lunes, 3 de diciembre de 2012

Torre Blanca Cap. 6

Torre Blanca


Capitulo # 6 Lo Único en mi mundo


La sensación de dolor y cansancio recorría todo mi cuerpo, no me extrañaba sentirlo pero en esa ocasión era como sentirme como un muñeco roto al que tenían que ensamblar sus piezas para que el dolor parase e incluso poder volver a mover cada extremo de mi.

Pero lo que mas dolía era sin duda la cabeza, era como sentir un tambor rebotar de pared en pared en mi cráneo haciendo ese insistente sonido de “¡Tum!” realmente era molesto, quería o pretendía seguir durmiendo para reponerme pero tan pronto sentí otra punzada esta jalo a un único recuerdo que tenia en esa ocasión, a una sola calidez que estuvo conmigo ¿Cómo demonios la pude olvidar?

-¡Bianca!-grite de pronto levantándome, pero claro eso solo izo que mi cuerpo gritara aun mas de dolor, la verdad no me importaba mire a mi alrededor con preocupación y angustia, esos ojos azules como el cielo y ese cabello que era la armonía del sol no estaban ¿La habrían atrapado? ¿Estarían castigándole por mentir? ¿La alejarían de el para siempre? ¿Habría muerto protegiéndolo?

No podía concentrarme me pasaba media tragedia por la cabeza, ella era lo mas cercano a una familia en ese momento, no podía perderle, no pudo dejarme solo.

Me levante lo mas rápido que pude, pero no me costo mucho darme cuenta que no estaba en mi celda en aquella torre, por que ahí avía cuatro camas individuales, los colchones parecían abultados y el color en las paredes era melón con tonos verdes y amarrillos en cada esquina, no aquella pared blanca que te provocaría nacías, pero eso solo lograba que me volviera a cuestionar ¿Si yo estaba fuera? ¿Dónde estaba Bianca?

Tenia que darme prisa, esa niña a la que le brinde un nombre era demasiado inocente, aria cualquier cosa si se le digiera que es correcto o adecuado para la ocasión y el aun a pesar de tener tan corta edad conocía que tan cruel podía ser el mundo exterior para una flor que había crecido en la intemperie.

-¡Bianca!-volvió a gritar al abrir la puerta de ese cuarto, pues pensé que de estar en una casa estaría cerca, pero para mi sorpresa, no era ninguna casa o siquiera un corredor normal, la luz era tenue las paredes de concreto y metal pero lo mas raro era niños con ropa y no batas, con caras normales y no con ese aspecto de zombi y por supuesto sin un aro de metal en la frente.

-Que chico tan raro- -Parece una momia- -Se abra peleado con alguien- -Que ojos tan raros-

Estaban hablando de mi eso seguro, al escuchar esas palabras eran obvias que me las dirigían, pero realmente no me importaba, ni siquiera preste atención a mi estado, cuantas veces debo repetirle a mi cabeza que solo había una sola cosa que necesitaba con desesperación, verla a ella.

Ignorando a esas molestas personas pude afinar mis oídos, había una sola cosa que le agradecía a aquellos científicos, pues tras tanto experimento mi oído se izo tan fino como el de los animales, tanto fue mi sorpresa la primera vez, ya que llegue a creer que oía  los pensamientos de las personas, pero poco a poco note el movimiento de sus labios y así comprobé que no era mas que oírlos susurrar para no ser castigados o para criticar a los colegas. Cuando pude concentrarme pude oírlo.

-¡No! ¡Kya!-Sin duda la voz de mi pequeña e inocente amiga.

-Malditos-murmure echando lo mas rápido de donde provenido ese grito y en cuanto vi el cabello dorado meciéndose al aire casi me eche sobre la cabellera oscura que estaba mas próxima a ella- Aléjate de ella.

-¿Ah?- escuche detrás mió y cuando menos me entere ya estaba contra el suelo con una cabeza acurrucada debajo de mi barbilla y se sentía frió y húmedo contra mi camisa.

-¡Alyer! ¡Alyer!-escuche con ese tono que yo tanto conocía, pero este estaba roto y desconsoladle-Despertaste…que bueno, tenia miedo-

Menos mal, estaba bien ahí en mis brazos, estaba viva.

-Bianca, me alegro de verte-al fin pude decir y alfil estrecharla entre mis brazos sonriendo como solo ella lograba que hiciera.

-Oye creo que deberías disculparte-de pronto escuche era sin duda la voz de un chico y seguro de nuestra edad o un año mayor

-No tengo por que disculparme ¿Qué creen que le estaban haciendo a  Bianca?-Gire el rostro sin dejar de abrazar a mi única amiga y familia y así pude ver los iris verde claros de quien me estaba dando una orden segura.

Parecía que venia hacia mi, pero vamos, era claro que yo era mas fuerte y hábil, el apenas me aguantaría unos segundos aun que antes de que alguna de esas cosas ocurrieran la chica que había apartado de mi niña rubia se interpuso, estaba sin duda  molesta.

-Oye yo puedo defenderme sola, gracias-dijo aquella chica morena de los ojos de carbón a lo que yo preste mínima atención

-Alyer…ellos no me estaban haciendo nada-

Me quede algo confundido con esas palabras

-¿Cómo dices? Pero gritaste y…-intente seguir pero los blancos dedos de Bianca me detuvieron.

-Estábamos jugando, estos días que as estado inconciente, ellos me han traído a jugar, que es amm-pareció que seguía igual de inexperta con algunas palabras o acciones, pero por ella yo tendría un boto de paciencia con honores-cosa que hacen los amigos para divertirse…si eso, pero aun me asustan algunas cosas y Shizu me intentaba ayudar cuando llegaste…me dio un abrazo-dijo y note como se le sonrojaban las mejillas a lo que yo no pude mas que sonreírle.

-¿Te estas divirtiendo mucho?-

-Mucho…pero me tenias asustada, pensé que por poco no había absorbido las drogas y eso que repetí el proceso durante los tres días-se quedo pensativa mientras que yo sin duda me sonroje, aun no podía explicarle muy bien lo que era un beso y para que se utilizaba.

-No te angusties, estoy bien-dije carraspeando la garganta pero escuche un murmullo que no pensaba repetir por que Bianca era como una niña de 5 absorbía todo demasiado rápido-Perdón por el malentendido y gracias por ayudarnos-dije suponiendo que aparte de cuidar a Bianca esos dos nos estaban cuidando las espaldas.

Aun que tampoco es que lo hiciera por que lo sintiera, pero no pensaba ser el mal ejemplo y menos frente a mi pequeña compañera, ella tenia un corazón puro y lo protegería así tuviera que agachar la cabeza y cortarlas al mismo tiempo, cuando así fuera necesario solo por su seguridad.

-Alyer-como me gustaba oír mi nombre pronunciado por esos labios rosados que había tenido el placer de juntar con los míos-Aquí ay flores y un árbol y colu…opios ¿Así se llaman? ¿Verdad Shizu?

-Se dice columpios no coluopios-esa morena osaba reírse, sabia que era con cariño, pero no me agradaba.

-Colum…pios, columpios-De verdad quien podría hacerle daño a esta pequeña, así esos desgraciados de la torre, pero no más ya habían escapado ahora podría darle una vida normal a su único mundo-Quieres ir a verlo, dicen que son arti…ficiales, pero a mi me gustaron se que pronto veré un campo enorme

-Si, pronto-la premie cuando la morena se acerco y le tendió la mano a mi pequeña rubia.

-Os guió-

-Si…gra-gracias-la escuche y vi como abrazo a la chica, pero no me sentí mal al contrario sonreí.

Yo lograre que Bianca sea feliz a costa de lo que sea.

No hay comentarios:

Publicar un comentario