
Capitulo
# 34 Un futuro incierto.
Las
palabras de Erin, resonaban en su cabeza en una pequeña secuencia de reproche y
deber, todos esos meses cuestionándose por que a todos parecían importarles esa
mujer de cabellos de oro; no, más bien era esa obsesión de todos por lo que él
pensaba de ella, pero no podía evitarlo su recuerdo permanente era borroso
confuso y lo que más brillaba en ellos era el que ella le tenía cautivo
mientras sus amigos sufrían y morían. Pero ahí estaba el subiendo las escaleras
lo más rápido que podía, todos le habían abierto el camino y cada uno de ellos
le empujaba a seguir que dejara de dudar y confiara más en su corazón que su
cabeza.
--Con
un demonio, resistan--deseando que todos sobrevivieran subió hasta llegar a lo
más alto de ese laboratorio, el centro de sus pesadillas, ahí todo debía
terminar, con eso en mente empezó a agrandando sus manos con ese color
grasiento y las pequeñas erupciones y de un puñetazo derribo la puerta.
Estaba
listo para la señal de alarma, que resonó más fuerte porque si, no había sido
por que el irrumpiera con fuerza esa alarma debía tener tiempo sonando pero al
ver las paredes y el suelo se dio cuenta que nadie la había apagado porque
simplemente no había nadie con vida que lo hiciera, los cuerpos habían sido
arrojados o explotados la sangre regada por todas las paredes pero lo que su
ojo solo pudo divisar con dolor fue el delgado cuerpo que se mantenía en pie al
centro de toda la muerte, el cabello dorado era tan largo que rebasaba sus
propios tobillos, se notaba los huesos en su sus pequeños brazos y una piel
demasiado pálida, parecía un fantasma de un viejo experimento ejerciendo
venganza y cuando giro la imagen no mejoro su cuerpo estaba desganado ojeras en
sus pestañas habían marchitado una mirada que debía ser hermosa en esos ojos
azules que no brillaban, la sangre salía de sus ojos corriendo como lágrimas,
de su boca escapaba otro pequeño hilo del mismo líquido corriendo hasta
perderse cuando ella los movió.
--Alyer...estas
aquí--susurro parecía que no esperaba que llegara nunca y como si fuera un
alivio dejo que su cuerpo colapsara.
El hizo
aquello que todos le habían gritado que hiciera, que dejara de escuchar a la
razón y escuchara a su corazón corrió tan rápido como pudo arrojándose en el
último momento para evitar que ella cayera contra el suelo. Ya en sus brazos a
salvo trato de sonreírle pensando en lo primero que le viniera a la mente para reaccionar
a la situación actual.
--Tu
hiciste todo esto—dijo asombrado por el poder que había tenido para acabar con
los guardias y científicos, de no haberlo hecho el mismo los hubiera destrozado
y lo sabía por qué se lo gritaba el cuerpo entero cuando apenas pesaba el cuerpo
entre sus manos—Deja que te quite esto—iba por el gran casco, pero ella le
paro.
--No…aun
no…termino—sus labios estaban partidos de lo reseco que estaban aun así ella
dibujo una sonrisa—Pensé que no te vería de nuevo…--
Sus
ojos se humedecieron, el odio hacia ella había sido quemado hasta hacerse
cenizas, ella la real no parecía un correcto desahogo de su odio…se sentía un
idiota por gritarle.
--Nunca
te dejaría atrás—acaricio su rostro, quizás no la recordaba, pero la haría
sentir que sí, para sacarla y ella dejara de preocuparse más. Pero ella soltó
una pequeña risa y sonrió.
--Eso es
tan típico de ti—su respiración era demasiado trabajosa, las maquinas debían
tenerla con vida, pero ahora solo tenía conectado el casco había un rastro de
metal doblado y roto de lo que la había sostenido y los cables que la
solventaban para sus funciones estaban rotos, como era que seguía siquiera
consiente—No tienes que fingir que me recuerdas—
--Co…como—dijo
asombrado de que ella pudiera saber eso sin deje de duda en su mirada.
--Estamos
conectado aun…puedo escuchar tus pensamientos…los de todos—sus cansados ojos
caían pesadamente parecía que le costaba tenerlos abiertos—Los escuché mientras
los herían, los vi…los sentí—levanto su mano hasta tocar su pecho—Te duelen las
balas—
Su
cuerpo dolía…pero como podía quejarse cuando ella parecía dispuesta a
desmallarse y aun así preocuparse por el…quien era…quería recordarla, necesitaba
recordarla.
--No…ya
no duele—dijo con determinación, porque ella no debía preocuparse por él.
--Que
mentiroso…siempre igual—replico ella sabiendo que el mentía
--Yo…sé
que te llamas Bianca—cambio el tema para que dejara de preocuparse por sus heridas.
--Si…es
un nombre que me dieron un día…cuando colapsé en el primer laboratorio en el
que estuve…guardaba en secreto todo mi potencial escapando del aro de metal,
ahora tengo un enorme casco que controla a muchas personas como yo me negaba a
ser controlada—cerro los ojos ya muy cansada
--Que
estás haciendo—replico el al verla realmente desfallecer listo para quitar el
casco y librarla de lo que fuera su carga.
--Autodestrucción,
esta cosa controla todos los centros de TB, solo estoy asegurándome de que a
todos los que manipulo salgan ilesos antes de eso, y encerrar a cada científico
dentro de ellos—parecía muy segura de sus palabras como que aquello se cumpliría,
aunque ella desfalleciera.
Cosa
que al no le gustaba a pesar de que no la recordaba. Pero aun así el asombro
era una palabra demasiado pobre para la magnitud de poder que tenía ella en sus
pequeñas manos…debía ser cansado y aun así ella lo estaba haciendo…acaba con la
guerra.
--Quien
te dio ese nombre—tubo la necesidad de cambiar el tema cuando la vio casi
quedar inconsciente sus ojos habían tomado un color más vivo cuando ella dijo
esa historia, quizás si la hacía hablar, su pesar fuera menos y no tendría que
quedar inconsciente haciendo lo que ella creía lo mejor para acabar eso, la ayudaría
todo lo que pudiera.
Y si
ella había sonreído de nuevo por la pregunta.
--Mi
primer amor—dijo suavemente—Yo nací en el laboratorio donde estaba, jamás había
conocido el mundo exterior…así que me conformaba por un holograma de flores que
proyectaban en el salón de supuesto descanso…él estaba molesto pegándole a la
pared y me dijo que por que me alegraba por una simple ilusión de flores que no
se podían oler…me emocione mucho al saber que las flores tenían aroma—
El
parpadeo…esa era su historia…ella, como.
--Creo
que le pegue fuerte cuando él se dio cuenta que para mí era la fantasía
perfecta, así que el prometió llevarme a un campo de flores de verdad y me dijo
que una niña tan bonita como yo no podía tener un nombre de números y me dijo
Bianca…me alegre tanto—sonreía aun en esa cara de sorpresa de el—Escapamos por
un tiempo conocí el exterior con el…me protegía de todo y quería tenerme a
salvo parecía que lo lograría pero luego nos atacaron y nos separamos por
muchos años, yo aprendí muchas cosas pero cuando lo volví a ver se convirtió en
mi segundo primer amor—
Él
tenía sus recuerdos de niñez, pero eran algo distintos, pero eran los mismos.
--Acaso…
--En
este momento se ha vuelto mi tercer primer amor…porque, aunque no me recuerda,
está intentando mantenerme consiente para acabar y sacarme de aquí…como el
prometió—
--Bianca…
--Me
gusta cuando dices mi nombre Alyer…--sonrió y determinada pregunto algo que él
no esperaba--podríamos besarnos—
El
asombro no cabía en su rostro ante esa petición.
--Tengo
un poder curativo—prosiguió ella al ver que el no reaccionaba-- cuando beso a
alguien puedo eliminar enfermedades, mas no heridas físicas…pero aun así nunca
he besado a nadie de verdad…esos años que estuvimos separados aprendí muchas
cosas…y un libro decía que cuando amas a alguien pueden besarse de una manera
especial, entonces ya no sería un beso por la necesidad de curar a otro, si no
para sentir el amor que siento por ti--
--Yo…--su
cabeza decía que eso era una trampa, que no podía besar a alguien que no
conocía, pero su corazón.
“Deja
de ser un idiota que piensa con la cabeza, escucha ese maldito corazón que
tienes y vez a rescatar a la persona que más quieres”
Las
palabras de Erin le pegaron hondo…que hacia ahí con una mujer que se esforzaba
a terminar la guerra, alguien que decía que era su especial, su mente podía
decirle lo que fuera, pero su pecho bombeaba como loco como si esas palabras
las hubiera querido escuchar hace años.
--Si
estás bien conmigo
--Siempre
he estado bien contigo…
Soltó
el aire de sus pulmones con cuidado limpio el resto de la sangre de su rostro
se inclinó aspirando su pequeño aroma, olía tanto a fármacos que casi quería
matar dos veces a cada ser de la sala, acaricio su mejilla con todo el cariño
que pudiera tener y rogaba que ese beso ayudara a que su mente se liberara. La
sensación fue tan cálida, quería tomarlo largo y tendido quería tenerlos solo
para él, por el resto de su vida, quería probar tantas formas de besar
distintas que su pecho siguió acelerado, tan confuso, pero tan vivas quería
más, pero se recordó que ella no estaba en las mejores condiciones.
--Bianca
eso fue…---de golpe se quedó estático, las imágenes le bombardearon con su
sonrisa, con sus lágrimas, con su miedo…toda ella pegada a él, sonriendo con
el…estaban juntos y al final lo que él quería decirle ella termino por dárselo
a el—O por dios…yo—las lágrimas empezaron a correr por las palabras tan malas
que le dijo cada vez que la veía el odio que ella debió aguantar—Lo siento Bianca…yo—cuando
abrió los ojos tras recuperarse se dio cuenta que ella ya no estaba
consiente—Bianca.
Con
cuidado meció su pequeño cuerpo, intentando que reaccionara primero fue
despacio, un pequeño grito de pánico saliendo de el al final un grito
desperrado llamándola.
--BIANCA,
ABRE LOS OJOS…POR FAVOR—le rogo pegándola a su cuerpo intentando
reanimarla—No…por favor no me dejes—el dolor picaba quería que ella le
perdonara que le disculpara que le digiera esas palabras una vez
más—Jensi…jen—desesperado tenía que sacarla para que la salvaran aun respiraba
aun escuchaba su corazón—Aguanta preciosa—iba a quitarle el casco cuando.
<<ALERTA,
ALERTA, SECUENCIA DE AUTO DESTRUCCION COMPLETADA, 10 MINUTOS PARA LA
DESTRUCCION… ALERTA, ALERTA, SECUENCIA DE AUTO DESTRUCCION COMPLETADA, 10
MINUTOS PARA LA DESTRUCCION>>
--Demonios
ay que…--
Antes
de poder decir o hacer algo más su cuerpo colapso inconsciente, la penumbra
negra de su mente le atosigo como un golpe al vientre.
--No…no
tengo que ir con Bianca sáquenme de aquí—Iba a golpear a la nada cuando todo se
ilumino un campo de flores apareció a sus pies y una hermosa puesta de sol
apareció al horizonte.
--Tranquilo
aquí estoy—Escucho una voz a su espalda, y al girar la hermosa figura de Bianca
apareció no había desgaste en su cuerpo, sus mejillas tenían color y sus ojos
brillaban como el océano.
Sin
esperar un segundo fue a abrazarla con tanta fuerza aliviado de que aun
estuviera ahí.
--Lo
siento, ya no pude despertar, así que decidí traerte aquí para decirte que todo
está bien—acaricio lentamente su espalda—No tienes por qué preocuparte, no te
odio sabía que ese no eras tú—
--Aun
así…yo te hice llorar, te dije cosas impensables como las que pensé…y lo
peor—apretó su espalda con fuerza—Te olvidé—
--Fue
porque así lo decidieron personas malas, tú no tienes la culpa—afirmo ella.
--Aun
así, me faltarán 10 vidas para compensarte, ya verás te sacare de aquí y Jen y
Edwin te pondrán a salvo y en cuanto puedas caminar te llevare a ver todo el
mundo y al fin cumpliré mi promesa—sonrió al separarse, pero ella no estaba
sonriendo.
--Alyer,
solo poder escucharte me ha hecho muy feliz, de verdad no tienes por qué
preocuparte de lo que va a pasar—
Alyer
se quedó estático y confuso y temeroso del cambio de actitud de la chica
--Que…esto
no es gracioso Bianca, nos quedan 10 minutos para salir de aquí, déjame salir a
mi cuerpo para sacarte te pondrás bien—
Ella
negó
--Mientras
yo siga viva el mundo nunca cambiará, siempre abra alguien malo tras de mí, y
eso los pondrá en peligro para siempre…pero eso no es todo tengo que quedarme
conectada o no podre sacarlos—sonrió levemente, pero él no estaba dispuesto a
eso.
--De
que hablas…Bianca no voy a dejarte tú y yo—antes de continuar sus labios habían
sido abordados nuevamente y ella sonrió para él.
--Voy a
asegurarme que puedan tener un futuro—le aseguro.
Antes
de que el la abrazara y detuviera su cuerpo callo en un abismo oscuro al
despertar la respiración le pesaba y se dio cuenta que estaba encerrado en una
capsula.
--Bi…bi—golpeo
el vidrio viendo el cuerpo de ella incido al suelo viéndole con una
sonrisa—No…Bianca.
<<Descuida
esta vez…todos van a olvidarme>>
--¡NO!
<<SISTEMA
DE RESCATE DE EMERGENCIA ACTIVADO, SECUENCIA DE SUEÑO INICIADA>>
Otro
grito una súplica, pero todo se volvió oscuro de nuevo y él durmió. Paso un
rato hasta que abrió los ojos fuera Shizu abría el capote como mejor podía pues
solo tenía un brazo el otro ya no estaba más y una gruesa venda la cubría.
--Estas
vivo…jodido—dijo a pesar de que era casi un misterio que ella misma estuviera viva.
Antes
de contestar una gran explosión se escuchó a lo lejos el edificio se veía abajo
entre llamas y explosiones.
--Creo
que estas cámaras salieron de la nada nos sacaron y atendieron, gracias por
activarlas…tu—al girar el rostro vio el semblante de su amigo lagrimas corrían
por su mejilla. Y ella no se había dado cuenta que ella también lloraba—Por qué
lloras--
--Por
qué lo haces tú—dijo el apretándose el pecho, un dolor golpeaba hondo, pero no sabía
de donde venía.
--No lo
sé—confirmo la intriga de ese dolor.
Mientras
la torre se incendiaba los primeros rallos del sol se asomaban desde el horizonte
diciendo adiós a una era y dando bienvenida a la nueva.
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