Capitulo # 3 Destinos
Cruzados
El día era cálido pues el
verano tenia relativamente poco de haber terminado dejando así paso al otoño
que poco a poco mostraba sus colores en la ciudad, árboles que poco a poco
dejaban de ser verdes brillantes y comenzaban a ser poco a poco castaños, la
ciudad de Astur siempre era animada al alba, cuando el sol apenas despuntaba
las personas empezaban a montar sus pequeños puestos de sus negocios desde
fruta fresca hasta carne seca en el pequeño mercado que tenia a los tenderos
mas gritones de toda la ciudad era de la calle principal que te llevaría
directo al gremio Alas de Dragon, el edificio parecía siempre abierto a sus
miembros pero eso no era del todo cierto pues era un negocio como cualquier
otro abría exactamente a las 6 de la mañana y cerraba a las 12 de la noche, ni
un minuto mas ni uno menos, según las leyes de la ciudad, el edificio era lo
suficientemente grande para apreciarse incluso desde la entrada principal del
pueblo pues mientras los pisos iban apilándose una torre de piedra negra se
alzaba con orgullo donde un mástil de oro estaba enterrado antes del final de
la misma ondeando la bandera roja con bordes dorados donde lo mas brillante y
característico eran las dos alas de dragón dibujadas al centro ondeándose con
la brisa de la mañana. El edificio era antiguo pero las recientes
remodelaciones iban sustituyendo la madera por bloques de tierra y cemento. Era
evidente por que los tenderos habían pedido permiso para poner el mercado
ambulante en la calle mas concurrida por los propios aventureros como quienes
iban a colocar sus misiones tenían que inevitablemente que pasar entre esa
calle y caer presa por la tentación de un bocadillo antes o después de una
larga misión.
Ese era su caso mientras sus
botas negras caminaban por la calle de piedra y cal las manzanas del puesto de
Luz, una señora bestia perro ya entrada en años con su pelo rojo perdiendo
color poco a poco entrando a un color canoso sonreía dejando ver a un unos ojos
marones con la determinación de vender todas sus manzanas ese día, le había
grito una oferta de 5 manzanas por una moneda de oro, lo que en términos de
ahorro valía toda la pena ya que no era época de manzanas, y los mercaderes de
mas dentro de la ciudad fácilmente le venderían una sola manzana por una monera
de oro, cosa que le parecía un abuso, pero era comprensible que la gente mas
alejada de la entrada principal y del gremio prefirieran esos costos antes de
hacer caminos de hasta medio día para llegar, y luego incluso sabiendo que los
mercaderes mas experimentados miraban si uno era aventurero y hasta te cobraban
el extra, por eso a ella le gustaba ese pequeño mercado, la oferta y demanda
era gusta y los mercaderes eran de casi todas las razas y apoyaban a los
aventureros a su madera.
Después de su alegre compra
en su bolsa de papel siguió su camino hasta el gremio cuyas puertas ya estaban
abiertas lo primero que se llenaban siempre eran las mesas En la sola de su
mano izquierda desde donde se entraba y a su mano derecha estaba el larga recepción
un mueble de madera largo separado por varias ventanillas donde las
recepcionistas lucían su uniforme de blusa blanca con saco rojo con las alas
negras de dragón como un broche prendado en su solapa izquierda, el de ella
ayudaba a mantener su capa en su cuello, aun que si era franca la única
recepcionista que le daba sus encargos y le daba sus reportes era la alegre
Karina, una Humana como ella, su pelo era castaño oscuro y sus ojos rojos con
pequeñas pecas en la mejilla siempre sonreía a sus 22 años ya estaba casada así
que a diferencia de las otras chicas que batían sus pestañas a los aventureros
buscando que alguno las sacara de trabajar, ella se tomaba su trabajo enserio,
por eso le agradaba y puesto que aún no llegaba prefirió ir hasta el tablón de
anuncios que estaba al centro del gremio incluso por delante de las escaleras
que subían a los pisos superiores a habitaciones privadas donde uno podía tener
reuniones con clientes importantes de esos encargos a los que solo llamaban a
aventureros desde el Rango S, A y B. ella y su compañera eran rango C, solo muy
pocas veces se les convocaría a una reunión privada en esos despachos…y en el
tercer piso se encontraba el líder del gremio, a quien en ese momento se
encontraba investigando, se preguntaba desde ese piso miraría cada rincón del
gremio con lacrimas de visión, probablemente sí.
Mientras se concentraba en el
tablón de anuncio algo había interrumpido tocando su hombro casi sintió que la
manzana tomaría otro rumbo por su garganta gracias a los dioses paso sin menor
problema, iba a girarse de mala gana a enfrentar a quien osaba distraerla tan
temprano pero simplemente sus labios se paralizaron bajo la sombra de la
túnica, si ese chico le podría sacar un suspiro a quien fuera y odiaba que ella
no fuera una excepción, alto como de 1.90 mts, sus hombros anchos adornados por
el cuero de batalla de su equipo de aventurero, su cabello largo rizado que era
casi como caramelo atado por una cinta negra y sin duda lo que hacia que las
recepcionistas se esforzaban por ser vistas por mas de un segundo eran sus
enormes y brillantes ojos verdes que podían atravesarte el alma.
--Buenos días Shizu—su voz estremecía
su cuerpo sin proponérselo, pero tomo todo su auto control para devolver el
saludo.
--Buenos días Engels—devolvió
el saludo lo mas casual que pudo mientras se bajaba la capucha.
La verdad que ella tenia un
complejo no podía evitarlo, su cabello era negro tan negro como el ala de un
cuervo, prefiriéndolo corto sobre sus hombros con un corte recto que para ella
era simple pero efectivo para las misiones se sentía libre una chica de apenas
1.70 mts de altura de ojos tan negros como el carbón y su piel era absurdamente
palida, una parte de ella no entendía como ese hombre se acercaba a ella
siempre que podio, había hechos misiones con él alguna veces pero siempre
estaba Bianca, su mejor amiga con ella, ahora que se veía ajena y sola apenas
podía pensar con claridad, con sus 19 años era evidente que sus hormonas la
traicionaban casi a diario esperaba que ese no fuera uno de esos días
bochornosos. Y que sus mejillas no estuvieran rojas por el nervio que el
provocaba en ella.
--Engels? Habíamos acordado
llamarnos por nuestros nombres—negaba algo decepcionado, pero aun sonriéndole, prefiriendo
ignorar que varias camareras lo miraban desde el comedor igual que las
recepcionistas que esperaban que fuera su día de suerte y el las saludara.
--Arg—se quejó desviando la
mirada tratando de encontrar valor como cuando tensaba la cuerda de su arco
concentrándose en su objetivo y no fallar—Hackett—contesto al fin soltando todo
el aire.
--Mucho mejor—contesto
satisfecho mientras que alzaba su mirada ahora al tablón de anuncios, así ella
sintió que podía respirar un poco mientras él también miraba el tablón—Algo
interesante—
--No mucho, estaba pensando
que ir a casar los lobos de trueno que evitan el paso al pueblo Crim, sería una
buena opción, pero necesito que Bianca lo apruebe—hizo una pequeña pausa para
mirarle y darse cuenta que estaba solo-- ¿Dónde está tu compañero?, por cierto—
El chico de ojos verdes
miraba el panfleto al que se refería, pero supondría que Alyer no aprobaría una
misión cerca de un poblado por un tiempo, quizás uno de casería seria mejor en
su lugar.
--Hoy nuestro amigo herrero
aviso que se iría por un par de meses, así que llegara tarde a el solo le gusta
como les da mantenimiento a sus armas Leo—
--Cierto escuche que se iría
por un tiempo, de hecho, Bianca y yo le llevamos nuestras armas ayer, lo que me
preocupa un poco es que llegue un torbellino plateado mientras él no está en la
ciudad—
Se escucho una risa, ella
sintió que su corazón se apretaba un poco pero aun así sonrió también.
--Creo que le tocara a Bianca
retenerlo un poco, es su turno—se relajo mientras buscaba una misión para el
mismo y su compañero—
--Si, será mejor que estamos
algo alejados el día que arribe a la ciudad—decisión relajarse un poco mas
mientras iba a tomar la misión, pero se dio cuenta que el estaba mas accesible
a tomar el cartel y no quería acercarse tanto—Podrías pasarlo por favor—
El asintió alargando su mano,
pero antes de tomarlo desde lo alto de la escalera se escuchó un pequeño
alboroto cuando un hombre bajaba casi frenéticamente.
--Gracias a los dioses estas
aquí—el hombre que termino por bajar las escaleras todo el mundo lo conocía era
el jefe del gremio, el líder de todos los aventureros el que podía asignarte
misiones especiales incluso por encima de tu rango si fuera necesario, su
cabello era de color verde en las puntas y sus raíces se veían ennegrecidas se
peinaba hacia atrás pero aun así las puntas destacaban levantándose ligeramente al final del peinado
tenia un pendiente de un ala de dragón en su oreja izquierda y sus ojos eran de
un azul claro encerrados por un halo dorado casi misterioso—Tenemos un problema
Engels, necesito un aventurero medico y tu eres quien a recibido la licencia
recientemente—
La chica se quedo un poco al
margen, pero algo no le gustaba, desde que investigaban al líder del gremio
cada que se acercaba sentía un escalofrió, y es que aun que era Humana, su
percepción de la magia era bastante alta y sentía pequeños escalofríos cuando algo
no iba bien, era como un sexto sentido que pocos humanos poseían, pero ahí
estaba, quedándose al lado del chico para tratar de enterarse un poco del tema.
--O Tanabe, tú también
podrías serme de ayuda vengan conmigo por favor—
Ambos se miraron secretamente
preocupados, pero si querían llegar a las pistas que necesitaban para enjuiciar
a su líder tenían que aceptar la misión, a pesar de que sus teorías no
encajaban contra una humana pura como ella, ya que según su investigación solo
iba contra los mestizos, quizás solo la había involucrado porque estaba en ese
momento junto a Hackett, quien si era un meztizo.
Se limitaron por el momento
subir con el por las escaleras tenían una vaga esperanza de entrar en su
despacho pero eso no fue así se quedaron en la segunda planta y los metió a un
despacho el color del tapis era de un rojo suavizado por unas insignias de las
alas de dragón dibujadas doradas por toda la pared, los sofás eran cómodos eran
dos alargados y en medio una mesa de madera que los mantenían uno enfrente de
otro servía para los intermediarios no se esperaba que nada mas entrar un grupo
de 3 chicos estuvieran esperándolos parecían entusiasmados y nerviosos pero con
el broche que llevaban enganchados eran rango C, esto se determinaba
simplemente por el color de las alas, en su rango las alas eran más cafés que
negras, los B eran totalmente negra y los A tenían el broche negro con borde dorado
mientras que S que era el mayor rango otorgado en un gremio eran completamente
doradas, y en su gremio solo había una mujer con ese rango.
-O maestro encontró más
ayudantes—el chico quizás tendría unos 17 años de edad quizás por eso se le
detonaba algo de arrogancia y juzgando por sus orejas era sin duda medio Hada,
aunque con una observación periférica determinar el tipo era imposible pero si
que era mestizo lo decía todo su aire por que por los anillos en sus dedos su
otro progenitor definitivamente era un enano, alguien no le había dicho lo
riesgoso que era denotar su mestizaje probablemente—Mi nombre es Richar y estos
son mis compañeros Félix y Angel—
Sonrió mientras mantenía una
mano en el mango de su espada en su espalda como si quisiera gritar por todos
lados que era un espadachín, cosa que dejo sin cuidado tanto a la morena como
al castaño, aunque el ultimo miraba un poco de coqueteo los chicos parecían
sonrojarse con Shizu en la sala, pero quizás esta no lo notaba porque sus ojos
seguían al maestro del gremio que se apresuro al escritorio que estaba al
centro de la sala sacando un pergamino de emergencia.
--Si, Engels y Tanabe les van
a ayudar—dijo como única contestación.
Así que era evidente que el
maestro del gremio no les estaba preguntando si podían ayudar con la misión, ya
era un hecho que los mandaría quisieran o no, o probablemente con la presión de
3 chicos que pretendían ser famosos pronto oponerse sería mucho más difícil
para ellos.
--De que se trata la urgencia
Maestro—dijo pronto Hackett, para aclarar su panorama.
--Nos llego un llamado de
Alerta, están atacando el Pueblo Mercader de Bondil, parece que monstruos se
colaron incluso con la protección divina que tenían, ya ay muchos muertos y
como ese pueblo solo tiene un gremio mercantil ha acudido a nosotros—
Mientras explicaba sacaba
otros pergaminos 5 en total, todos en la sala los conocían, era un contrato de
colaboración, en el gremio existían los equipos y los compañeros amigos o
compañeros que no solo tomarían un trabajo casual, si no que formarían y
estrecharían un contrato permanente de colaboración, ya que varias de las
misiones necesitaban a al menos 2 personas siempre en una misión, para eso
existía ese contrato, que básicamente obligaba a ambas partes a colaborar sin
ataduras y una vez terminada la misión podrían volver a sus equipos originales,
además que había una penalización si alguno de los presentes moría la recompensa
que le correspondía se entregaría a sus familiares y los compañeros debían
pagar una penalización del 10 porciento sobre su propia recompensa, por eso
muchas personas se apresuraban a conseguir compañeros permanentes, ya que en
esos equipos solo se estaba obligados a dar la parte correspondiente de la
recompensa a los familiar y ni una moneda de oro más. Tanto Hackett y Shizu
pertenecían a equipos distintos, así que eran los mas perjudicados, ya que esos
3 chicos eran un equipo si uno de ellos moría no sufrían penalizaciones solo
ellos, parecía algo injusto, pero no podían quejarse, al menos eso dejo ver el
maestro del gremio.
--Pero no llegaremos a tiempo
Maestro, el pueblo mercader de Bondil, está a 3 días en coche—dijo
inteligentemente Shizu, para cuando llegaran solo se encontrarían con una pila
de cadáveres.
--Descuide señorita Tanabe,
tenemos algo ideal para la ocasión—el maestro del gremio saco una gema era como
un diamante de color purpura muy grande, todos en la sala habían visto pequeñas
piedras en su vida pero aquello que estaba en la palma del maestro cubriéndola
por completo era sin duda la gema de teletransportación mas grande que hubieran
visto—los trasladare fuera de la muralla que protege el pueblo mercantil podrían
alistarse ahí y trazar un plan, espero que estén listos—
Los chicos ni siquiera
midieron lo grande del asunto, quizás para ellos era una aventura sin
precedentes en la que ganar fama suficiente para subir a Rango B, pero como
sacarlo de su fantasía mientras que ella miraba a Hackett quien repasaba su
equipamiento haciendo una lista mental de lo que llevaba y ella revisaba su
arco y flechas las pociones medicinales que tenía su daga corta y todo
estuviera en su lugar.
--Podría avisarles a nuestros
compañeros que nos envió a esta misión llegaran en unas horas para que no, nos
esperan—
El maestro asintió mientras
todos firmaban los papeles de responsabilidad sin remedio alguno los chicos
tomaron sus armas con ilusión, un arco para Angel y Félix un báculo de madera,
incluso entre los mestizos había gente que solo se enfocaban en la magia así
que el seguramente era el miembro de apoyo, 4 mestizos y una humana, si un
grupo nada organizado sin duda.
La gema brillo y dibujo un
circulo en los pies de los aventureros mientras Shizu y Hackett mantenían sus
armas listas los chicos se emocionaban por la sensación y el vértigo, pero eso
fue muy efímero pues como sospechaba, no acabaron en las afueras del pueblo fue
fácil distinguir el olor a carne quemada en el aire, el color naranja despuntaba
y los abrazaba con la asfixiante corriente de calor y el humo que se deslizaba
hasta el cielo haciendo que fuera casi imposible saber si era de día o de noche,
era sofocante mas para un trio de chicos con confianzas infladas que se iban
apagando por la impresión de verse rodeado de edificios casi consumidos por el
fuego, tanto había sido su impresión que fueron incapaces de reaccionar pues
tan pronto su aroma apareció en el campo de la desgracia un ser peludo de
cuatro patas salto y pesco sin remordimiento el brazo de felix quien soltó su
báculo mágico al sentir el pinchazo de dolor y el grito había alterado a los
otros dos que primero retrocedieron antes de siquiera pensar en ayudar.
Quien ayudo al final no fue
otro que Hackett que una daga de plata sin vacilar o miedo atravesó el cráneo
del animal que se resintió al principio a soltar al muchacho, pero al ser una
estocada mortal duro relativamente pocos segundos cayendo al fin muerto para
apreciar que era sin duda un Lobo de trueno, un monstruo de filosos colmillos
negros cullo pelaje del mismo color con puntas plateadas soltaba chispazos de
electricidad eran tan rápidos como un rayo apenas escuchabas sus pasos y si no
tenías cuidado podrías morir por su desgarradora mordida.
--Shizu, dame un poco de
margen por favor—dijo hincándose cuando el chico callo casi en shock
sosteniéndose el brazo en un vago intento de contener la sangre que corría por
todo su brazo, si antes no se lo había arrancado de cuajo por su rápida
intervención—Quédate quieto—ordeno arrancando la manga de su brazo para exponer
la mordida.
--¡¡Duele, duele!!—gimoteaba
y gritaba esto sin duda atraería mas lobos a su ataque así que al castaño no le
quedo mas remedio que ponerlo a dormir arrojándole un spray que el mismo había
hecho a base de hiervas de sueño para esos casos en los que los pacientes no
obedecían.
--¡Ustedes dos! —la morena
tubo que alzar un poco la voz para que tanto el arquero y el espadachín espabilaran
de una maldita vez—Escuchen cubramos todos los flancos su compañero estará
bien, déjenle eso a él—dijo refiriéndose al castaño--Ustedes concéntrense si no
quieren morir—
Sacudió la cabeza tratando de
mantenerse en calma mientras sacaba su arco, el cual era de un negro brillantes
se encorvaba en las puntas enredarse en una bonita caracola donde el hilo de
plata se mantenía en ristre pero ella rápidamente coloco una flecha apoyada en
la madera jalando la cuerda del arco hasta tensarla con tanta fuerza misma con
la que la flecha fue disparada justo atinando el ojo de un lobo que se
aproximaba rápidamente hacia ellos sin darles siquiera tregua otros dos
aparecieron ella impregno las flechas con magia sin perder la concentración la
punta de la siguiente se encendió en una llama totalmente negra que rápido pico
en la pierna del siguiente lobo este chiyo por el dolor pero aun así parecía no
haber sido vencido pero rápido como un mechero bañado en pólvora el lobo se
lleno de llamas negras consumiéndose casi al instante al mismo tiempo que el
fuego que lo rodeaba hasta extinguirse y desaparecer.
Los otros aventureros apenas
reaccionaban estaban casi peleando por inercia alzando sus armas torpemente, no
los culpaba quizás si hubiesen trasado un plan y entrado por la puerta los
nervios no les hubieran traicionado y como bono extra su compañero casi perdía
el brazo a segundos de aparecer y aun que su oficio siempre los mantenía en
riesgo constante había una diferencia entre saber del peligro prepararte
mentalmente y lanzarte a que alguien te empuje por la espalda a traición.
Miro a Angel quien era el
arquero sus manos temblaban y apenas podía rosar la cola de la flecha y
oprimirla era evidente que era la razón por la que sus flechas, aunque atinaran
no tenían la fuerza suficiente para clavarse en los lomos de aquellos lobos.
--Espera tienes que calmarte,
si sigues arrojando flechas así te quedaras sin municiones y no queremos
eso—apretó sus manos para que le pusiera atención y le viera directamente a los
ojos—Toma aire, ahora—lo instinto, él muchacho apenas murmuro nervioso pero
logro abrir toda su boca tomar tanto aire para llenar sus pulmones y luego lo
soltó todo por la nariz—Bien ahora tensa bien el cordel del árbol y apunta a
sus pies, has que salten y esquiven eso nos dará una oportunidad entendido—
El asintió parecía que sus
palabras se habían atorado en su garganta, pero sus manos se habían calmado lo
suficiente para tensar el arco y apuntar al lobo como ella le indicaba aun que
no impacto el lobo salto para esquivarlo en ese momento la morena lanzo una
daga gusto en su pecho expuesto y como la había impulsado con magia se clavó en
su corazón dándole una muerte rápida.
--Ahora tu—tomo los hombros
del espadachín quien sintió ese peso como su señal de alto—Vas a tomar aire y
apretar fuertemente el mango de tu espada cuando un lobo salte o deje de ser
más rápido vas directo a decapitarlo, ni lo pienses se que puedes usar magia
así que impregna el arma con tu aura mágica y empuja sin miramientos—con su
asentimiento se permitió mirar a su alrededor casi todo era llamas debían estar
en el epicentro donde había comenzado el ataque, pero después investigarían
como era posible un ataque desde las entrañas del poblado, ahora sus ojos
negros se concentraban mas en buscar una ruta de escape lo mejor era ir por la
izquierda entre los cadáveres y los edificios parecía que las llamas aun no
cubrían esa flanco y quizás encontrar un edificio donde resguárdese a los
supervivientes y al compañero caído—Hackett, como vas—pregunto para ver cuanto
mas tenia que mantener la protección.
--Solo dame 5 minutos más,
quiero conservar la función del brazo—los ojos verdes no giraron a verla, no
necesitaba preocuparse del ataque si quería ayudar a ese aventurero—Estoy
sanando el musculo, ya casi termino después de eso pondré las suturas y
podremos movernos—confirmo mientras no dejaba de hacer lo antes mencionado.
--Bien—ella alzo su arco,
pero esta vez lanzó tres flechas de hielo estratégicamente para asegurarse que
su ruta de escape no se rodeara de fuego el hielo se manifestó mágicamente sin
problema y rápidamente empezó a derretirse haciendo que ahora fuera un gran
charco de agua que alejaba las llamas.
Estaba no solo pendiente del
fuego o los lobos, si no de los dos aventureros que parecían mas centrados,
esta atenta de los sonidos buscando sobrevivientes, pero en ese punto no había
nadie, pero no tenia tiempo de lamentarlo alzo sus dedos llamando sus flechas
de regreso llenando su carcaj de flechas.
--Escuchen vamos a formar una
triada yo iré al frente mientras ustedes se ponen a mis costados dejando espacio
para su compañero y el mío, el cuidara la retaguardia, nadie se despista y sale
corriendo por su cuenta, vamos a avanzar y buscaremos un edificio donde
reagruparnos y si en el camino encontramos sobrevivientes los meteremos al
centro de la formación, entendido—
Los chicos no tuvieron de
otra mas que asentir mientras alzaba sus armas preparándose para defender cada
uno sus flancos asignados justo cuando el castaño se levantaba tras vendar a su
paciente y cargarlo en su espalda atándolo con ganchos y así poder usar sus
manos que rápidamente tomaron su oz de mano y una cadena larga que terminaba
con una bola de metal del otro extremo que empezó a girar para prepararse y
defenderse, al principio los lobos siguieron atacando pero conforme corrían por
su vía de escape estos disminuyeron, tendrían que erradicarlos eso era
necesario pero si no tenían una base poco podrían hacer, así que tan rápido
como pudieron corrieron las llamas adornaban la mayor parte de las casas el
humo empezaba a calar en sus ojos y el humo hacia la respiración cada vez más
pesada, la situación era mas que desesperada pero un poco de esperanza vino a
ellos mientras recogían y acogían a sobrevivientes encontraron el edificio
perfecto el fuego no lo había alcanzado parecía abandonado quizás hubiera
estado en remodelaciones pero eso daba hasta un poco igual era un lugar sin
fuego.
--Bien escuchen—el castaño se
coloco delante de las personas llenas de hollín, algunos lloraban sus pérdidas
niños asustados y que habían perdido a sus padres se aferraban a cualquier
conocido, pero no tenían tiempo de dejarlos llorar sus pérdidas—Se que
perdieron sus casas y seres queridos, pero si queremos sobrevivir tendrán que
ayudar cualquiera que pueda—dijo firmemente mientras se desganchaba al chico
inconsciente en el suelo—Los que puedan dar primeros auxilio necesito que
traten las quemaduras más grabes, limpien y venden las heridas—
Empezó a organizar y la gente
poco a poco se calmaba y ponía a los heridos en una fila en el suelo convocando
agua con magia los que podían mientras el castaño proporcionaba pociones para
el dolor y gasas y vendas, tendrían que racionarlas, pero era su mejor
alternativa.
--Ahora quien sabe magia de
aire—cuando vio los que alzaban el brazo asintió—Necesito que hagan una
corriente de aire dentro del edificio para evitar que el humo entre y ventilar
el lugar y no se sienta tanto calor, manténgase así, rotándose para descansar y
no quedarnos sin aire—
Los aldeanos asintieron
poniéndose de acuerdo entre ellos para empezar a obedecer y proteger el
edificio por dentro, el problema era que debían evitar que el fuego los
alcanzara, era mas que evidente que aún faltaba mucha gente en el pueblo, que
una idea seria usar magia de aire y suprimirlo sobre el pueblo en llamas sin
aire o oxigeno el fuego se extinguiría, pero no era una alternativa si mataba a
alguien y tragarse los edificios con magia de tierra tampoco. Con un plan tan
limitado se acerco a la morena y los otros dos aventureros.
--Por que solo mandaría a 4
aventureros a encargarse de esto, no tiene sentido—se quejaba Richar enojado
con miedo—No podemos cuidar a tanta gente esto es un suicidio—
--Cálmate chico, es imposible
que seamos los únicos aventureros que vengan incluso algún pueblo pequeño o
algún viajero correrá la voz y la ayuda llegara, lo primordial es mantener este
edificio a prueba de monstruos y lejos del fuego—se limito a decir sin ventilar
que de su gremio era muy probable que no enviaran a nadie más.
--Hackett tiene razón, lo
primordial en este momento es agruparnos, quizás si aislamos el edificio con un
pequeño socavón a su al redor y lo llenamos de agua, podría funcionar por un
tiempo—
--Esta loca sabe cuanta magia
costaría eso, podría poner a limite a cualquiera—afirmo Angel tomando otra
flecha para tenerla lista si era necesario—
--Es cierto, pero es nuestra
mejor alternativa, eso y encontrar el monstruo de fuego que esta haciendo esto,
es evidente que no solo los lobos de trueno invadieron la ciudad una criatura
de fuego debe estar involucrada—
La morena se quedó pensando
otro rato
--Miren vamos a pedirle a los
aldeanos ayúdanos a sellar las salidas dejemos solo la principal como única
fuente de ingreso así ustedes pueden cubrirla mas fácilmente, Hackett y yo
iremos a erradicar al monstruo puede que incluso si lo matamos todo su fuego se
extinga—
--¡Van a dejarnos solos!
—casi grito Richar, agitando su espada—Es mejor esperar aquí hasta que vengan
los refuerzos—
--No podemos, por que no
sabemos cuanto tarden y si dejamos que la criatura o el fuego alcancen este
edificio nadie sobrevivirá—dijo sensatamente el chico de ojos verdes.
--Pero no tenemos magia de
apoyo sin Felix, no pueden dejarnos a cargo a tanta gente—se quejó Angel casi
hiperventilando.
--Su compañero despertara en
un segundo más, no puede usar el brazo inmovilizado, pero sí que puede usar su
magia de apoyo igual puedo dejar una barrera en el edificio que dure una o dos
horas les permitirá atacar a la distancia mientras los monstruos no puedan
entrar, el tendrá que reforzarla—
Los chicos no estaban
convencidos, pero era mas que evidente que no tenían muchas alternativas así
que aun que les costo terminaron aceptando, reunieron a la gente que tenia
magia de tierra y crearon un gran agujero que los usuarios de magia de agua
llenaron poco a poco esto mojo la tierra esperaban que eso funcionara al menos
por un rato, dejaron un único camino que los separaba de las llamas por donde
la morena y el castaño y algún superviviente pudieran cruzar, prepararon sus armas y salieron al fin del edificio.
--Esto no me gusta—se quejo
el castaño preocupado mirando las pocas rutas que tenían libre de fuego.
--Lo dices por esos niños—observo
ella mientras sacaba un frasco y lo bebía para liberar sus vías aéreas y respirar
un poco mejor en el fuego se peinó el cabello un poco hacia atrás—Son muy
novatos para llegar a ser Rango C, quizás el maestro eleva el rango para cubrir
el rastro que ya había dejado, y así cambiar el patrón—
Él también tomo su poción sin
problema alguno hasta sentirla vacía—Bueno nos preocuparemos de eso después,
creo que por el momento avanzar y buscar sobrevivientes y al monstruo principal
sería lo más recomendable—
Ella le observo un rato y
asintió, supondría por el momento que lo ideal era concentrarse y esperar con suerte
que el edificio que dejaban protegido tras de ellos soportara intacto,
volvieron a internarse dentro del fuego los edificios casi consumidos sobre
todos los de madera ya que los de concreto duraban un poco mas aun que tarde o
temprano la estructura se agrietaría y se rompería, el pueblo estaba casi
completamente consumido, era sin duda un perdida considerable, por que a pesar
de que eso era considerado un pueblo por muchos era prácticamente una ciudad
pequeña y sin duda había tenido el sello de protección divina que los
hechiceros mas grandes, que era a lo único que se dedicaban a bendecir las
ciudades y mantenerlas a salvo, claro por una suma de dinero bastante
considerable, a veces hasta se sentía como un abuso pero los alcaldes solían
pagarlo para asegurar el bienestar del pueblo.
Estuvieron casi horas
extinguiendo parte del fuego con hechizos básicos sacando gente atrapada en el
fuego teniendo que ver como mucha gente había muerto en garras de los lobos y
otros por el fuego, pero se concentraban en los vivos guiando a varios hacia el
refugio mientras mataban al resto de lobos, la sangre y el hollín manchaba sus
ropas y armas, pero no había rastro del monstruo de fuego por ningún lado y el
calor era cada vez más sofocante.
--Esto no tiene fin—se quejo
el mientras mataba al ultimo lobo del aria, y como sospechaban los refuerzos no
asomaban sus rostros por ningún lado—Creo que deberíamos volver al refugio
cuando encontremos a algún otro sobreviviente perdido—
Ella miro un edificio caer
totalmente levantando polvo a la lejanía, apenas distinguible por el fuego,
pero lo suficiente para hacerla morderse el labio inferior sintiendo la
impotencia golpeando fuertemente su pecho.
--Está bien—al final accedió
y empezaron a regresar.
Al principio caminaron luego
corrieron entre las llamas, gracias a los dioses tenían las protecciones
suficientes para no sufrir quemaduras, pero algo hizo que alargara el brazo
cuando el iba a atravesar un callejón que parecía despejado y curiosamente el
sintió lo mismo que ella y se levanto fue muy rápido pero la imagen de ellos
siendo apresados por un ciclope que casi rompo sus cuellos se sintió tan real
que casi se les cortaba la respiración.
--¿Sentiste eso? —pregunto
preocupado, como si hubiera sido una ilusión o una mala broma, la caída de la
noche y las horas rescatando y matando monstruos debía tenerlo exhausto
Pero asintió—si se sintió tan
real—soltó el aire como si aun le faltara mientras alzaba la vista y alcanzó a
ver algo le indico que retrocediera y ambos se pusieron al final de ese
callejón y si era una locura, pero un ciclope con su característico maso se
asomó.
--Olí más humanos—se escucho
su grotesca voz mientras pequeños globins alzaban las narices siguiendo las
indicaciones de su jefe.
Ambos se miraron a la distancia,
si ese ciclope llegaba al refugio muerte y sangre resonaría por todo el lugar.
Bien fuera una señal divina o una casualidad de un instinto oculto ambos
agradecieron no haber cruzado el callejón, quedando así expuestos por la falta
de espacio. Preparados el dio una indicación y ella salió rápidamente.
--¡Hey! Quieren humanos, aquí
tienen uno, vengan por mi—la chica no solo cargo una flecha si no tres, sus
ojos se impregnaron de magia y al soltar la cuerda las flechas fueron por su
objetivo sin vacilar mientras ella saltaba hacia atrás para tener más margen porque
en cuanto los globins cayeron el ciclope emitió un grito de furia que hizo
retumbar paredes y aquellas que ya estaban debilitadas por las llamas cayeron
mesclando polvo al humo negro del fuego.
Cuando ella aterrizo se
inclinó levemente dejando una de sus rodias alzadas mientras la otra golpeaba
el suelo mientras tensaba su arco una vez mas con una nueva flecha esta se
pintó de blanco y fue lanzada contra el ciclope que ya empezaba a correr por el
angosto callejón que al no poder mantener su anchura iba a rompiéndose mientras
el alzaba su mazo furiosamente corriendo hacia la chica que había matado a sus
esbirros, pero esa no había sido su motivación, para él lo único que importaba
era su estómago vació e iba a devorar a esa mujer como primer aperitivo, siguió
corriendo y sin piedad golpeo la flecha blanca que se dirigía directo a su
único ojo mientras los edificios a sus costados empezaban a derrumbarse pero al
golpear la flecha esta exploto en un enorme flash de luz que golpeo su vista.
Justo en ese momento apenas
terminaba de salir del angosto callejón ya cegado no se percató que el otro
aventurero salía de las sombras su cadena corría a gran velocidad
interponiéndose en sus torpes pies para obligarlo al fin a caer contra el
edificio que callo precipitadamente junto a la enorme criatura en ese momento
no dieron tregua la oz de metal salió impulsada gracias a la cadena y esta pudo
alcanzar a engancharse el brazo de la enorme criatura cuando sintió que la
punta estaba ya enterrada el chico ni siquiera se lo dudo dos veces y tiro sin
piedad de la cadena teniendo como consecuencia que se estirara tanto la piel
que el corte fuera tan profundo antes de que la punta al fin saliera de un
fuerte tirón llevando la sangre escurriendo por toda su cuerva hasta volver a
la mano del aventurero, esto hizo que el enorme ciclope golpeara el suelo con
un grito de fuera y dolor mientras se giraba en el suelo impulsándose con su
brazo sangrante y recuperando su maza de metal para vengarse de los
desgraciados que osaban lastimarlo, pero pronto el brazo con el rasguño cedió quedando
tan inerte que colgaba sin nada de fuerza.
--Paralizante—dijo la chica
cargando una nueva flecha esta vez volvió el fuego negro esta voló y
directamente se clavó en la rodilla del ciclope que no entendía nada cuando su
pierna empezó a incendiarse en llamas negras y el fuego no dejaba de
expandirse.
--En realidad es veneno, pero
como su constitución es demasiado enorme corre por su sistema tan bien—dijo y
guardando su oz con cadena y sacando su espada de detrás de su cinturón, esta
era una espada corta apenas era del largo de su brazo era plateada y tenía un
corte verde y en un momento empezó a brillar al igual los propios ojos del
aventurero y de un salto clavo la punta de su espada aprovechando que el
ciclope se había tenido que inclinar para intentar apagar el fuego que no se
extinguía por mucho que el sacudiera y golpeara, así pudo hacer un corte limpio
sobre la carótida la sangre apenas tardo el salir en un chorro que sin poder
evitarse salpico un poco su lado izquierdo desde su rostro hasta su brazo
tocando hasta su cadera mientras el aterrizaba sacudía el filo de su arma y con
una toalla que traía se limpiaba el rostro—No me gusta, ay que volver al
refugio—
La chica al fin pudo bajar el
arco, sintiendo el cansancio la magia era algo que facilitaba su trabajo y la
vida de todos en ese mundo, pero tenía el mismo efecto que al correr si corrías
sin parar por periodos prolongados de tiempo tarde o temprano el cuerpo te
obligaría a parar para tomar aire, y ya había usado demasiada magia, necesitaba
al menos uno o dos días de descanso para reponerse correctamente, pero con la
situación como estaba apenas calculaba un descanso no mayor de dos horas al
menos le gustaría descansar 4 horas antes de volver al combate con magia.
--Necesito un descanso—al
final admitió en voz alta mientras se acercaba al aventurero enganchando su
arco en la espalda, estaba llena de hollín y tierra pero aun así caminaba
pensando que la zona estaba despejada ya que no se sentía nada.
Pero pronto se arrepintió una
punzada de dolor atravesó su espalda la sangre salpico mientras ella perdía pie
y se presi pitaba contra el suelo, aunque en el último momento el chico corrió
a atraparla para que esta no callera.
--¡Shizu!—casi grito
cubriendo con sus manos la herida suspirando un poco al ver que no era tan
profunda peor no dejaba de sangrar—No te muevas—le dijo al notar que intentaba
incorporarse de su pecho peor él la atrajo un poco más contra él.
--Valla todo esto fue montado
para que mi mascota comiera sin preocupaciones, pero han arruinado todo…como
odio a los amantes—el atacante que estaba delante de ellos era una capucha
verde la voz era andrógina por lo que distinguir su sexo era imposible—si no
puedo obtener víveres para mis mascotas este pueblo, entonces ya no me
interesa—las manos se alzaron dejando ver lo largo de las mangas de la capucha
se alzaron al cielo y entonces el fuego que rodeaba las casas se empezó a concentrarse
en un solo punto cuando una enorme bola de fuego empezaba a alzarse era robusta
y gorda sus brazos eral largos y al final de estos en vez de manos era
simplemente una división de entre llamas aparentando así garras sus ojos eran
dos enormes huecos oscuros era como si el fuego hubiera decidido dejar esos
espacios sin rellenar terminando por el centro donde las llamas empezaron a
formar una boca que emitió un fuerte gritó haciendo que el aire caliente del
fuerte estruendo golpeara a los dos aventureros sin clemencia.
--Mierda—Hackett, apretó aún
más a la chica entre sus brazos procurando verter la única pócima sanadora que
le quedaba haciéndola escurrir por la herida sin dejar de mirar a la figura
encapuchada—Quien eres—exiguo saber.
Una risa se emitió como si le
pareciera divertido que se preocupara más por su presencia que el enemigo que
tenía en frente.
--Interesante—volvió a alzar
sus brazos, pero esta vez la ráfaga no fue caliente fue fría mientras empujaba
al aventurero que se mantuvo todo lo que pudo protegiendo a su compañero que re
recuperaba—Si sobreviven, nos volveremos a ver amantes cruzados—dijo y tras la
ráfaga desapareció.
El chico apretó los dientes,
pero no por la huida de ese ser desconocido si no porque su brazo empezó a
arder sintió algo dibujándose con fuerza pero sintió que incluso Shizu, emitía
un gruñido de dolor notando que mientras al el se le marcaba el brazo izquierdo
a ella el derecho, eso no era nada bueno pero poco pudieron preocuparse por que
apenas giro sintió como un puño de fuego se estampaba contra su espalda
lanzándolo lejos apenas en el aire tuvo tiempo de girarse a tiempo para que su
brazo derecho fuera el primero a golpear el suelo y aun sentir como todo su
cuerpo erra arrastrado por el padimento hasta que pudo refrenarse sintiendo el
dolor en su espalda peor la chica estba a salvo.
--Hackett, escapa—dijo al darses
cuenta de lo que había pasado, por dejarse proteger por aquel hombre.
--Ni en broma, te protegeré a
ti y a los sobrevivientes—dijo alzándose dejándola en el suelo y poniéndose por
delante, el olor a piel quemada abundaba de su cuerpo, pero aun así empezó a
alzar sus manos—Yukone ru me—empezó a recitar y un muro de tierra y piedra se
solidificaron alrededor del monstruo de fuego.
La criatura empezó a gritar y
con gran fuerza empezaba a golpear las paredes de roca al principio no tenían efecto,
pero él no dejaba de golpear hasta que agrieto una de las paredes, pero el
chico volvió a recitar el hechizo una vez más las paredes volvieron una, y otra
vez, pero cada que el monstruo lograba destruir la pared la rapidez con la que
las paredes volvían a levantarse era cada vez más lenta, el chico pensaba que
al ser un hechizo de roca el fuego no se vería beneficiado y que al menos daría
un par de horas, pero al parecer no solo era fuego debía estar encantado con
fuerza, a ese paso no podría pensar en un plan para destruirlo, y para
complicar la situación sus ojos se estaban cerrando por el cansancio, el había
guardado su reserva mágica para cuidar de los heridos y se limito a usar su
conocimiento medico incluso en el combate.
Se sentía tan patético, pero
su cuero ya no lo resistía mas sus piernas temblaron y cayeron al suelo
mientras la cúpula de piedra que rodeaba a la bola de fuego caía a pesados,
giro su mirada hacia atrás encontró a la morena con medio cuerpo levantado el
cansancio también se notaba en su mirada, esos enormes ojos negros siempre le hacían
sentir un poco de paz, y no le parecía una mala vista para morir aun que era
una pena no poder hacer algo más por ella.
--Bien—dijo en voz baja para
el mismo mientras aun que le doliera se levantó saco su espada corta, al menos
intentaría llevarse al enemigo delante de él y proteger la vida de la chica a
su espalda.
Pero antes de que se
sacrificara por la morena en un intento de acabarlos la bola de fuego corría
hacia él dejando una línea y rastro de fuego, sin duda el impacto lo destrozaría,
pero el no flaqueo, pero en el instante que esa llamara lo abrazaría con ese
interminable calor algo brillo y esa cosa se partió en dos partes a escasos
pasos de él, apenas vio como el fuego perdía la forma poco a poco aunque la
forma no se desvanecía e incluso en el aire se recuperó aterrizando en el suelo
a tiempo para ver al causante de tal Azaña.
Entonces los aventureros e
incluso el monstruo lo vieron aún bajo la luz de las estrellas y de la escasa
de la luna que podía colarse atravesó del humo la armadura dorada brillaba en
todo su esplendor, estaba delante era totalmente una figura femenina sus
guantes asemejaban las garras de los extintos dragones y una de ella hacia
girar una espada hasta que seso la punta se clavó en el suelo habiendo una
grieta que empezó a brillar, la espada era grande desde su hoja que era el
doble de ancha que una normal se alargaba hasta la empuñadura donde lo más
normal era que terminara en un alargamiento dividiendo el filo del mango, pero
estas no hacían una media luna rodeando el mango hasta que se encontraban al
final de la misma parecía una luna llena la que le habían quitada el relleno de
cada lado dejando solo un espacio para una única mano y después de que la luna
ce cerraba al final de la espada termina con un mango de madera terminado con
una gema azul en su extremo.
-- Ragnarök —se escuchó venir
de ella y entonces la grieta que se hizo de la punta de su espada que también
parecía una lanza, el piso se abrieron en una rápida grieta que corría a gran
velocidad hasta que encontró los pies de la criatura de fuego y en ese instante
el piso estallo destrozando a la criatura en unos segundos.
La caballera levanto su arma
desde el mango de madera lo hizo girar en su mano y lo engancho en el estuche
de su arma que estaba atado a su espalda donde las alas de dragón respaldaban
al gremio que representaba, sus ojos azul claros miraban a los aventureros que
apenas mantenían en pie con su cabello dorado suelto que apenas tocaba sus
hombros se acercaba a ellos sacudiéndose las manos haciendo el el sonido metálico
característico de una armadura en movimiento reinara como único sonido por un
largo periodo de tiempo.
--Están bien—la voz femenina
hizo saltar a los dos confusos aventureros.
--Espere… ¿señorita Allison?—Shizu
al tener un poco mas de tiempo recuperándose fue capaz de alcanzarla a ella ya
que estaba delante de Hackett se colocó a su lado revisando que el chico
estuviera bien pero sin perder de vista a la imponente mujer.
--Si, así es—contesto la
mujer mirando el rostro al ver que el fuego se extinguía—un segundo—volvió a
tomar su espada la giro sobre su cabeza y como si hubiera sido el golpe de un
tifón una corriente de viento rompió el humo disipándolo al fin haciendo que la
luz de la noche hiciera que incluso resplandeciera mucho más.
Ambos aventureros estaban
estupefactos, el despliegue de poder que ella ejercía era tan abrumador que
incluso se alegraban demasiado que estuviera de su lado. Pero para la morena no
era solo eso, sus ojos se llenaron de admiración; Allison Rowley, la primera y
única aventurera Humana Rango S de la historia del gremio, su leyenda se
extendía a cualquier rincón siendo la poseedora del arma mágica por excelencia Ragnarök,
un arma que hacia templar el suelo y lo partía como ella había tenido la suerte
de ver, pocos humanos podían llevar armas sagradas mágicas, de hecho ella era
la única en ese momento, por eso sentía admiración por ella, esperaba algún ser
una aventurera con el renombre de aquella mujer delante de ella.
--Muchas Gracias—el que
rompió el silencio fue Hackett, que al ver a Shizu, bien y a la leyenda de su
gremio se permitió dejarse caer, cayendo de bruces al suelo sintiendo todo el
dolor de la espalda y de su brazo pero al fin estaba a salvo.
--¡Ah! ¡Si!, señorita
Allison, muchas gracias—la morena inclino la cabeza al ser la que estaba de pie—Pero
ay que ir al refugio dejamos a unos compañeros y los supervivientes del pueblo,
ay que asegurarnos que sigan vivos—informo esperando mas de su ayuda.
La mujer sonrio fue
encuestamente con un orgullo pintado en ella mirando al fin el cielo mientras sacudía
una de sus manos.
--No se preocupen, mis compañeros
Faurok y Olaf ya se encargan de eso—le quito peso al asunto—Pero no entiendo por
qué aventureros de clase C, se encargan de esto…el líder del gremio debió
llamar a al menos alguien con rango A—hizo una observación inteligente—Apenas
corrieron con suerte de que estuviéramos de paso tras nuestro objetivo—miro a
ambos y permitiéndose colocar un mechón rebelde de su propio cabello tras de su
oreja miro a los aventureros como si los felicitara por sobrevivir.
La morena se calló sus
sospechas, ya que mucha evidencia, no tenían, incluso ese incidente se podía confundir
con la desesperación y la preocupación de mantener un pueblo vivo o al menos
rescatar a la mayor cantidad de gente, el rango era irrelevante en un juicio
contra el maestro perderían sin pruebas, ella tomo las que pudo de esa misión, pero
por el momento era mejor mantener el perfil bajo como había recomendado su
compañera.
--No sabe lo agradecidos que
estamos señorita Allison—se volvió a inclinar en una reverencia de
agradecimiento.
La aventurera de mayor rango sacudió
la mano quitándole importancia.
--Ustedes descansen aquí,
cuando tengan la fuerza suficiente diríjanse al refugio que fabricaron, ya mandé
a pedir refuerzos y vendrán coches que lo puedan llevar de regreso—preparo su
espada y se giro—revisare que no queden mas criaturas, buen trabajo soportando
el ataque—termino felicitando para terminar marchándose.
Un gran suspiro se escucho
desde el suelo.
--Pense que ya no la contábamos—comento
cuando la morena se giro y en vez de un agradecimiento lo golpeo con el puño
cerrado en el centro de su cabeza—Pero por que me golpeas—
La morena le miro algo
molesta—Por que te ibas a sacrificar por mi, si lo vuelves a hacer te colgare
de los pies—replico pero termino soltando el aire mas tranquila sentándose a su
lado—Pero gracias—
El chico se sobaba la cabeza
pero solto una pequeña risa.
--No es nada—dijo mirando al
cielo al fin algo menos preocupado pero de pronto sintió un ritón en el brazo
izquierdo—Carajo—cuando miro una marca negra había aparecido donde el dolor había
comenzado—
--Hackett—iba a tocarlo pero
ella sintió el latigazo en el brazo derecho pero su mancha era blanca y estaba
invertido, era como si ambos tuvieran una cada del Ying y el Yang.
--Ok, creo que cruzaron
nuestro destino—comento él
--Que vamos a hacer—se preocupó
ella.
--Estaremos bien, tranquila—
Ambos se miraron una vez más
peor luego giraron el rostro al cielo, permitiéndose por al menos unas horas
dejar sus preocupaciones atrás sintiendo la briza en sus rostros marcando el
final de su misión.

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