Capitulo 12: La última tarea, te
traerá una sonrisa.
Era verdaderamente extraño, desde volver a tener 16 apenas
cumplidos hasta mirar a Bianca esperándola después de clases.
Incluso pudo experimentar la ceremonia de graduación a la que no
vio objetivo ir sin ella y que ahora tenían incluso una foto juntas y una de
grupo y hasta otra con Alyer.
Realmente era como un sueño casi perfecto pero ella se sentía
realmente incompleta, algo faltaba el aire no se respiraba con la misma fuerza.
No era importante el tener que vivir de nuevo días pasados menos
si en vez de lágrimas había sonrisas y risas.
Pero a ella realmente le faltaba algo.
El periodo de la secundaria quedo detrás ella no quería ir a ver
los resultados lo sabia incluso con pesar de recordar la primera impresión de
dolor que se llevo al ver que los tres habían aprobado pero que el nombre de
Bianca fue tachado después, eso había sido un gran golpe. Pero ahora la lista
tenía su nombre y no lo tacharon.
Después de algunos meses incluso darse cuenta de que tenia que
tomar apuntes y presentar los mismos exámenes era un tanto aburrido asistir a
la preparatoria aun que su consuelo fue que su primer ritual de panecillos fue
todo un éxito, los tres con un bollo de cada sabor riéndose del otro cuando se
mancharon sus bocas. Otro bello recuerdo.
Si Hackett estuviera ahí con ella que panecillo le habría
gustado más, o incluso de que se hubiera reído, la verdad es que todo era
descomunal y bastante triste cuando lo recordaba a pesar de prometerse una
sonrisa era difícil de hacerlo cuando pensaba en ese nombre.
Era fin de semana iba en el segundo periodo y tenia que ir al
hospital a recoger unos exámenes clínicos para la preparatoria iban a tener un
evento de quien sabe que, la verdad es que le presto tanta o menos atención que
antes.
Su amiga Bianca se ofreció a acompañarla al parecer ella ya se
había realizado los exámenes como siempre puntual y al parecer arrastro a su
novio, pero ella como siempre dejaba todo al ultimo. Se negó a su compañía era
mejor también compartirla con Alyer y que tuvieran sus citas de enamorados, en
ese momento estarían comiendo helado y riendo. Si una bonita pareja.
La carpeta ya estaba lista solo debía esperar al medico para que
firmara la carta de buena salud, así que para perder el tiempo se puso a
repasar los exámenes para ver si encontraba algo pero simplemente encontró una
¿Fotografía?
Pero que aria una foto y sobre todo de color negro entre sus
estudios, seguro que debía ser un error, pero era muy pequeña para ser una
radiografía y si lo fuera al ponerla a la luz podría ver los huesos pero seguía
muy oscura.
-Escuchases-Shizu se había levantado y fui al mostrador cuando
escucho sin saber por que una conversación entre enfermeras-Lo han vuelto a
traer a ese chico rico-
-De verdad, no me imaginaba que traerían a ese tipo de chico
aquí, podrían pagar mejor servicio de sanidad-contestaba la otra.
-Si pero es que le han vuelto a internar por lo mismo, ya
sabes-s acerco para intentar susurrar-Intento de suicidio-
Shizu abrió los ojos ¿Escucho bien? Un chico que intento
quitarse la vida.
-No me digas y que izo esta vez-
-Al parecer volvió a intentarlo con unas pastillas y volvió a
cortarse las venas, casi se rebana las manos-dijo horrorizada.
-Pobre chico, se ve que no quiere vivir en tan solo medio año
lleva mas internaciones que cualquiera, un día acabara muriendo de verdad si no
le tratan psicológicamente-
La morena se quedo quieta mirándolas como se lamentaban de un
chico sin prospero futuro, pero esperen por que ella se sentía tan acelerada de
pronto, no podía ser quien se imaginaba ¿O si? Pero como podría ser posible.
<<-¡Ah es cierto! Otra cosita->>
De pronto resonó en su cabeza, las últimas palabras de Hackett.
<<-Gracias por la vainilla->>
¿Vainilla? Esperen cual vainilla y por que gracias. Repaso una y
otra vez en el segundo año de su tradición de bollos.
<<-No se quien fuiste, pero no me gusta deber nada->>
Era cierto ella había dado un bollo a alguien en el cementerio
cuando su tumba estuvo bacía ella dejo el panecillo en esa lapida antes de ir a
ver a su amiga.
¡Esperen! Eso pasaba en su ultimo semestre, podría ser que…
-Disculpen-las interrumpió de golpe-Donde se encuentra
el-demando saber viéndolas fríamente para que ni se les ocurriera preguntar por
que le interesaba.
-En el 6° piso habitación 113-contesto una muy atontada por la
impresión.
Shizu no necesito mas se olvido de todo tomo la foto entre sus
dedos y subió por las escaleras no tenia tiempo para esperar al elevador,
corrió hasta que se ajito considerablemente abriendo la puerta con muchas
expensas pero estas se fueron abajo en un instante.
Al fondo de la habitación mirando a través de la ventaba había
un chico si, pero su cabello no era plateado era castaño caramelo.
Se había ilusionado demasiado, como podía esperar que alguien le
diera una segunda oportunidad. Solo eran sus fantasías. Pensó pero al bajar la
vista vio que la foto se aclaraba de pronto el pelo castaño brillaba como el
que movía el viento de la ventana unos ojos verdes brillantes pero tristes.
-Hackett…-suspiro cuando al terminar de aclararse la foto el
rostro de su ángel se dibujo en el, no era peli plateado y no tenia ojos rojos.
-¿Quién eres?-dijo el chico al pensar que le llamaban.
-Hackett…-volvió a decir no parecía tener mas de 17 años, pero
era su ángel no hubo duda de eso, los ojos se le humedecieron y sus piernas se
movieron a toda felicidad sin darle importancia ale estrecho entre sus brazos.
El chico pareció sorprendido al instante por que jamás había
recibido un abrazo en su vida y de pronto aparecía alguien llamándole y para
colmo abrazándole como si llevaran años de conocerse.
-Aparta loca-dijo quitándola y haciéndola a un lado, frunciendo
el ceño -De que sala de Psiquiátrico as salido-
Las lagrimas de Shizu no tenían freno alguno, estaba ahí, estaba
vivo su corazón latía y su respiración se escuchaba.
-Hackett, dios estas vivo-dijo aliviada riendo como tonta mas al
ver que claro no le recordaba pero era normal estando vivo ella en su vida no
era nada pero eso no le iba a detener-Lo siento, me presento soy Shizu Tanabe
la chica que te quiere-sonrió..
-…Vale la chica que me quiere-parecía algo molesto-Mira no me
importa salte de aquí antes de que te saque a patadas. No te conozco y no se
como as conseguido mi nombre o si-
Ya no pudo hablar por que tan pronto iba a gritarle otras cosas
ella había tomado su rostro y le beso atrevidamente.
Los labios de Hackett sabían como ella había imaginado o incluso
mejor, no supo por que pero realmente todo ese tiempo se arrepintió de no
haberlo hecho.
-Me es igual lo que pienses, no abandonare a Hackett, yo he
venido para curarlo-dijo con ilusión al sentir las marcas en su brazo aparecer
de nuevo.
-…Eres una clase de acosadora o algo así-dijo parecía mas
enojado sus muñecas estaban vendadas parecían aun algo carmesí y tenia ojeras y
alguno que otro moretón visible-Ya esta bien largo-la tomo por una mano y la
hecho de cuarto para cerrarlo y volverse a su cama.
Shizu miro la puerta sonrió y suspiro al verlo enfadado, era
cierto Hacket tubo una vida difícil y para ella comprenderlo no era de todo
fácil mucho menos por que simplemente no podía borrar su pasado.
Lo recordaba ahora claramente, la indiferencia y maltratos en
cuanto lo vio lo recordó pero no podía permitirse deprimirse y acabar tirada al
suelo, no, claro que no, esa era su tarea más importante.
Si no iba a corresponderle bien, pero no dejaría que tomara ese
rumbo de nuevo, por que seguro eso era solo permanente si el acababa
suicidándose recordaría todo con ella sonreiría acabado antes de reaparecer por
completo.
-Descuida Hackett no me rendiré. Yo voy a curarte-
Salio del hospital tenia que preparar algo especial para el día
de mañana, si le enseñaría lo bonito que era seguir viviendo.
-Hola Hackett-saludo cortésmente tendiéndole el almuerzo.
-Por cuantas semanas vendrás a diario ¿que no tienes vida?-
-De que estas hablando-dijo sentándose en la silla como ya era
su costumbre-Claro que tengo vida, estudio y tengo amigos, pero esta es mi hora
libre y quiero pasarla contigo-dijo simplemente pelando una manzana.
Hackett simplemente abría el almuerzo después de negarse los
primeros días descubrió que siempre terminaba haciéndole comérselo.
-Cual es tu verdadero objetivo, dudo mucho que no sepas quien
soy yo y a que familia pertenezco-dijo hostil como siempre.
-Yo solo quiero que Hackett pare de hacerse daño a el mismo-dijo
mientras cortaba la manzana en trocitos-Y la verdad que no tengo idea de cómo
te apellidas, pero no me interesa tu nombre es el que mas me gusta-le sonrió
con sinceridad-Me gusta llamarte Hackett-
Los ojos verdes parecieron aun muy desconfiados de ella, la
verdad es que ni le creía media palabra.
-Enserio entonces como me conoces-pregunto mirándola
directamente
Shizu no pudo evitar ponerse roja, digo Hackett era apuesto no
lo había olvidado pero para ella ahora era mas natural ya que admitía que le
gustaba.
-Pues es difícil de explicar y me tacharías de loca…
-Ya te tacho de eso así que inténtalo-dijo de inmediato.
-Ah pues te observe mirando a la luna, es la cosa que mas te
gusta ver a través de la ventana-
-Como sabes eso-frunció el ceño.
-Pues ya te dije que te conozco, pasas muchas horas mirándola,
incluso creo que es lo único que consideras una amiga-murmuro si la iba a
volver a sacar de ahí.
Hackett la miro y después se puso a reír parecía contento, era
la primera vez desde que lo volvió a encontrar que se reía o sonreía, realmente
era como solía ser siendo su ángel negro. Una sonrisa de burla pero sin
críticas.
-Estas loca-dijo simplemente y se puso a comer como si nada.
-…Si loca por ti-bufo
Hackett casi se atraganta con eso lo que izo reír a Shizu.
-Serás…-
El ir al hospital se volvió una agradable rutina izo que Hackett
recuperara peso y al menos que se riera quizás ya estaba cambiando su decisión
de morir.
Aquel día como siempre ya cargaba el almuerzo para el, pero se
llevo una gran sorpresa a encontrarse un carro de lujo estacionado lo reconocía
perfectamente.
Sus piernas se echaron a correr entrando al hospital ahí estaba
Hackett sentado en el sofá parecía vuelto en esa penumbra oscura que le rodeaba
desde el principio, sus ojos miraban a todos lados buscando salidas y
escapatorias pero no tenia ninguna.
-Hackett-le volvió a llamar como la primera vez.
-La loca…pensé que no alcanzaría a despedirme-soltó burlón pero
con una mirada desvastada.
Shizu sintió que era una despedida para siempre y no quería
permitirlo sin pensarlo tomo su mano y tiro de el y echaron a correr a toda
velocidad.
Escucho que le llamaban que les gritaban que se detuvieran pero
ella no lo izo corrió con Hackett hasta perderlos y no poder mas.
-Que te…pasa-soltó totalmente casado y fatigado estaba hasta pálido.
-Dios…perdón-se apresuro a decir, pero solo se disculpaba por
que seguro que aun le faltaban fuerzas y ella le izo correr.
-Si, claro…-soltó el como si no le importara.
Shizu se guardo su comentario, sabia que la respuesta era un si
instantáneo.
-No quiero que regreses a casa-sentencio tomo su mano y lo
encamino mas tranquilamente.
-Pero que…me estas secuestran-la detuvo momentáneamente.
-Ah, quizás…no me demandes-dijo ella soltándole-Solo quiero
enseñarte aquí fuera-le dio unos empujoncitos.
-Esta bien-dijo el chico no tenia mas nada que hacer.
Al andar por la calle y por la plaza Shizu quiso mostrarle los
sitios para tener un día de campo, comer helado, un bocadillo sentados en
alguna banca del parque, todo eso que se perdía y que no conocía.
Todo parecía ir por el rumbo correcto, si le animaba seguro que
se dudaba, si podía darle un escape el le seguiría se quedaría en el mundo
pero, de pronto le perdió la vista.
Lo busco desesperadamente cuando encontró un puente y miro con
pánico como el se subía por los barrotes mirando al suelo a los autos.
-¡No!-grito hecho a correr y con fuerzas que desconocía logro
tirarlo de vuelta a salvo sobre la plataforma del puente-¡Que demonios ibas a
hacer!-le grito sin pensar.
-¡Demonios por que no me dejas tranquilo!-le grito el en
contestación-Que mas hace una persona trepándose a un puente, era evidente iba
a saltar-dijo pero de pronto así nada mas acabar la frase una cachetada fue a
su mejilla enrojeciéndola-Maldición de…que…vas…-perdió el aire al ver el rostro
de ella.
-Que estoy haciendo mal-empezó a balbucear con los ojos llenos d
lagrimas-Te he demostrado que no estas solo, que afuera aun puedes sonreír…y
aun así tu solo piensas en escapar-se abrazo a el-Por favor no, la vida puede
ser hermosa, de verdad te lo juro-empezó
a decir entre lagrimas-No te vallas, te necesito de verdad-
El chico estaba desconcertado bastante, pues alguien estaba
sobre el llorando y suplicando que parara, era la primera vez que hacían algo
así por el y eran lagrimas reales, sinceras.
La calidez de ella, era inexplicable, le aliviaba en muchas
maneras, era la primera vez que se sentía vivo de verdad.
-Puf…me rindo-musito abrazándola para frotar mi espalda-Ya deja
de llorar acosadora-la parto secando sus lagrimas-No volveré a intentarlo, lo
prometo-sonrió.
-Ha-hackett-lo apretó mas fuerte-Gracias, gracias-dijo
totalmente aliviada, si alfil lo había conseguido y no necesitaba sentir la
marca iluminarse y romperse con el resto, no le basto sus palabras y esa
sonrisa sincera que le trasmitió.
Podría a ver sido su tarea mas difícil y la mas dura que
enfrento pero fue una de la que mas le izo sonreír al curar a esa persona, por
que esa persona era su especial el único chico que amaría hasta el final de sus
días. De eso estaba segura.
Los meses pasaron y ella se aseguraba de ir a su casa y de darle
la fuerza que el desconocía, se impuso a su padre y madre y encontró una vida
lejos de ellos, la madre de Shizu acepto rentarle un cuarto así que al menos ya
no volverían a lastimarlo.
La vida volvió a caminar a esos días y ella tenia que
presentarselos a sus amigos.
-Perdón llegamos tarde, Hackett no quería acabar de comer y mi
madre le a obligado-sonrió Shizu, tan contenta y vivas como nunca se le había
visto.
-Valla manera de presentar a alguien-Contesto Alyer con la ceja
en alto dejando a la morena atontada.
-Alyer no la molestes, o me negare a compartir el helado
contigo-Regaño Bianca.
-Por eso decía que mucho gusto-dijo el moreno como un cachorro
obediente.
-Ya perdón-saco la lengua-Bianca, Alyer el es Hackett Engels el
es mi inquilino y también…-iba a completar la frase con amigo pero un brazo se
recargo en su cabeza.
-Su novio-contesto el chico alzando un mano para saludar-Mucho
gusto.
-Oye yo no soy tu…-iba a decir recargadera, lo juraba pero de
pronto se coloro por completo, las mejillas le ardían-…que dijiste…-dijo atontada
por completo.
-Así que no lo eres…entonces me as acosado todo este tiempo para
nada-negó decepcionado- es una verdadera lastima, tendré que buscar otra
acosadora como novia-
-¡De eso nada!-grito al instante y se le hecho enzima con otro
abrazo saltando de contenta tanto como para besarlo otra vez-El es mi novio,
Hackett espero que lo traten bien-
-Ah…mucho gusto-soltó Bianca riendo al ver a su amiga tan
emocionada.
-Mucha suerte amigo-palmeo su hombro-Mucha suerte.
-Si la necesito-rió
-Oye pero-iba a quejarse pero ahora fue ella la besada.
-Ya que creo que necesito mas que la de ahora-
-…Ah…la película se nos hace tarde-dijo un tanto avergonzada.
-Si la película-dijo Hackett tomándole de la mano.
-Pues hacen bonita pareja no-sonrió Bianca tomando la de Alyer.
-Yo creo que nosotros somos mejores-rió el pegándola a su
costado.
Así las dos parejas caminaron por su propio camino, uno que fue
formado de lágrimas, separaciones y peleas. Pero que importa si todo termino
con un final feliz.
Que más da si tu primer
camino no era el que esperabas.
Que podría importar si
mañana no es igual.
Al final uno escribe su
futuro.
Por eso nunca estarás
realmente solo.
Y el mañana brillara.
Solo para verte sonreír.
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