Capitulo # 17 Nos quedaremos solos de nuevo.
En la base principal sin siquiera imaginar que pasaba
las cosas se daban según los últimos planes, o al menos todo parecía así, los
informes de Janeth y Agatha que llegaron a Erin y Leo que enviaron su reporte a
Jensi que había dado su notificación. En realidad no había nada que diera pie a
que alguien ahí pensara en que había ocurrido algo, siquiera imaginarlo sería
ilógico que ellos no se contactaron llevados esos tres meses desde la última
vez que estuvieran reunidos era en términos simples; algo muy normal.
La vida dentro de la resistencia era tranquila con los
nuevos chicos que se adaptaron, en realidad los niños eran más relajados que
los adultos, que se enfrascaban en sus problemas y solo se quedaban pensando y
pensando en cómo vivirían mañana, que habría que comer…si la guerra los
alcanzaría. Pero es probablemente que fueran los mismos adultos que hicieran
que esa inocencia se conservara…quizás era lo único que los niños podían tener
a cambio de todo lo que ya había pasado.
Crecer y vivir, si de alguna manera eso se podía
llamar vivir. Las cosas tendrían que cambiar o al final esa inocencia
terminara…había que traer la luz pronto.
Mientras que eso siguiera siendo la meta el trabajo
seguía siendo trabajo, y las obligaciones del líder era ver los reportes, había
algo que le inquietaba se notaba en las botas tambaleantes sobre el tablero de
control, sus pies se movieron lentamente mientras pasaba de una hoja poniéndola
detrás de otra hoja entrecerrando los ojos buscando aquello que le picaba en el
cuello hasta que la puerta de su despacho se abrió aunque él no pareció nada
sorprendido.
--Donde has estado, he tenido que hacer tu trabajo de
nuevo—murmuro con ese habitual tono de mal humor, aunque no parecía realmente
enojado, era como su marca personal—Sabes que escaparte no soluciona problemas—
-Tch…quien está escapando—Shizu se cruzó de
brazos—Alguien tiene que ir por víveres, sabes que el agua de mar no se
bebe—dijo fastidiada sentándose en su silla ejecutiva golpeando su cabeza
contra el respaldo—Así que no me jodas—murmuro entre un entrecierro de ojos.
--Podrías inventarte una mejor escusa, es solo que ya
se te terminaron—dijo sin levantar la vista de sus papeles mientras colocaba su
puño bajo su mentón—Ay un grupo de recolección para cada mes según se, esa eran
nuestras ordenes pero de pronto cambiar tu turno con alguien de ese grupo y
sales de la fortaleza—levanto su vista dorada y la miro fijamente esa mirada
penetrante hizo que los ojos negros se abrieran al mismo tiempo y recibiendo
esa mirada— ¿Eso no es escapar?—
Los labios de ella se fruncieron y soltó un gruñido
mientras se cruzaba los brazos sobre su pecho y chistaba la lengua.
--Mario se torció un tobillo, Rebeca tenía un dolor en
el vientre, Rodrigo tenía un hombro dislocado y después…—
--Sabías que mientras duerme Bianca, levita todas las
cosas de su habitación—corto la lista de las personas que ella había
sustituido—Fue algo asombroso de ver, ella parecía tan tranquila mientras
dormía al compás de que sus muebles giraban en el aire—
Cerró los ojos como si quisiera ver una imagen lejana.
Mientras Shizu no lo interrumpió, no decía nada se había quedado fija
mirándole.
-- Recuerdas cuando éramos niños, ella solo explotaba
ese poder cuando estaba asustada, no podría mentirte y decirte que la primera
noche que vi que lo hacía no me preocupe, me dije a mi mismo ¿Por qué está
asustada?—dejo los papeles a un lado y bajo los pies cruzo sus manos hacia
abajo entre sus piernas apoyando sus codos sobre sus rodillas—Luego ella
sonrió—con esa frase el levanto el rostro y pareció que la expresión se hizo
real en él.
--Porque estás diciendo esto—corto confusa— ¿Por qué
le das tantas vueltas?—
--Eres un caso—se rasco tras la nuca—Hemos perdido
tiempo con ellos, tiempo en el que solo pienso que quiero partirle la cara a
Hackett—subió las cejas antes un gesto de rudeza de parte de la morena-- ¿Sabes
por qué?—se dejó caer hacia atrás golpeando el sillón—El sabia porque Bianca,
ahora es capaz de dormir con ese poder desbordante, como ella aprendió lo que
era una ciudad, como ella aprendió la cruda realidad de la vida, él se hizo de
todos esos momentos—apretó los puños—Y se llevó todo lo que yo anhelaba, pero
cuando yo hable con ella, me volvió a sonreír, volvió a estar a mi lado…por que
he de dejársela a ese idiota—
Shizu se levantó y ya tenía un dado apuntado contra la
frente de Alyer.
--El la mantuvo a salvo…deberías de agradecérselo, en
vez de estar pensando en golpearlo—apretó los puños u alejo el dardo para
colocarlo detrás de su oreja y esto se volviera parte de su cabello.
--Insinúas que por ello, yo debo cambiar mis
sentimientos por Bianca, es por eso que has estado escapando de la fortaleza,
es por eso que te la pasas pegado a su hermana, estas asustada de interponerte
entre ellos—
Un fuerte ruido hecho por las botas de Shizu, sonó
fuerte con un eco por la habitación.
--Cállate—se froto el rostro cansada—Eso no es
así…--apretó los labios—Yo solo…me asegurare—lo miro fijamente—Me asegurare que
mi amiga sea feliz—dijo antes de salir sin dejar que Alyer la detuviera.
Estaba cansada de pensar y de sentir, la escena de ese
día en la cocina, no la dejaba tranquila, Bianca sonriendo con tanta vida y
Hackett correspondiendo a eso, como alguien podría interponerse entre ellos,
como Alyer podía…como él no quería rendirse. Ella, ella estaba decidida iba a,
ella iba a.
--Shizu…--
La morena se paralizo en el pasillo cuando escucho esa
voz diciendo su nombre, sus hombros se tensaron y su cuerpo se sentía ardiendo
incluso su corazón estaba latiendo fuertemente, tanto que podía escucharlo como
si estuviera sobre sus oídos.
--Ha…Hackett—su voz se entrecorto pero no pudo girarse
su cuerpo no reaccionaba sus piernas querían darse la vuelta y correr hacia él
y su mente gritaba en correr pero hacia la otra dirección.
--Pasa algo malo, estas bien—solo podía escuchar esa
voz tras de ella y unos pasos que se acercaban sin duda—Estas temblando.
--¡No!—grito sin haberlo planeado así—Yo…lo siento—se
rasco tras la nuca había logrado que el dejara de avanzar, solo tenía que
respirar girar y sonreír hablar normalmente e inventarse una excusa, solo eso.
Y si lo que quería hacer era tan simple, por que su
cuerpo no se movía un ápice, su boca incluso se había sellado, apretó los puños
sobre su corazón y cuando de verdad iba a darse a correr el elevador al final
del pasillo se abrió.
--Shizu—dijo la voz de uno de sus subordinados,
Nicolas para ser exactos era un chico que rondaba sus 20 su cabello rojizo
cayendo por su lado derecho en abundancia denotando su corte pequeño de un
total color negro y esos ojos eran una mescla de lo mismo—Ay problemas en el
punto de vigilancia del pueblo del oasis—soltó agitado—Tuvimos un pedido de
ayuda, pero se cortó, ya se adelantó una brigada hacia ahí voy a notificarle a
Alyer—
--Está bien, pero dile que el aguarde aquí, no podemos
dejar desprotegido el lugar—la actitud de Shizu se volvió la de una líder en un
instante—Iré a reparar eso—sus piernas se movieron para correr pero no fueron
las únicas pero cuando se dio cuenta estaba dentro del elevador con un par de
ojos verdes.
--Voy contigo—dijo el chico quien la había acorralado
contra la pared del elevador—No es una pregunta—le advirtió con una elegante
sonrisa.
Los ojos de ella se iluminaron pero esos ojos se
desviaron con sus labios latientes y temblorosos.
--Está bien—fue lo único que pudo decir a cambio
tocando el mando del elevador.
A pesar de la distancia que había entre ellos el chico
no hizo amago de besarla incluso aunque por un momento sus cuerpos estaban tan
juntos hasta que llegaron a la planta de abajo sus piernas volvieron a moverse
firmes a uno de los vehículos sin prestar atención la morena tomo el volante y
tirito tan fuerte con la velocidad.
Para asegurarse de estar a salvo de cualquier ataque
se había asegurado de plantar puntos de vigilancia en cualquier lugar cercano y
habían encontrado un pueblo fantasma estaba muy cercas de un oasis había sido
casi como un milagro por el agua pura. Y por el mismo habían puesto un lugar
donde un grupo podría vigilar y turnarse buscando posibles enemigos
acercándose, así ellos podrían tomar medidas cuando así se necesitara.
Después de una carrera Shizu freno no podían seguir en
auto si estuvieran en ataque tenía que ser discreta así que abrió la puerta y
salto del vehículo.
--Por aquí—dijo de prisa golpeándose contra la pared
más segura para ver por la calle cuando iba a moverse contra la otra pared
sintió que alguien tiraba de ella y la golpeaba contra su pecho.
--No te muevas—sintió el eco de esa voz sobre su
rostro mientras todo el cuerpo masculino se golpeaba contra ella, no era
posible que incluso en esa situación su corazón desbordara emociones—Ay un
grupo más delante de tres personas—escucho resonar su vos desde el pecho—Creo
que tienen la ropa habitual de tu escuadrón, la orquídea en la chaqueta no
parecen que estén en alerta se están riendo—
--Como puedes saber eso—se atrevió a decir mientras
intentaba no tocar o alzar el rostro al estar tan cerca, yo no logro ver
nada—aclaro la garganta—Porque tu si—
--¿No lo sabes? Tengo una vista como la de un
ave—sonrió tan calmado y sereno como solía ser—Uno de esos chicos tiene el pelo
alborotado y grasa en su mejilla, si no mal recuerdo es el mecánico Marcos, ¿no
es así?—
Las mejillas rojas de la chica apenas no podían
disimularse pero aprovechando que él se había despegado un poco de ella se
acomodó la chaqueta y su cabello negro a un lado con un suave suspiro con el
cual intentaba calmar las constantes de su corazón.
--Hasta recuerdas su nombre, no esperes una
recompensa—resoplo molesta pero en realidad estaba desconcertada y no solo por
esas emociones que no podía controlar, sino por la llamada de alarma así que
empezó a caminar con su escolta que no hacía nada mejor que ponerla nerviosa,
porque era así…suponía que no podía borrar sus emociones solo porque sí.
--Que mala eres, yo quería un beso—susurro haciendo
que la chica bufara casi como un gato adelantando el paso—Es una broma, no te
enfades—dijo caminando tras ella sin perderla de vista ni a ella ni su
alrededor.
Cuando se acercaron al grupo los chicos bajaron sus
armas asombrados al ver a la chica, la sub líder y capitana de su grupo
aparecer sin mérito alguno delante de ellos.
--Comandante Shizu, que sorpresa ha venido a hacernos
una inspección sorpresa de nuevo, eso es cruel de su parte—bromeo Marcos
haciendo reír a los otros dos chicos.
--No es gracioso Marcos, vine por que lanzaron un
llamado de auxilio—dijo muy seria—Me han dicho que estaban bajo ataque, venía a
revisar el área incluso vendrá un escuadrón a ayudarnos en unos minutos, creen
que es eso divertido—se cruzó de brazos—Saben que nunca deben jugar con la
señal de alarma—
Los chicos abrieron los ojos asombrados mirándose
mutuamente cuando marco se encogió de hombros sin entender.
--Lo siento comandante pero nosotros no hemos tocado
el canal de emergencia, de hecho todo ha estado muy tranquilo estos días-explico
marcos tocando el radio que tenía en el pecho—Ariel, me copias—pregunto a la
chica en la cabina de control oculta bajo tierra.
--Aquí Ariel, que pasa marcos a que vino la jefa—dijo
la chica que los miraba desde las cámaras de seguridad—Volvieron a liarla
cierto—rio la chica tras el radio.
--Oye que nosotros no liamos nada—se quejó el chico
haciendo relinchar sus labios haciendo reír mas a la chica pero se puso serio
después—Alguien en la cabina acciono el botón de pánico—pregunto con firmeza a
lo que se escuchó un raro sonido de desaprobación.
--Por supuesto que no, Jensi dijo que se descargaría
rápidamente que solo podríamos usarlo una vez por mes, que crees que soy, jamás
dejaría que ninguno de estos hombres la tocaran—dijo recibiendo silbidos y
gruñidos pero un ferviente “quien haría tal estupidez”—Lo ven, si quieres jefa
puedes venir a ver la carga de la alarma está al 100%--
--Pero es que Nicolas dijo—apretó los dientes
colocando la mano sobre su barbilla rechinando los dientes—Esto no está
bien…Hackett tenemos que regresar—dijo alarmada algo no iba bien, pero y si no
llegaban—Ariel puedes comunicarme directamente con Alyer, esto no está bien
quizás…quizás alguien va a atacarnos—
--Claro que si jefa solo…—se escuchó un feo silbido
tras el radio.
--Ariel…tu canal arregla tu canal—se quejó marcos tras
el silbido todos eran muy sensibles a ese tipo de sonidos—Ariel…Ariel me
escuchas—
Los ojos verdes miraban el aire y vio como algo se
asomaba de las esquinas de los edificios cuando simplemente reacciono y salto
contra la morena.
--Cuidado—grito pero no había sido demasiado rápido el
proyectil que salió de la nada atravesó su brazo haciéndolo gruñir cuando callo
al suelo sobre ella—Demonios que fue eso—dijo importándole poco la herida.
--Eso fue… las defensas que se controlan desde la
base—marco parecía pálido—Ariel, contesta…contesta Ariel—maldijo—Algo pasa
quizás…--antes de continuar se escuchó una risa detrás del parlante.
--Descuida Marcos, aquí sigo…y me asegurare de
asesinar a la jefa—dijo cuándo todas las armas salieron apuntando a Shizu—
--Ariel…que demonios…que hacer para—dijo Marcos pero
de pronto sus manos se alzaron y tomaron su arma y como las armas del tejado su
arma apuntaba a Hackett y Shizu, y no fue el único sus compañeros hicieron lo
mismo—Yo…que estoy haciendo—dijo marcos sus manos temblaban parecía querer
resistirse pero algo golpeaba fuertemente—Corran—fue lo único que alcanzo a
gritar antes de que sus ojos parecieran vacíos.
Hackett no tuvo que esperar a más de un fuerte tirón
jalo a Shizu y empezó a correr justo cuando la lluvia de balas se detono por
completo, el fuego el abrumador era imposible esquivar todos, los rasgones de
la ropa y la sangre brotaba de sus
cuerpos heridos mientras el solo corría tanto que cargo a la morena casi en
última instancia atravesando medio pueblo y al final encontrando un punto ciego
entre las cámaras se deslizo sobre una ventana entrando en una casa al fin
bajando a la morena que parecía no creérselo.
--Shizu…shizu—la llamo varias veces teniendo que
zarandear su cuerpo para que esta entrara en razón—Vamos que te necesito
consiente—
La morena pareció tomar aire como si hubiera dejado de
respirar por varios segundos para tomarse la cara y negar.
--No puede ser, que a…que a pasado—negó con la
cabeza—Ellos, algo desvió pasarle, jamás nos traicionaría no ellos—dijo tomando
los brazos de él como si temiera que el creyera que ellos eran malas
personas—Te lo juro Hackett ellos jamás nos hubieran hecho daño, les conozco de
verdad…créeme—pareció desesperada sus ojos casi húmedos de culpa pero también
una pinta de preocupación.
--Vale Shizu, te creo cálmate un poco—pidió tocando su
rostro y atrayéndola para juntar sus frentes—Vamos cálmate un poco, jamás
dudaría de ti—dijo atrayendo sus labios para besarla, por un momento la magia
del momento les envolvió pero duro muy poco pues la chica se separó a sorpresa
de él pero aun así solo se dedicó a sonreírle—Vistes el rostro de Marcos, era
el mismo que cualquier sujeto de pruebas…como si llevara el aro de plata, tenía
el mismo rostro perdido—comento moviendo el brazo sintiendo un chasquido de
dolor.
--Estas herido—dijo alarmada después de recuperarse
del beso rasgo parte de su camiseta he hizo un pequeño vendaje perdida en sus
pensamientos y su propia confusión—Pero, ellos ya no tienen ese aro de metal…es
imposible lo que está pasando quizás—intento concentrarse pero le era imposible,
miro los pequeños rasguños y noto los propios con una sensación de ardor que
quemaban en su corazón.
--Por qué me has estado evitando—de pronto mientras le
curaba escucho esa pregunta golpear las paredes de su pensamiento—Sé que no
estamos en la mejor de la situaciones…pero si no salimos de aquí, necesito
saber, necesito saber que hice mal—negó sonriéndole con calma—Fui tan malo esa
noche—
Primero la culpa había golpeado hondo y profundo pero
luego como si quisiera todo ese peso la vergüenza y el enojo se asomó en ella
haciendo que le golpeara con un puño cerrado en el pecho—
--Lo dices como si no fuera capaz de tomar mis propias
decisiones, soy adulta—se quejó cuando escucho su risa y su rostro se ladeo.
--Lo sé, pero tu cara se apagó cuando te he acusado de
evitarme, parecías tan triste…tenía que hacer que esa risueña enojona y algo
mandona saliera de ti—dijo alzando una mano atrapando la de la chica y
oprimiéndola contra su pecho—Después de todo es una de esas facetas que me
gusta de ti, aparte de todo lo demás—
--Por que—fueron las palabras frías y solitarias de la
morena—Por que yo, habiendo chicas más guapas…chicas que merecerían mejor tu
amor, por que…por que no puedes darte cuenta de que al alguien más que te
ama—dijo como si le reprochara aun que de sus ojos brotaban lagrimas—No tiene
sentido ella, ella es mejor…ella lo merece mas, por que no dejas de quererme y
la miras a ella—
--Para—dijo Hackett, pareciendo muy enfadado—Que cosas
dices, como si en eso pudieras mandar, mis sentimientos por ti son sinceros, no
puedes simplemente amar a alguien solo por que me lo pidas—
--Claro que puedes—dijo como si estuviera
convencida—Ella es muy guapa as pasado años a su lado, has estado con ella,
como no podrías sentir algo por ella, no seas idiota y solo ve con ella, amala
y deja de ser idiotas…ella merece ser 100 veces más feliz que nadie más—
--Que idiotez dices, que ay de tu felicidad—
--Yo voy a estar bien, voy a olvidarte y quitare a
Alyer del medio, tu solo tienes que ir tras Bianca—dijo pero esas palabras
taladraban su pecho y su corazón las lágrimas empezaron a salir sin control
mientras hipeaba y no podía creerlo, que le pasaba…no podía hacerlo pensarlo y
decirle solo dolía y lo hacía cada vez más y de pronto sin poder pensarlo,
estaba siendo abrazada con fuerza y aun que quería negarse a él su cuerpo solo
colapso a su lado, no podía pensar o hacer lo que quería, ella…no podía y era
fatal, una amiga fatal.
--Ay mi querida Shizu, tan tonta como siempre, sacando
conclusiones y creyendo que le hace un gran favor al mundo negándose al amor—la
apretó contra el más fuerte—Me sentiría alagado si Bianca sintiera eso que tú
crees, pero aun que fuera verdad, lo sentiría mucho mi amor te lo he entregado
a ti hace tiempo, y aun que tu no quieras seguirá siendo solo tuyo—froto su
espalda antes de separarla un poco justo antes de golpear su frente con un
dedo—Pero a veces te pasas de ingenua…como crees que le robaría la chica a mi
mejor amigo, sé que ahora no me soporta pero el idiota ya es parte de la plaga
que me seguirá de por vida—antes de que ella le interrumpiera apretó su mano
para que no pudiera hablar—Bianca no está enamorada de mí, seguramente nos has
visto muy felices y a ella tan sonriente a mi lado, que te has imaginado algo
que no es…simplemente somos amigos, esa chica me ve como un hermano—dijo
volviéndole a golpear—Y pensar que por eso me has evitado tantos meces, que va
a ser de mi cuando alguien se me declare vas a querer que me valla con ella,
dios eso si duele—se cruzó de brazos volteando el rostro parecía enfadado.
--De eso nada—dijo girando el rostro—Puedo, intentar
dejar el camino libre si se tratara de mi mejor amiga, pero por nadie más—se
impulsó a besarle esta vez el beso se intensifico juntando sus cuerpos—Lo
siento…se que tienes derecho a enfadarte, pero cuando les he visto llevarse tan
bien, ella estaba tan resplandeciente…yo solo…yo—se volvió a abrazar a el—Lo
siento…no quiero que te enamores de nadie más…olvídate de lo que te dije…lo
siento—
Hackett solo resoplo y palmeo su espalda—Me deberás
una buena cena—se levantó y con ello la levanto a ella—Vamos yo tampoco creo
que esto fuera una coincidencia, quizás nuestros amigos estén en peligro—
--Estas bien—pregunto por las heridas—Quizás yo pueda—
--De eso nada—
--Pero si no me has dejado decir nada—
--Fijo que no me gusta—la llamo a la puerta—Estoy
bien, además es malo que nos separemos, tú no tienes mi vista—sonrió muy
confiado de él.
--Presumido—dijo asintiendo sin remedio
A pesar de la tensión y momento parecían los dos sacados
de una pelea, serios y concentrados salieron escabulléndose de callejón en
callejón, la mala hierba crecía en algunas partes a pesar de que no vivía nadie
parecía que alguna parte de vida quería seguir ahí presente, mientras avanzaban
no había nadie y parecía que estarían libres para correr a un bunquer escondido
que Shizu había mencionado que solo ella y Alyer sabían de su ubicación, a
veces tomaban medidas extra y era bueno hasta el momento pero algo hizo parar a
Hackett y la detuvo a ella.
--Shizu…quiero que te quedes aquí—dijo serio de pronto
--Estas loco, ya casi llegamos—se opuso a la idea de
separarse—No vas a irte por tu cuenta, estábamos de acuerdo en eso—
--Que hagas lo que digo—corto de mala gana—No salgas,
pase lo que pase—sin dejarla contestar salió como un rayo del pasillo y corrió
cuando Shizu pudo ver algo no era nada que le gustara, un grupo de gente
armada, delante de Hackett que se había puesto firme ante un hombre de
traje—Que haces tú aquí maldito hijo de—la chica vio como el alzaba el hombre
tomando su saco.
--Hola Hijo es un placer verte—sonrió el hombre con
descaro—Yo que apenas iba a mandar a mis hombres a buscarte, valla que eres
educado, me gusta—los ojos llenos de rabia hicieron que sus manos se apretaron
con más fuerza y así lo golpeo contra el suelo provocando que todo el pelotón apuntara
a su cabeza, pero eso a el no le importaba.
--Te juro que estos modales se aseguraran de que no muestres
tu cara de nuevo—Preparo un puño al aire.
--Créeme hijo no podrás ponerme un solo dedo más enzima—dijo
con una arrogante sonrisa, lo que hizo rabiar más al chico que disparo su puño
contra el rostro de su padre pero este se detuvo justo antes de concluir su
cometido—te lo dije—sonrió—Ahora se bueno y quítate, y luego asegúrate de
levantarme.
La vista se le tambaleo, sus ojos verdes parecían desbordarse
mientras sacudía la cabeza, intentando controlar algo que no podía ver ni tocar
pero sin poder negarse su cuerpo se levantó y luego alzo a su padre ante un
cuerpo que temblaba como si quisiera detenerse.
Shizu miro desde el callejón sintió miedo pero algo la
hacía quedarse atrás, pero no podía más, Hackett parecía estar luchando contra
algo estaba reaccionando igual que Marcos.
--Que…demonios—escucho la chica haciéndola frenarse
otro poco—Que me estás haciendo—el pecho bombeaba alterado peor aún había un chispazo
de el.
--Lo mismo que a ellos—todo el escuadrón de Shizu salió
con las armas listas y sus ojos sin vida—Es un nuevo experimento, lo llamamos
ondas de choque—dijo orgulloso—Este aparato—señalo tras su espalda, manda órdenes
a sus cerebros, como hacia el aro de metal, pero es más sofisticado ya que no
necesita ese absurdo receptor que ustedes osaban destruir al quitarlo de
nuestros sujetos de prueba—se acomodó el traje—En un lenguaje simple, os
volvemos a controlar, cuando se colocan esos aros en vuestras mentes, estos
dejaron un resido un chip de control remoto, nos hemos tardado en construir
dicho control, pero tiene sus desventajas, tiene un rango de alcance corto y es
aburrido—golpeo la mejilla de su hijo—Pero, conocemos una fuente enorme de
poder, y debo daros las gracias por cuidar de ella, aunque es hora de ir a
recogerla—
--No…no vas a ponerle una mano enzima—dijo al entender
de quien hablaba, solo había alguien con un poder mental tan grande—Ella jamas
les ayudaría…y alguien no dejara que la tengas…tu plan no funcionara—
--Querido hijo…ella no tiene por que estar de acuerdo—dijo
cuando alguien aumento la intensidad el cuerpo de Hackett colapso parecía resistirse—Deja
de pelear, tú también eres de nosotros…por que no traes a tu amiga—
Dijo antes de que una flecha silbara y pasara casi a
ras de la mejilla del hombre.
--Jamás te voy a permitir salirte con la tuya—dijo Shizu
saliendo de su escondite.
--Bueno, me as dejado las cosas mas fáciles—dijo mirando
a la morena—Debes ser la comandante, que crees que una simple chica podrá hacer
en contra de nosotros.—
--Matarte aquí y ahora—dijo dispuesta a disparar otra
flecha pero algo la golpeo en el vientre y la deribo sacándole el aire—Que…Hackett—trato
de conservar la fuerza y el aire pero era casi inútil.
--Pequeña niña, todos tienen un punto débil, pero yo
no soy de esas personas…hijo por que no la pones a dormir, ay que llevarla con
nosotros para que se una a todos—
No hubo respuestas ni negativas ni positivas el cuerpo
de el solo se movía y alzo ambas manos tomando el cuello de la chica dejando
caer todo el peso en ella.
--No…Ha…ckett, para…no puedes…por favor…lu…lucha—intento
zafarse o levantarse pero era inútil…si, quizás si le atacara, pero no podía…no
podía sus ojos se llenaron de lágrimas antes de quedar inconsciente a falta de
aire…por que no podían estar juntos, por que parecía que siempre había algo que
los separara.
Por que no podían ser felices…quizás no era su
destino. No podían quizás…permanecer juntos…su destino era estar solos.
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