domingo, 30 de mayo de 2021

Capitulo # 1 Los sobrevivientes


Laitale

Capitulo # 1 Los sobrevivientes

 

El mundo es basto y aun ay muchos lugares que descubrir dentro de él, pero aun que eso es cierto las bases de cada territorio están marcadas por sus costumbres e historias; y en esta historia lo más resonante son los ecos del pasado que atormentan el presente y perjudican al futuro.

La tierra más antigua se llamaba Morbo, tierra roja y desierta que parecía no tener esperanza de dar o brindar ningún tipo de vida, pero eso rápidamente cambio con la llegada de los Elfos, seres míticos hermosos y elegantes que con sus artes que venían de la tierra y eran bendecidas por el agua, el aire y el fuego, bendijeron la tierra y de ella broto la vida; arroyos se llenaron, montañas se asentaron hasta los bosques florecieron como si llevaran miles de años en aquella tierra seca, tanto fue el Cambio que decidieron llamarlo Laitale, en conmemoración de Darle la bienvenida a toda clase de criaturas míticas e incluso a Humanos.

 

Con el tiempo las razas se mesclaron entre ellas salvo por el grupo de Elfos oscuros, la realidad es que los elfos mantenían un toque de elegancia y orgullo como vanidad…pero eso no les impedía fraternizar con las demás criaturas. Pero no los elfos oscuros los elfos más poderosos siempre creyeron que los elfos debían reinar la tierra que habían bendecido, y someter a todas las criaturas a su voluntad, y aun que había una jerarquía de reyes entre todas las razas de los elfos, la realidad era que solo deseaban vivir en paz.

 

Así por mucho tiempo los elfos oscuros, mantuvieron su pureza por muchos años manteniéndose alejados en sus propias tierras evitando que cualquier criatura cruzara esa frontera, así se mantuvo por mucho tiempo hasta que una Elfa oscura cansada de las limitaciones de su gente se aventuró a escapar, quería ver el mundo y descubrir por ella misma si era verdad, que eran los seres supremos, quería ver con sus propios ojos lo que había afuera.

 

No fue planeado para ella enamorarse de un humano, sus cálidas manos se habían tocado cuando ella accidentalmente choco con él, fue amor a primera vista, al principio era un romance secreto ella volvía y fingía su vida de Elfa oscura pero cada vez que se encontraba con él,  descubría que su vida en el resguardo de su raza no era lo que ella quería, ella quería poder vivir y morir con ese hombre y así fue que tras ocultarlo y verse a escondidas ella ya nunca volvió a las tierras de los elfos oscuros, desidia vivir y morir con aquel hombre que había cautivado su corazón.

 

Al paso del tiempo y más pronto de lo que se creía no fue la única en salir de aquella frontera, eran pocos elfos oscuros los que se unían a independizarse de esas creencias siguiendo y creyendo en la ideología plasmada por aquella elfa oscura y como ella decidieron jamás volver a su territorio, por un tiempo esto no fue un problema pero con el paso de los años niños mestizos de elfos oscuros habían nacido de varias relaciones fortalecidas en el mundo, esto no le gusto a los ancianos oscuros quienes creyeron herejía a semejante acto…si habían procreado, mientras que las otras razas elficaz promovían el amor entre razas y mestizos, ellos eran diferentes habían mantenido una doctrina de pureza en su sangre, y no iban a permitir que un puñado de traidores mancharan aquella pureza que habían adoctrinado.

 

Entonces la desgracia paso los elfos oscuros se revelaron, su magia oscura arraso con poblados enteros, manipulaban y controlaban criaturas míticas como simples marionetas obligándolas a matar en su nombre, el bosque que rodeaba su territorio se secaba sacando arboles oscuros fuertes y densos que potenciaba su poder, criaturas oscuras nacidas para servir a sus amos solo vivían para servirle a ellos y solo a ellos. El mundo se llenó de caos mientras que el pretexto era erradicar a los niños nacidos de relaciones blasfemias a sus ojos, habían incluso empezado a matar incluso a aquellos que simplemente estaban cerca de aquellos mestizos, la sangre derramada era cada vez más y más que varios poblados empezaron a entregar a estas familias a los elfos oscuros con tal de ser perdonados, pero eso nunca ocurrió  los elfos oscuros habían pasado de limpiar su sangre a matar para así ser los soberanos de todos.

 

Las otras razas elficas vieron esto con preocupación, si los elfos seguían avanzando con sus planes, no solo dominarían toda la tierra, harían un mundo ideal solo para ellos, y llegaron a la conclusión que no podían permitirlo así que un grupo de altos elfos se reunió e hicieron un gran hechizo de contención, ese hechizo hizo retroceder a los elfos oscuros encerrándolos en su territorio sin la posibilidad de salir rodeados de una alta magia de elfos de la luz condenándolos a no poder jamás salir de sus dominios.

 

Aun así tras la gran contención aun ay oscuridad en el mundo y quizás algún día ningún hechizo pueda proteger al mundo de la ira de los elfos oscuros, y pensando en eso y que el mundo necesitaba un orden, se crearon los gremios, lugar donde valientes se embarcaban en búsqueda de gloria y dinero, estos lugares se hicieron con el propósito de brindar misiones simples hasta exterminar a esas criaturas oscuras que desean la liberación de sus señores, y quizás con el tiempo un grupo de aventureros logren librar toda esta oscuridad.

Las palabras de la mujer que contaba la historia habían dejado de ser escuchadas, sus propios recuerdos se habían activado desde el mismo lugar, cuando la historia mencionaba a la primera elfa romper sus cadenas por amor.

 

Era invierno, su mente lo recordaba él había disfrutado de un pastelillo de vainilla, no era fan de los dulces, pero ese pastel siempre le gustaba sentir el liviano sabor le daba ese toque que amaba de la comida de su madre y ella siempre le daba un gran vaso de leche, siempre sonreía era lo que mejor recordaba de ella su sonrisa, él era feliz viviendo en el bosque solo ellos tres y no pedía nada más en el mundo. Pero ese había su ultimo día feliz. El dormía ajeno a lo que pasaba en el mundo y el deseo que eso hubiera seguido lo atormentaba, pero era inevitable ese recuerdo se hundía con el siendo despertado con brusquedad el aroma del pastelillo de vainilla se desvanecía y un profundo olor a sangre lo perseguía.

 

--Alyer, despierta corazón…despierta—escuchaba la voz de su madre, sus ojos se abrían al horror y el miedo.

 

--Ya están aquí—era la voz de su padre que era la razón del inmenso olor a sangre en su habitación—Debes escapar con nuestro hijo…vete—

 

--Pero…que harás tu—contesto ella asustada.

 

--Papa…mama—interrumpió el asustado.

 

--No hay tiempo, les daré todo el que pueda—la fuerte mano de su padre se había posado en su cabeza como cuando él iba a jugar o él llegaba del trabajo, el acaricio y revolvió su cabello por última vez—Se fuerte Alyer—

 

El suplico para no dejar a su padre pero sus labios eran sellados con la palma de su madre que tras un beso salió por la ventana corriendo hacia el bosque, el trato de gritar de volver, pero su madre lo oprimía con fuerza contra su regazo y él no tenía la fuerza para resistirse, sintió el frio calar en sus mejillas donde sus lágrimas se acumulaban sin parar, el rostro de su madre estaba distorsionado pero recordaba sus lágrimas su aliento frio hasta que paro él podía sentir como ella lo alejaba de su protección y lo ponía en el hueco de un árbol.

 

--Mama!—se alteró tratando de mantenerse a su lado aferrarse a ella y volver por su padre pero ella lo mantenía en el árbol con ambas manos.

 

--Escucha Alyer, vas a quedarte dormido y cuando despiertes es probable que ni tu papa ni yo sigamos en este mundo—

 

--mama no…no—trato de resistirse mientras no dejaba de llorar.

 

--Lo siento mi vida…pero si te encuentran te mataran—limpiaba sus lágrimas apretando sus labios por la impotencia que ella misma sentía—Nunca le digas al mundo quien eres…protégete oculta tu identidad…vive—beso su frente y le entrego un libro de pasta dura—Aun que cuando despiertes no encuentres este libro contigo, el siempre ira a ti…te enseñara todo lo que se…y te mantendrá a salvo hasta que tú puedas cuidarte…recuerda Alyer tus padres te amaba—

 

--Mama no me dejes…por favor no me dejes—suplico pero su madre solo le sonreía, y poco a poco perdió fuerza trato de resistir el sueño…trato de aferrarse a su madre, pero el sueño fue más fuerte.

 

El árbol se selló, protegiendo algo que era preciado para ella.

 

Años más tarde el árbol se abrió y el despertó, miro a su alrededor buscando pero no había nadie ahí con él, negó y corrió en dirección a su casa el conocía el bosque porque para él solo habían pasado horas, pero entre mas corría y se acercaba a su hogar más cambios notaba y vio con dolor el panorama, donde era su casa solo quedaban piedras y madera ya adaptada a la naturaleza, no quedaba nada mientras el caía de rodillas al perderlo todo en una noche.

 

El mundo se verte oscuro y devorara a todos.

 

--Alyer—algo lo trajo de vuelta de sus recuerdos sus ojos negros se abrieron para ver a un chico de cabello castaño rizado atado con una coleta larga, lo que lo hizo suspirar como de fastidio—Oye fuiste tú es que escogió esta misión no yo—se quejó el castaño a la reacción de su compañero.

 

--Cuando decía escolta, imaginaba custodiar una caravana por el camino a cumbre oscura, ahí ay lobos devora humanos, no pensé que terminaríamos escoltando a Nora a contar historias en pueblo algodón de azúcar—

 

--que carajos con tu vocabulario, es pueblo Chansy…se mas cortes ya vamos a volver a Astur—entorno sus ojos verdes negando ante la actitud de su compañero.

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--Ya era hora—se ajustó la capa con la que ocultaba sus armas, vestía como todo un aventurado con sus guantes de cuero justos y ropa negra, sus pantalones tenía varios lugares estratégicos donde guardar todo lo que un aventurero necesitaba para sobrevivir, y se ataba su cabello negro con una trenza apretada a un costado, era un trenza que representaba a los extintos Yulkes, guerreros humanos que habían batallado desde tiempos antes de la guerra con los elfos oscuros—Buscare una misión de casería al llegar al pueblo—

 

--Busca una que puedas hacer solo—el castaño había empezado a recoger las cosas que iban a llevar de regreso a su gremio, el vestía con pantalones caquis y una camisa blanca tenía un par de dagas en el cinturón y llevaba un bolso de lona negro donde guardaba su demás equipamiento—Tengo que encargarme de algo de regreso al pueblo—

 

--Oh, es cierto estas ocupado para volverte Medico Hackett, no tienes pinta de médico, te lo he dicho?—su porte de chico rudo y era difícil veces notar sus ironías, pero Hackett ya estaba más que habituado a su comportamiento errático, así que simplemente se encogió de hombros.

 

--Los doctores son necesarios en el mundo, no todo tiene que depender de la magia—

 

Y tras esa respuesta fue a recoger las cosas de Nadie, quiera una de las recepcionistas del gremio Alas de Dragón, el gremio Principal de Astur al que ambos pertenecían, eran una alianza de solo dos personas, aunque más a decisión de Alyer que solo toleraba trabajar con Hackett, pues algunas misiones de gremios no se podían tomar en solitario, por una regla implícita había que formalizar alianzas, y normalmente un equipo se conformaba por 4 o más integrantes, pero el moreno era reservado con quien se relacionaba, y muchas veces el castaño reconocía que de no tener esa regla para ciertas misiones quizás nunca hubieran sido amigos.

 

Tras la charla volvieron en el carruaje que habían alquilado como parte de la misión Hackett se encargaba de guiar a los caballos mientras Alyer se mantenía en el techo por la parte de atrás del carruaje vigilando que monstruos quisieran atacarlos, pues llevaban provisiones solicitadas por el gremio como un extra ya que iban a una de las pocas ciudades que vendían Manzanas doradas, y era una buena oportunidad de compra.

 

El viaje fue aburrido para el moreno, que nada más llegar al gremio de un salto se bajó de la carreta mirando el  enorme edifico que era su gremio era el edificio más grande de la ciudad con tres pisos de alto y una ala de dragón colgando de la parte del frente, con su nombre en letras doradas, y todos los miembros iban y se iban e búsqueda del sustento, otros de fama y algunos por gloria o venganza, en ese punto de su vida no sabía que lo motivaba si la venganza o simplemente la promesa a sus padres de sobrevivir en esa vida, algún día lo sabía.

 

Limpiándose las botas entro yendo casi directo a la parte de la taberna donde más de un aventurero se paraba a beber un trago o comer algo pero sobre todo el tablero con los afiches de las misiones, estaban separadas por rangos de la A-E siendo las más difíciles las S una sección exclusiva que solo el maestro podía otorgar a un grupo grande de aventureros, a él no le interesaba mucho esas misiones porque jamás querría formar un grupo más grande e involucrarse con más personas de las necesarias, así que fue a la sección del rango C que era su rango actual, las misiones en ese rango daban muy buenas recompensas y podría cubrir los gastos de un mes con ellas, pero para el no eran suficientes. Leyó cartel tras cartel meditando la mejor ruta a seguir hasta que encontró una casa de globos, eso era interesante a veces al ser tan pequeños eran subestimados y su clasificación podría ser baja pero eran bien sabido por aventureros experimentados que eso podría cambiar de un momento a otro dependiendo de su cercanía a la magia oscura de los elfos que aún está impregnada en la tierra, con una pequeña sonrisa de satisfacción tomo el afiche para dirigirse a la recepción.

 

--Oye—Hackett golpeo sus hombros para detenerlo, parecía molesto—No me dejes bajando todo el cargamento la misión no termina hasta que termina—se quejó mirando que él ya había escogido una misión en solitario de casería.

 

--Puedes pagarle a pedro para que descargue, después de todo es parte de su trabajo—el muchacho apenas salió al escuchar su nombre, entusiasta de no más de 13 años, era la edad en la que se te permitía formar parte de un gremio, peor no se te permitía misiones si no que ayudabas a todos los aventureros hasta que tuvieras 15 años que era la edad mínima para tomar misiones.

 

--Alguien me llamo, o señor Knowed, señor Engel, saben que pueden contar conmigo en lo que necesiten—dijo el joven pelirrojo sus pecas pitaban todas sus mejillas, y traía ropa algo desgastada pero eso no le quitaba el entusiasta—Dígame que necesitan, que cargue sus cosas, que pula sus armas, o quizás que pida su comida favorita y la lleve a su mesa, ya saben yo soy su escudero en el gremio—dijo con el puño bien alto.

 

--Hola pedro—Hackett no apago su entusiasmo y se rindió—Esta bien pero si vuelves a llamarnos señor, te bajaremos el porcentaje de propina—advirtió en broma negando—El carruaje está lleno de manzanas son para Muriel en las cocinas, dáselas y dile que te de tu parte del encargo—señalo el carruaje y el chico asintió corriendo al trabajo.

 

--Cuando tú eres escudero del gremio eras tan animado—

 

--Espero que eso fuera un intento de mala broma, yo solo me limitaba a mi trabajo, inflar los egos de aventureros incompetentes jamás—se zafo y negó con su mano libre, vete a hacer tus pruebas para ser médico, eso nos abrirá misiones más complejas—

 

--Amigo al menos finge que no me quieres solo como herramienta—soltó el aire—Nancy te está esperando—dijo viendo por el rabillo del ojo como la recesionista se arreglaba el cabello, e incluso revisaba su maquillaje, su cabello era castaño brillante y ojos que aprecian de un rojo cereza y más de uno notaba que tenía una fijación por el moreno que era su compañero—Deberías aceptar su invitación a salir quizás así te quites el mar humor—

 

--Nunca me relacionaría con mujeres del gremio, no busco relaciones serias las de una noche o solo sexo son menos complicadas—dijo con brutal honestidad mientras volví a caminar—Nos veremos después doctor—

 

--Eres duro amigo—dijo pero le dejo marchar a pedir la misión.

 

Mientras Nancy se peinaba el cabello una última vez y se restregaba sus labios con picardía rogando por que Alyer le pusiera algo de atención.

 

--Hola Alyer, como fue la misión de escolta—

 

--Aburrida Nancy, muy aburrida—dijo mientras le daba el volante de la misión de exterminación de Globins—Puedes enviar la parte de mi recompensa a la dirección de siempre—menciono educado, pero no le prestaba atención al revoloteo de pestañas o a como ella sensualmente pasaba un mechón de cabello detrás de la oreja.

 

--Ya veo, pues espero que la cacería sea mejor para ti—sonrió mientras registraba quien había tomado la misión—Esta misión es individual pero está abierta para varios aventureros la recompensa se pagara conforme a las orejas de los globins, estás de acuerdo?—

 

Alyer lo pensó por un segundo, toparse con otro aventurero era una probabilidad, muy alta en cualquier misión, pero una competencia de recolección siempre terminaba con un idiota queriendo llevarse el mérito, pero necesitaba el dinero y desahogar la energía.

 

--Si, entiendo los términos aun así apúntame—declaro y Nancy sonrió sellando las hojas y terminando el tramite—Cuando termines vienes para pagarte lo que corresponde…y quizás-antes de terminar su idea en la interrumpió.

 

--Gracias, me voy—dijo cortante marchándose del lobby.

 

Nancy bajo el rostro con otra misión fallida para pedirle una cita.

 

El moreno se aseguró de tener sus cimitarras bien sujetas y una espada corta por si la cueva era demasiado pequeña, no quería darle ventaja a las criaturas de la oscuridad, camino por el pueblo ignorando a las personas que Vivian ahí, mercaderes gritando y pidiendo a la gente ir a ver sus ofertas, parejas felices caminado mientras compartían algún bocadillo, niños jugando y riendo, el puedo era diverso, había semi-humanos, y medio elfos de otras razas, como elfos de fuego, de hielo e incluso de tierra, vivían ahí, la diversidad de razas era compartida, pero aun así el sabía que no todos toleraban a los mestizos de elfos él era consciente de la discriminación que muchos tenían hacia ellos, el mundo aun recordaba con sangre el que los elfos oscuros tuvieran mestizos…el mundo estaba herido y él había decidido escapar de esa realidad.

 

Ignorando todo su alrededor salió de la ciudad, camino hasta que no era visible entrando en el bosque se olvidó de guardar sus apariencias sus orejas se alargaron y sus ojos se volvieron dorados, ese era su verdadero rostro que nadie conocía y jamás dejaría que alguien lo averiguara.

 

--Aneg, abash, trush—en su mano había aparecido el libro negro que su madre le había dejado, solo así la magia podía explotar de su sangre elfica y así se trasporto a las afueras de Sanburgo a un bosque cercano a su destino final—Sheri me Ha—el libro desapareció sus orejas volvieron a ser humanas y sus ojos se tornaron en negro.

 

Sacudió los hombros más relajado y empezó a andar hasta la cueva que era su destino final, como esperaba la entrada era algo angosta pero entraba sin problemas encendió una antorcha con algo de magia de fuego, era un hechizo que hasta humanos podían aprender así que si alguien lo miraba no exponía su verdadera naturaleza, al principio debió ir agachado pero conforme avanzo pudo erguirse en la cueva primero estiro el cuello por el malestar de haberse inclinado demasiado.

 

--Más vale que al menos estén 50, esos serian unas buenas rupias para restablecerme—se dijo a si mismo mientras avanzaba con cautela sabía que podría haber trampas en cualquier lugar.

 

Camino por al menos 10 minutos más dentro la cueva se tornaba azul, los ecos de gotas cayendo en el fondo era muy intensa al silencio reinante, pero pronto esas paredes se habían tornado rojas, había un rastro de sangre por todo el lugar él se agacho para tocarla y frotarla contra sus dedos la sangre de los globis era particular, áspera y olía realmente mal, y si esa era sangre de globins, eso quería decir que si había un aventurero que había llegado antes que él, pero no le dio mucha importancia siguió el camino encontrando cuerpo tras cuerpo sin orejas, pero al llegar un unto había cuerpos aun con orejas intactas y fue cuando vio salir de entre rocas un par de botas, por la forma parecían femeninas, suponía que la aventurera había perecido en pelea.

 

--Tendrás que esperar a que limpie la cueva—dijo al cuerpo se acercó un poco más  con la intención de sanbarguardar el cuerpo, pero tan pronto intento tocarla las chispas saltaron de no haber apartado la mano a tiempo el daño hubiera sido peor, pues su guante se había destrozado cortando tres de sus dedos—Que demonios—miro su palma un par de veces y saco una pésima de sanación vertiéndola sobre sus dedos para curarlo, y fue entonces cuando el cuerpo se alzó.

 

--Maldición!—grito en sobre salto una voz femenina, el juraría que por un momento unas puntas negras se asomaron, pero luego todo se ocultaba en una capucha larga cubría el rostro de la aventurera, eran muy populares en algunas aventureras femeninas ya que guardaba su identidad ante muchos, magia elfica avanzada que se compraba en tiendas—Oh—la aventurera se sobo el cuello como si apenas se recuperara del golpe, y lo cierto era que si apenas se había alzado cuando sintió ese último hechizo de protección activarse.

 

--Tranquila, la verdad pensé que estabas muerta—dijo quitándole peso al asunto, al menos ahora no debía volver por un cuerpo y darle sepultura—Te topaste con algún Globins campeón?—pregunto meramente para saber la situación de la cueva a olor que la aventurera negó.

 

--No, algo peor—la aventurera estiro las manos y saco una daga para empezar a cortar las orejas de los globins que habían muerto con su hechizo de protección—Ay un minotauro en la cueva—respondió mientras ponía las orejas en el saquito que tenía para eso—Aun lo siento cerca—señalo uno de los dos caminos que separaba la cuerva—Esta en esa dirección, debe ser un sirviente de los elfos oscuros, tiene control total sobre los globins—

 

--Eso es suficiente—dijo interrumpiéndola por si quería contarle el cómo había terminado inconsciente en esa cueva, a él no debía importarle y no iba a profundizar en ella—Yo me encargare de él, así que deberías marcharte—se alzó buscando un guante de respaldo y colocándolo en su mano.

 

--Disculpa—la aventurera se amarro el saquito en el cinturón y alzo una mano en advertencia—Esta misión es mía—dijo sin siquiera amedrentarse.

 

--Deberías conocer tus limitaciones, un minotauro es clase A, y tu estas en una misión clase C, así que tampoco es tu misión—

 

--Knowed tú también eres rango C—dijo sin sentirse amenazada por el

 

--Como sabes…

 

--Somos parte del mismo gremio, descuida no es que me importe que tu sepas quien soy, pero no dejare que me quites un bono extra en mi bolsillo…--

 

Alyer entorno los ojos cruzándose de brazos ahora recordando a esa chica, la había visto entrar el gremio un par de veces la realidad era que nadie sabía cómo era su rostro nunca se quitaba la capucha ni dentro ni fuera del gremio, pero ella tenía razón estaban en la misma posición.

--Bien—dijo con determinación—Quien le corte la cabeza primero se lleva el bono de penalización por clasificar mal la misión—

 

Se escuchó una afirmación debajo de la capa.

 

--Bien, eso es justo—trono los dedos y antes de que Alyer se diera cuenta ella empezó a correr por el pasillo, ella era bajita eso le daba ventaja ya que no debía preocuparse por las salientes bajas.

 

--Interesante—sonrió pero no se dejó intimidar—Shaka mi la—sus ojos se volvieron amarrillos y la velocidad aumento antes de que ella lo viera en la arregazo volviendo sus ojos negros de nuevo.

 

A la velocidad a la que iba saco la espada corta viendo globins delante del sacudió la espada cortando eficientemente con la suficiente habilidad para no detenerse había cortado las orejas de un solo tajo y las había volcado en su bolsa correspondiente, y siguió así cortando y asesinando a sus objetivos hasta que llego a lo más hondo de la cueva ahí fue cuando la caverna se abrió el lugar tenía un techo bastante alto y eso le permitió sacar ambas cimitarras, haciéndolas girar cuando el minotauro salió en todo su esplendor los cuernos de toro por delante no aguardaron apenas un segundo vio al intruso se abalanzo con velocidad hacia él, pero el hechizo de velocidad aún estaba ahí así que rápidamente lo esquivo y corto un brazo sin siquiera volverse a mirar y de una patada empujo al monstruo contra las estalagmitas que estaban creciendo en el suelo destrozándolas todas con el peso.

 

--Demasiado fácil—en eso el minotauro empezó a despedir una energía oscura inmensa tanto fue la concentración de esta que fue sufiente para que el minotauro asentara un golpe sobre su pecho y lo estampara contra la pared contraria—Aun tenías eso bajo tu maga—negó limpiando la sangre que había salido de la camisura de sus labios.

 

Listo para su segundo encuentro iba a encantar sus cimitarras pero alguien se le adelanto una patada en el mentón en ese impulso hizo que la aventurera terminara apoyada en ambas manos para impulsarse al aire justo para saltar sobre el estómago del minotauro para finalmente aterrizar en sus dos botas con elegancia de debajo de su capa salieron dos katanas largas y de un tajo el segundo brazo salió disparado.

 

Alyer sonrió, se había sentido emocionado pero no iba a dejarse ganar por una aventurera se impulsó con las cimitarras por delante pero ella había pensado lo mismo que él se impulsó y ambos filos giraron chocaron al mismo tiempo mientras la cabeza salía disparada al suelo ambos se agacharon y se levantaron sacudiendo sus filos.

 

--Eso es caso cerrado…--Alyer estiro su filo estaba mucho más cubierto de sangre mientras él lo sacudía y así lo limpiaba—Yo corte la cabeza primero—

 

La aventurera suspiro y si su katana estaba lleno de sangre pero apenas un porcentaje de la sangre del minotauro.

 

--Tu hechizo de elfo oscuro fue más rápido que el mío, que desperdicio—se enfundo las katanas en su cinturón pero pronto fue tomada por el brazo y la hizo acercarse a él.

 

--Que dijiste—la voz salió más ronca casi con tono de amenaza cuando la escucho pronunciar esa palabras.

 

--De que parte hablas—dijo y luego exhalo—Ah ya…lo de usar tu magia de elfo oscuro, eso es lo que hicisteis o me equivoco—

 

La rabia que tenía en ese instante tenía una pisca de miedo…alguien lo había descubierto, no…nadie lo había seguido, nadie podría descubrirlo…no debía no podía…sin poder controlarlo el aura oscura lo empezó a cubrir la amenaza a su estilo de vida se estaba viendo envuelto en la desesperación hasta que ella no se había sentido amenazada y golpeo su hombro.

 

--Oye, sabes no eres el único sobreviviente a la gran matanza, yo también soy mitad elfa oscura, si no tuviera la capa verías mis verdaderos colores, sinceramente ojos dorados son mejores que ojos negros—se zafo con cuidado y se encogió de hombros—Bien te dejare quedarte con el extra por la cabeza de minotauro…--

 

--Espera—trato de retenerla perlo ella no lo permitió—Dices que mestizos de elfos oscuros nos podemos reconocer—el aura empezó a disminuir, hasta que esta desaparecía por completo.

 

--No…ay un hechizo especial para ese…pero como tu soy reservada sobre mi procedencia, nos veremos en la ciudad Knowed—

 

Iba a retenerla de nuevo, pero se dio cuenta que ella no iba exponerlo…pero lo más relevante en ese instante fue darse cuenta que no era el único sobreviviente…había más mestizos de elfos oscuros…el mundo se había hecho más grande.


 

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