Capitulo # 32 Por la persona correcta.
Estar listos para cada
escenario posible había sido duro de planear, porque en el peor de los casos te
encontrarías peleando con aquellos que amas, aquellos que un aro de metal los
protegía de las voces oscuras que los pondrían en contra, aunque era el escenario
que ninguno hubiera querido tocar.
La sangre de la mejilla de Yuki
resbalaba haciendo gotas hasta el suelo, Nixie había fallado y sus uñas se
encontraba contra el suelo después del ataque, parecía tiesa y temblorosa, su
rostro oculto en la sombra de su cabello y su respiración errática.
--Corre—fueron las temblorosas
palabras de ella, su cuerpo se obligó a retroceder mientras una de sus manos
apretaba con fuerza su frente como si intentara no escuchar una voz que gritaba
que lo matara.
Yuki pudo reincorporarse las
puertas seguían cerradas y bloqueadas, pero si el parlante funcionaba
seguramente más personas vendrían, pero él no podía dejar a su persona más
importante así.
--No—fue su determina respuesta
no habia nada que lo hiciera cambiar de idea.
--No…no puedo—cerraba los ojos
con desesperación, intentaba mantenerse atrás y no hacerle daño su mente se
ponía en negro y con fuerza le decían que él era el enemigo—Aléjate—sabía que
eso era mentira la persona delante de ella era a quien había aprendido amar.
--No lo hare—contesto seguro de
el mismo, no podía dejarla atrás y mucho menos así—Sé que puedes controlarlo
Nixie, no vas a dejar que te haga esto, no de nuevo—dio un paso y ella
retrocedió dos.
--No…por favor—se apretó más
fuerte el rostro intentando recordar quien era ella, mientras que el sonido de
las puertas queriendo abrirse empezaba a resonar.
--No voy a dejarte, Nixie te
amo, y sé que tú también lo haces o eso espero—sonrió torpemente acercándose
más hacia ella.
--Yo…yo—cerro los ojos con
fuerza y al abrirlos no había ningún rastro de vida un destello y parte de la
camisa de Yuki salía en trozos contra el suelo.
En ese momento Hackett bajaba
la guardia el arma que sostenía fue fácilmente tomada un disparo en seco sobre
su pierna izquierda lo hizo flaquear antes de que Shizu se diera cuenta sus
manos habían sido golpeadas obligándola a soltar el arma y otro disparo en seco
se escuchó esta vez dando de lleno en el brazo derecho de Shizu y una risa se
escuchó de los labios del padre de Hackett.
--Son unos ilusos ustedes creen
en esas tonterías del amor y que con eso pueden vivir en este mundo, pero están
soñando, en el momento que entraron debieron liquidarme, fácil un disparo,
creen que detendré esta operación he trabajado en ella por años—Shizu iba a
levantarse del suelo, pero Adalbert alcanzo una katana en su escritorio sin
pensarlo dos veces la clavo por debajo del hombro ya herido ensartándola en el
suelo—No preciosa el espectáculo apenas empieza—con el arma aun cargada se
acercó a Hackett quien en cuanto vio aquello iba a levantarse y arremeter
contra su padre pero otro disparo en la misma pierna lo volvió a tender contra
el suelo.
--Mierda—gruño el castaño
mirando a su lado como él se tomaba la pierna casi cortada era casi un milagro
que pudiera seguir consiente después de eso—Tu desgraciado—
--Ustedes son un fracaso, ambos
hijos míos son un fracaso, al menos hubieran seguido sus órdenes una asesinando
rebeldes en libertar y el otro entregándome resistencias para caer, era lo
único que tenían que hacer, pero no---suspiro realmente decepcionado, Hackett
iba a intentar levantarse incluso con el dolor que sentía en ese momento han
iba a intentarlo pero el no dudo en poner su bota sobre su cuello—Vas a ver
como tu hermana por mucho que lo intentes, jamás la podrás salvarla, ella jamás
será libre, está destinada a matar a quien yo ordene, y vas a verlo—giro el pie
sobre la cara de Hackett obligándolo a mirar el monitor donde la escena
anterior los había comprometido ahora.
Shizu gruñía intentaba
levantarse, pero el hombro dolía horrores y la katana estaba tan clavado por
debajo de este que le era casi imposible tomarla con su otra mano y solo miraba
su sangre, pero más le preocupaba la que salía de la pierna de Hackett.
Mientras tanto la imagen seguía
donde mismo Yuki estaba hincado en el suelo sangre salpicaba de pecho había
sido un rasguño casi superficial y su camisa estaba destrozada, pero viviría.
--Nix, sé que estás ahí, estas
asustada…pero estas ahí—se levantó la puerta dejo se resonar pero un grupo de
10 soldados aparecieron delante de el tras de ella—Nix, voy a salvarte, pero
tienes que luchar—alargo los dedos y las uñas se alargaron pero el tigre de él
era diferente su piel se hizo blanca y ralas negras surgieron sus ojos se hicieron
felinos—Nix…
La chica se quedó quieta en el
suelo los otros sujetos avanzaron como soldados yendo en marcha hacia Yuki
quien se quedó firme viendo como la chica se levantaba sus ojos parecían vacíos
aun y su mirada fija dio más pasos que el resto de los soldados.
Adalbert veía esto divertido
mientras la chica de bucles castaños avanzaba sin detenerse ante el impecable
incauto que aun pensaba que ella podía parar, a una orden suprema, él no era
nadie en sus juegos el en cambio era un dios.
Las uñas de Nixie seguían
rectas y afiladas listas para pelear, pero Yuki se mantuvo firme aun con los
rasguños de sangre aun fresca en su mejilla en su pecho, aun en todo so no
retrocedió por que la persona delante de ella era la persona más importante de
su vida así que el avanzo hacia ella lentamente. Los dos caminaban, los demás eran
solo espectadores, los que estaban preocupados y los que estaban expectantes
con una mirada cruel y ansiosa de mostrar su poder, pero ese poder no era
suficiente.
--Atacare a los de la
derecha—fue entonces que todo se rompió la voz de Nixie salió disparada, sus
ojos llenos de lágrimas y ella sonrió, y tan pronto dijo eso salió disparada
hacia la derecha corrió rápido y ataco a todos lo que doblaban en esa
dirección.
Yuki vio aquello, pero no duro
mucho su sorpresa porque no dudo dos veces en brincar a la izquierda y atacar a
cada uno de los soldados hasta que cayeran, no iban a matarlos, pero si los
imposibilitaban para poder seguir.
--No…no…maldita
mocosa—Adalbert, grito la furia se vio reflejada en un rojo ardiente en su
cara, cosa que hizo que Hackett soltara una risa áspera y divertida.
--Parece que te has equivocado,
tendrías que ver tu cara—la de él era una de verdadera satisfacción—No puedes
realmente imaginar, como es esto posible, porque somos nosotros los idiotas
sentimentales…pero esos sentimientos nos hacen ir incluso contra el poder del
supuesto dios—
--No importa…--la ira aún
estaba sobre su garganta, sus ojos casi saltan y sus cejas se acentuaban en lo
máximo—Morirás tu…y luego la matare a ella y a ese estúpido que tomo como
amante, porque todos ustedes me pertenecen, todos morirán si yo lo quiero y así
será con todos en este planeta—Dispuesto a acabar con su hijo primero presiono
la pierna casi a medio mutilar por los
disparos y el grito de Hackett no se hizo esperar, fue tan ahogado y fuerte que
Shizu que aún estaba inmersa de su propio dolor sintió un escalofrió y vio como
el padre empezaba a patearlo tan intensamente sin detenerse sin parar un solo
segundo y seguía y seguía oprimiendo su pierna y el dolor de Hackett retumbaba
sobre la pared.
La risa de Adalbert fue
acompañada por el sonido del gatillo siendo retraído listo para ser disparado y
eso fue mucho más de lo que pudo soportar la sola idea de que Hackett muriera
la aterraba, sabía que todos ahí se habían mentalizado para eso, para que
alguien más muriera, pero no podía aceptarlo y no iba a aceptarlo el dolor que
la atravesó se lo trago no grito pero empezó a mover el brazo con toda
intención de acabar de cortar el brazo usando el filo de la propia katana, la
sangre salía y salía pero ella no se detuvo hasta casi cortar el brazo y cuando
eso paso le importo lo demás, si era atormentador, el dolor la tenía casi
inconsciente, apenas sabia como se levantaría pero aun con la vista desenfocada
se levantó no supo como pero tomo la arma con su brazo bueno seguía escuchando
la risa casi tiraba del gatillo lo sabía pero ella guiada por lo mismo, ese
sonido enloquecido clavo el arma, parecía que había fallado por su delirio por
el dolor incesante pero el quejido que se escuchó no era de ella ni de Hackett
la hoja del arma atravesaba el pecho de Adalbert de par en par, la sangre broto
de su boca el arma resbalo de sus dedos y ella apenas entendió como lo dejo
caer hacia atrás saco el arma y lo volvió a meter en él, hubo un horrible grito
que se calló a los pocos segundos igual que ella caía hacia adelante.
--Shizu…--Hackett se movió lo
que pudo para sostenerla en la caída—Que demonios estás pensando—vio el brazo
que estaba prácticamente cortado, no tendría reparación alguna—Demonios te
estas desangrando.
--No importa—se quejó ella—Tu
estas igual—miro su pierna cubierta de sangre no era salvable—Voy a quedar
inconsciente—trato se sonreír mientras escuchaba como alguna tela se rompía y
acerco a Shizu haciendo un torniquete lo mejor que pudo—Esta bien Hackett
--No, no lo está—sus rostros
estaban pálidos habían perdido mucha sangre, pero ambos se miraron
mutuamente—Demonios Shizu…esto no es lo que queríamos—
--No me hables de eso, al
menos…ahora no pedirán más refuerzos Jensi y Ediwin se encargarán con Amdis y
Agatha, solo somos una cadena—miro a sus hermanos por el monitor peleando codo
con codo, parecía que al menos ellos tendrían un futuro—Prefiero morir contigo
que vivir sin ti.
--Eso es injusto para Erin,
todos la hemos convencido de seguir viva sin leo…nos dará una charla tan
larga—ya no tenía fuerzas, la sangre perdida había sido demasiado el piso
estaba casi al cien por ciento lleno de carmín—Debías vivir para asegurarte que
Alyer se hincara ante Bianca…
--Oh Erin lo hará—Shizu con su
único brazo se acomodó a su costado viéndose las ojeras y la falta de más color
y calor—Vamos a estar juntos esta vez no permitiré que nada ni la muerte me
separe de ti…ya no Hackett, quiero estar contigo—
--Y yo contigo—soltó un suspiro
y la atrajo luego se escuchó un pitido y la habitación se oscureció.
Mientras tanto en las salas que
cancelaban toda comunicación de la torre Jensi no paraba quería hacerlo porque
Agatha tenía problemas con los enemigos y más que nada con el desgraciado de
Brayan con el látigo y los hombres, pero si dejaba de teclear no iba a terminar
y la gran parte del plan era sin duda acabar el código para que Vicktory
apagaran todas las seguridades y así más refuerzos serian negados e incluso se
podría ordenar alejarse del resiento, así el plan se llevaría a cabo, pero la
preocupación era demasiado escucho el grito de Agatha sintió el olor de sangre
en su nariz, pero aun así no paso.
--5…4…3—empezó a contar
Agatha esquivaba cada bala que
pudiera y se acercaba a Brayan que cobardemente se escudaba en las filas de
hombres que había llegado a detenerlo ella ponía todo su empeño no matar a nadie,
pero era casi todo imposible.
--Jensi—Brayan quien como decía
Agatha se ponía cada vez detrás de otro y de otro de los soldados en parte
buscaba la manera de parar a Jensi, pero esa loca estaba detrás de él nada la detenía
ni las balas ni su látigo era totalmente una locura, cuando al fin se terminó
la fila de hombres con balas a quema ropa el fenómeno estaba delante de el—No me
asusta una mascota como tú, porque eso él solo que eres solo una mascota como
pretendes creer que Jensi te ama, siquiera serás un fetiche raro pero eso no es
amor—
Un crujir de dientes se escuchó
los ojos más felinos que nunca brillaban con una rabia enorme el látigo voló a
su cara, pero sus manos detuvieron la trayectoria y tiro fuerte Brayan quien no
había tenido tiempo de soltarlo fue llevado hacia adelante con demasiada fuerza
y estaba cara a cara con la pelirroja, un golpe seco en su estómago le hizo
perder todo el aire dejando caer al suelo donde las garras de la chica se clavaban
en su espalda haciendo finas líneas en toda ella.
Mientras tanto en el lado de
Edwin las cosas no iban mejor el padre de Edwin había acorralado a Amdis quien
puso a la mayor parte de los soldados de su lado, pero eso la dejaba cara a
cara con el científico quien la había tenido en esa probeta durante toda su
infancia.
--Se acabó—dijo tomando el
cuello de esta—Paras lo que haces Edwin o le romperé el cuello de manera rápida.
Ediwin escucho el contar de
Jensi, estaban terminando solo un poco mas pero sus dedos vacilaron había escuchado
la pelea los quejidos de Amdis quien buscaba tener todos controlados para parar
a su padre, pero que al final la había acorralado si paraba, ella viviría, se preguntaba
si eso sería así, porque conocía a su padre no estaría feliz con solo detener
su plan si no que a pesar de eso le quitaría lo que más quiere, pero si no lo
paraba lo perdería de igual forma, escucho un arma pero esta no fue para la
chica de pelo azul si no que dio en su hombro y la sangre salió y luego el otro
fue impactado casi al mismo tiempo pero sorprendentemente no paro, sus dedos no
pararon.
--Bien tú lo quisiste—volteo el
arma hacia Amdis pero esta tenía el rostro vencido y no se veía su rostro—Que ya
quedasteis inconsciente—rio el casi divertido con la idea de lo débil que era
esa mujer—La próxima vez hare un mejor experimento—
Un pequeño silencio apareció, pero
duro muy poco
--No pares Edwin-la voz de
Amdis salió tranquila pero cuando su mirada se levantó sus ojos habían dejado
de ser ese azul tan claro como el cristal y ahora eran rojos como la sangre
mirando delante de él solo un obstáculo más—Nunca dejaría que dañaras a otra
niña…y jamás perdonare que lastimaras a Edwin—su mano se levantó y tomo la
muñeca que sostenía su cuello y la rompió apenas como una nuez, sediento a la
fuerza de un cascanueces.
--PERRA—parecía que el arma iba
a accionarse, pero ella fue más rápida tomando el gatillo debió la trayectoria,
aunque la bala atravesara su palma, pero aun así parecía que ella no había cedido
ni gritado como él había hecho—No puedes, no puedes rebelarte a tu creador, yo
te hice quien eres te di alimento ilimitado dándote a mi hijo…así que no puedes—
--Eso es lo malo con ustedes,
se creen que somos juguetes, que pueden herirnos, que pueden rompernos y que
pueden pegarnos como les plazca…ustedes nunca lo entenderán, que somos humanos
sentimos, lloramos…y que ustedes no son dioses son humanos, simples humanos—lo obligo
a inclinarse –Lo único que te agradezco de verdad…es haberme presentado a
Edwin, y solo eso—
--2…1—completo esta vez Edwin
Y ambos científicos en
habitaciones separadas dejaron de teclear, pero no pasó nada, las luces seguían
encendidas las cámaras parecían bien, parecía que los terceros habían fallado y
entonces aun con dolor tanto el padre de Edwin y Brayan empezaron a reírse.
--Todos morirán—dijo Brayan y
Agatha apretó más las garras.
--Algo le tuvo que haber pasado
a Vicktory y Jan…ya no podremos reiniciar el proceso—dijo Jensi, por que el
tiempo se les terminaría las puertas cerdearían—Ay que correr Agatha—
Todo parecía perdido, pero de
pronto las luces todas se apagaron una alarma sonó una y otra vez pitaba y
pitaba.
Entonces la luz al final del túnel
aparecía. Parecía que la primera fase se había hecho exitosamente. Pero eso no
ganaba la guerra un parecía que se alargaba aun que realmente solo llevaba unas
pocas horas.
Mientras tanto en la sala de
Vick y Jan la sangre se escurría sobre el botón que había accionado la primera fase
y la sangre solo no estaba ahí, pero se miraba a veces tras tintes de las luces
de alarma con un eco sordo de filos aun golpeando uno con otros.

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