Capitulo #15 La separación de los amantes.
Los gritos y el dolor habían quedado escondidos de todos, de todos
salvo de los ciudadanos que habían visto la masacre y la tortura pero que aun
así no hicieron nada para cambiar ese destino, así fue como las manecillas del
reloj siguieron avanzando a pesar de que habían perdido a dos personas, la
resistencia no lo sabía aun, aun no llegaba el momento de saberlo.
Habían pasado exactamente un mes desde de aquello, lo único que
una de las líderes de la resistencia sabia en ese periodo era la información
típica que recibía de Janeth y Agatha, era información precisa sobre la
ubicación de un laboratorio y del próximo traslado de algún científico
“famoso”. Esas chicas hacían un trabajo impecable, al menos esa siempre era la
manera de pensar de Erin.
La ubicación del laboratorio estaba algo más al sur de la ciudad
que ella pensaba que sus chicas ya habían dejado, así que dejo de preocuparse y
se concentro en hacer la misma rutina de siempre; hace un mes llegaron al laboratorio
todo a su alrededor eran plantas era como un pequeño archipiélago había
pequeñas centrales a su alrededor no muy distanciadas separadas por una pequeña
corriente de agua, era algo extraño para ser un centro de investigaciones pero
si contemplaba a su alrededor, tendría sentido pues todo lo demás era arena
roja y una ciudad que ya había sido totalmente abandonada, si, se habían tomado
el tiempo de investigarlo.
Y sabían bien que ellos estaban desarrollando vida artificial,
como si quisieran compensar todo el mal que ya le habían hecho a la tierra
entre guerras y ciudades olvidadas…la razón debería ser más lógica; se estaban
quedando sin reservas.
Entonces los científicos que experimentaban con humanos solo
querían asegurarse que su mundo de dominación y miedo se quedara con las
mejores cosas para la clase selecta de la sociedad…en realidad era algo
enfermizo de pensar.
La misión seria fácil robar los informes para Jensi, que
conllevaba la información de cómo hacer crecer las plantas o como hacer que
lloviera, y ver si había más formulas con mutaciones, no parecía ser el típico
centro científico de torturar niños, asi que esta vez no había que rescatar y
detonarlo sería incluso satisfactorio.
Pero ella era una estratega experta, había estado ahí tres semanas
sacando cada pequeña información que fuera vital, como si ya había otro centro
de niños que vaciar o si había cambios en la monarquía de poder, aun que esas
cosas poco cambiaban, la situación siempre había sido la misma.
Ese día había decidido que había tenido suficiente después de la
prueba de la nueva droga alertaría a Leonardo para explotar ese lugar, aun que
antes ya había tenido un antojo de llamarle desde hacia unas horas.
Camino por los pasillos poco poblados de las instalaciones y fue a
lo que sería el cuarto del tal Gregor Planck, lo que parecía un nombre irónico,
el hombre no tenía más de 32 años, su cabello apenas tenía unas cuantas canas
resaltando tras sus cabellos negros peinado hacia atrás, complexión media no es
que estuviera en los huesos pero podría hacer más ejercicio y era bajo apenas
1.67 y pesaba apenas unos 78 kg, este hombre sí que le faltaba carisma.
Cosa que le era más gracioso al estar convertida en él, mientras
se aseguraba de cerrar bien la puerta coloco los silenciadores
electromagnéticos que le había dado Jensi eso le daría algo de privacidad, pues
nadie podría escuchar tras esas paredes ni siquiera usando la última tecnología
de espionaje…y si ella lo había intentado incluso Alyer y ellos eran los que
mejor oído tenían. Ese hombre era el ingenio puro, era muy alentador tenerle de
su lado, mientras que sacaba otra de las maravillas tecnológicas de él; cual
fue un pequeño rectángulo que parecía un espejo de bolsillo, de color plata que
tenía un pequeño soporte que ella solo sabía que debía dar tres vueltas a la
izquierda dos a la derecha y cuatro a la izquierda de vuelta.
--Código 730, Erin—
El pequeño artefacto deslumbro una pequeña luz que se convirtió en
una pantalla la cual conecto directamente con Leonardo.
--Hola encanto, porque llamas tan temprano…me echas de menos—el
rubio se recargo en la gran silla ejecutiva cruzándose de brazos mientras
miraba al frente en otra pantalla de comunicación, tras el estaban dos hombres más
frente a paneles enormes de control, había tantos botones y pequeñas pantallas
mientras que ellos se movían con solo las sillas que estaban atadas a un
mecanismo de desplazamiento, digno de un mecha.
--Yo creo que el que echa de menos a alguien es otro—las palabras
de Erin seguían siendo gruesas díganos
del hombre en el que estaba convertida, lo que le pasara corriente debajo de
esa catarata se había olvidado para ellos—Le has enviado los datos a Jensi?—
--Por quien me tomas? Por un novato—sonrió sin parecer molesto
porque ella siguiera en esa apariencia de científico, pues era parte del
encanto de Erin—Toda la información ha sido enviada a Jensi exitosamente. De
hecho estamos arreglando una vía de interfaz para que lo próximo que traslades
pase directamente a él para darnos tiempo para los fuegos artificiales—
--Umm—expreso un gesto como un gemido provocador y se mordió esos
labios gruesos relamiéndose un poco—Me excita cuando hablas así--
--Oh bueno eso se puede arreglar muy bien esta noche—contesto el
bastante divertido por las caras que ella ponía en ese cuerpo.
Cosa que ella noto y sonrió.
--De hecho cielo…te tengo una pregunta—el científico se recargo en
su silla y puso una de sus piernas sobre el escritorio casi abriéndose de
piernas por completo—As tenido alguna vez una fantasía sexual gay—
Leo estaba justo tomando un vaso de agua esperando la pregunta de
Erin y viendo como esta se acomodaba en la silla y no pudo evitar expulsar el
agua por la nariz mientras los chicos tras el empezaron a reírse.
--Por que estaba pensando, siempre he querido ser más un chico que
una chica, podría conseguir un mejor cuerpo que este y te seduciría…oh solo
piensa en eso--
La sonrisa era de ella, había estado muy tenso todo,
preocupaciones, angustias…miedo…había pasado muchas cosas que solo hacían pensar,
si ya no estás a mi lado…no se qué haría, se había vuelto un manojo de nervios
pero, quería tranquilizarse quería ser esa persona fuerte que todos creían que
era.
Leo no dijo nada por unos segundos estaba desubicado y las risas
tras el no mejoraban, pero sabía lo que ella quería hacer, era casi como un
poder especial si querían verlo así. Si un poder de solo ellos dos.
--En realidad—su tono sonó muy serio mientras cruzaba sus manos
entrelazando sus dedos y deslumbro una gran sonrisa oscura y que contaba muchas
cosas de lo que quería hacer con ella en una cama—Aun que fueras un chico
cielo, es un hecho de que seguirías estando abajo—los ojos de él le decían todo
a ella incluso fue como si sus imaginaciones se cruzaran en un momento en el
que los chicos que se reían desaparecían y solo eran ellos dos aun que fuera
una distancia de monitor, la tención entre ellos parecía tomar un nuevo rumbo.
--Tu ganas esta ronda—convertida en ella de vuelta se peino el
largo fleco plateado hacia atrás haciendo que toda la ropa se ajustara un
poco—Te culpo a ti por esto—señalo sus senos negando con una pequeña risa.
--Yo solo cuido lo que es mío—contesto brabucón mientras la miraba
relajarse—Entonces el experimento será a las 5?—dijo cambiando el tema, aun que
le gustaría seguir hablando de cosas más apetecibles, no tenían mucho tiempo
para relajarse, el tiempo vendría después de que ese archipiélago de
laboratorios dejara de existir.
--Así es, me gustaría detenerla pero solo será una trasmisión de
otro laboratorio, si hubiera encontrado la localización, quizás hubiéramos
salvado a esos niños—
--Lo sé, pero aun que no los rescatemos del dolor…veras que Jen,
nos dará una cura, solo toma esa fórmula mientras nadie ve y envíala…los
rescataremos, ya verás…acabaremos esta guerra y luego seremos solos tu y yo—
--Mas te vale, quiero una isla completa—negando por la aclaración
se puso de pie y volvió a transformarse—Me iré ahora mantén el motor
encendido…esto hará kaboo—
--tu lo has dicho—se despidió colgando la comunicación—Ya la
escucharon señores, tenemos que alistarlo todo—
Justo cuando se iban a levantar a revisar las cargas explosivas
alrededor de las veces algo golpeo la parte de debajo de la camioneta en la que
estaban, la que estaba a medio kilometro escondida de las instalaciones
centrales.
Mientras Erin se dirigió con su disfraz a la parte central del
laboratorio era una gran sala de monitores gigantes y maquinas enfiladas
monitoreadas y controlada por los ingenieros, mientras los científicos estaban
con sus tabletas de notas revisando el progreso de los diversos sucesos que se
investigaban en ese lugar, algunos miraban a pequeños animales en jaulas
mutando, pero nadie había logrado que seres de constitución tan pequeña y tan
diferente de los humanos soportara por mucho los efectos de cualquier tipo de
mutación, era como una carnicería previa a ser conectada en niños pequeños.
Todo eso le causaba un malestar a la peli plateada, pero tenía que
concentrarse no iba a ir a divertirse solo mandaría los últimos datos de las drogas
a Jensi, fingiera mirar el experimento en vivo y antes de que lo notasen
estaría volando fuera de ese jugar justo dejando una explosión atrás, cosa
sencilla de hacer después de incontables practicas.
--Gregory!—Lo único capaz de romper la concentración de Erin fue
una voz chillona de una chica de cabello castaño bastante bajita apenas
mediería 1.57, diminuta y muy compacta pero muy molesta—Mira huele esto—antes
de que Erin pudiera apenas cerrar los ojos el perfume le empapo la cara.
--Demonios Ester, estás loca—se quejo ante el olor tan fuerte del
perfume, gracias a su sensible nariz—Que no entiendes que aquí venimos a
trabajar—dijo bastante irritada, ella era una molestia se le pegada todo el
tiempo—Y te he dicho que es Gregor, no Gregory—
--Por favor Gregory suena mucho mejor que Gregor…--dijo la irritante
científica de ojos grises—Vamos a ver la función, vamos—dijo con ese tono
alegre, como si fuera ya muy bueno haber lastimado al ecosistema como para
celebrar como maltratarían a los niños—Espera no me jales, primero tengo que ir
a mi unidad para ir por mis cosas—se libro de ella de un tirón.
--Eres todo un aguafiestas…pero igual te espero en el gran
monitor…veras que te fascina—se despidió con un guiño de ojo y se fue a donde
ya todos se reunían para la trasmisión.
Erin negó internamente y fue aprovechando que ya nadie le
vigilaba, hackear se le daba bastante bien era fácil entrar en la base de datos
y empezar la descarga usando el pendrive que serviría para enviar toda la
información de esa base a Jensi, para
que el empezara a trabajar. Un impecable trabajo en equipo pensó para ella.
Así que para no levantar sospechas tomo su tableta y fue a
reunirse con los demás, intentando ocultarse o mantenerse lejos de Ester, pero
era peor que una peste, ya estaba pegadita a ella, mujer más desesperada pensó
para sus adentros. Mientras igual respiraba y mantenía la mente fría no podía
mostrar el enojo y la impotencia, no eso estaba fuera del protocolo, solo
miraría el experimento imaginaria como
toda esa masa de carne a su alrededor desaparea en una enorme explosión, esos
eran sus pensamientos mientras tenia cerrado los ojos pero luego de unos
momentos los abrió no para encontrarse con los laboratorios de experimentación
humana, no delante de ella no había ningún niño siendo atado a una cama con
cinturones de fuerza, no, ahí delante estaba…
--Colegas hace unos días encontramos esta camioneta fuera de las
instalaciones su pobre camuflaje no pudo engañar a nuestro equipo de
investigaciones, esto señores será el primer golpe que le demos a la
resistencia—antes de que Erin pudiera reaccionar un botón rojo de un control
estaba siendo presionado los gritos de alegría y victoria se habían escuchado
fuerte en la sala, pero no tan fuertes como la explosión que detono no solo en
la pantalla pues como la camioneta no estaba tan lejos el sonido hizo eco en
las paredes incluso la detonación hizo un pequeño terremoto.
El mundo de la peli plateada se vio congelado vio hojas volar por
todas partes entre su visión y la gran pantalla, las risas los abrazos y lo que
la hizo reaccionar fue el cómo Ester saltaba entre sus brazos.
--No te encanta Gregor, cuando los rebeldes son eliminados…--dijo
despacio como si disfrutara cada palabra los ojos del científico se abrieron y
la empujaron.
--Tengo que irme—dijo alterado desesperado y empezó a correr
saliendo de la sala.
--Oh Gregory…--hizo un puchero cruzándose de brazos mientras que
alguien se inclinaba delante de ella—Y tú que vas a burlarte de mí?—
--No, si hiciste lo que te dije—una oscura sonrisa se dibujo en
esa persona.
Sonrisa que Ester respondió instantáneamente.
--Por qué no lo averiguas—empezó a reírse mientras relamía sus
labios.
En esos instantes Erin salía corriendo a todo pulmón de las
instalaciones dejo que todo se volviera menos que importante saco sus alas y
empezó a volar lo más rápido que pudo sus ojos no se tranquilizaban giraban y
giraban pero no había humo…no había fuego…no eso no era posible, sus ojos se
volvieron a enfocar por temor de que con todo el miedo recorriéndola no lo
pudiera ver, pero al volver a centrar su atención encontró la camioneta intacta
en ese momento no le importo nada más que descender y entrar en ella.
--¡Leo, LEOOOO!—Cuando entro en la camioneta lo que encontró no
fue mejor que una explosión, sangre en el suelo, mucha sangre en el suelo había
dos cuerpos que no se movían su pulso parecía descender cuando comprobó que no
estaban respirando negó con la cabeza y fue a la parte del frente donde lo
encontró a él recargado contra el asiento del conductor apretando su vientre
con sangre cubriendo su camisa y boca—LEO—corrió hacia él y lo ayudo a
levantarse, justo sintiendo como el tomaba su muñeca y la apretaba.
--Erin…es una trampa—dijo adolorido queriendo alejarla de ahí pero
ya era tarde.
El calor se sintió desde debajo de ellos y aquella explosión que
había sido una farsa apareció de vuelta el coche destrozándose en el aire y
cayendo envuelto en llamas, era como una pequeña fogata de donde salía una
columna de humo negro donde nadie parecería sobrevivir pero entre los escombros
vivaces y rojos una alas salieron abriéndose quemadas y parecían poco
incendiadas pero Erin las obligo a revolotear lo más lejos que pudo, que no fue
mucho pero estaban lejos de las llamas.
Sus alas habían funcionado como escudo pero eso no disminuyo los
daños la espalda de Erin estaba totalmente en carne viva mientras sus alas
desaparecían dolorosamente su ropa estaba destrozada sus brazos escosadas con
quemaduras menores su cuerpo lleno de hollín pero todo se concentro en los
daños de Leo su cuello tenía quemaduras y estaban rojas y brazos pero nada era
tan grave quemaduras de 1º grado, eso no era lo que le preocupaba, era la gran
herida de su vientre parecía que había sido con una daga o quizás algo peor
pero no quiso pensar en los detalles con lo poco que quedaba de su ropa apretó
la herida para que dejara de sangrar el top deportivo que traía estaba casi en
tirones así que lo amarro, no le importaba estar desnuda si era para salvar a
leo, pero le era muy incomodo moverse así.
--Leo hable por favor—suplico sudando y sangrando por las
quemaduras igual que él, pero no iba a morirse y él tampoco.
--Oh…demonios—leo abrió los ojos tosiendo por el
esfuerzo—Erin…tenemos que irnos—Las manos de el temblaban por el dolor y la
preocupación pero logro ponerse más o menos de pie anqué parecía que fuera a
caer Erin lo sostuvo a tiempo.
--Tranquilo campeón…vamos a salir los dos—dijo recargándose en el,
mientras dejaba que el peso del callera en sus hombros—Vamos quizás pueda volar
un poco más lejos.
Leo no puso objeciones ante eso, aun que no le gustaba era peor
pensar en que los atraparían, era mucho peor quizás podrían esconderse en un
pueblo cercano y atener sus heridas llamar a Alyer para que le mandara
refuerzos. Pasaron muchas cosas por su mente para que esto disminuyera la
presión de que Erin usara su poder pero.
--No…puedo sacar mis alas—la expresión de ella era tan clara como
si la luz iluminara y el pudiera grabar ese momento exacto del miedo y la
preocupación—He activado estando peor herida—recordó ese día que escapo todo el
daño que recibió y sus alas volaban de manera independiente su espalda la
mataba pero sus alas eran fuertes pero ahora no salían.
Ante el shock del momento las llamas y las partes de la camioneta
aun haciendo ruidos de corrosión se escucho un escalofriante aplauso.
--Bravo, bravo acabas de ganar mi apuesta 3R1N, mejor conocida
como Erin—la voz de ese hombre hizo que ella se paralizara sus ojos se abrieron
como platos cuando dirigió su mirada hacia él, un hombre alto de 1.87 de
cabello dorado y de ojos verdes, con una máscara cubriendo la mitad de su cara
llevando ropas gruesas eso incluía sus gantes negros y en su cinto lo que
parecía un fusta de puño de cuero atada a él—Sabia que una explosión no te
mataría mi numero 1—
Todo golpeo en la cabeza a Erin, todo aquello que había pretendido
olvidar pero que solo se quedo enterado su mente, que había pretendido que
jamás paso, que se había ido con la compañía de Leo, con todos los planes que
hacían en la resistencia, con cada día ella lo iba enterando y no había nada
que se lo recordara, ni las ruinas de ese laboratorio ni estar ahí o ver los
experimentos a veces incluso solo pretendía que no miraba nada, pero es que no
había nada que en verdad aterrara a su niña, a la niña que vivía en su mente,
nada era aterrador como ese hombre delante de ella, todo su terror los golpes,
sus gritos, el cómo rompía sus piernas para ver su regeneración como disfrutaba
de molerla a golpes hasta que ella quedaba inconsciente del dolor, el, el debió
morir.
Leo vio como Erin no se movía ni siquiera respiraba el pelotón
delante de ellos estaba armado y parecían sin salida pero eso no era, el sabia
que eso no era lo que había detenido los pasos de su chica, porque eso no la
detendría si no que había otra causa miro a ese hombre que aplaudía sin sonrisa
a medias era suficiente para saber lo divertido que estaba a costa del pánico y
miedo, apretó los dientes. Y antes de que el pelotón avanzara de su palma
salieran tantas estrellas negras que los hizo retroceder y que al mismo tiempo
actuó como escudo no supo cómo pero tomo a Erin la cargo en su espalda y empezó
a correr entre el fuego y alejándose lo más
que pudiera no estaba lejos había un acceso para escapar.
Pero no era suficiente el dolor de su vientre las quemaduras rojas
en sus brazos no podía fingir que eso dolía además…usar su mutación provocaba
que sus órganos envejecieran y aun que había estado bien unos días Bianca le
advirtió que no debía usar mucho poder mientras estuviera lejos de ella pues no
podría ayudarle y no podía revertir el efecto secundario…así que a causa de eso
sus pulmones tenían la resistencia de alguien de mayor edad…pero al menos lo
logro el túnel de salida estaba ahí a un lado.
--Vamos, vamos—se escucho la voz de aquel hombre que gritaba por
un altavoz—No poder jugar a las escondidas para siempre—dijo entre
risas—Ustedes son los siguientes en la lista, ya tenemos a dos chicas…por qué
no son buenos y los acompaña—
--Dos…--la respiración empezaba a fallarle no podía mentirse ni
siquiera podía pensar con claridad—Erin—dijo despacio su nombre mientras
acariciaba su hombro a lo que la chica soltó un manotazo y retrocedió por unos
centímetros.
--Ah…leo…lo siento—reacciono meciendo el rostro y viendo a su
alrededor con miedo a lo que él la volvió a atraer para abrazarla quizás por
última vez.
--El no tardara en encontrarnos—dijo ante la cruda realidad.
--No mira—se separo de él y abrió la trampilla oculta en la
tierra--Solo ay que irnos por aquí—tiro de él pero, leo negó zafándose.
--Ellos tienen a dos chicas…no pueden referirse a nadie más que a
Agatha y Janeth…tienes que ir con Alyer a avisarle—dijo sonriendo—Tienes que ir
sola.
--No voy a hacerlo!—casi grito apretando los puños iremos los dos,
el vehículo no está lejos…pode…--
Su rostro fue atraído y sus labios fueron besados antes de que
ella pudiera continuar. Sus manos cubiertas de sangre que aun se derramaba
fueron entrelazadas con fuerza.
— ¿Por qué te enamoraste de mi?--
--Por que lo hiciste tú de mí--
--Por que eres Erin…la chica más hermosa que conozco--
--Esa es tu respuesta…eres el único que piensa en mí como una
chica…así que no voy a dejarte—
El Silencio se hizo por un segundo.
--Mi corazón no tardara en fallar—dijo con tono frio y
distante—Apenas puedo respirar he perdido mucha sangres…no lo lograre—dijo y
antes de que ella replicara—ellos saben mucho…sabían dónde estábamos…si tienen
a las chicas irán por la base principal…tienes que irte yo te daré tiempo para
que puedas escapar.—
--NO—los ojos de ella empezaron a lagrimar—Yo me quedare podemos derrotarlos…puedo
llevarte a la base, Bianca puede…puede arreglarte…tan solo yo—
--Tu le tienes miedo…
--No tengo miedo…
--Estas temblando
--no es verdad…leo yo…
--Te amo Erín
--Te amo también Leo. Por eso…
Leo pareció acercarse parecía que iba a aceptar que se quedara e
iba a besarla pero cuando ella bajo la guardia en la empujo por la entrada del tubo.
--Los encontré—se escucho atrás
Y luego el sonido de armas detonándose fue lo único que Erin escucho
y pudo ver pues caía de espaldas pero al final del tubo un gran colchón detuvo
su caída pero el dolor era de igual forma lo que sintió primero pues su espalda
aun quemada estaba.
-¡LEO!—A pesar del dolor trato de levantarse y cuando logro algo
rojo golpeo su mejilla miro el tubo sobre su cabeza y la sangre que escaria por
ahí era mucha—No, no no…activence, actívense—golpeo su propia espalda
desesperada, pero las alas no salían—No, Leo no—grito desesperada.
Erin negaba y saltaba intentando alcanzar la escalerilla y subir,
ella iba a subir esa no era la sangre de leo…no podía dejarla sola, en su desesperación
ignoro por completo los pasos que iban tras ella por lo que cuando barrieron
sus pies y cayó al suelo fue tan sorpresivo y doloroso que grito sin poder
evitarlo.
--GREGORY!—sobre su cuerpo se encontraba Ester quien traía un
traje de cuero ceñido al cuerpo con cuatro bolsillos sobre su torso unas botas
metaleras altas de metal su cabello recogido con coletas altas que hacían que
se abrieran como un par de pompones—Ulala…mira que melones tan grandes tienes—sin
siquiera pena apretó los pechos de Erín pellizcándolos con sus uñas—a donde vas
semi desnuda—giro su cabeza con una expresión de una verdadera psicópata cundo
la sangre también la empapo sus mejillas se coloraron mientras con un dedo
tomaba un poco para probarla—Oh esto será de tu amante.
--Tu…zorra—intento pararse pero su cuerpo de pronto se paralizo
por completo, en la desesperación, el miedo y la furia estaba calentando su
cuerpo pero de pronto no era lo único calentándolo.
--O Gregory…eres tan adorable…te gusta?—dijo con una retorcida sonrisa—primero
cancela tus poderes y tras unos minutos en su sistema lo paraliza…ahora debes
estar experimentando la fiebre por lo rojizo de tus mejillas—tomo y mordió las
mejillas de Erin con una cara de deleite indescriptible—Tu y yo sabemos que el
mata a quien no necesita—dijo sobre el oído de Erin.
LA fiebre y el dolor de las heridas trajo a ella la horrible
imagen de un niño al que él había tomado de su cabello y sin piedad le volaba la
cabeza…esa imagen se repitió de vuelta pero era Leo…una y otra vez siendo
asesinado brutalmente.
--Si…llora y duerme…mañana comenzara la diversión—
Poco a poco, cada cadena de esa resistencia se iba rompiendo de un
extremo, pero por cuánto tiempo lo que quedaba de la cadena se daría cuenta que
faltaban eslabones…por cuánto tiempo podrían vivir felices aquellas personas
que habían logrado escapar…por cuánto tiempo…cuanto tiempo.

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