sábado, 31 de enero de 2015

Zertrümmerung Cap. 3 Par. 2


Zertrümmerung
Capitulo # 3 ¿Qué es lo diferente? Parte 2

Esa base era testigo de reencuentros amargos, pero de esa misma forma algunas veces, esos recuerdos o momentos puedes llenarse de dulzor, no ay fronteras para que los verdaderos sentimientos florezcan, a veces basta un poco de amor, para volver a hacer creer esas emociones marchitas por el tiempo.

Ese mismo tiempo que marcaba el reloj de la pared, el mismo tiempo que Shizu miraba una y otra vez mientras la tarde caía, aun que en realidad no podía desviar mucho su mirada a las cortinas que impedían a los rayos de sol colarse del todo, sobre lo que realmente sus ojos negros estaban fijos, era en el rostro de quien no había visto hacia tantos años y del cual no sabía lo que realmente sentía en ese momento, y desconocía lo que él pudiera llegar a sentir por ella.


Cuantos años había pasado huyendo de la gente en el refugio, cuantos años le tuvo tras su espalda preguntándole cosas tan simples como; Por qué siempre estaba ella sola? Aun q ella odiaba relacionarse con todos ahí y creía en su propia soledad como necesaria para mantenerse a salvo, ahora había cambiado un poco, ya que debían de estar juntos...tenían que estarlo ¿Cierto? Era algo q había cambiado en ella, el deseo de estar con alguien había nacido en su pecho sin que ella se diera cuenta.

Mientras la duda de su pecho continuaba y ella observaba fijamente los párpados del chico posado en la cama, esperando algún deje, algún ceño ya que por un buen raro la respuesta era la misma, el silencio y sólo la duda que hacia mecer sus piernas algo intranquilas dispuesta a levantarse y traer al médico y le dijera expresamente q eso era normal, pero antes de que el pobre científico sufriera un agarre por la perchera de su abrigo, el ceño de Hackett se francio primero a causa del malestar al despertar y mas tarde del dolor de la herida a pensar de todo y el dolor sus ojos verdes algo desenfocados por la exposición de la luz que le provocará parpadear un par de veces para así aminorar el contacto, pero eso provocó al estar la morena tan cerca de el vigilándolo que lo primero que vio el chico, no fuera otra cosa que esos inmensos ojos negros q brillaban bajo los rayos naranja de la tarde.

Shizu al igual que él se quedo perdida en esos ojos verdad que simplemente no dejaban de mírala y solo eso, no había palabras saliendo de su boca, su cuerpo no intentaba moverse como al parecer el propio se negaba, pero ese momento en el q quizás debieron dejar q sus cuerpos fueran los únicos dueños de ellos y dejar ese sentimiento sin nombre actuar. El brazo del chico fue hacia ella alejándola con cuidado para levantarse y mirar a su alrededor.

--¿Donde...?--sentía la boca seca, pues no importaba cuanto se concentrara en ubicarse o en decirse las mil razones para alejarse de la morena, el simplemente no tenía el mando de su cuerpo eso era evidente.

-En el refugio...estas a salvo--dijo sintiendo un horrible golpe en el pecho, cuando él le separo, pero trato de pasarlo por alto y se sentó en la silla en la que había aguardado que él se despertara y ahora que estaba despierto, quizás sus preguntas fueran contestadas.
--En el refugio…--repitió como una grabadora de sonido o un eco desconocido al fondo de la habitación, aun no era más que la voz de Hckett, los años le habían engrosado la voz, pero quizás aun mantenía ese porte gallardo escondido en algún sitio dentro de ese tono desconcertado y confundido, como si él no debiera de estar ahí.

--Bueno, más bien es una resistencia…pero aquí es donde nos refugiamos a veces para descansar—comento, la verdad que era difícil llevar la conversación, por que ni ella misma sabia a donde quería dirigirla, no sabía a dónde iba, ni que pasos debía seguir. La verdad todas esas cosas que querían decirse, quizás estaban muriéndose en su cabeza antes de volverse palabras.

--Ya veo—comento tan elocuente como ella, frases cortas, explicaciones simples, como su entendimiento simple hacia ella, más bien a todo eso—Y Bianca, ¿Está bien?—

--Bianca…--Shizu lo repitió al igual que el había transmitido sus palabras como el eco de una pared, ahora ella le imitaba, quizás el dolor de su pecho se estaba volviendo exageradamente grande—Ella está bien…esta con Alyer—dijo sintiéndose algo tonta y no sabía por que el pecho ardía con un sentimiento extraño mezclado con algo de rabia probablemente.

--Ya veo…--La mirada vacía y triste parecía destrozar mas el pobre corazón confundido de la muchacha mientras que el chico en cama se peinaba la coleta hacia atrás y soltando un suspiro una sonrisa se dibujo aun que parecía torpe—Me alegro a verte visto una vez mas y saber que estas bien—dijo pero eran palabras para ella, no había palabras para nadie más, porque eran dedicadas a ellas, pero eso la hizo ponerse alerta y sus instintos fueron buenos pues sostuvieron el cuerpo tambaleante de Hackett quien se había levantado de la cama.

--Que haces…--dijo sin soltarle, mientras el lograba erguirse por completo aun que ella no lo soltó—Tienes una herida de bala y has estado inconsciente por mucho tiempo, Bianca está bien—dijo casi como si eso le fuera suficiente para recostarse, quizás el y su mejor amiga…

--Quien dice que iré a buscar a Bianca—fueron casi las frías palabras que debido Hackett, tan carentes de emociones, o quizás solo estaba controlando las reales, pero eso no duro mucho ante otra perdida de un suspiro de el—Tengo que irme antes de que despierte—sus puños se apretaron—Yo solo la ayude a encontrarlos, con ustedes ella estará a salvo—

--De que estás hablando—de nuevo el mar de emociones estaba sobre ella, no había otra cosa en su cabeza, o quizás sí, pero realmente…en ese momento no importaba—Ella le ha gritado a Alyer, por que quería echarte, quería matarte, y tu solo…solo decides que te marchas, acaso ¿Estás pensando en ella?—se estaba quizás rindiendo, pero ni siquiera ella misma entendía, en cuestión a que se estaba rindiendo.

--No…no estoy pensando en ella—dijo casi como si cortara el aire o se volviera un ser sin emociones mientras esos enormes ojos verdes se clavaban en ella—Estoy pensando en todos…acaso no recuerdas lo peligroso que soy…lo que significo para tu familia tenerme cercas…lo único que conseguirás al dejarme quedar…será repetir la misma historia…--susurro bajo, como era el acto, o como él lo consideraba, eso había sido un hecho bajo, su sola existencia acabo con la vida de muchas personas y si debía recordarle a ella que parte de esas personas era su familia, lo haría, ya que el no pretendía ser perdonado.

La mano que le sostenía se había alejado, quizás dejándole marchar, asqueada de tocarle, solo debía marcharse, o así lo pensaba pero antes de que algo le dejara irse un sonido seco se escucho dejando una marca constante y roja de la mano de la chica sobre la mejilla de él.

--Todos estos años, he luchado contra ese sentimiento, el culparte o no hacerlo—comenzó apretando aun mas fuerte los puños que él, casi al grado que ella misma se hizo daño en las palmas haciendo que las gotas caían por los lados y sentía que sus propios ojos se humedecían—Yo vivía bajo ese refugio, bajo la tierra donde nos escondían, alejándonos de la torre blanca, mi familia vivía arriba y yo siempre estaba sola abajo, solo esperando el momento en el que saldría, y viviría sola, y vería a mis hermanos y a mis padres, y no tendría que preocuparme por sufrir…pero tú, tú siempre estabas ahí como un parasito…siempre siguiéndome mientras decía lo mucho que odiaba la vida, lo desafortunada que era, yo…solo yo—

Abrió sus manos para mirarlas un segundo y vio la sangre que ahí estaba fija, roja pero vio al mismo tiempo como estas se curaban lentamente, pero se estaban curando.

--Siempre había sido una chica egoísta y aun así tu seguías ahí y yo en mi mísera tratando de escapar hasta que—levanto sus ojos negros que lo miraban como si así pudiera evitar que el diera algún paso y funcionaba de alguna manera—Ellos llegaron del ducto de los regalo y comida, tenían sangre, quemaduras…y ella lloraba y fue cuando entendí que el mundo no es solo cruel conmigo, si no que es cruel con muchas más personas—le tomo por la perchera encarándole—No me vas tu a decir que es tu culpa…acaso tu pediste ser esto…pediste ser un rastreador humano, Bianca lo dijo a Alyer, acaso alguno de ustedes pidió ser lo que es hoy…ni siquiera yo pedí esto…--dijo con algo de odio—Yo…solo los culpo a ellos, los que fundaron un arma y dispararon a cientos de personas, a quienes sacudieron los edificios con sus maquinas hasta hacerlos caer…a los que quemaron los cuerpos y no dejaron nada que pudiera enterrar después—las lagrimas ahora si brotaron de su mejilla.

--Shizu…pero…--el estaba confundido, pero había escuchado cada palabra, cada cosa que salía de sus labios, la había escuchado claramente sus declaraciones y su dolor—Que va a pasar si…vuelve a pasar— fue su respuesta confusa…y que quizás anhelaba a algo más.

--Quieres compensar una culpa que no es tuya… ¿Cierto?—dijo de pronto sorprendiéndole—Entonces si quieres que te perdone, jamás vuelvas a separarte de mi…ese será tu castigo, esta vez la sombra seré yo—dijo de pronto antes de abrazarlo con fuerza, toda la que tenia a pesar de las lagrimas y el dolor.

Al principio era una negativa segura pero en pocos instantes la rendición estaba decidida cuando los brazos de él la rodearon y acercaron.

--Lo que tu mandes…--fue si respuesta final.

--Bien…-


Quizás por el cambio de ambos, eso había sido tan extraño, era la jungla de emociones, que no fueron dichas, solo fue el deseo de volver un poco más a tras al tiempo donde las cosas podían ser más simples y en el que quizás se guardaba un gusto viniendo de los dos.

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