domingo, 3 de septiembre de 2023

Capitulo # 3 Destinos Cruzados

 

Capitulo # 3 Destinos Cruzados

 

El día era cálido pues el verano tenia relativamente poco de haber terminado dejando así paso al otoño que poco a poco mostraba sus colores en la ciudad, árboles que poco a poco dejaban de ser verdes brillantes y comenzaban a ser poco a poco castaños, la ciudad de Astur siempre era animada al alba, cuando el sol apenas despuntaba las personas empezaban a montar sus pequeños puestos de sus negocios desde fruta fresca hasta carne seca en el pequeño mercado que tenia a los tenderos mas gritones de toda la ciudad era de la calle principal que te llevaría directo al gremio Alas de Dragon, el edificio parecía siempre abierto a sus miembros pero eso no era del todo cierto pues era un negocio como cualquier otro abría exactamente a las 6 de la mañana y cerraba a las 12 de la noche, ni un minuto mas ni uno menos, según las leyes de la ciudad, el edificio era lo suficientemente grande para apreciarse incluso desde la entrada principal del pueblo pues mientras los pisos iban apilándose una torre de piedra negra se alzaba con orgullo donde un mástil de oro estaba enterrado antes del final de la misma ondeando la bandera roja con bordes dorados donde lo mas brillante y característico eran las dos alas de dragón dibujadas al centro ondeándose con la brisa de la mañana. El edificio era antiguo pero las recientes remodelaciones iban sustituyendo la madera por bloques de tierra y cemento. Era evidente por que los tenderos habían pedido permiso para poner el mercado ambulante en la calle mas concurrida por los propios aventureros como quienes iban a colocar sus misiones tenían que inevitablemente que pasar entre esa calle y caer presa por la tentación de un bocadillo antes o después de una larga misión.

 

Ese era su caso mientras sus botas negras caminaban por la calle de piedra y cal las manzanas del puesto de Luz, una señora bestia perro ya entrada en años con su pelo rojo perdiendo color poco a poco entrando a un color canoso sonreía dejando ver a un unos ojos marones con la determinación de vender todas sus manzanas ese día, le había grito una oferta de 5 manzanas por una moneda de oro, lo que en términos de ahorro valía toda la pena ya que no era época de manzanas, y los mercaderes de mas dentro de la ciudad fácilmente le venderían una sola manzana por una monera de oro, cosa que le parecía un abuso, pero era comprensible que la gente mas alejada de la entrada principal y del gremio prefirieran esos costos antes de hacer caminos de hasta medio día para llegar, y luego incluso sabiendo que los mercaderes mas experimentados miraban si uno era aventurero y hasta te cobraban el extra, por eso a ella le gustaba ese pequeño mercado, la oferta y demanda era gusta y los mercaderes eran de casi todas las razas y apoyaban a los aventureros a su madera.

 

Después de su alegre compra en su bolsa de papel siguió su camino hasta el gremio cuyas puertas ya estaban abiertas lo primero que se llenaban siempre eran las mesas En la sola de su mano izquierda desde donde se entraba y a su mano derecha estaba el larga recepción un mueble de madera largo separado por varias ventanillas donde las recepcionistas lucían su uniforme de blusa blanca con saco rojo con las alas negras de dragón como un broche prendado en su solapa izquierda, el de ella ayudaba a mantener su capa en su cuello, aun que si era franca la única recepcionista que le daba sus encargos y le daba sus reportes era la alegre Karina, una Humana como ella, su pelo era castaño oscuro y sus ojos rojos con pequeñas pecas en la mejilla siempre sonreía a sus 22 años ya estaba casada así que a diferencia de las otras chicas que batían sus pestañas a los aventureros buscando que alguno las sacara de trabajar, ella se tomaba su trabajo enserio, por eso le agradaba y puesto que aún no llegaba prefirió ir hasta el tablón de anuncios que estaba al centro del gremio incluso por delante de las escaleras que subían a los pisos superiores a habitaciones privadas donde uno podía tener reuniones con clientes importantes de esos encargos a los que solo llamaban a aventureros desde el Rango S, A y B. ella y su compañera eran rango C, solo muy pocas veces se les convocaría a una reunión privada en esos despachos…y en el tercer piso se encontraba el líder del gremio, a quien en ese momento se encontraba investigando, se preguntaba desde ese piso miraría cada rincón del gremio con lacrimas de visión, probablemente sí.

 

Mientras se concentraba en el tablón de anuncio algo había interrumpido tocando su hombro casi sintió que la manzana tomaría otro rumbo por su garganta gracias a los dioses paso sin menor problema, iba a girarse de mala gana a enfrentar a quien osaba distraerla tan temprano pero simplemente sus labios se paralizaron bajo la sombra de la túnica, si ese chico le podría sacar un suspiro a quien fuera y odiaba que ella no fuera una excepción, alto como de 1.90 mts, sus hombros anchos adornados por el cuero de batalla de su equipo de aventurero, su cabello largo rizado que era casi como caramelo atado por una cinta negra y sin duda lo que hacia que las recepcionistas se esforzaban por ser vistas por mas de un segundo eran sus enormes y brillantes ojos verdes que podían atravesarte el alma.

 

--Buenos días Shizu—su voz estremecía su cuerpo sin proponérselo, pero tomo todo su auto control para devolver el saludo.

 

--Buenos días Engels—devolvió el saludo lo mas casual que pudo mientras se bajaba la capucha.

 

La verdad que ella tenia un complejo no podía evitarlo, su cabello era negro tan negro como el ala de un cuervo, prefiriéndolo corto sobre sus hombros con un corte recto que para ella era simple pero efectivo para las misiones se sentía libre una chica de apenas 1.70 mts de altura de ojos tan negros como el carbón y su piel era absurdamente palida, una parte de ella no entendía como ese hombre se acercaba a ella siempre que podio, había hechos misiones con él alguna veces pero siempre estaba Bianca, su mejor amiga con ella, ahora que se veía ajena y sola apenas podía pensar con claridad, con sus 19 años era evidente que sus hormonas la traicionaban casi a diario esperaba que ese no fuera uno de esos días bochornosos. Y que sus mejillas no estuvieran rojas por el nervio que el provocaba en ella.

 

--Engels? Habíamos acordado llamarnos por nuestros nombres—negaba algo decepcionado, pero aun sonriéndole, prefiriendo ignorar que varias camareras lo miraban desde el comedor igual que las recepcionistas que esperaban que fuera su día de suerte y el las saludara.

 

--Arg—se quejó desviando la mirada tratando de encontrar valor como cuando tensaba la cuerda de su arco concentrándose en su objetivo y no fallar—Hackett—contesto al fin soltando todo el aire.

 

--Mucho mejor—contesto satisfecho mientras que alzaba su mirada ahora al tablón de anuncios, así ella sintió que podía respirar un poco mientras él también miraba el tablón—Algo interesante—

 

--No mucho, estaba pensando que ir a casar los lobos de trueno que evitan el paso al pueblo Crim, sería una buena opción, pero necesito que Bianca lo apruebe—hizo una pequeña pausa para mirarle y darse cuenta que estaba solo-- ¿Dónde está tu compañero?, por cierto—

 

El chico de ojos verdes miraba el panfleto al que se refería, pero supondría que Alyer no aprobaría una misión cerca de un poblado por un tiempo, quizás uno de casería seria mejor en su lugar.

 

--Hoy nuestro amigo herrero aviso que se iría por un par de meses, así que llegara tarde a el solo le gusta como les da mantenimiento a sus armas Leo—

 

--Cierto escuche que se iría por un tiempo, de hecho, Bianca y yo le llevamos nuestras armas ayer, lo que me preocupa un poco es que llegue un torbellino plateado mientras él no está en la ciudad—

 

Se escucho una risa, ella sintió que su corazón se apretaba un poco pero aun así sonrió también.

 

--Creo que le tocara a Bianca retenerlo un poco, es su turno—se relajo mientras buscaba una misión para el mismo y su compañero—

 

--Si, será mejor que estamos algo alejados el día que arribe a la ciudad—decisión relajarse un poco mas mientras iba a tomar la misión, pero se dio cuenta que el estaba mas accesible a tomar el cartel y no quería acercarse tanto—Podrías pasarlo por favor—

 

El asintió alargando su mano, pero antes de tomarlo desde lo alto de la escalera se escuchó un pequeño alboroto cuando un hombre bajaba casi frenéticamente.

 

--Gracias a los dioses estas aquí—el hombre que termino por bajar las escaleras todo el mundo lo conocía era el jefe del gremio, el líder de todos los aventureros el que podía asignarte misiones especiales incluso por encima de tu rango si fuera necesario, su cabello era de color verde en las puntas y sus raíces se veían ennegrecidas se peinaba hacia atrás pero aun así las puntas destacaban  levantándose ligeramente al final del peinado tenia un pendiente de un ala de dragón en su oreja izquierda y sus ojos eran de un azul claro encerrados por un halo dorado casi misterioso—Tenemos un problema Engels, necesito un aventurero medico y tu eres quien a recibido la licencia recientemente—

 

La chica se quedo un poco al margen, pero algo no le gustaba, desde que investigaban al líder del gremio cada que se acercaba sentía un escalofrió, y es que aun que era Humana, su percepción de la magia era bastante alta y sentía pequeños escalofríos cuando algo no iba bien, era como un sexto sentido que pocos humanos poseían, pero ahí estaba, quedándose al lado del chico para tratar de enterarse un poco del tema.

 

--O Tanabe, tú también podrías serme de ayuda vengan conmigo por favor—

 

Ambos se miraron secretamente preocupados, pero si querían llegar a las pistas que necesitaban para enjuiciar a su líder tenían que aceptar la misión, a pesar de que sus teorías no encajaban contra una humana pura como ella, ya que según su investigación solo iba contra los mestizos, quizás solo la había involucrado porque estaba en ese momento junto a Hackett, quien si era un meztizo.

 

Se limitaron por el momento subir con el por las escaleras tenían una vaga esperanza de entrar en su despacho pero eso no fue así se quedaron en la segunda planta y los metió a un despacho el color del tapis era de un rojo suavizado por unas insignias de las alas de dragón dibujadas doradas por toda la pared, los sofás eran cómodos eran dos alargados y en medio una mesa de madera que los mantenían uno enfrente de otro servía para los intermediarios no se esperaba que nada mas entrar un grupo de 3 chicos estuvieran esperándolos parecían entusiasmados y nerviosos pero con el broche que llevaban enganchados eran rango C, esto se determinaba simplemente por el color de las alas, en su rango las alas eran más cafés que negras, los B eran totalmente negra y los A tenían el broche negro con borde dorado mientras que S que era el mayor rango otorgado en un gremio eran completamente doradas, y en su gremio solo había una mujer con ese rango.

 

-O maestro encontró más ayudantes—el chico quizás tendría unos 17 años de edad quizás por eso se le detonaba algo de arrogancia y juzgando por sus orejas era sin duda medio Hada, aunque con una observación periférica determinar el tipo era imposible pero si que era mestizo lo decía todo su aire por que por los anillos en sus dedos su otro progenitor definitivamente era un enano, alguien no le había dicho lo riesgoso que era denotar su mestizaje probablemente—Mi nombre es Richar y estos son mis compañeros Félix y Angel—

 

Sonrió mientras mantenía una mano en el mango de su espada en su espalda como si quisiera gritar por todos lados que era un espadachín, cosa que dejo sin cuidado tanto a la morena como al castaño, aunque el ultimo miraba un poco de coqueteo los chicos parecían sonrojarse con Shizu en la sala, pero quizás esta no lo notaba porque sus ojos seguían al maestro del gremio que se apresuro al escritorio que estaba al centro de la sala sacando un pergamino de emergencia.

 

--Si, Engels y Tanabe les van a ayudar—dijo como única contestación.

 

Así que era evidente que el maestro del gremio no les estaba preguntando si podían ayudar con la misión, ya era un hecho que los mandaría quisieran o no, o probablemente con la presión de 3 chicos que pretendían ser famosos pronto oponerse sería mucho más difícil para ellos.

 

--De que se trata la urgencia Maestro—dijo pronto Hackett, para aclarar su panorama.

 

--Nos llego un llamado de Alerta, están atacando el Pueblo Mercader de Bondil, parece que monstruos se colaron incluso con la protección divina que tenían, ya ay muchos muertos y como ese pueblo solo tiene un gremio mercantil ha acudido a nosotros—

 

Mientras explicaba sacaba otros pergaminos 5 en total, todos en la sala los conocían, era un contrato de colaboración, en el gremio existían los equipos y los compañeros amigos o compañeros que no solo tomarían un trabajo casual, si no que formarían y estrecharían un contrato permanente de colaboración, ya que varias de las misiones necesitaban a al menos 2 personas siempre en una misión, para eso existía ese contrato, que básicamente obligaba a ambas partes a colaborar sin ataduras y una vez terminada la misión podrían volver a sus equipos originales, además que había una penalización si alguno de los presentes moría la recompensa que le correspondía se entregaría a sus familiares y los compañeros debían pagar una penalización del 10 porciento sobre su propia recompensa, por eso muchas personas se apresuraban a conseguir compañeros permanentes, ya que en esos equipos solo se estaba obligados a dar la parte correspondiente de la recompensa a los familiar y ni una moneda de oro más. Tanto Hackett y Shizu pertenecían a equipos distintos, así que eran los mas perjudicados, ya que esos 3 chicos eran un equipo si uno de ellos moría no sufrían penalizaciones solo ellos, parecía algo injusto, pero no podían quejarse, al menos eso dejo ver el maestro del gremio.

 

--Pero no llegaremos a tiempo Maestro, el pueblo mercader de Bondil, está a 3 días en coche—dijo inteligentemente Shizu, para cuando llegaran solo se encontrarían con una pila de cadáveres.

 

--Descuide señorita Tanabe, tenemos algo ideal para la ocasión—el maestro del gremio saco una gema era como un diamante de color purpura muy grande, todos en la sala habían visto pequeñas piedras en su vida pero aquello que estaba en la palma del maestro cubriéndola por completo era sin duda la gema de teletransportación mas grande que hubieran visto—los trasladare fuera de la muralla que protege el pueblo mercantil podrían alistarse ahí y trazar un plan, espero que estén listos—

 

Los chicos ni siquiera midieron lo grande del asunto, quizás para ellos era una aventura sin precedentes en la que ganar fama suficiente para subir a Rango B, pero como sacarlo de su fantasía mientras que ella miraba a Hackett quien repasaba su equipamiento haciendo una lista mental de lo que llevaba y ella revisaba su arco y flechas las pociones medicinales que tenía su daga corta y todo estuviera en su lugar.

 

--Podría avisarles a nuestros compañeros que nos envió a esta misión llegaran en unas horas para que no, nos esperan—

 

El maestro asintió mientras todos firmaban los papeles de responsabilidad sin remedio alguno los chicos tomaron sus armas con ilusión, un arco para Angel y Félix un báculo de madera, incluso entre los mestizos había gente que solo se enfocaban en la magia así que el seguramente era el miembro de apoyo, 4 mestizos y una humana, si un grupo nada organizado sin duda.

 

La gema brillo y dibujo un circulo en los pies de los aventureros mientras Shizu y Hackett mantenían sus armas listas los chicos se emocionaban por la sensación y el vértigo, pero eso fue muy efímero pues como sospechaba, no acabaron en las afueras del pueblo fue fácil distinguir el olor a carne quemada en el aire, el color naranja despuntaba y los abrazaba con la asfixiante corriente de calor y el humo que se deslizaba hasta el cielo haciendo que fuera casi imposible saber si era de día o de noche, era sofocante mas para un trio de chicos con confianzas infladas que se iban apagando por la impresión de verse rodeado de edificios casi consumidos por el fuego, tanto había sido su impresión que fueron incapaces de reaccionar pues tan pronto su aroma apareció en el campo de la desgracia un ser peludo de cuatro patas salto y pesco sin remordimiento el brazo de felix quien soltó su báculo mágico al sentir el pinchazo de dolor y el grito había alterado a los otros dos que primero retrocedieron antes de siquiera pensar en ayudar.

 

Quien ayudo al final no fue otro que Hackett que una daga de plata sin vacilar o miedo atravesó el cráneo del animal que se resintió al principio a soltar al muchacho, pero al ser una estocada mortal duro relativamente pocos segundos cayendo al fin muerto para apreciar que era sin duda un Lobo de trueno, un monstruo de filosos colmillos negros cullo pelaje del mismo color con puntas plateadas soltaba chispazos de electricidad eran tan rápidos como un rayo apenas escuchabas sus pasos y si no tenías cuidado podrías morir por su desgarradora mordida.

 

--Shizu, dame un poco de margen por favor—dijo hincándose cuando el chico callo casi en shock sosteniéndose el brazo en un vago intento de contener la sangre que corría por todo su brazo, si antes no se lo había arrancado de cuajo por su rápida intervención—Quédate quieto—ordeno arrancando la manga de su brazo para exponer la mordida.

 

--¡¡Duele, duele!!—gimoteaba y gritaba esto sin duda atraería mas lobos a su ataque así que al castaño no le quedo mas remedio que ponerlo a dormir arrojándole un spray que el mismo había hecho a base de hiervas de sueño para esos casos en los que los pacientes no obedecían.

 

--¡Ustedes dos! —la morena tubo que alzar un poco la voz para que tanto el arquero y el espadachín espabilaran de una maldita vez—Escuchen cubramos todos los flancos su compañero estará bien, déjenle eso a él—dijo refiriéndose al castaño--Ustedes concéntrense si no quieren morir—

 

Sacudió la cabeza tratando de mantenerse en calma mientras sacaba su arco, el cual era de un negro brillantes se encorvaba en las puntas enredarse en una bonita caracola donde el hilo de plata se mantenía en ristre pero ella rápidamente coloco una flecha apoyada en la madera jalando la cuerda del arco hasta tensarla con tanta fuerza misma con la que la flecha fue disparada justo atinando el ojo de un lobo que se aproximaba rápidamente hacia ellos sin darles siquiera tregua otros dos aparecieron ella impregno las flechas con magia sin perder la concentración la punta de la siguiente se encendió en una llama totalmente negra que rápido pico en la pierna del siguiente lobo este chiyo por el dolor pero aun así parecía no haber sido vencido pero rápido como un mechero bañado en pólvora el lobo se lleno de llamas negras consumiéndose casi al instante al mismo tiempo que el fuego que lo rodeaba hasta extinguirse y desaparecer.

 

Los otros aventureros apenas reaccionaban estaban casi peleando por inercia alzando sus armas torpemente, no los culpaba quizás si hubiesen trasado un plan y entrado por la puerta los nervios no les hubieran traicionado y como bono extra su compañero casi perdía el brazo a segundos de aparecer y aun que su oficio siempre los mantenía en riesgo constante había una diferencia entre saber del peligro prepararte mentalmente y lanzarte a que alguien te empuje por la espalda a traición.

 

Miro a Angel quien era el arquero sus manos temblaban y apenas podía rosar la cola de la flecha y oprimirla era evidente que era la razón por la que sus flechas, aunque atinaran no tenían la fuerza suficiente para clavarse en los lomos de aquellos lobos.

 

--Espera tienes que calmarte, si sigues arrojando flechas así te quedaras sin municiones y no queremos eso—apretó sus manos para que le pusiera atención y le viera directamente a los ojos—Toma aire, ahora—lo instinto, él muchacho apenas murmuro nervioso pero logro abrir toda su boca tomar tanto aire para llenar sus pulmones y luego lo soltó todo por la nariz—Bien ahora tensa bien el cordel del árbol y apunta a sus pies, has que salten y esquiven eso nos dará una oportunidad entendido—

 

El asintió parecía que sus palabras se habían atorado en su garganta, pero sus manos se habían calmado lo suficiente para tensar el arco y apuntar al lobo como ella le indicaba aun que no impacto el lobo salto para esquivarlo en ese momento la morena lanzo una daga gusto en su pecho expuesto y como la había impulsado con magia se clavó en su corazón dándole una muerte rápida.

 

--Ahora tu—tomo los hombros del espadachín quien sintió ese peso como su señal de alto—Vas a tomar aire y apretar fuertemente el mango de tu espada cuando un lobo salte o deje de ser más rápido vas directo a decapitarlo, ni lo pienses se que puedes usar magia así que impregna el arma con tu aura mágica y empuja sin miramientos—con su asentimiento se permitió mirar a su alrededor casi todo era llamas debían estar en el epicentro donde había comenzado el ataque, pero después investigarían como era posible un ataque desde las entrañas del poblado, ahora sus ojos negros se concentraban mas en buscar una ruta de escape lo mejor era ir por la izquierda entre los cadáveres y los edificios parecía que las llamas aun no cubrían esa flanco y quizás encontrar un edificio donde resguárdese a los supervivientes y al compañero caído—Hackett, como vas—pregunto para ver cuanto mas tenia que mantener la protección.

 

--Solo dame 5 minutos más, quiero conservar la función del brazo—los ojos verdes no giraron a verla, no necesitaba preocuparse del ataque si quería ayudar a ese aventurero—Estoy sanando el musculo, ya casi termino después de eso pondré las suturas y podremos movernos—confirmo mientras no dejaba de hacer lo antes mencionado.

 

--Bien—ella alzo su arco, pero esta vez lanzó tres flechas de hielo estratégicamente para asegurarse que su ruta de escape no se rodeara de fuego el hielo se manifestó mágicamente sin problema y rápidamente empezó a derretirse haciendo que ahora fuera un gran charco de agua que alejaba las llamas.

 

Estaba no solo pendiente del fuego o los lobos, si no de los dos aventureros que parecían mas centrados, esta atenta de los sonidos buscando sobrevivientes, pero en ese punto no había nadie, pero no tenia tiempo de lamentarlo alzo sus dedos llamando sus flechas de regreso llenando su carcaj de flechas.

 

--Escuchen vamos a formar una triada yo iré al frente mientras ustedes se ponen a mis costados dejando espacio para su compañero y el mío, el cuidara la retaguardia, nadie se despista y sale corriendo por su cuenta, vamos a avanzar y buscaremos un edificio donde reagruparnos y si en el camino encontramos sobrevivientes los meteremos al centro de la formación, entendido—

 

Los chicos no tuvieron de otra mas que asentir mientras alzaba sus armas preparándose para defender cada uno sus flancos asignados justo cuando el castaño se levantaba tras vendar a su paciente y cargarlo en su espalda atándolo con ganchos y así poder usar sus manos que rápidamente tomaron su oz de mano y una cadena larga que terminaba con una bola de metal del otro extremo que empezó a girar para prepararse y defenderse, al principio los lobos siguieron atacando pero conforme corrían por su vía de escape estos disminuyeron, tendrían que erradicarlos eso era necesario pero si no tenían una base poco podrían hacer, así que tan rápido como pudieron corrieron las llamas adornaban la mayor parte de las casas el humo empezaba a calar en sus ojos y el humo hacia la respiración cada vez más pesada, la situación era mas que desesperada pero un poco de esperanza vino a ellos mientras recogían y acogían a sobrevivientes encontraron el edificio perfecto el fuego no lo había alcanzado parecía abandonado quizás hubiera estado en remodelaciones pero eso daba hasta un poco igual era un lugar sin fuego.

 

--Bien escuchen—el castaño se coloco delante de las personas llenas de hollín, algunos lloraban sus pérdidas niños asustados y que habían perdido a sus padres se aferraban a cualquier conocido, pero no tenían tiempo de dejarlos llorar sus pérdidas—Se que perdieron sus casas y seres queridos, pero si queremos sobrevivir tendrán que ayudar cualquiera que pueda—dijo firmemente mientras se desganchaba al chico inconsciente en el suelo—Los que puedan dar primeros auxilio necesito que traten las quemaduras más grabes, limpien y venden las heridas—

 

Empezó a organizar y la gente poco a poco se calmaba y ponía a los heridos en una fila en el suelo convocando agua con magia los que podían mientras el castaño proporcionaba pociones para el dolor y gasas y vendas, tendrían que racionarlas, pero era su mejor alternativa.

 

--Ahora quien sabe magia de aire—cuando vio los que alzaban el brazo asintió—Necesito que hagan una corriente de aire dentro del edificio para evitar que el humo entre y ventilar el lugar y no se sienta tanto calor, manténgase así, rotándose para descansar y no quedarnos sin aire—

 

Los aldeanos asintieron poniéndose de acuerdo entre ellos para empezar a obedecer y proteger el edificio por dentro, el problema era que debían evitar que el fuego los alcanzara, era mas que evidente que aún faltaba mucha gente en el pueblo, que una idea seria usar magia de aire y suprimirlo sobre el pueblo en llamas sin aire o oxigeno el fuego se extinguiría, pero no era una alternativa si mataba a alguien y tragarse los edificios con magia de tierra tampoco. Con un plan tan limitado se acerco a la morena y los otros dos aventureros.

 

--Por que solo mandaría a 4 aventureros a encargarse de esto, no tiene sentido—se quejaba Richar enojado con miedo—No podemos cuidar a tanta gente esto es un suicidio—

 

--Cálmate chico, es imposible que seamos los únicos aventureros que vengan incluso algún pueblo pequeño o algún viajero correrá la voz y la ayuda llegara, lo primordial es mantener este edificio a prueba de monstruos y lejos del fuego—se limito a decir sin ventilar que de su gremio era muy probable que no enviaran a nadie más.

 

--Hackett tiene razón, lo primordial en este momento es agruparnos, quizás si aislamos el edificio con un pequeño socavón a su al redor y lo llenamos de agua, podría funcionar por un tiempo—

 

--Esta loca sabe cuanta magia costaría eso, podría poner a limite a cualquiera—afirmo Angel tomando otra flecha para tenerla lista si era necesario—

 

--Es cierto, pero es nuestra mejor alternativa, eso y encontrar el monstruo de fuego que esta haciendo esto, es evidente que no solo los lobos de trueno invadieron la ciudad una criatura de fuego debe estar involucrada—

 

La morena se quedó pensando otro rato

 

--Miren vamos a pedirle a los aldeanos ayúdanos a sellar las salidas dejemos solo la principal como única fuente de ingreso así ustedes pueden cubrirla mas fácilmente, Hackett y yo iremos a erradicar al monstruo puede que incluso si lo matamos todo su fuego se extinga—

 

--¡Van a dejarnos solos! —casi grito Richar, agitando su espada—Es mejor esperar aquí hasta que vengan los refuerzos—

 

--No podemos, por que no sabemos cuanto tarden y si dejamos que la criatura o el fuego alcancen este edificio nadie sobrevivirá—dijo sensatamente el chico de ojos verdes.

 

--Pero no tenemos magia de apoyo sin Felix, no pueden dejarnos a cargo a tanta gente—se quejó Angel casi hiperventilando.

 

--Su compañero despertara en un segundo más, no puede usar el brazo inmovilizado, pero sí que puede usar su magia de apoyo igual puedo dejar una barrera en el edificio que dure una o dos horas les permitirá atacar a la distancia mientras los monstruos no puedan entrar, el tendrá que reforzarla—

 

Los chicos no estaban convencidos, pero era mas que evidente que no tenían muchas alternativas así que aun que les costo terminaron aceptando, reunieron a la gente que tenia magia de tierra y crearon un gran agujero que los usuarios de magia de agua llenaron poco a poco esto mojo la tierra esperaban que eso funcionara al menos por un rato, dejaron un único camino que los separaba de las llamas por donde la morena y el castaño y algún superviviente pudieran cruzar, prepararon  sus armas y salieron al fin del edificio.

 

--Esto no me gusta—se quejo el castaño preocupado mirando las pocas rutas que tenían libre de fuego.

 

--Lo dices por esos niños—observo ella mientras sacaba un frasco y lo bebía para liberar sus vías aéreas y respirar un poco mejor en el fuego se peinó el cabello un poco hacia atrás—Son muy novatos para llegar a ser Rango C, quizás el maestro eleva el rango para cubrir el rastro que ya había dejado, y así cambiar el patrón—

 

Él también tomo su poción sin problema alguno hasta sentirla vacía—Bueno nos preocuparemos de eso después, creo que por el momento avanzar y buscar sobrevivientes y al monstruo principal sería lo más recomendable—

 

Ella le observo un rato y asintió, supondría por el momento que lo ideal era concentrarse y esperar con suerte que el edificio que dejaban protegido tras de ellos soportara intacto, volvieron a internarse dentro del fuego los edificios casi consumidos sobre todos los de madera ya que los de concreto duraban un poco mas aun que tarde o temprano la estructura se agrietaría y se rompería, el pueblo estaba casi completamente consumido, era sin duda un perdida considerable, por que a pesar de que eso era considerado un pueblo por muchos era prácticamente una ciudad pequeña y sin duda había tenido el sello de protección divina que los hechiceros mas grandes, que era a lo único que se dedicaban a bendecir las ciudades y mantenerlas a salvo, claro por una suma de dinero bastante considerable, a veces hasta se sentía como un abuso pero los alcaldes solían pagarlo para asegurar el bienestar del pueblo.

 

Estuvieron casi horas extinguiendo parte del fuego con hechizos básicos sacando gente atrapada en el fuego teniendo que ver como mucha gente había muerto en garras de los lobos y otros por el fuego, pero se concentraban en los vivos guiando a varios hacia el refugio mientras mataban al resto de lobos, la sangre y el hollín manchaba sus ropas y armas, pero no había rastro del monstruo de fuego por ningún lado y el calor era cada vez más sofocante.

 

--Esto no tiene fin—se quejo el mientras mataba al ultimo lobo del aria, y como sospechaban los refuerzos no asomaban sus rostros por ningún lado—Creo que deberíamos volver al refugio cuando encontremos a algún otro sobreviviente perdido—

Ella miro un edificio caer totalmente levantando polvo a la lejanía, apenas distinguible por el fuego, pero lo suficiente para hacerla morderse el labio inferior sintiendo la impotencia golpeando fuertemente su pecho.

 

--Está bien—al final accedió y empezaron a regresar.

 

Al principio caminaron luego corrieron entre las llamas, gracias a los dioses tenían las protecciones suficientes para no sufrir quemaduras, pero algo hizo que alargara el brazo cuando el iba a atravesar un callejón que parecía despejado y curiosamente el sintió lo mismo que ella y se levanto fue muy rápido pero la imagen de ellos siendo apresados por un ciclope que casi rompo sus cuellos se sintió tan real que casi se les cortaba la respiración.

 

--¿Sentiste eso? —pregunto preocupado, como si hubiera sido una ilusión o una mala broma, la caída de la noche y las horas rescatando y matando monstruos debía tenerlo exhausto

 

Pero asintió—si se sintió tan real—soltó el aire como si aun le faltara mientras alzaba la vista y alcanzó a ver algo le indico que retrocediera y ambos se pusieron al final de ese callejón y si era una locura, pero un ciclope con su característico maso se asomó.

 

--Olí más humanos—se escucho su grotesca voz mientras pequeños globins alzaban las narices siguiendo las indicaciones de su jefe.

 

Ambos se miraron a la distancia, si ese ciclope llegaba al refugio muerte y sangre resonaría por todo el lugar. Bien fuera una señal divina o una casualidad de un instinto oculto ambos agradecieron no haber cruzado el callejón, quedando así expuestos por la falta de espacio. Preparados el dio una indicación y ella salió rápidamente.

 

--¡Hey! Quieren humanos, aquí tienen uno, vengan por mi—la chica no solo cargo una flecha si no tres, sus ojos se impregnaron de magia y al soltar la cuerda las flechas fueron por su objetivo sin vacilar mientras ella saltaba hacia atrás para tener más margen porque en cuanto los globins cayeron el ciclope emitió un grito de furia que hizo retumbar paredes y aquellas que ya estaban debilitadas por las llamas cayeron mesclando polvo al humo negro del fuego.

 

Cuando ella aterrizo se inclinó levemente dejando una de sus rodias alzadas mientras la otra golpeaba el suelo mientras tensaba su arco una vez mas con una nueva flecha esta se pintó de blanco y fue lanzada contra el ciclope que ya empezaba a correr por el angosto callejón que al no poder mantener su anchura iba a rompiéndose mientras el alzaba su mazo furiosamente corriendo hacia la chica que había matado a sus esbirros, pero esa no había sido su motivación, para él lo único que importaba era su estómago vació e iba a devorar a esa mujer como primer aperitivo, siguió corriendo y sin piedad golpeo la flecha blanca que se dirigía directo a su único ojo mientras los edificios a sus costados empezaban a derrumbarse pero al golpear la flecha esta exploto en un enorme flash de luz que golpeo su vista.

 

Justo en ese momento apenas terminaba de salir del angosto callejón ya cegado no se percató que el otro aventurero salía de las sombras su cadena corría a gran velocidad interponiéndose en sus torpes pies para obligarlo al fin a caer contra el edificio que callo precipitadamente junto a la enorme criatura en ese momento no dieron tregua la oz de metal salió impulsada gracias a la cadena y esta pudo alcanzar a engancharse el brazo de la enorme criatura cuando sintió que la punta estaba ya enterrada el chico ni siquiera se lo dudo dos veces y tiro sin piedad de la cadena teniendo como consecuencia que se estirara tanto la piel que el corte fuera tan profundo antes de que la punta al fin saliera de un fuerte tirón llevando la sangre escurriendo por toda su cuerva hasta volver a la mano del aventurero, esto hizo que el enorme ciclope golpeara el suelo con un grito de fuera y dolor mientras se giraba en el suelo impulsándose con su brazo sangrante y recuperando su maza de metal para vengarse de los desgraciados que osaban lastimarlo, pero pronto el brazo con el rasguño cedió quedando tan inerte que colgaba sin nada de fuerza.

 

--Paralizante—dijo la chica cargando una nueva flecha esta vez volvió el fuego negro esta voló y directamente se clavó en la rodilla del ciclope que no entendía nada cuando su pierna empezó a incendiarse en llamas negras y el fuego no dejaba de expandirse.

 

--En realidad es veneno, pero como su constitución es demasiado enorme corre por su sistema tan bien—dijo y guardando su oz con cadena y sacando su espada de detrás de su cinturón, esta era una espada corta apenas era del largo de su brazo era plateada y tenía un corte verde y en un momento empezó a brillar al igual los propios ojos del aventurero y de un salto clavo la punta de su espada aprovechando que el ciclope se había tenido que inclinar para intentar apagar el fuego que no se extinguía por mucho que el sacudiera y golpeara, así pudo hacer un corte limpio sobre la carótida la sangre apenas tardo el salir en un chorro que sin poder evitarse salpico un poco su lado izquierdo desde su rostro hasta su brazo tocando hasta su cadera mientras el aterrizaba sacudía el filo de su arma y con una toalla que traía se limpiaba el rostro—No me gusta, ay que volver al refugio—

 

La chica al fin pudo bajar el arco, sintiendo el cansancio la magia era algo que facilitaba su trabajo y la vida de todos en ese mundo, pero tenía el mismo efecto que al correr si corrías sin parar por periodos prolongados de tiempo tarde o temprano el cuerpo te obligaría a parar para tomar aire, y ya había usado demasiada magia, necesitaba al menos uno o dos días de descanso para reponerse correctamente, pero con la situación como estaba apenas calculaba un descanso no mayor de dos horas al menos le gustaría descansar 4 horas antes de volver al combate con magia.

 

--Necesito un descanso—al final admitió en voz alta mientras se acercaba al aventurero enganchando su arco en la espalda, estaba llena de hollín y tierra pero aun así caminaba pensando que la zona estaba despejada ya que no se sentía nada.

 

Pero pronto se arrepintió una punzada de dolor atravesó su espalda la sangre salpico mientras ella perdía pie y se presi pitaba contra el suelo, aunque en el último momento el chico corrió a atraparla para que esta no callera.

 

--¡Shizu!—casi grito cubriendo con sus manos la herida suspirando un poco al ver que no era tan profunda peor no dejaba de sangrar—No te muevas—le dijo al notar que intentaba incorporarse de su pecho peor él la atrajo un poco más contra él.

 

--Valla todo esto fue montado para que mi mascota comiera sin preocupaciones, pero han arruinado todo…como odio a los amantes—el atacante que estaba delante de ellos era una capucha verde la voz era andrógina por lo que distinguir su sexo era imposible—si no puedo obtener víveres para mis mascotas este pueblo, entonces ya no me interesa—las manos se alzaron dejando ver lo largo de las mangas de la capucha se alzaron al cielo y entonces el fuego que rodeaba las casas se empezó a concentrarse en un solo punto cuando una enorme bola de fuego empezaba a alzarse era robusta y gorda sus brazos eral largos y al final de estos en vez de manos era simplemente una división de entre llamas aparentando así garras sus ojos eran dos enormes huecos oscuros era como si el fuego hubiera decidido dejar esos espacios sin rellenar terminando por el centro donde las llamas empezaron a formar una boca que emitió un fuerte gritó haciendo que el aire caliente del fuerte estruendo golpeara a los dos aventureros sin clemencia.

 

--Mierda—Hackett, apretó aún más a la chica entre sus brazos procurando verter la única pócima sanadora que le quedaba haciéndola escurrir por la herida sin dejar de mirar a la figura encapuchada—Quien eres—exiguo saber.

Una risa se emitió como si le pareciera divertido que se preocupara más por su presencia que el enemigo que tenía en frente.

 

--Interesante—volvió a alzar sus brazos, pero esta vez la ráfaga no fue caliente fue fría mientras empujaba al aventurero que se mantuvo todo lo que pudo protegiendo a su compañero que re recuperaba—Si sobreviven, nos volveremos a ver amantes cruzados—dijo y tras la ráfaga desapareció.

 

El chico apretó los dientes, pero no por la huida de ese ser desconocido si no porque su brazo empezó a arder sintió algo dibujándose con fuerza pero sintió que incluso Shizu, emitía un gruñido de dolor notando que mientras al el se le marcaba el brazo izquierdo a ella el derecho, eso no era nada bueno pero poco pudieron preocuparse por que apenas giro sintió como un puño de fuego se estampaba contra su espalda lanzándolo lejos apenas en el aire tuvo tiempo de girarse a tiempo para que su brazo derecho fuera el primero a golpear el suelo y aun sentir como todo su cuerpo erra arrastrado por el padimento hasta que pudo refrenarse sintiendo el dolor en su espalda peor la chica estba a salvo.

 

--Hackett, escapa—dijo al darses cuenta de lo que había pasado, por dejarse proteger por aquel hombre.

 

--Ni en broma, te protegeré a ti y a los sobrevivientes—dijo alzándose dejándola en el suelo y poniéndose por delante, el olor a piel quemada abundaba de su cuerpo, pero aun así empezó a alzar sus manos—Yukone ru me—empezó a recitar y un muro de tierra y piedra se solidificaron alrededor del monstruo de fuego.

 

La criatura empezó a gritar y con gran fuerza empezaba a golpear las paredes de roca al principio no tenían efecto, pero él no dejaba de golpear hasta que agrieto una de las paredes, pero el chico volvió a recitar el hechizo una vez más las paredes volvieron una, y otra vez, pero cada que el monstruo lograba destruir la pared la rapidez con la que las paredes volvían a levantarse era cada vez más lenta, el chico pensaba que al ser un hechizo de roca el fuego no se vería beneficiado y que al menos daría un par de horas, pero al parecer no solo era fuego debía estar encantado con fuerza, a ese paso no podría pensar en un plan para destruirlo, y para complicar la situación sus ojos se estaban cerrando por el cansancio, el había guardado su reserva mágica para cuidar de los heridos y se limito a usar su conocimiento medico incluso en el combate.

 

Se sentía tan patético, pero su cuero ya no lo resistía mas sus piernas temblaron y cayeron al suelo mientras la cúpula de piedra que rodeaba a la bola de fuego caía a pesados, giro su mirada hacia atrás encontró a la morena con medio cuerpo levantado el cansancio también se notaba en su mirada, esos enormes ojos negros siempre le hacían sentir un poco de paz, y no le parecía una mala vista para morir aun que era una pena no poder hacer algo más por ella.

 

--Bien—dijo en voz baja para el mismo mientras aun que le doliera se levantó saco su espada corta, al menos intentaría llevarse al enemigo delante de él y proteger la vida de la chica a su espalda.

 

Pero antes de que se sacrificara por la morena en un intento de acabarlos la bola de fuego corría hacia él dejando una línea y rastro de fuego, sin duda el impacto lo destrozaría, pero el no flaqueo, pero en el instante que esa llamara lo abrazaría con ese interminable calor algo brillo y esa cosa se partió en dos partes a escasos pasos de él, apenas vio como el fuego perdía la forma poco a poco aunque la forma no se desvanecía e incluso en el aire se recuperó aterrizando en el suelo a tiempo para ver al causante de tal Azaña.

 

Entonces los aventureros e incluso el monstruo lo vieron aún bajo la luz de las estrellas y de la escasa de la luna que podía colarse atravesó del humo la armadura dorada brillaba en todo su esplendor, estaba delante era totalmente una figura femenina sus guantes asemejaban las garras de los extintos dragones y una de ella hacia girar una espada hasta que seso la punta se clavó en el suelo habiendo una grieta que empezó a brillar, la espada era grande desde su hoja que era el doble de ancha que una normal se alargaba hasta la empuñadura donde lo más normal era que terminara en un alargamiento dividiendo el filo del mango, pero estas no hacían una media luna rodeando el mango hasta que se encontraban al final de la misma parecía una luna llena la que le habían quitada el relleno de cada lado dejando solo un espacio para una única mano y después de que la luna ce cerraba al final de la espada termina con un mango de madera terminado con una gema azul en su extremo.

 

-- Ragnarök —se escuchó venir de ella y entonces la grieta que se hizo de la punta de su espada que también parecía una lanza, el piso se abrieron en una rápida grieta que corría a gran velocidad hasta que encontró los pies de la criatura de fuego y en ese instante el piso estallo destrozando a la criatura en unos segundos.

 

La caballera levanto su arma desde el mango de madera lo hizo girar en su mano y lo engancho en el estuche de su arma que estaba atado a su espalda donde las alas de dragón respaldaban al gremio que representaba, sus ojos azul claros miraban a los aventureros que apenas mantenían en pie con su cabello dorado suelto que apenas tocaba sus hombros se acercaba a ellos sacudiéndose las manos haciendo el el sonido metálico característico de una armadura en movimiento reinara como único sonido por un largo periodo de tiempo.

 

--Están bien—la voz femenina hizo saltar a los dos confusos aventureros.

 

--Espere… ¿señorita Allison?—Shizu al tener un poco mas de tiempo recuperándose fue capaz de alcanzarla a ella ya que estaba delante de Hackett se colocó a su lado revisando que el chico estuviera bien pero sin perder de vista a la imponente mujer.

 

--Si, así es—contesto la mujer mirando el rostro al ver que el fuego se extinguía—un segundo—volvió a tomar su espada la giro sobre su cabeza y como si hubiera sido el golpe de un tifón una corriente de viento rompió el humo disipándolo al fin haciendo que la luz de la noche hiciera que incluso resplandeciera mucho más.

 

Ambos aventureros estaban estupefactos, el despliegue de poder que ella ejercía era tan abrumador que incluso se alegraban demasiado que estuviera de su lado. Pero para la morena no era solo eso, sus ojos se llenaron de admiración; Allison Rowley, la primera y única aventurera Humana Rango S de la historia del gremio, su leyenda se extendía a cualquier rincón siendo la poseedora del arma mágica por excelencia Ragnarök, un arma que hacia templar el suelo y lo partía como ella había tenido la suerte de ver, pocos humanos podían llevar armas sagradas mágicas, de hecho ella era la única en ese momento, por eso sentía admiración por ella, esperaba algún ser una aventurera con el renombre de aquella mujer delante de ella.

 

--Muchas Gracias—el que rompió el silencio fue Hackett, que al ver a Shizu, bien y a la leyenda de su gremio se permitió dejarse caer, cayendo de bruces al suelo sintiendo todo el dolor de la espalda y de su brazo pero al fin estaba a salvo.

 

--¡Ah! ¡Si!, señorita Allison, muchas gracias—la morena inclino la cabeza al ser la que estaba de pie—Pero ay que ir al refugio dejamos a unos compañeros y los supervivientes del pueblo, ay que asegurarnos que sigan vivos—informo esperando mas de su ayuda.

 

La mujer sonrio fue encuestamente con un orgullo pintado en ella mirando al fin el cielo mientras sacudía una de sus manos.

 

--No se preocupen, mis compañeros Faurok y Olaf ya se encargan de eso—le quito peso al asunto—Pero no entiendo por qué aventureros de clase C, se encargan de esto…el líder del gremio debió llamar a al menos alguien con rango A—hizo una observación inteligente—Apenas corrieron con suerte de que estuviéramos de paso tras nuestro objetivo—miro a ambos y permitiéndose colocar un mechón rebelde de su propio cabello tras de su oreja miro a los aventureros como si los felicitara por sobrevivir.

 

La morena se calló sus sospechas, ya que mucha evidencia, no tenían, incluso ese incidente se podía confundir con la desesperación y la preocupación de mantener un pueblo vivo o al menos rescatar a la mayor cantidad de gente, el rango era irrelevante en un juicio contra el maestro perderían sin pruebas, ella tomo las que pudo de esa misión, pero por el momento era mejor mantener el perfil bajo como había recomendado su compañera.

 

--No sabe lo agradecidos que estamos señorita Allison—se volvió a inclinar en una reverencia de agradecimiento.

 

La aventurera de mayor rango sacudió la mano quitándole importancia.

 

--Ustedes descansen aquí, cuando tengan la fuerza suficiente diríjanse al refugio que fabricaron, ya mandé a pedir refuerzos y vendrán coches que lo puedan llevar de regreso—preparo su espada y se giro—revisare que no queden mas criaturas, buen trabajo soportando el ataque—termino felicitando para terminar marchándose.

 

Un gran suspiro se escucho desde el suelo.

 

--Pense que ya no la contábamos—comento cuando la morena se giro y en vez de un agradecimiento lo golpeo con el puño cerrado en el centro de su cabeza—Pero por que me golpeas—

 

La morena le miro algo molesta—Por que te ibas a sacrificar por mi, si lo vuelves a hacer te colgare de los pies—replico pero termino soltando el aire mas tranquila sentándose a su lado—Pero gracias—

 

El chico se sobaba la cabeza pero solto una pequeña risa.

 

--No es nada—dijo mirando al cielo al fin algo menos preocupado pero de pronto sintió un ritón en el brazo izquierdo—Carajo—cuando miro una marca negra había aparecido donde el dolor había comenzado—

 

--Hackett—iba a tocarlo pero ella sintió el latigazo en el brazo derecho pero su mancha era blanca y estaba invertido, era como si ambos tuvieran una cada del Ying y el Yang.

--Ok, creo que cruzaron nuestro destino—comento él

 

--Que vamos a hacer—se preocupó ella.

 

--Estaremos bien, tranquila—

 

Ambos se miraron una vez más peor luego giraron el rostro al cielo, permitiéndose por al menos unas horas dejar sus preocupaciones atrás sintiendo la briza en sus rostros marcando el final de su misión.

 

 


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