Capitulo # 21 La llegada
Existen personas que gozan con el sufrimiento de
otras, el verlas llorar, suplicar y sufrir es el gozo más grande que pueden
experimentar, como si subieran a la colina más alta para arrojarse y levantar
así toda la adrenalina que puede producir su cuerpo, eso son las personas para
ellos, motores para su disfrute. Para su mera diversión.
--Regrese…--había corrido sin descanso apenas un
segundo para tomar las demás provisiones que había robado pero su tobillo empezaba
a pasarle factura y el peso extra era.
--Bien…--Yuki había salido a recibirla, pero sus
ojos se centraron en el bulto de su brazo derecho—¡Hermana! –se apresuró a
ayudar a Agatha con las cosas para que ella pudiera dejar a las dos personas
inconscientes en algún sofá olvidado por ahí—Descuida solo tuve que dejarla
inconsciente. —
--¿Por qué, te ha atacado? ---pregunto alarmado.
--He…no, no, ella parece a salvo, pero por seguridad
me pidió dejarla inconsciente porque ella tampoco está segura de no estar
siendo vigilada, así que no quería saber dónde íbamos—conto lo más tranquila
que pudo mientras se sentaba en el suelo inspeccionado la herida en la pierna
que era realmente la que más le molestaba.
--Ya veo—contesto más tranquilo al ver a su hermana
físicamente bien, aunque otra historia era la pelirroja—Que hiciste—dijo
hincándose a revisar la herida de bala en la pierna—Esa maleta tiene el sello
de ellos—dijo evidentemente molesto—Te has arriesgado a ir a una base—
Agatha primero desvió la mirada mientras dejaba que
Yuki, hiciera su trabajo se había vuelto bueno con la atención medica era
necesario que alguien además de Jensi, aprendiera y que mejor que el chico de
ojos de tormenta.
--Ya no podíamos seguir con suministros a medias que
ay en la calle—dijo sin negar sus acciones, pero mucho menos se escuchaba
arrepentida de haberlo hecho—Si seguíamos con medicamentos caducos o dañadas,
íbamos a acabar perdiendo a alguien y no voy a permitirlo—dijo firmemente.
Se escuchó un fuerte suspiro mientras la bala salía,
a diferencia de muchos el metabolismo de la pelirroja era muy rápido la herida
estaría curada para el día siguiente, pero eso no quitaba peso en las acciones.
--Tampoco podemos permitir perderte a ti—le recordó
duramente pero solo eso, tras vendarle con alguna venda limpia tomo la mochila
con suministros médicos—Podrías encargarte de las heridas de mi hermana,
atenderé a Jensi—se limitó a decir antes de ir a la habitación donde descansaba
el científico.
Agatha no se quejó de sus palabras, pero agradeció
que no hiciera eso más grande de lo que ya era, era cierto había hecho una
locura, pero no se arrepentía en absoluto; Jensi, tendría la medicina que
necesitaba y había encontrado a parte de su familia rota, unos rasguños no iban
a mermar el buen ánimo conseguido de eso.
Pasaron varias horas en las que todo ya estaba más
tranquillo donde no había más ruedos que los de Yuki preparando algo de comer
de la poca despensa que tenían, no sería mucho, pero una sopa en lata era un
festín en esos días, mientras eso pasaba quien se removió primero fue Shizu, la
morena se froto el cuello a veces aun le daba escozor, pero eso no lo tomaba
mucho en cuenta mucho menos cuando a quien vio primero fue a su hermano menor.
--Pensé que volvería a perderte—fueron sus palabras
aliviadas en un empujón de sus piernas para levantarse y estrechar al chico
entre sus brazos—Así que tú también estabas a salvo—
--Ha sido difícil, pero si aquí estoy—dijo
devolviéndole el abrazo a su hermana—Pensé que te tenían en sus garras—
--Pues en realidad casi ha sido así—dijo al separarse
encontrando de nuevo a la pelirroja quien también no pudo evitar abrazar—Que
les paso a ustedes—
--Supongo que ay que hacer la historia corta—sonrió
la pelirroja y los tres se sentaron en el sofá—Janeth y yo fuimos emboscadas,
mataron a todos nuestros compañeros, solo recuerdo que el tipo que iba de líder
de operación torturo terriblemente a Jani antes de que nos inyectaran un suero,
fue doloroso, pero—se señaló los colmillos y las marcas—Este fue el resultado
final—suspiro con fuerza—Si Jensi, no hubiera intentado rescatarme el…--antes
de que continuara Yuki tomo su mano y negó.
--Llevaron a Agatha en estado salvaje al laboratorio
de Jensi y Jan, sabían bien lo que provocaría—cerro los ojos—Todos sus
movimientos quienes eran y quienes tenían una conexión más fuerte…todo, ellos
sabían todo—
--Sí, me di cuenta muy tarde—dijo afectada—Yo Salí
corriendo ese día de la fortaleza…ignore el protocolo que era decirle a Alyer
que atacaban uno de nuestros fuertes…yo—se cubrió los labios—El que nos hizo
esto sabia lo vulnerable que estábamos sabia cuando tomaríamos malas
decisiones—sus ojos negros encontraron a su amado aun dormido en uno de los
sofás—Obligaron a Hackett, a hacerme daño el mantuvo la conciencia por un rato
mientras intentaba detenerse a el mismo—explico—Quede inconsciente pensé que
cuando despertaría seria todo, pero…--se quedó pensativa—Cuando desperté él
había liquidado a todos los que estaban en la camioneta estaba consiente pero
parecía al límite—
--¿Es por eso que está atado? — pregunto la
pelirroja.
--El parece consiente solo por algunos minutos, he
podido hablar con el…pero después de un tiempo pierde la conciencia y quiere
volver a atacar ir a la base—negó—Yo no entiendo como he pasado todo este
tiempo sin que nos detecten, por eso tenía miedo de que me trajeran aquí por si
era una trampa—
--Yo ya te escaneé y no tienes un sistema de
rastreo…por lo que Jensi alcanzo a contarnos lo poco que recordaba del sistema
que iban a implementar una vez tuvieran a Bianca, era atraer a todos los que
alguna vez estuvieran en sus garras, por lo que no funcionaba como localizador,
pero al estar preocupado—
--El no para de trabajar en una forma de neutralizar
que les lleguen órdenes y mucho menos puedan rastrearlos—completo la pelirroja.
--Ya veo—sus ojos negros vieron a su hermano—Y como
escapaste tu—
--Eso…--se quedó callado por un momento—Lleve a
Nixie, a tomar aire un rato a la playa, parecía buena idea—dijo cubriéndose
levemente el rostro—Nosotros vimos como la montaña literalmente se pulverizaba
en apenas segundos intentamos ir a ayudar pero vimos tanques y soldados por
todos lados…yo tome su mano y salí corriendo solo pude ver un pedazo de suelo
flotar y empezar a escapar, pensé que lo lograrían—concluyo.
--Hey…hiciste lo correcto, si los hubieran atrapado
esto no sería mejor—dijo su hermana dándole una palmadita en la espalda—Todo
está bien, entonces nix ¿…pasa por lo mismo? —
--Si—contesto pero su ceja se alzó—Pero…tu as dicho
que Hackett tiene conciencia de el mismo por algún tiempo, ella ha estado con
los ojos en blanco desde que esta tiranía empezó—
--Quizás yo tenga una respuesta—contesto Jensi,
quien el dolor le impedía estar más tiempo dormido, esto hizo que Aghata, se
levantara para ayudarle.
--No debiste levantarte—le reprendió, pero aun así
lo llevo al sofá teniendo cuidado de no lastimarle.
--Jen…que mal te vez—dijo Shizu, preocupada por ver
las mejillas del científico coloradas y esas enormes ojeras que cargaba con él.
--Lo se encantó soy irresistible—rio mientras Agatha
lo recargaba en ella para que pudiera recargarse de lado—Me alegro saber que
estas aquí—
--Y a mí de verlos otra vez cuando temí jamás
hacerlo—
--Jensi…entonces tú tienes alguna teoría? –
--La verdad es que si—dijo el científico, pero antes
que este dijera algo, un ruido los alarmo.
--La puerta…--Agatha se alarmo se levantó de un
salto—Shizu cuida de Jensi—dijo dispuesta a ir a aniquilar al enemigo, pero no
fue la única si no que Yuki, también se había levantado.
Pero antes de que ellos avanzaran a la puerta la
sombra ya había alcanzado el salón en apenas segundos, eso no era bueno…pero
cuando todo se aclaró más a sus ojos…
--Alyer…
En un lugar más lejano de donde la conmoción se
encontraba una voz del pasado se escuchaba resonar en las paredes de su mente.
Fue un tiempo muy atrás antes de que la resistencia
fuera grande o un problema para los científicos de TB, era apenas un grupo de
10 personas por ese entonces.
--El golpe debe ser dado esta semana, no vamos a
poner más escusas—sus ojos violetas miraban un mapa enorme de lo que fue alguna
vez una ciudad poblada por alegres ciudadanos convertida en apenas una desolada
aldea con un enorme complejo de oficinas para los laboratorios reinante de todo
el recurso de los ciudadanos—Acaso alguien va a decirme que no—
--Tranquila—una voz que conocía desde hacía mucho
tiempo sus ojos violetas voltearon a encontrarle—Esta vez el plan no es una
completa locura—una sonrisa blanca, unos ojos azules pálidos y un cabello rubio
como las arenas del desierto—Todo está bien comandante—
--No te burles de mi Pristom—advirtió desviando su
mirada para dejar de verlo.
--No me llames así Eurine—dijo y solo pudo escuchar
un par de risas mientras su mirada se fruncía y asesinaba a los que osaban
reírse y giro para volver a verlo y alcanzar a dirigir sus manos al cuello de
el—Mira que serás gracioso, te he dicho que Erin…es Erin—dijo sacudiendo esas
manos, mientras internamente se guardaba sus sentimientos que negaba que tenía.
--Si, si tranquila—sus ojos volvían a brillar solo
para ella.
--Erin—sus ojos se habían cerrado y abiertos solo
para esta vez ver esa misma mirada bondadosa pero esta vez sentados en la
azotea de su primer escondite—Me gustas—
Su garganta paso saliva y sus ojos se desviaron para
ver el atardecer sus puños se cerraron y se levantó de inmediato.
--Deja el tequila ya te hace alucinar cosas—su vista
vio el cambio de altura provocado por levantarse y buscar con ella la salida de
ese lugar, pero algo la sostuvo y al bajar la vista encontró una mano fuerte.
--No puedes escapar siempre que te lo digo—el afirmo
con esa sonrisa de bobo que ya le había visto en varias ocasiones—No puedes
hacerlo por siempre—
--Esto es una guerra, no tenemos tiempo para esas
cosas…concéntrate en lo que verdad importa—
Sus ojos volvieron a la salida y al pasar la puerta
sus ojos se encontraban mirando el volante delante de ella su vista viendo la
base sin ganas de acercarse a ella.
--Comandante, ya está todo descargado ya puede bajar
de ahí—
Sus ojos no miraron al soldado, esos ojos no querían
mirar a esa persona tras tres semanas ausentes, su pecho solía cada vez que le
miraba sonreírle…como él podía hacer eso…pero no podía quedarse ahí tras cerrar
los ojos dirigí la mirada para abrir la puerta y anduvo, pero sus ojos no
encontraron ese cabello cenizo, sintió alivio en su corazón…pero también
soledad.
Mientras sus ojos recorrían ese largo pasillo, su
vista olvido a entrecerrarse cuando miro a uno de los subordinados de él…de
leo.
--Gustavo, acaban de lle…gar—su garganta volvió a
contraerse al pasar saliva cuando sus ojos miraban la sangre en la ropa del
soldado…--Que…paso—fue lo más acertado que encontró decir.
--Comandante Erin—escucho al muchacho—Llegamos hace
tres horas…pero cuando llegamos el capitán escupió sangre y de pronto solo
colapso—
--Que…has dicho, le han herido en la misión—dijo
ella alarmada.
--No, no—dijo el preocupado—Todo salió bien,
solo…todo paso tan rápido—le vio negar—Jensi, ha tenido que intervenirle aun no
sale, me pidió ir por toallas limpias así que—inclino la cabeza y salió
corriendo
Su mirada se oscurecía y aclaraba tras tanto
parpadear fue en dirección contrario donde se encontró con ese cabello negro
embarazado y esos lentes rojos puestos, limpiándose las manos con lo que mejor
pudo.
--Jen…--su boca se abría y se cerraba cuando vio la
mirada de miel del científico cruzarse tras su mirada—Yo…que paso—trato de
mantener la calma—Acaso lo envenenaron sin darse cuenta, alguna droga…o—
Vio como na mano se alargaba a ella y tocaba su
hombro mientras sus ojos seguían la cabeza del científico.
--No es nada de eso—le escucho decir—Le tuve que
intervenir tenía toda una contusión interna, había colapsado y no entendía por
qué—sus ojos siguieron su cabeza esta se había inclinado algo cansado—No sé,
como…pero lo cierto es Erin, que los órganos de Leo están añejados…no sé cómo
explicártelo por qué no tendría sentido…pero sus órganos fallaron, tienen edad
como si el tuviera casi 40…es—sus ojos trataron de no cerrarse cuando vio que
los de el lo hacían—El podría morir en cualquier momento.
Esa sensación dolió su corazón casi dejaba de latir
su mirada de ver al científico esta vez al abrirse estaba sobre las sabanas de
una cama al levantar la mirada encontró la mirada clara sobre ella, siguieron
la inclinación de su rostro y su sonrisa.
--Valla mi comandante…jamás pensé que te gustaría
cuidar a tus soldados—de nuevo una tonta sonrisa.
--Que rallos—sus ojos chispearon—Te crees que este
es momento para bromear—
--Nunca lo es, pero no me gusta ver la vida gris—lo
vio toser otra sonrisa mientras alargaba una de sus manos para tomar un
libro—Jensi ya se fue dijo que tardara unos 3 meses regresar—
--ya veo—se sentó a su lado—hazte un lado estoy algo
cansada—se quejó sin admitir su pesar.
--Lo que diga mi capitana—vio cómo su cuerpo se
escurría a un lado y la dejaba recostarse a su lado, vio una vez esa sonrisa y
volvió a cerrar los ojos.
--Entonces con esto estaremos listos para
encontrarnos con ese tal Alyer—abrió sus ojos otra vez encontrando su
escritorio algo le molestaba ese día—He preparado medidas de emergencia por si
no son quienes dicen ser—le escucha, pero no podía mirarle—Estas de acuerdo
Erin—
Un resoplido se escuchó sintió su malestar más
pesado.
--No lo has repetido hace más de un mes—
Sus ojos se giraron a ver ese mar claro de su mirada
y su boba sonrisa confusa.
--El plan—lo vio cuestionar girando el rostro
livianamente hacia arriba como si buscara algo.
De nuevo resoplo golpeo la palma en la mesa y capto
su mirada solo para ella.
--Antes de tu intervención buscabas cualquier
comento para decírmelo, peo tras ella no lo has vuelto a decir—le enjuicio con
la mirada.
--De que hablas—lo vio sonreír—tu eres la que dijo
que estamos en guerra--vio dolor en su mirada y ella lo sintió como un cuchillo
al corazón.
--No mientas—su vista se paño las lágrimas corrieron
por sus mejillas—Lo has dejado de hacer al saber tu condición…no importa lo
terca que yo sea…jamás te hubieras rendido…así no eres Leo—
Vio otra sonrisa.
--Es mejor que no te enamores ahora—
--Siempre lo estuve idiota.
Sintió sus labios fisionados con los de ella y volvió
a cerrar los ojos y al abrirlos miro sus manos cubiertas de sangre y aun así
fueron entrelazadas con fuerza.
— ¿Por qué te enamoraste de mí? --
--Por qué lo hiciste tú de mí--
--Porque eres Erin…la chica más hermosa que
conozco--
--Esa es tu respuesta…eres el único que piensa en mí
como una chica…así que no voy a dejarte—
Su mirada volvió a oscurecerse.
--Te amo Erín
--Te amo también Leo. Por eso…
--Que se supone que estamos viendo—dijo Ester, quien
parecía aburrida monitoreando las escenas sacadas de la mente de Erin.
La chica estaba colgada de una cadena sus muñecas
sangraban mientras había un aro de metal en su cabeza de donde salían mil
cables que estaban conectados a la pantalla donde sus ojos les enseñaban todo
lo que ella había vivido en el pasado, pero nada importante.
--Aun no logro que nos enseñe los datos de su
estructura y mucho menos hago que no vea más que a ese sujeto…--se froto entre
cejas—Ester despiértala—dijo el científico de la media mascara de plata.
--Un placer jefe—dijo ella saco el látigo y golpeo
la maltratada espalda de Erin una corriente le atravesó un grito se escuchó
mientras sus ojos se abrían sintió la garganta seca, pero tras despertar sus
ojos no parecían más vivos que en ese trance…la habían cortado golpeado habían hecho
revivir todo, pero nada le llegaba a importa.
--Sigues sin querer hablar Erin…--el científico pareció
decepcionado—De acuerdo si pretendes seguir así—un chasquido se escucho pero
los ojos de ella no se inmutaron.
Pero algo si la obligó a levantar la mirada sus ojos
muertos por el dolor de sus recuerdos se empañaron en apenas segundos sus ojos
eran cristalinos por las lágrimas que aún no corrían por su mejilla.
--Leo…

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