Torre Blanca
Capitulo# 25 Lo único que nos
queda.
A decir verdad soy un
científico, yo trabajo desde hace años para los prestigiosos laboratorios de la
torre blanca, he hecho muchos experimentos, descubrimientos y análisis.
¿Cómo termine ahí? Bueno en un
comienzo averigüe como había nacido esa organización, descubriendo que se
encargaba de encontrar curas y desarrollar ayuda a la gente, parecía el sitio
ideal. Y bueno no pueden culparme a la parte de mi pueblo jamás fue expuesta a
la crueldad de reclutar niños a la fuerza, nosotros éramos un poblado que
surtía medicamentos directos de esa organización, supongo que para un niño
aquello era un sueño, sus ideales y sus metas.
Claro todo termino cuando
aplique un test de inteligencia para ver si tenía lo necesario para ser uno de
los afamados científicos de ese gran laboratorio; lo conseguí sin ningún
problema había estado trabajando dura a pesar de tener otras aspiraciones, mi
deseo era poder seguir ayudando a mi comunidad, pero fue ahí cuando mis sueños
se convirtieron en pesadillas.
No solo no podía renunciar, sino
que incluso tenía que adentrarme a ese mundo, en un principio quise estar en la
última línea de ese laboratorio aun que fuera solo con hacer sustancias pero,
conforme avanzo el tiempo quise ayudar más y fue ahí cuando conocí a un buen
amigo.
Experimentó 147 fue uno de los
primeros que conocí más de cerca, y uno de los primeros que fue la mescla con
un animal con un humano había sido trasferido a nuestra división cuando ya
portaba el aro de metal en su cabeza en un principio era quien lo cuidaba y
revisaba para ver su progreso hasta que mi intelecto pareció sobrepasar lo
norma me volví tan importante que ese muchacho se acabó convirtiendo en mi
guarda espaldas y yo diría que mi vigilante también.
Al principio me preguntaba cada
vez que lo miraba si en verdad había perdido todo por el metal en su cabeza,
además hacía años que buscaba una manera de destruir todo desde adentro, una
tonta ambición pues era más que evidente que yo solo no podía pensar en algo
que pudiera ayudar realmente, un hombre vigilado en un laboratorio ¿qué podía
hacer?
Fue cuando me di cuenta, si era
tan inteligente para ayudar a esa organización, la inteligencia para
desarrollar aparatos que ayudaran a la investigación era más que capaz de crear
artefactos que me ayudaran y fue ahí cuando invente los alteradores de señales
para que la cámara no pudiera captarme, también conseguí tener un laboratorio
aislado tuve que hacer tantas cosas para que me dieran crédito y me dieran
espacio aunque claro ese chico seguía a mi lado, yo proseguir y cuando estaba
seguro de que podía hacerlo proseguí en lo que deseaba.
Un día normal casi a media noche
mientras él me vigilaba con sus imponentes colmillos de tiburón me pregunte que
debería hacer y lo decidí me acerque a él, y decidí atentar el primer código de
seguridad quitarle el aro de metal de la cabeza. El dolor de ese día aun lo
recuerdo en mi brazo se había lanzado a atacarme esos inmensos e interminables
dientes que eran imposibles me habían aferrado con la intención de arrancarme
el brazo, pero aun así había conseguido el cometido le había sacado el aro de
la cabeza, lo primero que hizo ese chico fue gritar y destrozar el aro antes de
desmayarse, yo jadeaba mientras mucha sangre salía de mi brazo, casi creí
perder la conciencia pero me suministre a mi mismo una
droga lo suficientemente fuerte para mantenerme consiente, se usaba
regularmente para eso cuando había hemorragias en los niños, era efectiva al
menos para que el cerebro siguiera despierto y las posibilidades de un desenlace
fatal fueran mínimas.
Yo mismo me cosí y vende las
heridas e incluso me hice una transfusión, a veces creo que podría dar miedo
como algún científico loco o algo por el estilo, debí ir por uno de mis hobby
para dedicarme, la música seria menos peligrosa que todo esto que estoy
haciendo.
Pero después de cuestionarme a mí
mismo sobre que profesión debí elegir mire y observe al chico rubio, por un
rato la inconsciencia estaba ahí, pero él seguía respirando y sus signos
vitales parecían normales, me llegue a preguntar si por llevar el aro, su cerebro
podría dejar de funcionar por semanas, y era evidente que yo no tenía semanas
para ocultarlo porque se preguntarían donde estaba así que debía ser pronto,
afortunadamente también evite que el aro enviara la señal de alarma estaba a salvo
así que lo más rápido que pude me puse a trabajar en una manera rápida de
despertarla, tarde alrededor de dos horas pero cree una droga que podría sacarla
de ese coma inducido la aplique con cuidado, aun que ya no tenía el aro, debía recordar
que seguía siendo un chico mitad tiburón.
Pasaron un máximo de 5 minutos,
no fue más ni menos, solo exactos 5 minutos sus ojos se abrieron pero parecieron
de un solo color, nada d ebrillo o algo que hiciera distinción de su cornea a
su pupila con iris de color naranja que enceraba el color azul aqua sin vida su
boca se abrió y supe que estaba en problemas cuando de nuevo se abalanzo.
-Tranquilo, tranquilo estoy de
tu parte-intente explicarle, pues sabía que estaba consciente, de alguna manera
su cerebro debió recibir de golpe todos sus recuerdos.
-B…bata bl…blanca-se escucho
confuso y con algo de dificultad sus cuerdas bocales debían estar tan
adormecidas por todo el tiempo confinado a no ser más que un robot.
-Lo…lo sé-conteste a su aclaración
de odio hacía mi quien tenía la bata blanca con ese logotipo que nadie podría olvidar
una vez que lo viera-Pero fui yo quien te liberó -sentí el empuje del chico
dispuesto a clavarme esos más de 52 dientes que aparecían una vez él estuviera en
modo de ataque, mi hombro gruño de dolor incluso mi ropa de nuevo se había manchado
de carmesí y eso aun mas lo alteraría.
Era mi fin o eso pensé. Pero el arrugo
la nariz y se aparto sacudiendo la cabeza.
-Me largo…-dijo aun aturdido
pero yo lo detuve.
-No espera-jadié y lo solté-No
puedes hacerlo, tengo algo que proponerte, es por el bien de las demás personas.
¿No quieres ayudarme a destruir este lugar?
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-Científico de pacotilla,
despierta-de pronto escuche una voz llamándome.
-No necesito que un salmón venga
a gritarme-conteste de mala gana, ni recordaba que había salido recién de una intervención
delicada. Y el pareció entenderlo porque era de las pocas veces que me dejaba
en paz.
-Te he traído más trabajo-
-Tú quieres matarme de
cansancio, verdad Jan, Erin es una bruta, Leo un inconsciente y no te quiero
dar la lista completa de todo a los que he tenido que ayudar hoy-estaba
dispuesto a mandarlo de paseo y que esperara a mañana pero los colmillos de el
chitaron inconformes como si me hubiera leído el pensamiento.
-La encontré y está mal-dijo tan
molesto que incluso escuche como algo se rompía me gire a verlo algo confuso
hasta que lo entendí.
-Hablas de la chica que no pudiste
rescatar aquella vez que destruimos el laboratorio en llamas-dije recordando
cada asalto pero en particular eso porque Jan estaba tan rabioso como iracundo.
El después de aceptar ayudarme
encontramos a Erin, claro para mí fue como una tunda no tan grave Leo era el
centrado y me escucho mas cuando vieron a mi compañero sabían que había traicionado
a los de TB pero sobre todo que aun no era descubierto y que podía ayudarlos, y
ambos parecíamos encantados, fue cuando Jan conto algo de una amiga una chica
de cabello azul a la que habían dado vida como un hibrido vampiro, como si fuera
de cuento de ficción, pero claro en esos laboratorios se hacía cosas espantosas
como únicas, parecía que esa chica y él se habían conocido pero después habían sido
separados y el quería ayudarla, y bien meditando el momento actual quizás la encontró
al fin, el tenia un fino olfato después de todo era cuestión de tener un tiempo
libre como en ese instante.
-Llévame con ella-termine
aceptando.
Le seguí rumbo a las enfermerías
en una de las camillas ahí estaba justo la chica que pensé me acerque a ella parecía
estar sufriendo mucho dolor-Esto es malo, quizás llego a su límite-comente
mientras me aseguraba de revisarla, notando que en ella no había rastros de que
alguna vez hubiera portado el aro de metal-¿Esta chica escapo del incendio
sola?-pregunte pues por la mirada de Jan parecía ocultarme algo.
-Quizás…-fue su respuesta nada
honesta pero tuve un poco de suerte en ese momento.
-Ed…Ed-la chica parecía alucinar.
-¿Ed?-mis ojos acusaban a Jan, sabía
que sedería en un momento.
-Es un científico-comento como
si fuera la sabia razón de ocultármelo.
-Igual yo-conteste y claro el
tomo mi perchara pero yo me mantuve tranquilo y centrado-Necesito que me diga
que es lo que necesita, por lo poco que veo en ella, ha llegado a su límite de
no ayudarla con lo que necesita morirá, y no tendré ningún efecto que la
hubieras traído y sé que lo has traído a él, pese si ella lo llama el debe
significar mucho para ella-
De nuevo la fila de dientes irreales
se mostraron como si fuera un avuguero en el que serias triturado y desaparecido,
pero el sedio.
-Lo encere donde merece, ni se
te ocurra sacarlo hasta que Am nos cuente que le ha hecho-dijo por ultimo colocándose
al lado de su cama para refrescarla.
-De acuerdo-conteste simplemente
me aleje y fui rumbo a las celdas, a veces Erin usaba tácticas de torturas
cuando necesitaba algo, mas por lo que ella buscaba algo que ni siquiera yo había
sido capaz de obtener quizás este nuevo chica nos ayudaría.
Baje en su encuentro y escuche
como los barrotes se estremecían con el chico de piel de chocolate y ojos
naranjas mirándome.
-Amdis que le han hecho a
Amdis-dijo furioso pero no tan desconcentrado parecía calcular muy bien la situación.
-Nada, queremos ayudarla-no jugaría
juegos mentales, no me apetecía por lo que vi tenía muy poco tiempo en realidad-Así
que seré breve dime que necesita o la perderemos-
Vi como sus labios eran
maltratados por sus dientes, sus ojos parecían apagarse entre la rabia y la
impotencia cuando bajo la mirada un segundo como si le hubiera derrotado pero
con una mirada triste y una determinación inquebrantable me observo.
-Sálvala, ella necesita…-empezó
a decirme todo lo que necesitaba para hacer una droga, una que le ayudaba a
mantener y poder hacer su poder aparecer para que ella se alimentara…de sangre
me sorprendí por lo ultimo pero el volvió a observarme-Cuando tengas la
sustancia sácame de aquí y ella beberá de mí, yo soy su banco de sangre
inagotable-
-Ya veo, no te sacare antes, me comería
un tiburón, pero descuida estoy seguro que cuando ella pueda hablar amansara a
la bestia-suspire-Me retiro si es que queremos salvar a la chica que amas-sonreí
el se quedo aturdido pero antes de que hiciera algo yo ya estaba de vuelta en
el laboratorio.
Tarde algo en hacer la sustancia
además mezclé algo para bajar su fiebre y ayudarla por lo poco que note en el
estudio hacía tiempo que no comía algo orgánico y después de la explicación del
otro científico entendí algo la situación había dormido apenas dos horas y ya
era el día siguiente, aun no lograba que la sustancia quedara lista parecía que
demoraría unas horas podíamos ir a la junta mientras tanto y para ayudarla le
suministre un calmante poderoso y le di alimento por sonda aun que fuera suave
algo que pudiera crear y que no afectara su organismo y bajara la fiebre y así
poder llevarme a Jan.
-No es necesario que valla -gruñía
el como perro, ladeando su mandíbula haciendo rechinar su dentadura normal,
cosa irritante estuve a punto de liberarlo cuando mire a Vicktory Frederick
contonearse a la sala de juntas como todos y en particular mi mirada fue para
Agatha esa chica era adorable y siempre había ido a visitarme después de
perderme el miedo-Eres lento Jen, muévete-
¿Cómo? Sacudí la cabeza incrédulo
cuando mire a ese maldito chico tiburón corretear tras la pelirroja, era cierto
el jamás la había visto era la primera vez que había podido traerle por que en
la mayoría de las veces tenía que jugar al zombi para los del laboratorio. Para
saber que podía llevarlo de una manera menos cansada abría usado una foto de
ella.
-Te vez cansado-escuche una voz fría
y dura pero ya sabía quién era.
-Alyer, siempre estoy cansado,
todos ustedes me tratan como su esclavo-conteste con ganas de broma.
-Bueno por eso te he dicho que vayas
a nuestro campamento unos días-pareció mas amable, lo era pero a veces el dolor
de su corazón lo superaba.
-Para que me tengas de pediatra,
no sé que acabara conmigo más pronto-negué entrando con él en la sala de
juntas, el único nuevo integrante era quien acompañaba a Vick, y al parecer
Janeth le hacía compañía a un lado en la mesa de la reunión, todo se arregla
con un poco de buen entendimiento.
-Ya estamos todos Jensi, dime
todo ahora-escuche la voz autoritaria de Erin en la cabecera de la mesa, como
toda una jefa de una organización.
Sabía que estaba ansiosa por que
le contara como habían salido los resultados de Leonardo, de no haber junta con
todos los integrantes superiores de la resistencia se los había dado, pero
todos teníamos un convenio cuando se trataba de la condición física de las
personas todos serian notificados así que ella debía esperar como todos los demás.
-No falta una-dije evidenciando
que alguien faltaba.
-Tu prosigue conmigo basta como
representante-dijo Alyer y con el consentimiento de todos mi faceta algo fría se
apodero de mi.
-Leo solo tiene un mes, una
semana o incluso un día de vida-dije tajante cuando todos me miraron como si
fuera una mala broma-Su condición actual no pude seguir aguantando, su
organismo están irregular que no he podido ser más exacto sobre cuando mas
aguantara, y no he encontrado algo que desaceleré esa extraña condición o algo
que al menos nos dé más tiempo, esperaba que alguno de los demás hubiera dado
con una pista-pregunte por algún tipo de esperanza.
-En los archivos del último
despacho que revisamos no venia nada-Janeth contesto en lugar de la adorable
Agatha que se había acurrucado a su lado afectada por mis palabras sabiendo que
por su parte de trabajo de equipo no habían traído alguna pisca de esperanza.
-En las bases de datos tampoco
ay nada-dijo después Vicktory mirando a Fran.
-Buscamos incluso algo del
laboratorio que colisiono en la ciudad que Erin nos indico pero no había ningún
registro rescatable-contesto el Nuevo dando una pequeña reverencia en señal de
disculpa.
-Nosotros tampoco-dijo más con
maldiciones y molestias Alyer.
-Entonces lo encontrare
ahora-exploto Erin cuando fue a levantarse la puerta se abrió.
-Podrían tranquilizarse aun no
he muerto-dijo entonces Leonardo entrando mirando una expresión de enfado en la
peli-plateada pero si había alguien que entendiera a esa rebelde ese era el-Lo sé
pero nada ganamos desesperándonos-sonrió a ella la atrajo incluso la sentó en
su regazo en la gran mesa-Aun podemos encontrar algo y si no al menos lo abríamos
intentado.
-¡Leo!- Y ahí estaba a punto de
levantarse cuando él la apretó con fuerza y beso su cuello aun delante de
todos, después de todo no era secreto su relación.
-No me estoy rindiendo-pareció
decirle solo a ella pero miro a todos-Pero prefiero poder pasar más tiempo con
ustedes en lugar de que todos se sientan desesperados por esto, no es una derrota
a veces incluso pasan cosas buenas si las esperas con paciencia-
La que si parecía a ver perdido
la batalla era la chica que estaba entre sus brazos que solo se acomodo sobre
su pecho y miro a todos con más calma pero hubo un intercambio de miradas con
la pelirroja.
-Eres demasiado relajado
Leo-dijo Jan quien no dejaba de ver a la pelirroja de rizos.
-No quiero escuchar eso de ti,
mejor pasemos a los siguiente en la lista.
La reunión fue tensa era de
esperarse pero el rubio cenizo parecía estar bien quizás y con suerte como él decía
aun teníamos un mes para averiguar alguna manera para que el descenso no fuera
el ultimo camino.
Yo aun tenía algo de sueño,
descanse a ratos en la reunión ellos no me regañarían por eso si no necesitaban
accesoria científica podía dormir mientras ellos discutían sus golpes y cosas
que los hicieran pensar en otra cosa.
Pero no todo podía ser
tranquilidad…la alarma sonó todos saltaron incluyéndome directo a la salida 3
tanques de rastreo y captura se dirigían hacia acá…
-¡Jodidas maquinas!-grito Erin,
apretando el intercomunicador que habíamos colocado en toda la fortaleza-Todos
a sus puestos de batalla preparar a los niños a la evacuación. Empacad el
equipo y preparar los camiones, nos iremos en cuanto los destrocemos, todos a
correr-organizo mirando a los líderes de secretos de la resistencia-Es hora de
pelear…
-Es lo único que nos queda-sonreí
mirando a todos-Preparare el equipo de ayuda y asistencia en caso que lo
necesitemos.
-Yo iré por la otra chica-dijo
Alyer saliendo disparado.
-Bien será mejor ir por mi ropa
para la ocasión-dijo VIcktory
-Nosotros vamos a aturdirlos,
verdad Agati-
-Claro Jane-
-Les daré algo de tiempo-
-Entonces en marcha-culmino al
final Leo que corrió al lado de Erin ella pareció no negarse a su compañía,
bueno el estaba bien.
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