Capítulo#
24 Tener que continuar.
El
pasado no podrá cambiarse por mucho que uno lo dese, todas las decisiones
tomadas te perseguirán hasta el último día de tu vida. El pasado forja tu
futuro y en la persona que eres en el…aunque siempre quieras volver para
cambiar al menos una sola pequeña cosa, tendrás que vivir con el deseo
imposible del “si tan solo”
<<Dos
horas antes>>
Su
mente hacía tiempo no podía escuchar su propia voz interna, su pecho estaba
tranquilo al respirar, podía escuchar mucho mejor su respiración, una
tranquilidad que estrenaba y que la complacía…pero eso duro poco cuando al fin
pudo abrir sus ojos y alzarse de la cama, sus orejas seguían ahí, podía sentir
el pinchazo de sus colmillos sobre su labio inferior y sin duda sus orejas eran
puntiagudas, estaba semi-transformada pero ya no escuchaba ese instinto animal
de matar, pero lo que si había era sangre en sus recuerdos, la vista rojiza de
la ira no había abandonado sus recuerdos las personas bajo sus manos estaban
muertas lo sabía y luego…luego. Cuando alzo la vista sus últimos recuerdos
atravesaron su corazón como dagas de arrepentimiento y dolor que la hizo saltar
de la cama y alejarse de esa persona.
--Janeth…que—Francis
quien había estado esperando que ella abriera sus ojos, desde que se había
recuperado un poco de usar tanto poder y de las heridas pasadas que al no le
importaban.
--No…no
te acerques—sus manos empezaron a temblar, no estaban cubiertas de sangre pero
los fugases recuerdos de su mente confundida aun podía verla, podía olerla era
la sangre de—Francis…yo casi…casi—se cubrió el rostro afectada por el recuerdo
amargo, en la sala después de matar al traidor, saltar sobre la persona a la
que su corazón pertenecía…la sangre y luego en ese callejón ella casi…casi—Te
mataba—
Las
lágrimas empezaron a bordar de sus pestañas mientras el moreno observaba en la
distancia que la cama donde ella había estado durmiendo los separaba, el llanto
le rompía su propio corazón y no podía permitir que siguiera así, sin siquiera
pensarlo o meditarlo atravesó la cama vio como ella se arrinconaba mas
intentando apartarlo, vio sus manos alzarse para pararlo, pero el tomo con
delicadeza ambas manos y las entrelazo con las de él y luego la obligo a
apartarse un poco de esa fría pared para
rodearla con uno de sus brazos y pegarla contra él mientras alzaba la mano que
quedaba libre y acariciaba su rostro limpiando sus lágrimas.
--Tu no
lo hiciste—dijo y cuando vio que iba a replicar la beso con ternura y
cuidado—Janeth, yo lo siento…yo no pude protegerte—la empezó a abrazar
acunándola en su pecho—Yo no pude salvarte…lo único que podía hacer era
mantenerte dormida y…no sabes cómo me asustaba no poder volver a hablar
contigo…por favor no te alejes de mí, no lo soportaría—
La
castaña se quedó congelada primero por sentir su piel contra la de ella, luego
por escuchar su voz con tanta claridad desde hacía un tiempo y luego por ese
beso que fue para ella la puerta para más lágrimas.
--Fran…lo
siento…lo siento—se aferró a su camisa y luego sus brazos empezaron a
deslizarse contra su espalda para corresponder el abrazo—No quería, yo no
quería—
--Lo se
cielo…lo sé—dijo con una mueca de dolor por no haber podido detener tiempo un
poco más en la fortaleza…el no poder decirle que no debía seguir
arriesgándose…el no haber ido con ella—Yo también lo siento…pero aun que no
pueda borrar el pasado no pienso dejarte en el futuro, no voy a volver a
soltarte—beso su coronilla—Ven tienes que comer algo, además seguro quieres ver
a tus amigos.
Janeth
gimoteo un poco más pero asintió, quería saber quién estaba a salvo había
muchos olores en ese lugar, y sabía que Lio estaba bien y eso le alegraba
cuando despertara iría a saludar a su peludo amigo.
Ambos
salieron de la habitación caminado un poco por el pasillo salieron a la sala
donde Shizu estaba cruzada de brazos moviendo un pie como si estuviera molesta.
--Vamos
Jensi, tienes que ir a descansar es una orden—
--No
creo que este para recibir órdenes…ya casi termino, no puedo dormir ahora—se quejó
el científico rascando la nuca con las ojeras permanentes por no dormir y los
dolores de su espalda.
--Agatha
me encargo obligarte a descansar, y eso es lo que voy a hacer no han de tardar
en regresar y no quiero que ella…--sus ojos negros se percataron de que alguien
se acercaba y sonrió yendo directo a la castaña para abrazarla—Janis as
despertado—dijo contenta apartándose para darle una palmadita—Me alegro tenerte
de vuelta—
--Shizu,
estas bien—ella volvió a abrazarla—Es bueno verte…Jen tú también—
--Me
alegro de ver que funcionara la pócima—levanto una mano—Por el momento no puedo
abrazar a nadie, así que –le dio un pequeño toque en la frente—Es bueno que
estés despierta-
Janeth
asintió.
--Hueles
a sangre Jensi…no deberías estar descansando—
--No me
hace caso, Agatha se molestara cuando regresen de la misión—Suspiro estaba
preocupada por Yuki, ella debio ir pero la dejaron cuidando a todos aun contra
su volintad pero por esa vez dejaría que Alyer se encargara…ella aun estaba
molesta y triste.
--Mi…misión—los
ojos castañas de ella brillaron en preocupación—Pero ellos…
--Tranquila…Alyer
tiene la protección de Bianca, ella bueno te contare los detalles
después—revolvió su cabello—Fueron por Erin, no han de tardar en volver.
--Tranquila,
yo no los hubiera dejado ir si no fuera seguro—le aseguro Jen, mirando la
puerta había escuchado la alarma quitarse—Lo vez ya están de regreso—
La
puerta se abrió quien iba delante era Agatha su mirada estaba gacha por lo que
todos se angustiaron de inmediato.
--Aga…--Jen
no pudo acabar la oración sintió como la frente de la pelirroja caía contra su
pecho mientras sus manos se mantenían en puños cerrados contra el al no poder
abrazarlo—Que…--
--Huele
a sangre—dijo Janeth apretando la mano de Francis con las piernas temblorosas.
Antes
de que pudieran interrogar a Agatha, Vick y Yuki entraron cargando a Erin
dejándola en el sofá pero de último estaba Alyer quien cargaba un cuerpo…el
cuerpo de Leo, sus ojos mostraban furia e impotencia pero de igual manera de
lágrimas mientras se quedaba al centro de la estancia.
--Hemos…hemos
perdido—apretó los dientes—a Leonardo—
El
silencio se hizo agudo y tortuoso pero el solloso de Agatha era como el golpe
de un latigo que validaba las crudas palabras del moreno.
Shizu
se paralizo sus manos fueron a su boca incrédula mientras sus ojos se llenaban
de lágrimas en apenas segundos y al no tener apoyo de nadie en ese momento
callo de rodillas mientras Alyer dejaba el cuerpo sin vida de su amigo con
cuidado en el suelo hincando una rodilla y golpeando el suelo, no habían tenido
mucho tiempo, la fortaleza se llenó de fuego y cuando los habían encontrado ya
era tarde Erín había estado suplicando hasta quedarse inconsciente, cargarlos a
los dos, sacarlos de ahí y tener que correr…no había tenido tiempo de maldecirse
y eso se notó tras varios golpes que dio al suelo por a ver fallado por haber
perdido a uno de sus amigos.
Vick se
abrazó a ella misma ella también tenía lágrimas en los ojos, no podía creerlo,
y se culpaba por haberle perdido la pista a su amiga…si tan solo las dos
hubieran ido juntas…si la hubiera alcanzado…quizás, solo quizás.
--Maldición—dijo
cubriéndose el rostro.
Francis
tomo el cuerpo de Janeth noto como iba a caer y la cargo ella se acuno tan
rápido sobre su cuello y sintió el sollozo desgarrador que atravesó su
garganta, él lo había conocido por apenas unas semanas, había sido amable con él,
incluso le había tendido una mano y le había tomado como uno de sus amigos sin
apenas conocerse, su garganta se secó y acompaño a su amada en su dolor.
Yuki
quien era quien tenía menos tiempo de conocerlo había conducido de regreso pero
cuando vio a su hermana derrumbarse fue con ella abrazarla, no dijo nada solo
dejo que ella le rodeara y descargara su tristeza y sus palabras de
culpabilidad.
La mano
de Jensi tembló pero no golpeo nada solo deslizo sus manos por la espalda de
Aghata acariciándola intentando reconfortarla mientras lloraba.
Por un
rato era lo único que podían hacer, lo único que querían hacer era llorar, el
dolor inundaba sus garganta y no había razón para decir nada, el odio en ese
momento era desbordante. Después de eso no había muchas fuerzas, pero se
obligaron a levantarse y empezar los preparativos.
Paso
unas amargas horas donde los ojos rojos eran permanentes y el silencio algo
ahogado donde solo había que esperar.
<<--Yo
siempre…voy a amarte—>>
Sus
ojos se abrieron de inmediato y se incorporó buscando, giro el rostro tantas
veces confusa como era que…cuando al fin lo entendió solo pudo ver la ropa
negra sobre la piel de su amiga.
--Vick…yo—su
garganta se sintió como si tuviera un cuchillo atravesado sus recuerdos volvían
con esas últimas palabras pegando en su conciencia e iba a decirle porque na
dejaron morir ahí, pero no pudo—Donde está el—fue lo que pudo articular.
Vick se
sentó a su lado e hizo lo que pocos harían y la abrazo, Erín no hizo nada por
el momento solo dejo inundarse por los brazos de su amiga.
--Hemos
preparado todo…como hemos podido—explico—Fran uso sus poderes para ir a
conseguir cosas con Alyer y esto es lo que hemos traído para ti—abrió las manos
de su amiga y coloco en ellas las argollas de matrimonio y la cruz de plata
favorita de Leo—Hemos escogido un lugar para que descansara…pero queríamos
saber si lo aprobabas—
Erin
miro las argollas y las cruz por un largo rato y sus ojos seguían estáticos
mientras los apretaba contra su pecho.
--Donde
estamos ahora—pregunto sin apartarse del abrazo.
--En la
primera fortaleza que tuviste—
Erin
recordaba ese lugar, una ciudad abandonada hacía muchos años que contaba con
sótanos antibombas que ellos conectaron, leo y ella habían hecho ese lugar su
primer refugio, era pequeño apenas para 14 personas, no tenían aliados en ese
entonces…solo ella y el…solo ella y el.
--A él
le gustaba…
--El
risco que da al rio…donde parece que el cielo y la tierra se tocan—contesto
Vick conociendo las historias de sus amigos—Ahí fue donde creímos que te
gustaría para el…--
Erin
asintió pero no dijo nada por unos segundos.
--Me
ayudas a vestirme…y me dejarías verlo por última vez—pidió aun pareciendo
estática y distante.
Vick
asintió y la ayudo a vestirse con sus heridas había que tener cuidado a pesar
de que ya la habían vendado, después de darle los pantalones negros y la
camiseta del mismo color la llevo a donde habían puesto el filtro de Leo el que
aún estaba abierto la dejo un momento a solas con él.
--Parece
que solo duermes—dijo en voz baja para ella mientras miraba la ropa favorita de
leo, seguramente sacada de esa fortaleza en la había dejado ahí.
<<--Un
día volveremos aquí y construiremos en la superficie, así que dejare aquí mi
camiseta favorita-- >>
--Siempre
te quedo bien esa camiseta con la enorme cruz de plata en la espalda…--acaricio
su rostro estaba frio—Esta bien si por un tiempo me quedo con la cruz de plata
y tu argolla…cierto, te la devolveré pronto—se inclinó y lo beso en los
labios—No te hare esperar mucho—
Erin
salió del cuarto y miro a todos solo asintió y todos salieron de la fortaleza
camino a la colina la tierra estaba suelta habían cavado para dejar ahí a leo…todos
se despidieron de él mientras decían cosas que ella ya no pudo escuchar el
silbido de la pala y la tierra pegando el ataúd era lo único que atravesaba su
conciencia y cuando todos se callaron ella miro la vista el cielo era naranja
el agua estaba clara y tranquila y fue cuando por sus mejillas corrieron un par
de lágrimas.
--A
comenzado a llover—dijo mientras todos la miraba preocupado pero Vick negó e
hizo una seña para que todos volverán ella misma se alejó unos pasos dejándola
sola por un momento.
Los
puños de Erin de apretaron mordió su labio inferior y luego cayó sobre la
tierra aun suelta junto a la cruz de madera que le diaria de ahora en adelante
donde estaba el.
--No es
justo leo…no es justo—dijo empezando a sollozar todo lo que había contenido
durante esas horas…durante su despedida todo exploto no podía más—Se supone que
dijiste que estaríamos juntos siempre…se supone que me dijiste que no me
dejarías sola—enterró los dedos en la tierra—No quiero vivir sin ti—las lágrimas
corrieron y cayeron en la tierra –Pero…--alzo la vista—Lo prometimos—
Se hinco
mejor sintiendo el peso de su cabello largo mirando a la nada.
--Recuerdas
que siempre me habías dicho que te gustaba aun con mi corte de cabello de niño—levanto
la mano y empezó a hacerse una pequeña trenza tomo una liga y ato la cruz para así
sellar la pequeña trenza sacando la daga y el resto del cabello volvo con el
viento, su cabello era corto d de nuevo salvo la trenza que colgaba en su
flanco derecho—Decías que me amabas tal como soy—una cadena salió de su bolsa y
enlazo la sortija de Leo y la coloco en su cuello—Yo jamás sabré como es que me
amabas—se colocó su argolla de vuelta a su lugar, su dedo corazón—Pero…yo también
te amo…te amare siempre, no ay nadie más para mi ahí afuera…iré a encontrarme
contigo—apretó los ojos aun llenos de lágrimas—Seguiré adelante con nuestra
promesa…llorare muchos días lo sabes verdad, pero luego…luego te prometo que lo
hare…y no podrás enojarte, no podrás recriminarme el ir contigo…lo sabes
verdad.—
<<
--Esa es una de las pequeñas cosas que amaba de ti-->>
--Lo se…--

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