Capitulo #9 Queremos estar juntos.
Era un poco extraño despertarse todos los días a la hora que el
cuerpo lo pidiera y no cuando una corriente eléctrica te activara por muy temprano que fuera o incluso si
estabas realmente cansad@, era agradable y fácil de acostumbrarse
a dormir lo necesario, mas si tenia nuevos amigos y a Alyer, era como un sueño
del que no se quiere despertar jamás, la vida aquí afuera es realmente
maravillosa.
Hacia
poco estábamos jugando, es divertido lo mejor que he probado desde que estamos
afuera, correr hasta cansarse tirarse en el suelo a descansar con las tremendas
ganas de reír constantemente, comer cosas insólitas, de verdad que no creí que
hubiera mas comidas que las pastillas alimenticias que nos daban los científicos,
los jugos son mucho mejor que el agua, tienen sabores mi lengua jamás había
sentido tanto, realmente estaba contesta.
Mientras
hablábamos en la habitación, Alyer dormía frente a mi en ese momento no podíamos
dormir a veces y estar solos siempre nos daba la sensación de alivio
independiente, un pequeño momento en nuestro pequeño y particular mundo. Shizu había
salido a buscar a nuestro ultimo compañero de cuarto aun que realmente no lo dijo,
era como algo que Alyer llamaría no admitir sentimientos, cosa que aun no
entiendo.
-Alyer,
¿Tu gusta estar aquí?-pregunte tranquilamente, me gustaba oír la voz de mi
amigo.
-Bueno,
yo puedo estar en cualquier sitio, si estas en el-me sonrió era extraño a veces
solo lo hacia cuando estábamos solos, pero realmente aparte de su peculiar y
calida sonrisa aquellas palabras me llenaron de alegría.
-Me
gusta oírlo, ¿Pero no volverás con tus…padres adoptivos?-murmure entre lo
preocupada pero triste y nerviosa si la respuesta llegaba a ser positiva.
El
rostro de Alyer se contrajo, sus ojos me miraron como si yo lo hubiera querido
alejar, era un rostro perdido, nada comparado con su primer rostro el de la ira
y la rabia que lo atormento el primer día.
-No
me iré sin Bianca, además no se volver y si lo supiera te llevaría-bajo un poco
la vista pareció emitir un gruñido pero volvió a alzar el rostro estaba algo sonrojado
y me miraba tan concentradamente que sentí una extraña presión en el pecho y después
como se estremecía mi corazón. -Yo quiero estar con Bianca ¿Bianca no quiere
estar conmigo?-
Al
escuchar la pregunta mi pecho se volvió loco de nuevo sentía que mi corazón latía
tan aprisa que saldría de mi pecho, fue muy extraño.
-Ah…claro,
claro que quiero-dije aprisa sin dejar de mirarle-Quiero permanecer cercas de
Alyer, pero también quiero que sea feliz-
-Pues
yo soy muy feliz si te veo a diario-me volvió a sonreír.
-Alyer…
Antes
de que nuestra conversación prosiguiera Shizu apareció con Hackett colgado al
brazo parecía dormido pero su rostro mostraba algo de dolor.
-Shizu
que paso-dije aprisa levantándome pero el primero en llegar había sido Alyer
que pudo mucho mejor con el cuerpo del otro chico mejor que la agitada de mi
amiga que parecía horrorizada de mirarlo así.
-No
lo se, estábamos hablando y de pronto le dolió la cabeza y mientras lo traía aquí
se quedo inconciente…y…y no se que pasa-contesto y de pronto ya estaba abrazándome
con mucha necesidad mientras Alyer recostaba a Hackett en la cama.
-Ya,
ya…pasa Shizu…ya pasa-dije abrazándola mientras Alyer parecía desenvolverse
bien con el, bueno en varias ocasiones me atendió a pesar de no tener mucho a
la mano.
-Tiene
fiebre, la respiración agitada-Le escuche decir y se metió en el pequeño cuarto
de baño que teníamos, saco una vasija y una de las toallas para mano y se la
coloco en la frente-Hey deja de llorar, así no eres tu-pareció gruñirle a
Shizu.
-Alyer,
no le gruñas a Shizu, ella no culpa-dije para defenderla pero antes de que
Alyer contestara mi amiga de cabello negro se alzo con los ojos un poco
empañados.
-¡Cállate!-grito
a Alyer-Se que no lo soy, se que no, pero…enfermarse aquí abajo es peligroso no
tenemos muchos medicamentos y el doctor no vendrá hasta final de semana, si no
lo logra por el mismo, morirá y no importara, ya no importara-le especto
molesta pero antes de que se volviera a derrumbar la tome del brazo y la atraje
hacia a mí para peinar su cabello.
-Ya
no llores, ya pasa Hackett no morirá-le afirme intentando reconfortarla.
-No
Shizu, el no morirá-dijo también mi amigo de ojos de oro-Aremos todo lo posible
para que no pase-dijo suspirando-Vez parece que se refresco con el paño de agua
solo ay que vigilar que no suba y espera a que despierte.
Shizu
pareció no decir nada solo se quedaba aferrada a mi como si algo mas allá del
miedo la atormentara parecía tener cara de culpa pero no quise preguntarle.
-Gracias…-murmuro
alfil sin dejar de aforrarse a mi durante ese momento pero después ella se
encargo de cuidar a Hackett mientras Alyer y yo nos quedamos a su lado para
hacerle compañía.
Solo queríamos
esperar a que despertara paro no lo hacia por muchos tiempo que pasara al
segundo día no había respuesta la fiebre subía y bajaba parecía adolorido
algunas ocasiones tenia espasmos que marcaban su dolor de cabeza, solo un par
de veces abrió los ojos pero los cerraba tan rápido que hacia que Shizu
temblara, pues la condiciones no eran un parámetro normal, no sabíamos que era
lo que padecía y tampoco sabíamos que arriba había algo que rompería nuestras
esperanzas de quedarnos juntos, y que eso en ese momento tenia mucho que ver
con que nuestro compañero padeciera esa extraña condición.
En
ese momento no sabíamos nada.

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