lunes, 11 de febrero de 2013

Torre Blanca Cap. 11


Capitulo 11 La Separación fue inevitable.


Cada cosa que recuerdo desde mis palabras para Hackett, hasta que se sintió mal, incluso cuando quedo inconsciente recargado a mi lado, todo pasa por mi cabeza un sinfín de veces, todo pesa demasiado, ni siquiera el recuerdo del temblor sentir como flotaba en los aires tan alto hasta que mi cabeza sintiera la misma tierra temblante sobre mi mientras lo protegía.


¿Por qué lo protegía? Por que le dije cosas que realmente son mi mentira y mi realidad, cosas que no puedo cambiar o arreglar mucho menos si el no despierta. Temo que muera aquí justo en este momento, mientras lo estrecho y protejo aun sabiendo que no tengo armas o incluso que no tengo razones.

El no es nada para mi…si se que soy solo yo la que quiere convencerse de este pensamiento de estas palabras que pasan por mi cabeza, pero sabia que debía arrepentirme, lo sabia pero lo averigüe un poco tarde.

Aquella noche justo al amaneces seria el tercer día completo en el que Hackett dormía tan profundo como si estuviera muerto, si no pudiera ver sus constantes, como su pecho sube y bajo recuperando aire y vaciándole  si no sintiera el calor de su fiebre sobre mis dedos. Lo daría por muerto, pero cuando lo pensaba así, mi interior gritaba y se que es mas allá de la culpa de las palabras que le dije aquella noche, lo se pero que podía hacer, que debía hacer.

¿Debo aceptar este sentimiento mas allá de la culpa?

Ya no voy a averiguarlo…

No se que hora son en estos momentos, es difícil de saberlo cuando vives aquí abajo mas por que el reloj de nuestro cuarto termino roto con el temblar misterioso.

Se que debo levantarme y dejar a Hackett, al fin el doctor viene este día, el lo salvara. Yo podré volver a verle sonreírme y molestándome…si solo un poco más solo unas horas quiero volver a verlo.

-Buenos días-escuche de pronto Bianca se rascaba los ojos adormiladas, mi pequeña amiga de coletas doradas parecía aun angustiada por mi, eso es a lo que llaman preocupación de un amigo. Me gusta sentirlo.

-Hola, buenos días-conteste sonriéndole, ya no quería preocuparla y mucho menos después de que Alyer me izo reaccionar que estaba mal, ella también me necesitaba, no era solo el chico Engels-Debería ir por algo de desayunar y traerlo-comente pero un gruñido boto de la melena oscura resulta del guardián de Bianca.

-No te molestes, ya lo hago yo, tu vela por el andrajoso molesto de ahí-me gruño pero me molesto su comentario, el siempre hacia que me molestara.

-Siempre con ánimo de pelear-bufe molesta aun estando frente a Bianca, hoy empiezo a sentirme realmente estresada ciento algo de peso sobre mis hombros.

-¡No pelen!-exclamo nuestra amiga en común, creo que es la única razón de que nos hablemos y podamos estar en la misma habitación-Pelear es malo-nos izo verlo poniendo sus ojitos casi llorosos, la derrota es inminente con ese rostro.

-Ya Bianca, no peleamos, no lo aremos-dijo Alyer bajando su pose de pelea como yo lo veo y sonriéndole calidamente, realmente a ese chico definitivamente le gusta ella, pero seria una abuso siendo ella tan inocente, tendré que enseñarle algo mas que palabras y significados-Iré por el desayuno-dijo después pero de pronto se escucho algo extraño, el moreno pareció gruñir y se cubrió los oídos como si el ruido fuera fuerte pero apenas era un pitido para mi.

Pero antes de averiguar el ruido el bulto de la cama se levanto el cuerpo de Hackett parecía agitado incluso vi que sus ojos brillar como si se hubiera encendido la luz como un animal que caza de noche, fue abrumante verlo así pero mas que se girara a nosotros con cara de horror mientras parecía sudar y realmente pasarla muy mal. Pero se levanto lo vi ladearse a un lado corrí a ayudarle por un instinto pero el me detuvo para que no me acercara.

-Demonios…demonios ¡Demonios!-repitió muchas veces mientras Bianca intentaba calmar el dolor de Alyer, pero parecía no tener respuesta de ese dolor-Ya están aquí…demonios…ay que irnos-dijo de pronto justo cuando una explosión se escucho y todo el suelo se sacudió-¡Corred!

Sentí como su mano temblorosa me arrastraba junto como tomaba a mi amiga de rubio cabello que al mismo tiempo tomaba al de cabello negro sin preguntar solo nos arrastraba por el camino, vi como temblaba incluso pude ver que le costaba respirar incluso correr como quería obligarse. Tenía que detenerlo pero cuando salimos del cuarto los gritos, los llantos y una enorme pinza metálica nos esperaba.

<<Ya están aquí>> Hackett lo grito…ya están aquí los científicos ¿Pero como? Como llegaron aquí…pero mas importante…como el lo dijo tan seguro…que pasaba… ¡Quiero saber!
Pero no podía, no había tiempo para preguntas, de pronto vi como una mano se disparaba hacia nosotros pero antes de que nos encontrara una mano grasienta enorme con erupciones partió la parte metálica con el rostro enfurecido de Alyer.

-¡Corramos!-grito mientras Bianca pareció tener el semblante serio al igual que el, esa era la reacción de niños de la torre.

-Obstáculos- Le escuche decir mientras tomaba mi propio ritmo junto a Hackett, pero no podía mirarle demasiado fue mas impactante como Bianca solo con mover sus manos arrojaba lejos cualquier estorbo, las maquinas pesadas se levantaban como bolas papel mientras liberaba unos cuantos niños que nos siguieron al ver las capacidades de ella, pero eso no era lo mas sobre todo también al ver la fuerza de su compañero.

Todo avanzaba caóticamente, aun había gritos el fuego incluso empecé a ver como el suelo sobre nosotros se abría de pronto racione, algo no quería arme cuenta de algo pero ya no mas…Mi familia.

Me detuve de golpe quería dar la vuelta en uno de los pasillos por que de seguir derecho me alejaría de la ruta, si yo sabía dónde estaba mi casa sobre mi cabeza en ese lugar debía dar vuelta, debía dar vuelta ahora.

Sin pensar en nada más que en mi padre, madre y hermanos di vuelta si el suelo seguía ahí quería decir muchas cosas pero de pronto mientras avanzaba a alejarme del grupo una mano me detuvo no era tanta fuerza pero sentir el calor inconfundible gire el rostro y vi a Hackett sostenerme con firmeza.

-Por ahí no-me dijo preocupado peor yo no tenía tiempo para hacerle caso.

-No me importa…mi casa-dije sin explicarle más se zafe y corrí como mejor pude directo a ese pasillo vi los ojos azules de Bianca mirarme alejarme pero no podía disculparme y ni siquiera con la mirada.

Corrí mis piernas se movían solo por que así lo pensaba, tenía que hacerlo tenía que llegar pero ahí justo por la banqueta había un gran hueco cual tenía una reveladilla de arena y escombros a la superficie…El miedo invadía mi pecho y empecé a escalar. Lo que vi frente fue lo peor de mi vida, escombros edificios en ruinas, fuego pero mas al darme vuelta mi casa había quedado en otra pida de escombros.

Sentí que mis piernas se paralizaron pero aun así corrió, fue directo empecé a escarbar con los ojos empezándoseme a humedecer.

-Papa, Mama, Miku, Sakura, Yuki…contéstenme-pedí a gritos no había gente no había nada fuera hasta que vi cuerpos sangre amontonados en la plaza principal.

Volvía a temblar pero no pude moverme de pronto las luces estaban apuntándome las manos metálicas iban directo a mi era mi fin, pero no me importo mi familia, mi mundo…era hora de rendirse.

-¡SHIZU!-Alguien me llamo sentí de pronto que alguien me empujaba pero la sangre empezó a manchar mi rostro, volví en mi al ver el rostro inconsciente de Bianca la sangre venia de su cabeza pero también de su hombro.

-¡Bianca!-Volví a escuchar pero ahora era Alyer quien salía del mismo lugar que yo su brazo seguía transformado pero solo ver a Bianca herida su cuerpo cambio de golpe a un ogro que se lanzo directo hacia la maquina que me ataco destrozándola.

-Oh dios mío…Bianca-reaccione mejor me levante atrapando a mi amiga la vi aun  escurriendo sangre mientras sus ojos estaban cerrados, me aterre y empecé a mecerla llamándola constantemente para que me hablara pero no lo hacía, realmente no me miraba y menos me llamaba.

-No ay tiempo-Escuche decir de otro que conocía Hackett con todo el otro escuadrón de niños-Ay que irnos-dijo de nuevo cargo a Bianca mientras Alyer seguía luchando pero una risa de pronto se escucho y nos detuvo.

-Donde vamos a correr Hack3511-Todos escuchamos los ojos verdes volvieron a iluminarse y vi como se tenso por completo.

-No me llames así Horst-el cuerpo se levanto y miro al que se asomaba su pelo plateado y ojos naranjas de a quien había nombrado.

-Por qué no, es tu nombre de trabajo-contesto haciendo que todas las maquinas se detuvieran mientras las luces nos apuntaban a todos los que habíamos logrado escapar-Por cierto gracias por este nuevo cargamento…sobre todo por recuperar a los recién escapados-

Un silencio se izo junto a un gruñido y unos ojos dorados que se giraron como todos a ver al castaño quien seguía gruñendo.

-Yo no…-iba a excusarse peor vi como Alyer corría hacia él con los puños en blanco iba directo pero me interpuse recibí el golpe que me tiro a un lado, me dolía mucho pero de pronto.

Algo callo a en medio de los cuatro no recuerdo era redondo y empezó a pitar vi los ojos verdes mirándome como si me pidiera disculpas y después los dorados.

Después de eso sentí como erra arrojada y atrapada por algo o por alguien no recuerdo.

No recuerdo nada mas, el mundo se puso en blando solo miraba las llamas salir el humo la ciudad haciéndose cenizas después de eso nada.

No sabía si había sido atrapada por la torre o si alguna vez volvería a ver los rostros que conocía…lo único que tenía en mis recuerdos eran esos ojos verdes que vi por última vez…si quizás la última vez.

¿Ya no volveremos a estar juntos?

No hay comentarios:

Publicar un comentario