domingo, 9 de septiembre de 2018

Zertrümmerung Cap. 22




Capítulo 22 Amantes perdidos.

A veces puedes tener grandes esperanzas en un rencuentro emotivo, un encuentro que te dará la paz que necesitas, uno donde puedas decir a pesar de todo te he vuelto a ver; pero a veces ese rencuentro que suponía fuera feliz acaba en lágrimas y más dolor, porque aquello que has tenido delante de ti ha olvidado que significabas algo importante, es cuando una vara de fuego atravesara tu corazón.



Un silencio se hizo tras la aparición del moreno de ojos dorados, una agitación sin igual que los había dejado prácticamente sin oxígeno, no solo había salido de saber dios donde ni como si no que se montaba el uniforme negro con el logo de la torre blanca si no que este estaba entre lleno de barro y un tono rojo escarlata de la sangre que estaba sobre él. Fue cuando el instinto protector de Agatha reaccionó se levantó de golpe invistiéndole y en apenas segundos colocándolo de un giro por el suelo boca abajo  con el brazo laxo hacia atrás inmovilizándolo con la rodilla sobre su espalda.

--Que carajos Agatha—fue la primera frase del recién llegado—Que me rompes el brazo—

--Y eso que más da—contesto con todo el sonido felino que le ha salido de la garganta apretando aún más su rodilla ahí donde pudiera hacerle daño a lo que el grito de Alyer se escuchó de respuesta.

-Cariño espera—ha salido Jensi al frente a pesar del dolor inmenso en su espalda—Suéltalo un poco—le ha pedido a lo que ella le respondió con un bufido de que no lo haría—Agatha por favor—cuando dio pie a hincarse, ella a brincado a un lado y ha levantado a Alyer poniéndole de rodillas a él,  antes de que Jen se hiciera daño de nuevo—Gracias cielo.

--Carajo Jensi, te juro que es solo por que tenéis derecho a dudar de mi pero de lo…--se ha callado de golpe cuando el científico alargo las manos a su cuello y luego las paseo hacia sus ojos abriéndolos de par de en par—JODER—el moreno no pudiendo aguantar más se a zafado como mejor dios le dio entender y salto en plan mosqueado, tanto que su piel se había tornado en medio gris y sus ojos brillasen como estelas.

--Si es el mismo Alyer de siempre—ha dicho el científico llamando a Agatha a su lado tomando su mano y acariciando su espalda.

--Que carajos me dices, si es evidente que es una trampa—Yuki, quien era normalmente tranquilo había sacado las garras casi por instinto—No has visto lo que son capaces de hacer estas personas con tal de que nosotros bajemos la guardia, quizás ahora viene en plan amigo pero mientras que durmamos nos matara a todos, no permitiré que eso pase—
Shizu quien apenas tenía unas pocas horas, no podía con tantas emociones juntas, su hermano había apenas levantado de un salto del sofá y se había colocado delante de ella sin mencionar el cómo Agatha había sometido a Alyer, apenas en un parpadeo.

--Es diferente…--dijo el científico.
--¡Claro que lo es!—objeto estaba vez el moreno—Yo estoy bien, soy yo ya no me controlan más…si he venido porque sabía sonde podían estar, de haberlo sabido los de TB, les hubieran atrapado antes o hecho estallar este lugar—a gruñido de mala gana.
--Como si eso fuera a pasar, si es que te han soltado la rienda para que nos encontrasen, ahora seguro vendré toda una tropa detrás de ti...hijo de—

Jensi paro a Yuki negando y mirando a Hackett sobre el sofá aun dormido por las drogas.

--Saben cuál es la diferencia, entre Alyer y no se Jan—ha dicho el nombre de su amigo mirando al moreno y sintiendo dolor en el pecho—Que Alyer como Shizu y Hackett son personas valiosas, lo que ella más atesora de este mundo—

La morena a abierto los ojos en par de par y ha dado un paso al frente al lado de su hermano.

--Tu crees que…ella—

--Claro que si Shizu, pensarlo un poco, eso de que Hackett, tenga momentos de conciencia lucidos y Alyer este aquí es la clara evidencia de que ella los está protegiendo, si incluso tu—señalo la morena—Has estado semanas en un bunker de a salto de TB, de no haber intervenido en el ataque de Agatha no te abrían notado ella, tiene tal capacidad—

--Estas diciendo que ella guarda un poco de su poder, no mejor dicho que su poder es tan grande que una parte de ella puede salir solo para proteger a las personas que quiere—dijo asombrada Agatha

--Dios…es que—las lágrimas de Shizu no se hicieron esperar en pensar en su amiga sumida bajo el yugo de esas personas, aun manteniéndose fuerte para protegerlos…no podía aguantarlo tenía que salvarla.

En la conmoción de la felicidad y el asombro el único que parecía no entender nada de que iba la conversación era el moreno quien se cruzó de brazos en respuesta a su ignorancia.

--De quien carajos hablan—dijo secamente dejando la teoría de la alegría a un lado.
La primera en fruncir el ceño—Como que de quien hablamos, de quien más podría ser que de Bianca—dijo negando a la idiotez tan grande que él había soltado.

--Y quien es Bianca—cuando soltó eso todos se habían hecho para atrás y estar aún más asombrados y confusos—

--Vamos que como broma es muy mala, ya sabes quién es Bianca, chica bonita de pelo dorado y unos hermosos ojos azules—ha repetido la morena ya algo enfadada por el juego idiota que mantenía su amigo.

Alyer hizo una mueca de desconcierto mientras la descripción le hizo gruñir—Como pueden hablar de esa perra desgraciada—dijo despectivamente—Si esa arpía solo se encarga de mantenerte atrás…

Antes de que el pudiera seguir hablando un puño seco voló hacia su mejilla no solo partiendo el labio si no que siendo lo suficientemente fuerte para tirarlo contra el suelo y el solo pudiera tomarse la mejilla dolorida.

--De que carajos vas Shizu…--se quedó pasmado por las lágrimas de su amiga.

--No es verdad…decirme que me estas tomando el pelo, no podías a ver olvidado a Bianca, era lo que más querías en este mundo…no puedes, te prohíbo olvidarla y mucho menos vas a hablar mal de ella—

--De que estas hablando, ustedes son lo más valioso que tengo, ahora que se dónde están los demás podemos salvarles…así que dejen de decirme que yo conozco a esa zorra—ahora había sido Agatha la que le había soltado una bofetada.

--Basta Alyer, deja de decir cosas de las que vas a arrepentirte—dijo la pelirroja al ver que él no parecía estar bromeando.

--Claro…esto es obra de ellos—Dijo Jensi, mirando al moreno mientras Shizu se cruzaba de brazos y empezaba a caminar mientras lloraba—La quieren destrozar, que mejor manera que hacer que alguien a quien aprecia le olvidase—mientras sentía el dolor de su amiga se ha quedado pasmado sobre algo que él había dicho—Esperad…has dicho que sabes dónde están los demás—cuando el científico hizo ese énfasis a pesar de la tristeza o el mismo desconsiento todos pusieran atención en el moreno.

Alyer estaba perdido entre el enfado ahora no sabía si él había olvidado a alguien que apreciaba, pero no podía evitarlo se sentía aliviado de no estar con esa mujer de cabello dorado y ahora que la atención volvía hacia el en plan desconcierto solo logro resoplar en plan tomar de la mejor manera aquello. Por el momento.
--Pues claro que se dónde están…los tengo en mi…--se ha quedado algo espeso sobre lo que iba a decirles, parpadeo un par de veces y se rasco la cabeza frustrado por aquello porque ahora no sabía cómo explicarlo—Están en mi cabeza, se en que fortaleza esta cada quien, que hacen…que les hacen—levanto la mirada de oro con una misma sensación que tenían los demás la desconfianza en el mismo—Esta en mi mente—

Ahí fue donde él se dio cuenta que nadie parecía asombrado ni siquiera parecían discutirle el hecho del conocimiento de aquello si no que Shizu golpeo la pared, y se marchó necesitaba aire o seguiría dándole de palos a su mejor amigo.

--Es algo de lo mismo Alyer, ella quiere que lo sepas—cerro los ojos Jensi algo cansado—Yuki por dios enseñarle donde puede cambiarse de ropa ay mucho que pensar, y preferiría también tomar un respiro…está bien cielo—giro el rostro preguntando ahora a Agatha.

--Tu debías ir a la cama hace horas…vamos te ayudo con la espalda, nos veremos en un rato más—sacudió la mano tratando de quitarle peso al asunto

Yuki aún no parecía convencido con la teoría de Jensi, y mucho menos después de semejante espectáculo, donde el moreno había literalmente destrozado a su hermana con tan pocas palabras, pero aun así trato de mantener su tranquilidad y le ha guiado a un pequeño rincón que el escondite no era precisamente grande.

--Te ira algo grande la ropa, pero es lo que toca—le tendió un cambio y pretendía irse pero Alyer le retuvo, pero solo suspiro y negó.

--Gracias—trato de contener la rabia que tenía, por el momento todos estaban en un plan de que él era una persona, mala pero de regalo de compensación, todos habían tomado de buenas a primera que el supiera la localización de todos—Quien demonios eres Bianca, solo me estas causando problemas…maldición—se quejó pero aun así desidia ducharse por la paz para al fin deshacerse de esa ropa incluso de ese olor a sangre.

Los ojos violetas aun temblaban en desconcierto, después de mantenerse sin vida ahora parecían temblar entre la ilusión y el miedo, miedo de que aquello se lo hubieran montado con solo el propósito de hacerle daño, pero por todo lo sagrado que ella pudiera saber cuándo sus ásperos dedos tocaron su mejilla y tomaron la punta de su flequillo ahora largo, sabía que eso no era un sueño.

--Leo—volvió a llamarle y en respuesta el volvió a acariciarle—Leo…--repitió cuando las lágrimas empezaban a salir—Le…--esta vez ya no pudo llamarle porque su aire abandono su cuerpo y las lágrimas acabado de rodar por su rostro, el gancho derecho del rubio ahora se encontraba sobre ella, haciéndola al fin ver la luz, luz que no había en la mirada perdida de él.

--Oh pensaste que venía en plan romeo preciosa—La psicópata científica se acercó a Leo toco sus hombros y deslizo sus manos por su espalda frente a la plateada y el no hacía nada—Vamos que malos gustos no tienes—

Erin quien aún estaba conmocionada por el golpe y la impresión al ver como esa tipa empezaba a tocarle, hizo lo que no había hecho en meses tirarse al frente aun sin importar si sus grilletes le lastimaban.

--SOLTARLE MALDITA ZORRA—Sus piernas atadas incluso se desprendieron de algunos seguros pero la científica parecía divertida—TE LO ALVIERTO—volvió a gritar donde sus alas salieron disparadas sus cadenas y ataduras hicieron un chirrido de romperse pero entonces una daga estaba sobre el cuello de leo, cosa que la había dejado completamente helada.

--Ya veo él te importa mucho—dijo ahora aquel científico que le había marcado de por vida, él era más frio y no le importaba tanto que hizo un pequeño corte en forma de advertencia.

--No lo hagas!—se contrajo hacia atrás, al ver la inexpresión de Leo, el miedo actuó mucho más rápido que todas aquellas agallas que siempre se había montado, y que ya lo había perdido una vez no podría con una segunda.

--Entonces, decirme Erin—pregunto diciendo ese nombre con una cara de asco como si era no mereciera ser tratada como una persona—Me contaras lo que quiero saber—

La peli plateada se había quedado muda, claro que no podía decirle lo que ellos querían, si aún había alguien a salvo le condenaría con esa información, mientras dudaba una corriente paso tan tranquila por su cuerpo, el que se estremeció por el dolor, dolor que había vuelto a ser más vivías al recuperar la esperanza de recuperar algo que ella amaba

El cuerpo caliente de ella callo el pequeño humo que se despendería de la piel era alarmante pero aun que escupió sangre sus ojos desenfocados se concentraban en Leonardo.

--Vamos cielo…solo tienes que contestar y estaré a tu lado para siempre—dijo ahora Leonardo, quien había mostrado una sonrisa mientras se acercaba a ella—No quieres que estemos juntos para siempre.

Erin se quedó más que pasmada, sus ojos se llenaron de lágrimas y cuando él había vuelto a tocarla, todo se perdía…pero no podía ni debía…no iba a traicionar a quienes quedaban, pero más importante tampoco pretendía perder a Leo.

Qué hacer cuando dos cosas que amas se encuentran en peligro, como saber que era lo correcto, como saber cómo proteger las dos cosas…como podía salvarlos. Como podía encontrarlo tras toda esa oscuridad.

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