi hermano no deja de molestarme con eso…
--También tienes
hermano…yo tengo dos se llaman…
--Vick…dios vick—un
pelirrojo bajaba las escaleras como loco para abrazar a la pequeña y
suspirar—Maldición te dije que no te alejaras del coche, que haría si te
lastimaras—
--Johann…la
encontraste—otro chico salía de la esquina y suspiraba.
--Si aquí Aki, está
aquí—suspiro mientras bajaba a la niña y la ponía a lado de la otra, ambos
gemelos idénticos miraron a su hermana menor—Tienes mucho que explicar
joven…cita—su ceño se frunció a ver a la otra niña vistiendo con ropas de
niños—Tienes una nueva amiga.
--Viene de
familia—parpadeo un par de veces al ser la primera vez que miraba gemelos era
algo que ameritaba un pequeño silbido.
--Ellos también son
observadores—dijo la pelirroja suspirando—Estoy bien, solo quería conocer la
ciudad y me encontré con Erin, ella es la hija del alcalde—
--Ya veo, es un placer
señorita—ambos hicieron una pequeña reverencia a lo que el ceño de Erin se
frunció y ajito las manos para que parasen—Perdone, bueno tendremos que
despedirnos por ahora ya que nuestro padre nos está buscando debemos hacer
algunas visitas antes de la cena, después ambas podrán jugar—
--Si además
vendremos en más de una ocasión—les aseguro el otro gemelo de sonrisa más
contagiosa mientras el otro era de una sonrisa más seria, pero ambos eran
buenos eso era un hecho.
Risas y juegos,
pasaron como una briza de verano de unos meses en los que una amistad se forjo
lentamente hasta el día en que esas sonrisas se volvieron lágrimas y dolor.
--Como que no iremos
contigo—la pelirroja golpeaba la mesa alterada por las nuevas noticias—Siempre
hemos ido contigo hoy es la inauguración, le prometí a Erin llevarle un regalo
hoy—
--Eso no es asunto
mío, he dicho que se quedaran en casa, es una orden y no ay discusión al
respecto—
--Padre!
--¡VICTORY! —Un
fuerte golpe sacudió todos los platos—He dado una orden y debes callar y
obedecerla, no sé qué te está enseñando tu maestra de modales, pero es evidente
que debe ser más severa…--se levantó de la mesa y se marchó.
--Tranquila
Hermanita, iremos otro día—prometió Aki, ella asintió, pero no porque así lo
creyera, si n porque ella se aseguraría que fuera ese día.
Sin que nadie se
percatara se ocultó en el maletero del coche de su padre, tenía que llevarle el
traje que le había prometido, se vería genial y no podrían quejarse ya que era
un traje de gala así no tendría que usar el vestido que le había dicho que
odiaba mucho.
El viaje fue largo y
por un momento quedaba dormida pero el sentir como este frenaba espero que las
voces se alejaran y así salir del coche asiendo el menor de los ruidos.
--Estoy en el
laboratorio—murmuro para ella misma, pero negando al recordar que no tenía
tiempo que perder, tenía que salir de ahí e ir al pueblo a entregar el regalo a
su amiga.
Corrió por los pasillos blancos sin ser vista y así lo hizo, sin
detener su marcha estaba clara en su objetiva no ser vista y salir, pero algo
si hizo que sus pies se detuvieran y no era un guardia si no una gran vitrina
que la hizo tragar saliva cuando vio cables por todos lados monitores y esposas
de metal sostener un pequeño cuerpo que tenía la espalda ensangrentada donde
unas pequeñas alas empezaban a salir llevándose piel y sangre en el camino,
pero a esa imagen tan desgarradora había algo que la horrorizó mil veces más
porque era su amiga.
--¡ERIN! —dejo caer el traje y bajo por las escaleras a toda la velocidad
que le permitían sus piernas—Erin—volvió a gritar, pero antes de llegar con su
amiga fue retenida por los guardias en batas blancas y la contenían—Suéltenla,
suéltenla es una orden…es una orden de Victory Frederick—sus ojos se
humedecieron, pero los científicos se contrajeron por el nombre y casi la
ponían en el suelo, pero el bastón de su padre apareció y un rostro sin
clemencia ni amor la atormento en lo alto.
--Llévenla a mi coche—dijo sin sentimiento.
--Padre…no espera están lastimando a Erin, diles que la
suelten…por—un golpe se escuchó de una fuerte cachetada y las lágrimas se
hicieron más intensas.
--Ahora…--golpeo su bastón y la llevaron al coche.
Salieron del laboratorio y ahora que estaba en el asiento de
pasajeros lo vio, la ciudad estaba en ruinas piedra y fuego era lo que quedaba,
pero el horror fue más al ver una pila de cuerpos y una gran fogata la pequeña
no lo soporto y de la impresión se desmayó.
Cuando volvió en si su padre abría la puerta, pero antes de que
ella pudiera quejarse o hablar su cabello fue tomado con fuerza y tirado dentro
de la casa a tirones hasta dejarla caer sin piedad al suelo del recibidor donde
el bastón se levantó alto y listo para golpearla, pero este no llego a tocarla
porque el brazo de Jhonny apareció para detenerlo a tiempo.
--No padre, no la golpearas—dijo el joven pelirrojo con una marca
roja en su brazo, pero aun así encaro a su padre—No debes golpearla—
--No te metas Jhonny, soy tu padre no lo olvides—
--Y tú no olvides que somos tus hijos—
--No quiero verla, no pude salir de su habitación—ordeno antes de
irse en dirección a su estudio.
Ella empezó a llorar antes de ser abrazada por sus dos hermanos y
tras decirles todo el horror que vio en la ciudad ambos se miraron y
asintieron.
--Tienes que esperar hermanita…
--Qué, pero no escucharon ella esta
--shu, tranquila si te escuchamos, pero debemos esperar no tenemos
la fuerza ni los recuerdos, salvaremos a tu amiga, pero tenemos que esperar…lo
entiendes—
Sus ojos se humedecieron, pero asintió. Espero un año pero no podía
más estaba enloqueciendo con los recuerdos de su amiga de la ciudad de esa
gente muerta cuando las cosas no podían ser mas en una pesadilla su padre la
había convocado con una noticia desagradable.
--Serás la representante del concejo, y para ello te darán poder, así
que ve a prepararte.
--Que…dejaras que me hagan lo mismo que a esos niños…no puedes
hablar enserio Padre—
--Por supuesto que si, eres perfecta según el informe que me han
dado y así el apellidó Frederick resonara en el poder como debe ser—
--No lo hare
--No es una pregunta es una orden—declaro cuando la puerta del
estudio se abrió y los dos hermanos de Victory aparecieron con el ceño
fruncido.
--No lo aceptamos padre, no dejaremos que mi hermana sea otro
conejillo de indias para ti—
--Quien les dijo que podían irrumpir así en mi oficina, esto es
demasiado Aki, Jhonny…están colmando mi paciencia.
--No importa, si quieres a alguien para su consejo que represente a
los Frederiak lo hare yo.
--No Jhonny…
--He tomado una decisión Vick, así que tranquila, estaré bien…
Un hombre que estaba ahí al lado de su padre sonrió y se acercó
para susurrarle en la oreja a lo que el padre frunció el ceño, pero soltó un
gran suspiro.
--Este hombre dice que acepta el intercambio, pero tendrán que
hacerlo los dos
--No, Aki se quedará para cuidar a Vick, soy el mayor el heredero
de esto no necesitas nada más…
--No es debatible, son los dos o su hermana, escoge hijo.
--Está bien—antes de que defendiera su postura Aki se irguió dispuesto
a aceptarlo—Lo haremos los dos, pero no podrás tocar a Vick, seremos tus representantes,
pero ella vivirá su vida tranquilamente.
--Trato.
En una solitaria habitación.
--No, no y no…lo hare yo no puedo dejar que les hagan eso…no puedo
le diré a padre que lo hare pero que no pueden…no—sus mejillas fueron tomadas
con fuerza mientras era atraída a un cálido circulo de un par de brazos que la
protegían.
--Le prometimos a mami que te cuidaríamos de todo daño, que serias
la llama que nos dejaría para que no sintiéramos frio, y que por lo mismo jamás
debemos dejar que se apague
--Si, escucha al presumido que nació dos minutos antes y se
considera el mayor para todo—saco la lengua Aki—Vick, tenemos un plan…escucha
si…tu amiga sigue viva vimos unos informes de nuestro padre, así que esto va a
pasar cuando tengamos esos poderes iremos por ella y juntos formaremos una
resistencia—
--Una resistencia…no entiendo.
--Lo que Aki quiere decir es que aremos un grupo que valla
encontrar de toda la organización a la que pertenece nuestro padre, liberaremos
gente y destruiremos todo así viviremos todos en paz y felices…
--Pero…no van a morir.
--No…solo tienes que esperar un poco más—dijeron los dos en unísono
y esa escena se alejó como el agua el agua que corría por la ventana meses
después.
--Tus hermanos murieron
--Que…no es verdad
--No soportaron la droga que probaron en ellos, ninguno lo
consiguió y ahora por tu culpa me quede sin herederos
Los ojos llorosos le miraron con desconcierto.
--Que…tu…tu fuiste el que acepto…tu
--O no hija, tu degastes que tus hermanos ocuparan tu lugar
llenaste sus cabezas con una justicia por una niña que apenas
conocías…sacrificaste a tu familia por un montón de peones sin valor… y para
que, para perder a tus dos únicos hermanos.
--No…No…NOOOOOO—Un fuerte grito salió de su boca y la hizo
despertar de aquel doloroso recuerdo, con un sudor frio corriendo por su cuello
hasta su nuca sus ojos llenos de lágrimas y un dolor en su pecho—Maldición…por
qué ese sueño—se apretó la cabeza con el amor en su garganta tenía que seguir,
pero al alzarse escucho más gritos y no eran los de ella se asomó por un hoyo
en la pared y lo vio una camioneta negra con el signo de Tb.
Se quedó quieta no sería bueno que la descubrieran así que se
mantuvo oculta, pero vio como un grupo de refugiados eran tirados y sacados de
su escondite, niños y mujeres asustados y heridos, sus labios se apretaron,
pero si la atrapaban ahí no podría salvar a sus amigos…a su familia. Así que
con el dolor en su pecho se quedó quita sin hacer nada cuando una chica salió,
pero no era cualquier chica el pelo azul era único sin duda lo que la hizo
pasar saliva por su garganta cuando detrás de ella el pelo rubio salió a
relucir.
--Jan…--sus ojos se empañaron y su mano fue al bolso, tenía una
oportunidad si salía ahora salvaría a la familia y a Jan de un solo golpe ambos
podrían con una unidad tan pequeña, pero sus piernas no reaccionaron al ver ese
pelo azul todo peso más en su espalda “necesitamos un doctor para Jen” la voz
de Alyer la ataco sin piedad como la mordida de una serpiente recelosa haciendo
que otro eco de voz sonada en su cabeza “Eso pasa cuando no salvas a una amiga,
se enamora de un idiota científico…no lo mato solo porque ella parece muy feliz”—Por
qué…maldición porque—
Sus ojos se volvieron a humedecer cuando sin hacer nada vio como
Amdis mordía a todos y perdían su voluntad como Jan ponía aros de metal en sus
cuellos como si de ganado se tratase y los ponían en el convoy la chica lloraba
y se subían al vehículo.
Sus puños se cerraron de nuevo y espero unos minutos antes de
levantarse ya con na decisión siguió las huellas del vehículo, viajando toda la
noche alzo la vista a un lugar que jamás pensó volver…su casa se había vuelto
una fortaleza feroz de luz guardias y una cerca enorme…sus ojos rojos solo
miraban la vieja coraza de lo que quedaba de la mansión el dolor se hizo más
intenso con sus recuerdos…con los de sus hermanos, pero no se permitió llorar, no
podía hacerlo.
El fuego apareció en sus dedos y viajaron como misiles primero a
los guardias luego a las cámaras, y luego ella se hizo su propia entrada antes
de que la alarma empezara a sonar corrió y corrió dejando inconsciente a
cualquiera que entrara en contacto con su fuego hasta que los encontró, la
chica de pelo azul mordía el cuello de su amado y al verla se alzó a atacarla pero
sus ojos le decían que estaba algo consiente…no creía lo que iba a hacer su
mano se levantó rápidamente y el aro el único en su tipo salió de la bolsa y se
puso en la frente de la chica y le permitió detenerse y quedar inconsciente de
la fatiga acumulada.
--Bien ahora tu fortachón—las llamas rodearon las cadenas y vio cómo
su brazo caía lazo…roto—Dolerá—advirtió antes de que de un golpe reacomodara el
brazo del científico que se quejó sin remedio.
--Tu eres…
--Vicktory…no ay tiempo para esto, te he despejado el camino,
escucha bien tenemos heridos y eso que tiene tu preciosa dama es un aro que
anula el control lo invento Jen, y está a punto de morir así que te preguntare…si
lees los planos podrás construir mas y puedes salvar a mi amigo…--
Edwin trago saliva era libre Amdis, estaba a salvo quería correr y
olvidarse de la guerra, pero no podía y lo sabía el honor que conservaba seguía
con el así que hinchando el pecho asintió
--Lo hare, puedo hacerlo…pero como—antes de continuar los labios de
la pelirroja rodearon los de él asombrado la aparto, pero antes de quejarse de
semejante locura una ruta apareció en su cabeza iba a decir algo, pero ahora la
mano de ella lo cubría.
--Escucha si te atrapan al intentar decir lo que estás viendo se
borrara, no recordaras nada así que debes ser cuidadoso llegar ahí…y—cerro los
ojos—Decirles que estaré bien…eso es todo—
--Espera te quedaras…pero—iba a decir lo de la moto, pero ella lo
callo con la mirada—Es peligroso.
--Alguien tiene que despejarte el camino y aún tengo pendientes en
esta casa—trono los dedos y las llamas salieron despedidas—No te harán daño
pero si a los que intenten cruzarlas les daré todo el tiempo que pueda así que
largo—
--Gracias—fue lo único que dijo Ed antes de irse.
La pelirroja suspiro y salió por la puerta contrario y empezó a ir
contra todo guardia que había no tenía tiempo, solo quería o bien matar a su
padre o dejar inconsciente a Jan y llevarlo con ella…solo eso y nadie era
oponente para la pelirroja pero después de avanzar tanto alguien salto de la
nada y sin ella apenas entenderlo su brazo era mordido dientes enormes se
clavaron tanto hasta que ella dejo de sentir el brazo y cayó al suelo.
--Jan…--sus ojos se pañaron de varias clases de dolor cuando una
matada en el rostro la dejo inconsciente. Sin entender paso un rato su brazo seguía
doliendo, pero sentía el frio del metal rodeando sus muñecas y como sus piernas
eran tomadas para arrastrarla por todo el lugar hasta que paro—Jan
-No querida…papá—dijo el hombre quien bajaba de su silla para
obligarla a sentarse sus ojos se encontraron después de tanto tiempo—Oh maldición
as liberado a mis pájaros otra vez—
--No eres digno para tener pájaros tan hermosos padreeeee—apretó los
labios cuando los dedos de su padre tocaron la herida que tenía su hombro izquierdo
en carne viva.
--Oh porque Vicktory, solo tenías que trabajar para el consejo, seguirías
siendo digna del apeyido…por que
--Prefiero morir antes de tenerlo—
--Oh eso lo podemos arreglar—acaricio su cabello—Hare que el hombre
del que te enamoraste te torture y mate lentamente, suena bien verdad—acaricio el
largo de su cuello y suspiro—Pero antes…sabes te pareces mucho a mi Clarice
--Mamá—sus ojos se abrieron horrorizados cuando las cuerdas de su
corced fueron cortadas de golpe dejando sus pechos al descubierto—Que haces—
--Oh Clarice—su boca fue a sus pechos para morderlos—Porque, porque
te pareces a mi Clarice…o dios la he echado mucho de menos—Pellizco los pezones
de Vick quien se intentó apartar pero su espalda fue sostenida por Jan
--No…no para…--
Lagrimas corrieron por su mejilla mientras la ropa caía a tirones
en un lugar oscuro donde nadie iba a ayudarla…y solo podía ver con horror los
cuadros de sus hermanos mirando cuando su padre abordaba su boca y ella solo podía
llorar y pedir perdón a quien sostenía su espalda…rogando porque su decisión fuera
la correcta o se volvería otra cicatriz en su espalda.

No hay comentarios:
Publicar un comentario