Capitulo# 11 La
Despedida. Parte 1
Después de la Gran fiesta
de matrimonio realizada en el escondite cerca del océano, todos tenían esa sensación
de cansancio tras una noche de baile de risas y de tragos, todo se podía resumir
a una falta de empeño o un buen motivo para no levantarse ese día, pero no se podían
evadir las responsabilidades y con la punta del alba y una muy alta dosis de café
todos se prepararon para el siguiente paso de su estrategia para derrocar a la
Torre Blanca.
Jensi sobre todo fue uno
de los primeros en despertar aun que había disfrutado de un encantador momento
durante el baile, ya que Agatha le había concedido el placer de bailar una pieza
con él, y cuando se dio cuenta habían bailado toda la noche con su dama, habían
hablado y habían reído juntos, había sido completamente un sueño hecho
realidad, tanto como para haber deseado que no se detuviera, pero que más se podía
hacer la fiesta acabo y el sol despunto tenía que volver a la realidad, después
se permitiría soñar.
Y es que parte importante
ese día era no morir, porque tendría que pedir algo importante a dos personas y
temían mas por quien los escoltaría con el ahí, justo en el laboratorio.
--Espero que sea
importante—gruño el peligro mayor, Alyer, no solo era uno de los lideres por
ser quien hizo el trato con Erin, sino que su fuerza y poder eran muy
peligroso, una mutación genética que alteraba el cuerpo sin dañarlo y así
hacerlo convertirse en algo que doblaba su altura actual, y agrandaba sus músculos
para volverlo el ogro que era, tanto de carácter como físicamente.
Detrás de él muy cerca estaba
la chica de cabello Rubio, el había escuchado la historia del moreno y sabía
muy bien que más que su amiga el sentía algo por tan poderosa mujer, nadie en
los registros o en ese cuartel era tan poderosa y única, un poder de
telequinesis enorme además de otros dotes como el que había visto trasmitir con
sus labios a otra persona. Y olvidándose de eso, solo de recordar que cuando el
despertó primero había visto al moreno cuidarla entre sus brazos pues se habían
quedado dormidos como muchos en la pista de baile.
--Tierra llamando a Jensi—un
golpe con un puño sobre su frente lo hizo espabilar negando.
--Por qué me golpeas—fue la
queja del científico.
--Por qué siempre que te
pones a pensar o analizar te vas de este plano existencial—se burlo claramente
de él a lo que el científico entorno los ojos.
--De hecho a mí también me
gustaría saber para que me llamo—dijo otra voz masculina, esta perteneciente al
nuevo chico de la aristocracia que había traído la amiga burócrata de Erin,
Francis se sabía muy poco de el quitando el hecho de saber que era de la ciudad
milagro, poblado de gente rica y con poder que vivía a costa del sufrimiento y
el sacrificio de los demás poblados.
Jensi soltó un gran
suspiro preparándose para lo peor.
--Iré directo al punto—su
cuadro y apretó los puños como si estuviera listo para recibir una paliza y
miro fijamente al punto donde los tres estaban delante de él—Como sabe ay más
de una persona en este edificio que tienen un chip implantado en sus cuerpos,
son básicamente para rastrear a esas personas, pero también ay un par que tiene
una ampolleta muy pequeña que se puede romper en cualquier momento e infectar a
su portador con un poderoso veneno para matarlos…yo quiero retirar esos chip
pero están programados para infectarlas si se intenta hacer—frunció el ceño y
con toda seguridad miro a Bianca—Tu tienes el poder de neutralizar los virus y
hacer que el agotamiento como los dolores paren y tu—miro a Francis—Puedes congelar
el tiempo, y si eres capaz de elegir a quien afecta y a quien no, puedes
congelar a esas personas en el tiempo y yo me encargaría de la extracción y
Bianca podría curar tu fatiga para que—antes de que continuara como era de
esperar Alyer le tomo por la perchera y estaba listo para el golpe pero
entonces.
--También retirarías el
chip de rastreo de Hackett—Bianca corto todo motivo para que el moreno
continuara—Si es para salvar a tus amigas está bien, pero también tendrás que
quitar el chip de la hermana de Hackett y de el—
Jensi fue soltado y pudo
apreciar una mirada de algo parecido a la decepción…el método de Bianca para
curar esa clase de malestar debía pasarle algo de recelo mas si tenía que ser
de chico a chico, no como cuando ella había salvado a la chica de cabello azul amiga de Jan.
--Claro la idea es
hacerlo todo hoy antes de marcharnos—acabo de explicar Jen.
--Yo…no creo que eso sea
correcto—Francis no parecía muy cómodo pues el era un caballero—Que la señorita
me de algo tan intimo, no lo veo muy bien, va contra mis principios—
Bianca ladeo la cabeza parecía
que viejas costumbres no se perdían, y solía hacerlo cuando no entendía nada.
--¿Intimo? El que…el
juntar nuestros labios… ¿le parece algo desagradable?—
Fue la respuesta tan
inocente a la que Alyer estaba acostumbrado, podía que ella entendía lo básico que
significaba un beso real, pero ella jamás debió haberlo cuadrado con algo
personal e intimo como Francis acaba de hacerlo.
--No…es lo que quise
decir—Fran parecía algo confuso buscando una manera de explicarle pero entonces
Jensi se inclino ante él, su cabeza hacia abajo con el cuerpo a medio arco.
--Es para liberar a
Agatha y Janeth…por favor te lo pido—fueron las firmes palabras del científico.
El pulso de Francis se
acelero en el segundo que escucho el nombre de la hermosa chica de cabello
castaño corto quien tan elegantemente se movía mientras bailaba como una
autentica doncella del ballet…sus modales no le permitirían jamás besar a
alguien sin sentir nada por ella, pero tampoco podría dejar que su bella
bailarina viviera a la sombra del miedo sin saber si alguna vez su vida termine…aun
que lo mismo pasaba con lo que debían enfrentar al salir de la seguridad de ese
lugar…un pesar enorme atravesó su pecho y miro al científico delante de él y
fue a darle una inclinación a la chica de cabello rubio.
--Siento tomar de usted
algo tan privado, pero ayudare—dijo soltando un gran suspiro—Yo seré el que
valla por Janeth…si o tienen inconveniente—levanto la cabeza.
--Gracias…--fueron las primeras
palabras de Jensi—No yo no tengo inconveniente preparare la sala de operaciones…mientras
Alyer puede llevar a desayunar a Bianca.
--Si…desayunar, vamos
Bianca—dijo el moreno que no estaba convencido quizás debería explicarle a ella
que era un beso…pero el sabia que aun sabiéndolo ella volvería a ofrecerse, porque
ella…Era infinitamente buena.
Después de la pequeña
charla todos salieron a ocuparse de lo que harían, antes de intentar la operación.
Francis aun sentía su
doble moral, golpeando su pecho, pero no podía hacharse atrás y no lo haría si
pudiera cambiar ese mundo para todos y protegerla estaría dispuesto a todo…quien
dice que el amor a primera vista no existe, es que no ha amado, por que el
estaba seguro de sus sentimientos por ella, justo como ver una flor florecer
lentamente apreciando la belleza de los colores de sus pétalos. Algo tan
hermoso que hacía que su corazón se estremeciera.
Y ahí fue cuando la encontró
quitando alguno de los adornos de una de las esquinas del salón donde fue la
ceremonia, las flores blancas que quitaba con cuidado y dejaba caer al suelo
mientras ella estaba elegantemente sentada sobre la escalera que nadie sostenía,
parecía estar sola aun que cajas en el suelo a medio empacar le decía que eso
solo sería un corto periodo de tiempo.
--Esas flores se ven
hermosas entre tus dedos…--fue una frase dicha inconscientemente pues no era
realmente su dicha decirlo así, no mientras ella no miraba, pero su pecho lo sentía
tan bien dicho que simplemente no podía callarlo.
Janeth estaba tan
concentrada en no dañar las flores pues harían arreglos pequeños antes de irse
y dárselo a las niñas, fantasear con una boda de verdad era una de esas
pequeñas ilusiones que ella no se pudo permitir durante su niñez, así que
hacerlo realidad para otros era una pequeña proporción de dicha.
Y tanta fue su concentración
que cuando escucho esa voz masculina detrás de ella llena de halagos y buenas
intenciones la flor que sostenía se resbalo golpeando contra el suelo y sintió que
su corazón de aceleraba casi con nada.
--Fran…Francis—murmuro pero
los nervios y la sorpresa fue tanta que ella se ladeo a un lado e
inevitablemente cayó por un costado.
De nuevo fue una sensación
muy extraña por que el vértigo de la caída termino siendo calmada por unos
brazos que la sostenían firmemente y la pegaban a un pecho del que podía perfectamente
escuchar un corazón.
--Lo siento, no era mi intención
asustarte—de nuevo amables palabras salidas del que hizo que ella perdiera el
aliento.
--No…yo, no debí estar
tan descuidada, mucho menos estando yo sola—su riza fue el bálsamo de la dicha,
como si naturaleza le hubiera dado néctar, quemaba en su garganta y él no sabía
qué hacer.
--Mientras que estés bien—fueron
las palabras más correctas que cuadro en ese momento mientras que con cuidaba
dejaba que las piernas de ella se recargaran en el suelo aun que no pudo
separarse un milímetro de ella mientras que sus brazos pasaban a estar en sus
hombros—Yo realmente, preferiría pedirlo—
Janeth se quedo confusa
mientras tenía que alzar el rostro para no perderse de él, ya que era más alto
que ella, pero la confusión no se arreglaba tras alzar el rostro pues las facciones
firmes de él no le daban clara idea de su último comentario.
--Pedir que co…--se quedo
quieta y callada de pronto cuando las manos de él habían tocado sus mejillas y habían
sostenido su rostro firmemente y se había inclinado suavemente hasta que ella
fue capaz de sentir su aliento pegándose contra sus labios.
--Pedir tus labios…--fue
un leve susurro desconcertante para ella porque simplemente después de eso sus
labios habían sido tocados.
Fue confuso sentía que
sus piernas fallarían en cualquier momento, iban a ser como gelatinas e iban a
obligarla a caerse de rodillas, simplemente no pasaba por que esas manos firmes
la sostenían a ella toda ella quien sentía el corazón en un puño, pues se sentía
como una extraña presión sus labios habían sido tocados pero no solo una vez si
no que más de una tocaban y chocaban y ella no los rechazo cuando sus labios se
quedaron mas tiempos justos sintió un suave tirón de parte de el al mismo
tiempo que sus fuertes manos pasaban por su espalda y la atraían a su pecho,
fue una sensación totalmente nueva, profunda y no supo muy bien que decir tras
el final del beso, sentía sus mejillas ardiendo su corazón palpitando y sin
duda estaba temblando pero no de miedo.
--Lo siento…yo no suelo
ser así—fue una clara confesión aun que no parecía una disculpa por que el no parecía
arrepentido de haberlo hecho.
--No…no te disculpes—la sonrisa
de Janeth lo ilumino todo—La verdad es que me gusto…--
--A mi también…por que—la
soltó suavemente y tomo su mano para besar el dorso de su mano—Por que me
gustas mucho…quiero ser yo quien te proteja…y quiero ser el hombre con que
vivas después de esta guerra, se que suena apresurado, pero me jugaría la vida
por tenerte. Si tú me aceptaras…--
Janeth se quedo sin
palabras pero con una gran sonrisa y de sorpresa salto aferrándose a su cuello,
ser amada era algo que ella creía imposible, jamás en la vida pensó encontrar
eso, pero él estaba ahí adelante.
--Aun que tengamos que
despedirnos esta noche…yo acepto el futuro que me ofreces—beso su mejilla—Te acepto
a ti Francis.
--My Lady—sonrió el abrazándola
con fuerza…temía la separación…pero el concedería su propio deseo, el deseo que
supo que tenía el mismo día que la conoció.

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