lunes, 3 de diciembre de 2012

Torre Blanca Cap. 2


Torre Blanca

Capitulo# 2: Un nuevo nombre.


No recuerdo mucho después de eso cuando la niña desapareció amanecí en una nueva cama, tan dura que no podía creer que eso debajo de mi fuera un colchón, sería un pedazo de acero pintado de blanco y cubierto con una colcha. No tenía ni idea de cuánto tiempo había pasado desde había llegado a esa infernal torre pero si la cuenta no me falla he tenido 15 sesiones de experimentos, que creo han dejado de doler tanto y hacerme gritar hasta sentir la sangre subir por la garganta y terminar escupida por mi boca, aun que aun me da miedo poder abrir mis ojos y ver con horror la piel de un platinado un poco oscurecido, con erupciones que cada vez parecían un especie de hongo sobre mi piel, mis garras eran tan pronunciadas y parecía crecer en esos instantes. Pero no me importaba ya, podía volver a la normalidad y eso ahora era lo único que me importaba en realidad, aun que me estuviera muriendo de rabia y coraje sabia que tendría que esperar para poder escapar y lo lograría. 

Ahora lo que quería ver por alguna extraña razón, era aquella niña de cabello dorado, hacia días o semanas que no coincidíamos en ese cuarto tan extraño, donde la conocí.

-Dosis 14-dijo uno de los científicos, ellos a los que yo miraba con odio y desdén todos los días, y más cuando como ese día me tocaba probar una nueva droga, solo sabía que le llamaban dosis 14, me hacía sentir extrañamente cansado pero a la vez enojado y con una ira que era sobre humana destruía todo a mi alrededor hasta que ellos estuvieran satisfechos o bien hastiados de que yo quebrara y destruyera probetas y vasos de laboratorio.

-Los efectos siguen siendo favorables-había contestado una de ellos, una de las pocas mujeres que había en ese sitio una más de ellos.


-Llévenlo a zona de descanso-escuche a decir a otro

Al fin después de la prueba de la dosis 14 me llevaron al mismo cuarto de siempre ahora sabia que lo llamaban “zona de descanso” donde supuestamente ellos decían que podía “relajarme”, pero ese sitio solo me estresaba mas. Aun que para mi mala suerte, al quejarme de la monotonía, de la odiosa rutina; que era sentarme en ese campo falso de flores y esperar a que, o me llevaran al laboratorio o a mi habitación, pero algo que no me gusto mucho, la había roto ante mi mirada confusa y asustada mire al pequeño cuerpo de la niña de pelo rubio tirada en el suelo temblando y sujetándose fuertemente a ella misma, pero más porque sus tembloteos parecían fuera de lo normal, me preocuparon los vendajes con tenues escarlatas manchados en cada brazo que parecía reconfortarse con necesidad explosiva.

-¿Oye estas bien?-fue lo primero que grite cuando me tendí rápido a su frente, y casi por un instante sin darme cuenta la había tomado entre mis brazos, estaba caliente.

-Oh…eres tu-dijo con un tono de voz tan débil que casi ni la había percibido, además era temblorosa como su cuerpo-Que bueno que sigas vivo-Me lo dijo tan aliviada y tan extrañamente afligida al mismo tiempo, era como si este tiempo se hubiera preocupado por mí, como si hubiera temido mi muerte ¿Ahí eso era normal? Seguramente.

-Muerto, ¿Acaso no te has visto en un espejo?-trate de reír aun que fuera levemente, no sé si fue por torpeza o porque necesitaba relajarme-Ardes en fiebre, tienes vendas en los brazos y una gasa en tu rostro…por qué dices cosas como que te da gusto que esté vivo-reproche, me sentía extrañamente enojado por que viera por mi y no se diera cuenta de lo que le ocurría a ella, se veía tan grave y frágil en mis brazos, que me aterraba que ella fuera la que muriera en ese momento.

-Descuida, cuando pase mi castigo…estaré bien-dijo con un tono tan triste, pero casi lo olvide cuando dijo la palabra “castigo”, una rabia interna me invadió estuve a punto de tomarla entre mis brazos usar esa fuerza que ellos implantaron en mi, para tumbar la puerta y sacarla de ese lugar. Pero entonces paso, ella alzo sus pequeñas manos y las acerco a mi rostro frotándolo con cariño y con una leve sonrisa con sus mejillas coloradas-Tranquilo-

No lo entendí en ese momento, solo podía pensar que esa caricia había sido cálida pero no sé si había sido por la fiebre de la pequeña entre mis brazos o por otra inexplicable razón qué incluía un ardor en mi pecho.

-Ok. Entonces hablemos de otra cosa-trate de tomarlo con calma y mantenerla consiente, me daba miedo de que callera inconsciente o algo peor-Yo me llamo Alyer, y hace tiempo quería saber cómo llamarte…ósea tu nombre-dije con una sonrisa, la más sincera que pude.

-¿Nombre?-contesto apagadamente abriendo sus azules ojos, esos ojos en los que podría ahogarme-Me llaman H134B-dijo en una serie de números que me izo apretarla levemente sin llegar a lastimarla.

-Ese no es un nombre-solté un ronco coraje, a mí también me habían dado una serie para ellos era el simple “J874U” como si fuéramos animales o la serie de números de un producto en un supermercado-¿Acaso nunca has tenido uno?-me atreví a preguntar.

-No, yo siempre he estado aquí…siempre he sido H134B-sonrio con una tristeza que casi me hacia querer llorar sin avergonzarme.

-Pues ahora yo te daré uno-dije de terminantemente-Tu piel es tan blanca, casi pálida, tus labios carmesí y delicados y esos hermosos ojos azules-dije casi perdiéndome en esa descripción tan maravillosa-¿blanca? ¿Qué tal Bianca? ¡Sí! Bianca te queda perfecto-Espere su respuesta casi mortales segundos donde se le miraba insegura.

-¿Bianca?-dijo con esos carmesís labios que me había atrevido a remarcar-Que lindo suena-rio débilmente, pero feliz-¿Seguro que quieres dármelo a mí?-

-Por supuesto, será solo para ti…ahora te llamare Bianca y tú me puedes llamar Alyer-sentencie.

-De acuerdo…Alyer-dijo extrañamente casi pareció volverle más marcado el sonrojo, pero pareció desaparecer pronto.

Ahora que mi compañera tiene nombre, que esa pequeña que desapareció en la puerta ya curada en dirección contraria a la que yo iba, la que desapareció para ir a su habitación escoltada como yo, podía presumir de que podía llamarle y recordarle en mi pensamiento como Bianca…un bello nombre para una bella niña y me siento feliz de ser yo quien se lo brindara y que le gustara.

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