Mientras
más tiempo pasa la humanidad se sume más en la extinción, el miedo y el caos.
Las tierras se vuelven en un solo control dejando más muerte y destrucción de
lo que podrías contar con los dedos de una sola mano, si se sigue por ahí el
yugo del miedo reinara cada rincón y no habrá lugar de esta vasta tierra
muerta, el tiempo se acaba y mucho me temo que el poder que se oponía va
perdiendo la luz con la que se guiaba…quizás es hora de pensar lo mejor.
<<—Agatha…lo
siento tanto—>>
Un susurro cansado y pesado que aún se escuchaba en su cabeza, el momento en el que su cuerpo colapso por las contusiones era fácil creer que al sentir el aliento de algo salvaje sobre su cuello seria el fin de todo pero en esa nublosa confusa se había escuchado un maullido un quejido y luego simplemente como las alarmas sonaban y luego de eso un pitido largo y pesado que aun acompañaba esa pesadilla.
Un susurro cansado y pesado que aún se escuchaba en su cabeza, el momento en el que su cuerpo colapso por las contusiones era fácil creer que al sentir el aliento de algo salvaje sobre su cuello seria el fin de todo pero en esa nublosa confusa se había escuchado un maullido un quejido y luego simplemente como las alarmas sonaban y luego de eso un pitido largo y pesado que aun acompañaba esa pesadilla.
--Jen…Jensi—una
suave voz preocupada que el ya conocía toco su hombro con cuidado este se
resistió por el tacto—Lo siento…te he lastimado—
El
dolor era algo con lo que había tenido que lidiar casi todas sus terminaciones
del dolor estaban extra sensibles las heridas no curaban bien al paso que iba y
menos con los recursos escasos que tenían.
--No,
no…no te disculpes—se levantó despacio de la posición incómoda en la que se
había quedado dormida haciendo que otro latigazo de dolor florecía a esa
causa—Es casi imposible que no me duela si duermo inclinado en el
escritorio—trato de sonreír su cara notaba el cansancio y el dolor con el que
cargaba las ojeras casi moradas de sus ojos y sus mejillas levemente coloradas.
--No
deberías trabajar tanto—se quejó la pelirroja sentada a su lado sus dientes
eran constantemente un par de colmillos su rostro mostraba unas marcas felinas
que le daban el aspecto más salvaje su cola era casi permanente como sus orejas
la mutación de la que era víctima en pequeñas secuencias de tiempo se había
atorado en uno semi convertido—Te estás exigiendo demasiado—
--Tengo
que hacerlo—dijo seguro mientras acariciaba su rostro—Si no termino esto no
podremos salvar a nadie…y eso no es lo que quiero—se acercó a besar sus labios
la chica siempre parecía resistirse pero el siempre lograba besar sobre esos
labios que al se le antojaban muy sabrosos—Ah salido bien el rescate—
Un
fuerte suspiro se escuchó mientras dejaba caer su cabeza contra el hombro de
Jensi de la manera más delicada que pudo algo cansada.
--Hemos
tenido que tranquilizar a Janeth al final…Lio la detuvo a tiempo…pero si
hubiéramos llegado un minuto tarde—
--Hey
no digas eso—la detuvo antes de que se atormentado—No ay un más tarde…llegaste
punto no ay más—
--Jen…tienes fiebre
--Shh eso no es importante ahora
--Jen…tienes fiebre
--Shh eso no es importante ahora
--Te
estas exigiendo demasiado…y yo casi…
--Agatha
olvídate de eso…no lo hiciste eso es lo importante.
--Si
no fuera por ti no estaría centrada como ahora, si no fuera por ti, quizás ni
siquiera podría hablar con Jani para disculparme Jen…eres demasiado bueno
--No
es así…si lo fuera no habrías sufrido nada de esto—suspiro—Si fuera bueno ya
habría acabado con este dispositivo…si fuera bueno podría destronar este
imperio desde aquí…pero no puedo—
--Haces
mucho…demasiado—acaricio su rostro con cuidado—Es por eso que no puedo dejar
que sigas trabajando con esa fiebre…has cambiado las vendas?—
--Agatha…tengo
que terminar esto, es nuestra única esperanza
--Y
esa esperanza moriría si te pasa algo a ti…no dejare que eso pase…no dejare que
vuelvan a lastimar a las personas que me importan
--No
lo harán…solo deja termino de unir unas cosas estoy casi segura de que lo lograre…
--Pero
Jen, Francis está agotado quedo inconsciente casi hasta que entendió que Janeth
iba a estar bien Vicktory también está agotada, casi no tenemos equipo
medido…tienes que descansar
--Solo
deja lo termino—volvió a insistir cuando se escuchó un reconocible caminar.
--Agatha
cielo, tienes más vendas—la mirada carmesí de la segunda pelirroja de lo que
quedaba de la magullada resistencia se quedo quieta mirando a Jen fijamente,
voltio la mirada por los dos lados
Jensi
se aparto algo de Agatha para atrapar la mirada de Vick.
--Tienen
a Jan…el no está aquí—Contesto con sinceridad.
Fue
apenas un segundo algo demasiado denso y pesado en que las mentes se nublan y
las acciones aparecen marcadas sin medir consecuencias.
Las
manos de Vick habían tomando de la perchera de Jen haciendo que este se
golpeara contra la plataforma de la mesa, primero parecía una escena de un
férreo sentimiento de decepción pero para el científico fue como los mil
infiernos desatados, el agónico quejido de dolor fue abrazador, fuerte y
estridente el cuerpo temblaba en cada extremidad la convulsión llego en apenas
segundos con un férreo olor a sangre que se derramo desde su espalda.
Eso
fueron dos detonantes que nublaron la vista de Agatha sus ojos se asomaron con
dos férreas líneas felinas brillantes de color verdes las garras salieron desde
las uñas y su piel se volvió levemente felina se arrojo contra la segunda
pelirroja más rápido de lo que Jen callo de frente al suelo tratando de calmar
el dolor pero era casi imposible. Mientras que las garras habían atravesado el
vientre de Vick sintió que las garras tomaban de su brazo y la arrojaba contra
la pared más cercana, esta dio de lleno contra ella agrietándola levemente, la
sangre manchaba su brazo y el quejido dolorido no fue suficiente para
satisfacer la necesidad ferrosa del animal que ahora era Agatha.
Entre
aquel barullo de sangre y furia alguien atravesó la estancia alarmado por los
recientes sonidos que había retumbado desde las paredes. Yuki quien era otro de
los sobrevivientes había dejado todo lo que hacía cuando escucho ese rugir
había pasado una vez en su contra, pero ahora entendió casi todo cuando vio a
Jensi removerse de dolor y Agatha estaba descontrolada contra una Vicktory que se
tomaba el vientre tratando de levantarse.
--Yu…de…detenla—se
quejo apenas Jensi su camisa estaba totalmente empañada en rojo sus ojos
mostraban verdadero dolor, pero aun asi sus ojos y sus manos habían tratado
alcanzar a su amada.
Yuki
asistió tomando una pistola puso ahí un dardo no tenia caso disparar a
distancia sabía bien los reflejos y la velocidad que ella tenía totalmente
transformada el tenia dotes similares pero las marcas eran de un tigre blanco,
moviéndose con la agilidad de un felino tubo que envestir a la pelirroja para
salvar a Vick sin dejarla levantar tan rápido como pudo clavo la pistola con el
dardo mas garras y sangre se olio pero un quejido como el alarido de un gato
herido las garras de la primera se retrajeron su cuerpo volvió a esa fase
semi-convertida y fue cuando el chico de ojos color tormenta pudo al fin correr
a socorrer a Jensi ya que había visto a la otra pelirroja capas de centrarse
sus heridas parecían más superficiales.
--Vamos
amigo aguanta—dijo teniéndole que meter un paño en la boca no tenia relajantes
ni analgésicos—Aguanta—dijo trozando la camisa viendo las marcas del látigo aun
vivas y carnosas con la reciente reabierta era un rio carmesí—Demonios Jen se
te esta infectando—se quejo
Agatha
quien se quejaba de un aturdimiento se obligo a girar y apoyarse cuando la
razón golpeo su cabeza un bufido molesto salió apenas siendo consiente ya que
ese remedio adormecía gran parte de su cuerpo, le dio igual trastabillar
mientras se alzaba fue corriendo al baño mas cercano trayendo agua y paños
limpios cuando entendió la situación.
--Demonios,
demonios, demonios—sin ser una chica que realmente estuviera acostumbrada a
maldecir eso ya era mucho sus ojos se habían llenado de lagrimas mientras
intentaba mínimamente limpiar la lastimada espalda de Jensi pero era casi
imposible que el cuerpo del científico soportara tanta tención y dolor su
cuerpo sufría a la mínima de tacto los espasmos hacían que cada parte de la
piel de Agatha se tensara amenazando con otra pérdida de control que era solo
encadenada con el deseo ferviente de ver bien a la perdona que más le importaba
en esa habitación—Aguanta, por favor—
Rogo
a quien fuera para calmar su dolor pero no había nadie que escuchara su suplica
sin poder soportarlo Jensi se había quedado inconsciente tras la limpieza pero
eso no mejoraba el asunto la fiebre había subido y sus ojeras se habían hecho
el doble y las heridas empezaban a infectarse por la poca medicación que tenia
a la mano y la escases de vendas.
--A
este paso va a morir por un tetanos o peor—Yuki se quedo quieto por un momento.
--Traere
medicamento—dijo Agatha casi instantáneamente—No podemos seguir asi—
--Eso
es demasiado peligroso
--No
importa…es más peligroso si seguimos así…no dejare que Jen muera—
--Quizas
yo…--se escucho otro quejido
--NO
HABLES—Gruño apretando los colmillos tras calmar su espíritu—Yuki limpiara tus
heridas…y te quedaras a esperar…--fue lo único coherente que pudo decir—No te
acerques a mi…un tiempo—se levanto—Yu…por favor—dijo levantando el cuerpo del
inconsciente Jensi, algo bueno tenía que salir de esa mutación.
Tras
dejarlo boca abajo para que no se lastimara beso su frente y se disculpo antes
de salir.
Se
vistió de negro había hecho la mejor copia que pudo de esos trajes que ahora
obligaban a usar a todos los soldados de tb…todos soldados sin voluntad pero
soldados al final. Tras ocultar su cabello al ser llamativo salió de su actual
escondite corriendo a gran velocidad. Se mesclo lo mejor que pudo no podía
fallar, reviso la primera ciudad apenas había suministros los supermercados
eran vaciados por otros supervivientes o habían quedado destrozados tras el
ferviente ataque de aniquilación, la ciudad era un caos…no había vida para
nadie que osara el revelarse…morir era el pan de cada día tras esos meses en
que habían extinguido parte esencial de su vida…sus amigos su familia estaba
rota y separada…habían sido vendidos y el hueco amargo de todos los niños
salvados era un peso con el que había que cargar.
Las
horas pasaron la mochila que tenía todo cuanto podía cargar, toda medicina era
útil cada venda aun que estuviera sucia se necesitaba más tarde podría lavarla
para usarla, agua comida cualquier cosa…eran casi migajas pero volvía a ser
mejor que nada…pero no era suficiente necesitaba algo para saturar y
desinfectar la herida de Jen…tenía que hacerlo, tenía que olvidarse de la
seguridad…al diablos no podía seguir pensando que ese motín dañado fuera
suficiente…no podía decirse lo que el solía decirle “solo toma lo que
encuentres…qué más da que no sea lo que necesitamos” no ya no podía con eso…si
seguía con eso perdería para siempre a Jen…y no, no podía hacerlo.
Tras
ocultar el motín y pensarlo con determinación, pasara lo que pasara iba a
lograrlo…no iba a rendirse usaría todo…controlaría ese modo salvaje e iba a salvarlo,
iba a hacerlo. Apretándose la coleta antes de volver a ponerse la capucha lo
miro el puerto de control de un escuadrón de asalto y una enorme carpa con una
cruz roja marcada elegante y limpia…eran humanos los que usaban para pelear
tener el cerebro en blanco no hacía que no sangraran y muchos dotes peligrosos
no podían permitirse perderse…o no claro que no ahí habría todo para mantener
vivos a los sujetos hasta que estos murieran en la batalla. El cruel destino de
los cuerpos que ella había tenido placer de conocer.
Se
inclino tanto como pudo hacia adelante sus ojos verdes se volvieron de nuevo
felinos y sin más dudas en su corazón corrió…corrió como una loca tratando que
las cámaras no la detectaran que los guardias se dieran cuenta tarde y hacia
fue por segundos mientras irrumpía en la tienda tubo que afilar sus uñas con
alguien a quien no recordaría jamás tomo un bolso y empezó a llenarlo tan
rápido como pudo obsesionada con el pensamiento de tener que salir de ahí, al
diablo las alarmas, al diablo las pisadas militares corriendo tomo todo lo que
encontró poniéndolo en la bolsa la coloco a su espalda apenas un segundo de no
poder esquivas una bala que le dio en la pantorrilla su pesadilla se desato en
un recuerdo del día que la apresaron pero no…ese día no iba a caer, ese día nadie
cargaría con ella, ella tenía que ser la que saltara y así lo hizo con la misma
velocidad con la que entro salió tratando de evitar toda clase de poderes los
mentales no le preocupaban eran una suave brisa de cosquillas su mente animal
no era monitoréale…sintió cortes mas disparos pero ella siguió y siguió.
Estaba
rodeada muchas caras en blanco pero ella no quería parar no quería dejarles
ganar un muro de personas la detuvieron en su correr este se formo tras y a un
lado fuerte cruzado de personas…era todo? No podía salvar a nadie…era eso, su
destino era causar solo daño, no podía ser cierto.
La
oscuridad golpeo su cabeza las uñas se afilaron, iba a hacerlo, iba a matar a
gente que sabia inocente, lo iba a hacer…convertirse en un monstro no le
importaba tenía que hacerlo. O eso pensó pero de pronto un auto militar salió
de la nada se llevo a la pared humana, sus ojos se abrieron normales ese verde
apacible miro como del auto una caballera negra salía desde la ventana.
--¡Agatha
sube ahora!—dijo la voz femenina que ella reconoció y apenas pensó para subirse
en el auto.
Las
ruedas se quemaron al dar reversa y sintió que algo las golpeaba eran otros
camiones de asalto pero esto no los detuvo si no que de igual manera salieron
alejándose del puesto militar con verdadera velocidad.
--Shi…shizu—dijo
asombrada la peliroja—Pense que…
--Yo
también…pero no ay tiempo para dar explicaciones—se quejo la morena—Puedes
seguir a pie…cargar a alguien y correr?—entrecerró los ojos viendo tres autos
de asalto siguiéndolas—No puedo seguir conservando este auto—
Los
ojos verdes parpadearon—Claro que puedo…no ay problema—se quedo muda—Espera a
¿alguien?--
Shizu
asintió y abrió la cortina que separaba la cabina del volante ahí estaba
Hackett inconsciente sus manos estaban atadas con esposas igual que sus
tobillos tenía algo de sangre seca en el labio partido y fue cuando Agatha
presto más atención a las marcas moradas de su cuello, pero no era el momento.
--Esta
bien, deja lo aseguro—dijo tomando a Hackett cargándolo en el hombro apenas
sentía que era lo correcto.
--Muy
bien daré la vuelta cuando lo sientas asi saltas por la parte de atrás…descuida
todo saldrá bien—
Dicho
eso la morena giro el volante rápidamente este se resistió pero lo logro el
auto había dado la vuelta ahora para irse de frente a los otros tres Agatha no
dudo en saltar aun con la pierna herida fuera del auto, un quejido sordo se
escucho pero lo soporto. Shizu por otro lado programo una bomba dentro del coche
esos desgraciados no lo esperaran y como eran autos pesados no dudaría en
chocar el coche. Teniendo eso en mente se apresuro a dejar atrancado el
acelerador y corrió haría la puerta de atrás rodo por el suelo pero a pesar del
dolor o la tierra y raspones salió corriendo de frente tras la pelirroja como
era de suponer los otros tres carros no pararon pero no esperaban que tras el
choque que debía volcar el de a salto la detonación se hiciera presente el
fuego golpeo a los tres y la colisión fue un gran estallido.
Perdieron
el suelo pero aun así Agatha se levanto tomo bajo un brazo a Shizu y otro a
Hackett.
--Soy
la más rápida—sonrió de oreja a oreja—Ay muchas cosas que hablar.
--Espero
que al menos pueda dormir un poco—sonrió la morena dejándose llevar.
Mientras
tanto en un plano completamente blanco una jadeante voz resonaba en las
paredes, no importaba cuanto corriera, cuanto caminara seguía volviendo al
mismo claro blanco en donde había simples e insignificantes flores de fantasía.
--Te
dije que no podías escapar—se escucho la misma voz femenia de todos los días
desde que despertaba sin remedio en ese mundo de blanco.
--Ya
no lo soporto—Gruño de mala gana encarando a la mujer—Y además tu quien jodidos
eres—gruño de mala gana.
--Alyer
lo has olvidado otra vez—los ojos azules habían brillado de dolor cuando él
dijo esas palabras—Ayer te lo dije…y el día antes de ese—
--Pues
lo ciento encanto…no sé quién eres y—antes de que ella le contestara un
puñetazo fue al suelo—No me interesa--
--Yo…--la
mirada era incrédula mientras su cabello rubio ondeaba con la brisa.
--Si
eres una especie de visión que me han provocado esos malditos científicos…para
no se…mantenerme calmado, lo siento lindura no eres mi tipo—estaba candado y
eso pasaba factura cada día desde hacia unas semanas cerraba los ojos por horas
y despertaba en ese espacio en blanco con la misma mujer al parecer no lo sabía
ese día no la recordaba viniendo de sus palabras—
--Yo
no estoy con ellos—dijo ella bajando la mirada—Pero ahora no puedo evitar
obedecerles—
--Pues
mira que oportuna—soltó un ademan molesto sacudiendo la mano—Mientras que tu y
yo jugamos a los encerrados mis amigos…mi gente debe estar sufriendo y nosotros
aquí—patio las flores artificiales arrancándolas de un cuajo—En un asqueroso
lugar—
--No
lo hagas…no las destruyas—se quejo la mujer.
--Que
porquería—volvió a patear las flores a pisarlas—Esto es una porquería--
--PARA!
--POR
QUE TENDRIA QUE HACERLO
--Por
qué…--se escucho un quejido mientras las lagrimas salían no podía soportarlo
más—Quieres salir.
--Que
mierdas crees que quiero
--Te…
¿te importa quién soy?
--Y
una mierda cariño…ahora no tengo tiempo de jugar al samaritano
--No
importa si ya no volvemos a vernos.
--Si
con eso puedo salvar a mis amigos…podría jamar volver a ver tu cara.
Un
gran suspiro se escucho y mas lagrimas salieron pero en el estado asqueado y
cansado de Alyer eso no importaba mucho.
--Esta
bien—una gran exhalación salió de sus labios mientras todo se borraba lo que
era blanco se tornaba negro y las flores desechas se consumían en llamas de
fuego—Me asegurare que jamás vuelvan a meterte en este cuarto blanco…me
asegurare que cuando abras los ojos no tengas que volver a verme…me
asegurare…--se escucho un pitido mientras sus labios seguían moviéndose Alyer
ya no pudo entender la ultima frase.
Tras
ese pitido la mujer se desvaneció el negro inundo su mente cuando sus ojos
dorados se abrieron una detonación se escucho muy fuerte…disparan sangre
muertos regados…respiraba y miraba…al fin miraba donde estaba sin ya no ver ese
jardín falso…tenía que pararse…al fin era libre…al fin podía buscar a las
personas que le importaban…al fin era libre.
Quizás
ya iba siendo hora de afrontar que los sacrificios eran necesarios para vivir.

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